Hace unos cuantos años que sigo, bueno seguía porque el programa que tenía en RNE3 Placeres Mundanos desapareció y estamos en ansia viva por su vuelta, a Orlando Lumbreras -Orly para los amigos-, y en la actualidad camino tras sus pasos en el mundo del vino tanto en elaboraciones amparadas bajo RubOr Viticultores -junto con Rubén Díaz-, como en la útlima? aventura enológica tras el proyecto Los Carbajales en el que  gracias al crowdfuning de un  grupo de enochalados, entre los que me encuentro, se ha conseguido recuperar una antigua bodega en Navalmoral de la Sierra. Pero esa es otra historia.

 Sade 2016 está elaborado con uva de albillo real de más de 80 años y de una única parcela asentada sobre suelos graníticos y arenas degradadas en el término de Cebreros, en plena Sierra de Gredos, nace este vino bajo criteros de agricultura biodinámica y con apenas intervención humana con la finalidad de expresar su máxima pureza.

Apenas 1000 botellas de un vino con una larga maceración con las pieles que le aportarán carácter y personalidad, además de estructura y nervio, y una crianza de 10 meses en barricas de 500 l. de cuarto uso en contacto con sus lías y sin realizar bazuqueos. 13,5% vol. Precio venta aproximado 19 €.

La cata:

Tiene un profundo color naranja-yema tostada. LLamativo.

Compleja nariz con notas de fruta amarilla y blanca, monte bajo y flores secas. Sensaciones terrosas y minerales.

En boca tiene finos taninos muy al estilo de un orange wine. Cierta sensación de calor, pero que aguanta bien en base a una buena acidez. Mantiene un excelente equilibrio y un buen recorrido. Me ha gustado y mucho, aunque reconozco que puede no ser a gusto de todos los públicos.

Con todo un vino marcado por la personalidad de uva, terruño y elaborador que no te deja indiferente.