De copa en boca: Rufete 2016 vol. 3 Edición Limitada by Mitch Sokolin, winemaker

De copa en boca: Rufete 2016 vol. 3 Edición Limitada by Mitch Sokolin, winemaker

Mitchell Sokolin

Creo que antes de comentar un vino es necesario realizar un breve acercamiento al «padre de la criatura» y en este caso para mí Mitch Sokolin era un perfecto desconocido por lo que pongamos un poco de luz.
Mitch nació y creció en los Estados Unidos (en Nueva York) de padres rusos y su primer contacto con el vino se lo debe a su progenitor, propietario de una pequeña tienda de vinos en Manhattan.
Su primer trabajo relacionado más profesionalmente con el vino fue en California al trabajar en el 2008, tras terminar la Universidad, en el  Rest. Acquerello , que contaba con dos estrellas Michelin y 2.000 mil referencias de vino en la carta.
Pero empezó como muchos lavando platos y limpiando copas hasta que se convirtió un año después en el head-sommelier del local.
En 2009 conoció al Luca Currado de la Bodega Vietti en Piamonte y se fue a Italia en Otoño para hacer la vendimia. Allí se enamoró del proceso de hacer vino, y desde entonces poco a poco, tras hacer mas vendimias por todo el mundo, hizo la transición a ‘Winemaker.’
Actualmente vive en Australia y trabaja en una pequeña bodega (Murdoch Hill). A la Sierra de Francia llega cada año en Agosto y Septiembre para hacer sus vinos (en breve saldrá un nuevo de Garcibuey!) y disfrutar de esta zona muy especial para él.
Mitchell Sokolin
Viñas La Espaldera

¿Cómo descubrió la Sierra de Francia?

«Mi primer contacto con la Sierra de Francia y  la Rufete fue en California al conocer a Fernando Maillo de la Bodega Cambrico en una cata en San Francisco. Me encanto mucho la variedad, su elegancia y capacidad de exprimir su terruño. En este periodo estuve viajando mucho entre el hemisferio sur y Europa, trabajando en varias bodegas, como hacen muchos enologos jovenes, y en 2013 llegué a la Sierra de Francia para trabajar una temporada en la viña y en la bodega de Cambrico con Alberto.

La belleza natural de la zona claramente era una de las razones para venir, pero también la viticultura tradicional y a veces heroica. Está claro que la diversidad en la zona de alturas, exposiciones y suelos en combinación con una variedad como la rufete da la posibilidad de elaborar vinos muy interesantes. En general, la zona me recordó mucho a Beaujolais (una de mis regiones preferidas), y la rufete bastante parecida a Gamay, en mi opinion.

En 2014, tras estar en Australia en la bodega Mac Forbes volví a la sierra para hacer la vendimia con Alberto, y los chavales me dejaron hacer un deposito aparte a mi estilo. La uva era de una viña de Cambrico en Villanueva del Conde sobre suelos arenosos. La idea era hacer una fermentación muy suave, sin extraer mucho (se trata mas de infusion en vede que de extraction) y utilizar una parte de racimos enteros. El experimento fue mas o menos exitoso, y ¡así nació mi primer vino!

El siguiente gran paso lo hice en 2016, cuando en Cambrico me dejaron vendimiar cuando yo quise, es a decir muy pronto… En mi opinion, los vinos en la Sierra y en España en general eran muy pesados, cargados, alcohol y madera (estilo Parker podemos decir). Una variedad delicada como la rufete pierde mucho cuando esta muy madura y la barrica nueva lo mata completamente. Desde entonces tengo la fama de inaugurar los libros de la vendimia en la DO cada año.»

La Espaldera.

Viñas de rufete

Plantado en 2004 como parte de la colaboración de investigación con el Gobierno Regional, el viñedo que llamamos «La Espaldera» (coordenadas 40° 29’ 43 N 6° 00’07 W), propiedad de Bodegas Cámbrico y cuidado por Bosi Jimenez (quizá la persona que mejor conoce los viñedos de la Sierra de Francia), está situado en Villanueva del Conde sobre suelos de granito descompuesto a una altitud de entre 655 y 670 msm y representa la colección más completa de los clones conocidos de Rufete plantados en una pendiente empinada orientada hacia el NW y sostenidas por terrazas de piedra hechas a mano.

El viñedo se encuentra dentro de la Reserva Biosfera de la Sierra de Francia y Béjar, y como gran parte de la región está rodeada de densos bosques de robles. Se ha cultivado orgánicamente y certificado como tal desde que se plantó y la vinificación sigue un enfoque muy minimalista, con SO2 como la única adición.

Con una primavera fresca se produce un retraso en la brotación. El calor llegó tarde y bruscamente con un mes de agosto de días calurosos y soleados justo cuando las uvas estaban terminando el envero. En la primera semana de septiembre, el calor aumentó hasta 36º-37º C con noches calurosas, así que con el objetivo de mantener frescos esos sabores y aromáticos, se comenzó la vendimia el 6 de septiembre.
Mitch es siempre el primero en vendimiar en la DO, realizando más una infusión que una extracción con el mosto, y utilizando levaduras autóctonas y barrica de 500L usada. Como dice del proceso es un «Pim pam, no molesto al vino».
Viñas de rufete

Rufete Vol. 3 Edición Limitada 2016

Rufete vol. 3 Edición Limitada

100% rufete cultivada organicamente con la única adición de SO2. Producción de 650 botellas. 12,4 % vol. D.O.P. Sierra de Salamanca. PVP 35 €.

El Volumen 3 entró en el tanque con aproximadamente el 40 por ciento de los racimos intactos y con el resto despalillado, pero no aplastado. Una ligera pisada ayudó a romper la masa, y un par de golpes más tarde estaba lista para salir del tanque, unas dos semanas después. Tras un año descansando en una vieja barrica usada de 500 l, el vino se embotelló en septiembre. Como de costumbre: sin bombas, sin clarificación, sin filtración y sin adiciones además de SO2.

La cata:

Rufete Vol. 3 2016 - En copa

Preciso color rubí de capa media-baja y con reflejos azulados. Lágrima viva y fina.

Aromas complejos en los que se conjugan aportes florales (violetas) con fruta roja (fresas y grosellas) junto con sensaciones minerales (granito y arenas).

Boca con un buen ataque mostrando buena acidez y tensión. Fresco, muy agradable e incluso se notan sutiles sensaciones carbónicas apenas perceptibles. Sedoso y con una tanicidad aportada por la variedad que descubre que se ha utilizado raspón en su elaboración. Buen recorrido y con una retronasal elegante en la que las sensaciones olfativas vuelven a estar presentes, mostrando un final ligeramente amargo que me encanta e incita a seguir disfrutando del vino.

Vino muy agradable de beber huyendo de los elaboraciones marcadas por el alcohol y la sobremaduración. Fresco, frutal, directo y de trago largo, ya que esos 12,4% vol. hacen que se disfrute la botella sin darte cuenta. Lamentablemente sólo se hicieron 650 botellas de este 2016, pero está a punto de salir al mercado la añada 2018, también corta de tirada, así que aquellos a los que les haya entrado el gusanillo de probarlo, no tarden mucho en decidirse.

¡Salud y buen vino!

Fotos de Michell Sokolin y viñedos: https://www.mfwwineco.com/m-sokolin

Fotos del vino y cata: Mario Estévez Martín.

De copa en boca: Pajarete Dulce, un vino para quitar las penas.

De copa en boca: Pajarete Dulce, un vino para quitar las penas.

Bodegas Quitapenas

En 1878, cuando la enfermedad de la viña «Filoxera» se extiende por toda la Axarquía, Francisco Suárez se traslada con su familia al Valle de las Viñas de Miraflores del Palo, en Málaga capital. Aquí es donde traslada también el negocio de vinos y comidas, ubicándose en la Calle del Mar, en la finca conocida con el nombre de «La Huertecilla», fundando en 1880 las conocidas Bodegas Quitapenas.

Generación tras generación siguieron conservando el buen hacer del vino, adquiriendo, con el transcurso del tiempo, fama entre los numerosos arrieros que hacían un alto en esta casa situada en la carretera de Vélez – Málaga, lugar que pronto empezó a conocerse como las bodegas «que nos quitan las penas».

Los primeros vinos producidos ya en la calle de Málaga, número 42, actualmente conocida como Avenida Juan Sebastián Elcano fueron el «Moscatel Extra, o Quitapenas», el «Montes» y el «Málaga Lágrima» instalandose allí el lagar de pisa de uva y la nave de botas.

En 1940 se inicia el embotellado de vinos y en esa misma época Bodegas Quitapenas ingresan como miembro del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Málaga.

El vino:

Pajarete es un vino de licor semi dulce elaborado con los mostos de las variedades de uva Pedro Ximénez (80%), Moscatel de Alejandría (19%) y Romé (1%). 17% vol. PVP 11,90 €.  D.O. Málaga

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen “Málaga” define el Pajarete como un «vino de licor cuyo contenido de azúcar oscila entre los 45g/litro y los 140g/litro. El vino Pajarete debe ser envejecido mínimamente durante dos años, no debe tener adición de arrope y debe ser de color dorado a ámbar oscuro.»

Este vino tras el proceso de fermentación en frío -paralizada con adición de alcohol vínico cuando quedan 70 gr./l. azúcar- y las clarificaciones, se procede al ensamblaje de los tres mostos. No tiene en su elaboración adición de arropedel árabe hispano arrúbb, es el producto obtenido mediante deshidratación parcial del mosto a fuego directo hasta llegar a la caramelización de sus azúcares, para obtener una consistencia de jarabe«. Wikipedia). Posteriormente pasa a una crianza oxidativa en botas de roble americano de más de 36 meses, bajo el siste de crianza estática de criaderas y soleras.

Pajarete Quitapenas

La cata:

Precioso color ocre-ambarino, brillante y con reflejos anaranjados. Lágrima fina y densa.

Aromas a frutos secos (avellanas) acompañados de sensaciones de pasas, toques de dátil y caramelo. Recuerdos de cáscara de naranja y maderas nobles. Aportes de bollería fina (brioche). Complejo.

Buen ataque. Largo, con muy buena acidez, envolvente, equilibrado y elegante. Retronasal en la que las senaciones olftivas se refuerzan (caramelo, pasas, recuerdos de orejones, puntas cítricas y toques de bollería).  Realmente excelente.

Puede ir muy bien como vino de aperitivo y se recomienda para acompañar foie, quesos fuertes y curados, frutos secos y arroces, aunque yo lo he disfrutado también como vino de «reflexión», es decir, sin nada de acompañamiento, bueno sí, con el sonido de piano de fondo de Bill Evans.

Pajarete Bodegas Quitapenas

Podemos seguir buscando y descubriendo nuevas elaboración allende de nuestras fronteras, pero desde luego aún nos queda mucho por descubir dentro de las nuestras y el caso de los vinos elaborados en Málaga es uno de ellos.

Nos encontramos en una provincia que cuenta con 5 zonas distintas de producción (Axarquía, Serranía de Ronda, Manilva, Montes de Málaga y zona Norte) y con cuatro zonas climáticas distintas: clima Atlántico de Manilva, otro en la zona de Málaga capital que es Mediterráneo, y en el resto de la provincia un clima Continental.

He comentado varios vinos de Málaga y me declaro un enamorado de sus vinos, secos y dulces, y lo único que nos queda es que difundir como el eco este tipo de vinos marcados por las castas, la tierra, el clima y la forma de elaboración de algunos de ellos.

¡Salud y buen  vino!

Oxer Bastegieta: el hombre que habla a la viña.

Oxer Bastegieta: el hombre que habla a la viña.

Oxer Bastegieta.

La primera vez que tuve noticias de Oxer Bastegieta me vino a la cabeza la frase que oí, creo que fue a Roberto Oliván en el programa de Orlando Lumbreras, «Placeres Mundanos» de RN3, en la que definía a España como el «Nuevo mundo dentro del Viejo mundo vinícola europeo», y no podemos negar que en la actualidad nos encontramos en uno de los mejores momentos gracias a la inclusión de viticultores -reconozco que me gusta más la palabra francesa vignerons– cuya visión del vino que quieren hacer nace en la viña.

Releyendo estos días el libro de Isidro García del Barrio Ambrosy, «La Tierra del Vino de Jerez«, hablaba de la importancia de la trilogía Planta-Clima-Suelo, algo que ha sido entendido y aplicado por mucha de la savia nueva que ha surgido en los últimos años alrededor del mundo del vino. Sin el equilibrio nada es posible, bien sea desde el origen hasta el producto final que nos deja con los ojos y la boca abiertos cual emoticón.

Cuando lees la filosofía de trabajo de Oxer y el amor por dos zonas, como son su Kortezubi familiar (Bizkaia) y Laguardia (Álava), te viene a la cabeza la canción de Alejandro Sanz, aunque él, más que roto, lo tiene dividido y por supuesto tiene «Tiritas pa este corazón partió» con los vinos que elabora en ambas zonas y que comentaremos más adelante.

Si hay que marcar dos estapas en la vida «vinícola» de Oxer una sería el año 1999 cuando su padre le pide que elabore un txakolí a partir de una ha. de viña plantada cerca del restaurente familiar y la otra, el momento de su desplazamiento a Laguardia para estudiar un máster de viticultura y enología que hace que fije allí su residencia en el 2009.

En el 2010 compra un viñedo situado a 600 msm al sr. Dañobeitia en Elvillar denominado El Artillero, nombre que recibe del apodo de su antiguo propietario, artillero en la guerra civil.

Actualmente, Oxer cultiva 4,8 hectáreas repartidas en 16 parcelas localizadas en los municipios de Leza, Navaridas, Elciego, San Vicente de la Sonsierra, Elvillar y Laguardia (donde se encuentra la bodega) y en la que ha plantado una parcela siguiendo el modelo keyline de adaptarse a la orografía del terreno (una de las técnicas utilizadas en permacultura).

Oxer lidera uno de los proyectos más atípicos y personales de Rioja, empezando por las etiquetas de sus vinos, que conforman un universo único y sorprendente, trabajando estrechamente con Calcco, un premiado estudio de diseño de Logroño, al que pide que lleve al papel los poemas, canciones e imágenes que les envía.

Los vinos.

1.- Marko 2018.

Marko da el nombre al caserío familiar y reproduce en la etiqueta pinturas rupestres de las cercanas cuevas de Santimamiñe. Está elaborado con las variedades Hondabarri Zuri Zerratia -Petit Courbu- en un 60% y con Hondabarri Zuri -Gros Courbu- en un 40%. Producción: 9.000 botellas

Producción: 9.000 botellas

Los viñedos se encuentran en Kortezubi, un pequeño pueblo de Vizcaya cercano a la costa, famoso por sus cuevas prehistóricas patrimonio de la Unesco. Suelo del viñedo arcillo-calcáreo.

Vinificación: Fermentación espontanea en depositos de inox con sus propiaslevaduras. El vino permanece 3 meses en contacto con sus lías con bâtonnages periodicos que aportan un mayor caracter.

La cata:

Amarillo verdoso brillante con lágirma fina y densa. Aromas frescos y furtales (manzana), sensaciones cítricas (pomelo) con puntos anisados y recuerdos florales intensos de azahar. En boca muestra untuosidad, tensión, complejidad, frescura y longitud.

2.- Marko Gure Arbasoak 2018.

Elaborado con un 45% de Hondarribi Zuri Zerratia (Petit Courbu), un 45% de Hondarribi Zuri (Gros Courbu) y un 10% de Izkiota Txikia (Petit Manseng) de viñedos situados en Kortezuri, cercanos a la costa, y sobre suelos arcillo-calcáreos. 13% vol.

Su nombre, al igual que Marko, está también dedicado a a casa familiar, aunque este vino va en recuerdo de los antespasados de Oxer ya que «Gure Arbasoak» significa «Nuestros Ancestros».

Vinificación: 50% con fermentación espontánea en depósitos de inox y el otro 50% fermentado en barricas usadas de roble francés de 500 l. Terminada la fermentación el vino envejecerá durante 8 meses en contacto con sus lías en barricas de roble francés usadas de 500 l.

La cata:

Amarillo intenso en vista. Limpio y brillante. Muy atractivo. Aromas protagonizados por las sensaciones de fruta blanca (manzana), toques salinos y aportes minerales acopañados de toques ahumados. Boca con excelente acidez. Se muestra largo, complejo, envolvente, cremoso y con volumen. La retronasal es pura elegancia y equilibrio con sensaciones de sapidez que le aportan frescura. Excelente.

3.- Iraun 2017

Cambiamos de zona y nos vamos a la DOCa Rioja de la mano de este vino blanco elaborado con uvas 97% viura y 3% garnacha blanca de un viñedo de 1 ha. plantado en 1919 en la localidad de Elvillar (Rioja Alavesa) a 600 msm sobre suelos arcillo-calcáreos en la que conviven viñas de tempranillo, viura y garnacha blanca, tal y como se hacía antiguamente. Rendimiento 3.000 kg/ha. 12,5% vol.

El nombre, Iraun viene del euskera del verbo Perdurar ya que Oxer plantea un vino blanco envejecido en barrica, pero en el que quiere preservar su frescura y sutileza en el tiempo.

En la etiqueta se refleja un «Oroboro«, una serpiente que se muerde la cola haciendo un guiño a la eternidad, refiriéndose a que en el principio está el fin.

Vinificación: fermentación alcohólica espontánea con sus levaduras en depósitos de inox, buscando una hiperoxidación a la hora de prensar. Una vez finalizada el vino pasa a tinajas y a barricas usadas de roble francés en las que permanecerá 12 meses.

La cata:

Color amarillo dorado, intenso y limpio. Aromaticamente despliega un abanico de aromas en el que econtramos sensaciones de fruta amarilla (membrillo, piña), toque de coco, miga de pan, mantequilla y brioche. Elegante boca que se muestra untuosa, larga, elegante, con volumen y con un ligero toque goloso al final. Excelente.

4.- Artillero 2017

Elaborado con un 100% de uvas tempranillo de la parcela de la parcela de Elvillar de la que hablamos antes en relación con Iraun. 14% vol.

Fermenta espontáneamente con sus propias levaduras en barricas usadas de roble francés de 500 l., en ánforas y en huevo de hormigón. Fermentación maloláctica en barricas usadas y crianza durante 13 meses en barricas usadas de roble francés.

Su nombre viene del antiguo propietario del viñedo, que fue artillero en la guerra civil, y se quedó con el apodo. Oxer le rinde este homenaje por el buen cuidado que le dio a esta viña de 99 años.

La cata.

Color picota de capa media-alta y lágrima fina y densa. Precioso. Aromas de fruta negra, aportes balsámicos, ligera punta de verdor, sensaciones de café, flores azules (violetas), punta de incienso, notas minerales (caliza) y recuerdos de cuero y trufa. Boca con exclente ataque y acidez que lo hace fresco, complejo, con tensión y volúmen. Exclente y compleja retronasal.

5.- Suzzane 2016

Elaborado con 100% garnacha de un viñedo situado en Cárdenas (Rioja Alta) de 3 ha y plantado en 1903 a 580 msm sobre suelos arcillo-ferrosos con algo más del 10% de piedra. Rendimientos de 2.000 kg/ha. 14,5% vol.

Su nombre se debe a la canción de Leonard Cohen en el que se realiza una oda a la mujer.

Fermentación espontánea con sus levaduras en barricas usadas y abiertas de 500 l. de roble francés, en ánforas y en huevo de hormigón. Maloláctica en barricas usadas y hormigón. Crianza durante 13 meses en barricas usadas de roble francés.

La cata:

Color picota de capa alta. Muy atractivo. Lágrima fina y lenta. Aromas complejos que van de las notas de frutas negras a los cacaos, de las sensaciones de violetas al monte bajo o de los aportes minerales a la flor de lavanda. En boca muestra un buen ataque, fresco y con un tanino al que le falta pulirse, necesitando, desde mi punto de vista más tiempo en botella. Con todo presenta excelentes mimbres para ser un gran vino con algo más de tiempo. Sí, no me lo digan, una excusa para volver a probarlo.

6.- Kalamity 2016

Elaborado con las variedades tempranillo (48%), garnacha (48%), viura (2%) y garnacha blanca (2%) de los viñedos de Elvillar ya comentado al estar plantado de forma mixta tal y como se hacía anteriormente; y de los viñedos de Cárdenas de los que hablamos al comentar Suzzane. 14% vol.

Su nombre y su llamativa etiqueta expresan la admiración de Oxer por Shakespeare. «honi soit qui mal y pense» (sobrevenga la deshonra al que malpiensa) proviene de la obra «El Reino del Rey Eduardo III».

Realiza una fermentación espontánea con sus propias levaduras en barricas usadas de 500 l. de roble francés, ánforas y huevo de hormigón. Maloláctica en barricas usadas y crianza durante 12 meses en barricas usadas de roble francés.

La cata:

Picota de capa alta, casi opaco. Lágrima densa y fina. Impresionante. Aromas complejos de fruta negra, notas minerales, cacao y torrefactos, flores azules, toques lácteos y apuntes balsámicos. En boca es largo, complejo, con excelente acidez, pero aún con dar lo mejor de sí mismo mostrándose aún potente y rugoso. Si me permiten, otro vino para recatar, porque lo que se dice prometer, promete y mucho. ¡Dejémosle un tiempo para que de lo mejor de sí!.

En resumen, un excelente recorrido por los vinos de Oxer Bastegieta marcados por castas y terruños y muy bien definidos en la parte de bodega. Txakolís que se alejan de la típica elaboración de consumo inmediato marcado por la aguja y la acidez, consiguiendo volúmen, untuosidad, complejidad y equilibrio.

En Rioja parte de un blanco combinando la crianza en madera con ánforas, y en un futuro, quizás con alguna bota jerezana, que no te deja indiferente, marcado por una magnífica acidez y una mineralidad que el aporta longitud al vino. No en vano su nombre nos habla de «eternidad».

En cuanto a los tintos son vinos vivos e intensos, complejos y en los que la fruta y las sensaciones florales se conjugan a la perfección con una crianza que «mima» las aportaciones primarias sin enmascararlas.

En defintiva un gran trabajo.

Nos quedaría hablar de un vino que elaboran a partes iguales Oxer Bastegieta con garnacha centenaria de Rioja Alavesa (viñedo del año 1.903), tempranillo muy viejo de Rioja Alta (viñedo del año 1.922), viura, garnacha blanca e Imanol Garay con aportaciones de cabernet franc, tannat, petit courbu y petit manseng, todas de origen Madiran y vinificado en Madiran.
Siento dejarles la miel en la boca, pero irá en el próximo post en el que comentaré los vinos de Imanol Garay.

Espero que no sólo hayan disfrutado con este post, sino que les animo a hacerlo también con los vinos de Oxer, alguen que hizo suyas las palabras que un día le dijo Paco Ibáñez: “No dejes de soñar nunca. Si dejas de soñar, empiezas a morir”.

Por favor, no dejen de soñar. ¡Salud y buen vino!

Fotos del autor y de noticiasderioja.com

De copa en boca: AMA 2015

De copa en boca: AMA 2015

Bodega Gorka Izagirre.

En pleno vallde de Asúa (Vizcaya)  nace en el 2005 un proyecto en el que se aúnan el mundo del vino, con la Bodega Gorka Izagirre, y el mundo de la gastronomía de la mano de Eneko Atxa.

En la actualidad cuentan con colaboración de 25 viticultores, distribuidos por varios municipios, que aportan sus 40 hectáreas, plantadas con las castas Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Zerratia bajo el sistema de espalderas especialmente altas y divididas en pequeñas parcelas marcadas por las fuertes pendientes orientadas al SE buscando el sol de la mañana, para eliminar cuanto antes el rocío vespertino, y la deseada aireación.

En bodega se vinifica cada parcela y cada variedad por separado buscando las diferencias de cada zona buscando la personalidad y el carácter que en el resultado final, en el vino, aporta la terna casta-clima-suelo.

El vino.

AMA, «madre» en euskera, es una selección de Hondarrabi Zerratia (Petit Corbu) de la viña Astorkeka con 1,8 ha.

Vendimiada el 23 de octubre de 2015 es una de las cosechas más cálidas que se recuerdan. Rendiemiento 4.000 kg/ha. D.O. Bizkaiko Txacolina.

En su elaboración se parte del mosto lágrima que se fermentó un 90% en acero inoxidable y un 10% en barrica nueva de roble francés de grano fino. Posteriormente tras una crianza con lías de 2 meses se realiza un coupage con los vinos resultantes para que maduren durante 22 meses. 13,5% vol.

Finalmente se embotelló el 21 de diciembre de 2017 obteniéndose 5.160 botellas de 0,75 cl. y 418 botellas magnum. PVP: 34 €, pero la Relación – Precio – Disfrute es realmente excelente.

La cata.

Destaca por su preciso color amarillo verdoso, limpio y con lágrima fina y densa.

Aromas complejos con una paleta aromática de sensaciones cítricas, fruta amarilla, mantequilla y brioche, flores amarillas (acacias y cala), recuerdos minerales (pedernal), apuntes de hidrocarburos y toffe y una gran intensidad.

En boca presenta un excelente ataque, fresco y con muy buena acidez, sensación de volúmen, largo, elegante y muy disfrutable.

Retronasal compleja con sensaciones ahumadas elegantes y muestras de tener muy buena longevidad que nos hará volver a recatarlo.

Excelente vino que refuerza la idea inicial de la bodega en elaborar vinos «txacolís» que apuesten por la longevidad y mejora en el tiempo. Espero tener la oportunidad de volver a catarlo para confirmar los buenos mimbres y sensaciones que aporta este AMA 2015.

Sin duda, los que los tacharon en sus inicios de elaborar txacolís «viejos» tendrán que retractarse en sus afirmaciones y comprobar en la elegancia, el volumen, la untuosidad, complejidad y recorrido no están reñidos con las castas autóctonas para dar lugar a excelentes vinos.

No es la primera vez que cato vinos de esta bodega ni de la zona y los tenéis en el blog por si os interesan. Con indicar en el buscador «txacolí» los tenéis todos.

Como estamos en Semana Santa y aunque estemos confinados, si pueden hacerse con alguna botella, pueden acompañarla con un buen potaje de vigilia y luego me cuentan.

¡Salud y buen vino!

Fotos de la Bodega y autor.

De copa en boca: Sí o Sy 2015

De copa en boca: Sí o Sy 2015

Hoy quiero compartir con vosotros en esta tercera semana de confinamiento por causa del coronavirus un vino elaborado por Bodegas y Viñedos del Jalón con uvas 100% syrah provenientes de viñas plantadas en laderas de entre 650 y 1050 msm sobre suelos de pizarras enmarcadas dentro de la D.O. Calatayud.

Vinificación: Suave prensado. Maceración en Frío. Fermentación en tanques de inoxidable y a temperatura controlada de 22ºC durante 20-30 días. La fermentación maloláctica se realiza en depósitos subterráneos en contacto con sus burbas finas (conjunto de materias sólidas contenidas en el mosto: trocitos de raspones y hollejos, pepitas, etc. y que no suponen normalmente más del 1% del peso del mosto).

El vino ha realizado una crianza de 6 meses en barricas de roble francés. 14% vol. Temperatura de servicio recomendada entre 16º y 18º C. PVP sobre los 10€ (en mi opinión, una auténtica ganga si hablamos de Relación Calidad-Precio-Disfrute).

La cata:

El vino, dentro de lo que la bodega denomina Las Pizarras colección, muestra una preciosa vista color picota de capa alta con ribete carmesí. Intenso, limpio y con lárima fina y densa. Muy atractivo.

Aromas intensos de fruta roja y negra acompañados de sensaciones balsámicas (regaliz), aportes florales (violetas), ligeros apuntes tostados y recuerdos de cacao, mentolados y especiados.

En boca tiene buen ataque. Fresco, con volumen e intensidad. Muy equilibrado y con un recorrido que muestra un tanino goloso y con cierta rugosidad. En retronasal se muestra un predominio de las sensaciones especiadas y balsámicas que son acompañadas por aportes minerales.

Lo dicho, un vino realmente muy disfrutable y que acompañará en estos días de reogimiento -obligatorio- a quesos, guisos, estofados y carnes a la brasa.

¡Salud y buen vino!