Hay vinos que cuentan historias. Y luego hay vinos que cuentan siglos. Al Pie del Abismo 2023 pertenece a esa segunda categoría: un tinto que nace de la memoria geológica más profunda de España, en una pequeña denominación zamorano-salmantina —la D.O. Arribes, fronteriza con Portugal— que guarda algunos de los secretos mejor conservados de la viticultura española.
🌿 El viñedo: donde el tiempo se detiene
La finca El Becerrero, de apenas 1,9 hectáreas, se asienta a 750 metros de altitud en el paraje de Valdeavide, en Pereña de la Ribera, con orientación noreste. Y lo hace dentro de uno de los entornos naturales más espectaculares de la península: el Parque Natural de Arribes del Duero, Reserva de la Biosfera, donde el río ha excavado el sistema de cañones más extenso y profundo de toda la Península Ibérica. Viticultura, paisaje y río se confunden aquí en una misma cosa.
Las viñas rondan ya el siglo de vida, y sus suelos de esquisto y cuarzo son el resultado de un proceso de metamorfismo por presión que se remonta a cientos de millones de años. Son, de hecho, los suelos más antiguos de la Península Ibérica: pobres en materia orgánica y rotundos en carácter mineral, obligan a la vid a esforzarse para sobrevivir, y ese esfuerzo —como casi siempre en viticultura— se traduce en complejidad en la copa.
La producción resultante es muy escasa: unas 3.500 botellas anuales. No es una cifra de marketing, sino la consecuencia natural de rendimientos bajos en un terruño que no regala nada.
👥 Quiénes hay detrás
Detrás de Al Pie del Abismo están Marta Ruano y Javier Sendín, viticultores de cuarta generación. De niños veraneaban en Pereña de la Ribera y Villarino, los pueblos de sus familias, donde echar una mano en la vendimia se entendía menos como ayuda que como obligación. Crecieron, se enamoraron y pasaron más de quince años en Madrid desarrollando sus carreras —ella como economista, él como ingeniero agrícola y enólogo— hasta que hace unos ocho años decidieron dejarlo todo y volver al origen.
La viña que hoy trabajan la plantó el bisabuelo de Marta en 1936, y ha ido pasando de mano en mano dentro de la familia hasta llegar a ella. El cierre de la cooperativa local —con varias cosechas sin cobrar— fue el detonante para dar el paso definitivo: en 2019 nacía Al Pie del Abismo, un nombre que rinde homenaje al vértigo de los cañones del Duero a su paso por Pereña. Su trabajo con viñedo viejo y variedades casi extinguidas ha sido reconocido por el Proyecto «Ángel de Viñas» de González Byass, que seleccionó esta parcela para su conservación.

🍇 Las variedades: una historia de rescate
Al Pie del Abismo se elabora con dos variedades autóctonas: Juan García y Tinto Jeromo. La primera es la uva histórica de la DO Arribes, de carácter franco y aromático, que raramente se prodiga fuera de la zona. La segunda es algo todavía más especial: el Tinto Jeromo es una rareza a escala mundial, con apenas un puñado de hectáreas en todo el planeta. Beber este vino es, en cierta medida, un pequeño acto de conservación.
Tras la vendimia, el vino pasa entre 8 y 12 meses en barricas de roble, el tiempo justo para integrar la madera sin que esta fagocite la identidad de las cepas ni la voz del suelo.
🍷 Notas de cata: la copa como paisaje
Abrir esta botella es casi un ritual. El color ya anuncia algo: un precioso cereza picota con menisco carmesí y capa media que invita a acercar la nariz antes incluso de haberlo pensado.
Y en nariz, el vino se despacha con generosidad. Los aromas son todo un espectáculo de sensaciones: fruta negra madura bien definida, apuntes balsámicos que recuerdan al regaliz, ese aroma a monte bajo —jara, tomillo, piedra mojada— que solo aparece en vinos con verdadera raíz en el terreno, y un fondo mineral que es la firma inconfundible del suelo de esquisto.
En boca, el ataque es excelente: limpio, decidido, sin artificios. Hay cuerpo y volumen —el vino ocupa la boca con presencia— pero también elegancia. El equilibrio entre acidez y alcohol es uno de sus puntos más sobresalientes.
El paso es sedoso, y la madera está tratada con una delicadeza que merece reconocimiento: la barrica aporta estructura y matiz sin robar protagonismo ni a las variedades ni al suelo. El recorrido es de mediano alcance, pero la retronasal devuelve fielmente las sensaciones aromáticas del principio, y el final deja un apunte balsámico que añade frescura y un punto de elegancia difícil de olvidar.
⭐ Veredicto
Al Pie del Abismo 2023 es un vino que justifica el interés creciente que despierta la DO Arribes entre los aficionados más curiosos. Tiene identidad propia, una historia genuina detrás de cada botella y una calidad que supera con creces lo que su precio sugiere.
Por 20 euros, uno no solo se lleva un tinto elegante y complejo: se lleva también un pedazo de historia vitivinícola, un gesto de conservación varietal y el trabajo de cuatro generaciones de una familia que ha elegido hacer las cosas bien antes que hacerlas en cantidad.
Si hemos puesto un granito de arena con el fin de potenciar no sólo el trabajo y la defensa del patrimonio natural, sino también de reflejar las posibilidades de un territorio que no podemos dejar languidecer y morir, el objetivo está conseguido.
Todo un lujo con denominación de origen.
¡Salud y buen vino!
FICHA TÉCNICA
DO Arribes · Bodega Al Pie del Abismo (Pereña de la Ribera, Salamanca)
Variedades: Juan García y Tinto Jeromo · Viñas de casi un siglo (plantadas en 1936)
Finca El Becerrero · 1,9 ha · 750 msnm · Parque Natural de Arribes del Duero · Suelo de esquisto y cuarzo
Crianza: 8-12 meses en barrica de roble · 13% vol. · ~3.500 botellas/año
Precio aprox.: 20 €







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