Urkizahar: el terruño como protagonista

Urkizahar: el terruño como protagonista

Bodega Urkizahar

Urkizahar, «abedul viejo» en euskera, es el proyecto que nace de la mano de Luis Javier Oregi y de Igone Arruti en el municipio de Beizama a las faldas del monte Illaun en el macizo de Murumendi, durante el año 2007.

Cuenta con 2,5 Ha., la mayoría con la variedad Hondarrabi Zuri y una pequeña proporción de Chardonnay, tratadas en ecológico en uno de los viñedos situados a más altitud, 450 msm, de la D.O. Getariako Txakolina, cayendo en pendiente pronunciada hacia el embalse de Ibai-Eder.

En el 2016 abandona la elaboración del txacolí en las bodegas de Getaria que había realizado desde 2012, y nace la primera añada elaborada ya en el caserío restaurado de Beizama.

Alejada de la costa y con una pluviosidad similar, la influencia de los vientos hace que le llegue tanto el aporte cálido del sur, clave para una perfecta maduración, como la llegada de la influencia marina que se hará notar en el aporte aromático y gustativo del txacolí, aunque con la amenaza de ataques de mildiu y oidio.

Urkizahar

Elaborado en un 100% con uva Hondarrabi Zuri. 11% vol. PVP 10 €

La vendima se realiza de forma manual, pasando a ser despalillado el racimo y realizando un prensado del que se utiliza sólo el mosto flor que cae por gravedad. El mosto realiza fermentaciones espontáneas a baja temperatura en depósitos de acero inoxidable y embotellándose el verano siguiente a la fecha de la vendimia. Certificado Ecológico.

Urkizahar 2016

2016. La cata:

Llamativo color amarillo pajizo-acerado con ribetes verdosos y una finísima burbuja en suspensión. Atractivo.

Aromas en los que predominan los aportes frutales (manzana) conjuntados con recuerdos de flores blancas, notas cítricas, sutiles apuntes salinos,no tan marcados como en los txakolís de «costa», y toques minerales.

Boca con muy buena acidez que no llega a ser agresiva -a mi me encanta-, pero marcada. Fresco y muy agradable entrada en boca con un sutil carbónico.

Elegante, complejo, redondo y, a pesar de esos 4 años, sigue manteniendo potencia, volumen y con un cromatismo que para nada anuncia esos vejez.

Urkizahar 2017

2017. La cata:

Bonita vista con color amarill-verdoso. Acerado. Limpio y brillante.

Aromas a fruta blanca (manzana), recuerdos de pera, sensaciones de flores blancas, toque cítricos y minerales (arenosos-calizos) y recuerdos salinos.

Boca marcada por una excelente acidez, fresco y con un carbónicos sutil y elegante.

Muestra amplitud y potencia junto con una retronasal compleja en la que se remarcan las sensaciones frutales, florales, minerales, cítricas y salinas.

Buen recorrido de mediana intensidad y con un final ligeramente amargo muy bien conjuntado con el aparte cítrico.

Excelente. Muestra más nervio y potencia que 2016. Un potro por domar.

Urkizahar 2018

2018. La cata:

Precioso color amarillo-verdoso más intenso que en añadas anteriores. Limpio, brillante, acerado y con microburbujas de carbónico vivas, aunque sin hacer corona.

Nariz marcada inicialmente por la fruta blanca, aunque se muestra uraño hasta que en agitación comienaza a desplegar un abanico de aromas de flores blancas, cítricos y recuerdos anisados, dejando las notas salinas en un segundo lugar.

Boca con una acidez más comedida que en añadas anteriores (ese grado de más se deja notar).

Fresco, con más volúmen que el 2016 y 2017. Largo y con más untuosidad, aunque muestra un punto de golosidad que no he observado anteriormente. Elegante.

Retronasal con más sensaciones florales y frutales que en añadas anteriores, dejando en un segundo planto el amporte mineral. Ligero amargos final junto con notas anisadas. Muy rico.

No hay tops

Me preguntaba un seguidor en instagram cuál era el top de la cata y le remití a este post, ya que, para mí no hay ninguno y lo son todos.

Respuesta un tanto a la gallega, pero que incide en la diferencia de los vinos, no en su elaboración, sino en uno de los componentes básicos y a  la vez esencial: el terruño.

Luisja e Igone consiguen con su trabajo en bodega respetar y preservar el aporte de casta, suelo y clima que  marcarán  las diferencia entre cada una de las añadas.

El 2016 es el más redondo y, podemos decir, que se ha «domesticado» ya que el tiempo ha jugado a su favor. Adicez más matizada, carbónico sutil y prácticamente imperceptible, más elegante en su conjunto. Un top.

El 2017 ha sido de los tres el más «salvaje». Acidez más marcada, sensaciones salinas y minerales más acentuadas sobre el aporte floral y frutal. Muy en línea de un txakolí serio, vivo y potente. Un top.

Y por último, el 2018 ha sido el que se ha visto más afectado por el clima. Ese grado de más lo delata y deja su impronta en esa untosidad, esa acidez más suave, ese aporte floral y frutal predominando sobre el componente mineral que nos habla de una madurez fenólica más completa. Un top.

Algún enochalado de los que nos siguen pregunarán por el Urkizahar 2017 Edición Limitada, pero al «jugar en otra liga» le dedicaré un post para él.

Espero que hayan disfrutado y, si no los conocen, se animen a disfrutarlos. Me lo van a agradecer, estoy seguro.

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¡Salud y buen vino!

De copa en boca: Amontillado Solera Rare Sherry AOS

De copa en boca: Amontillado Solera Rare Sherry AOS

El amontillado

No es nada nuevo para aquellos que siguen este blog que una de mis pasiones son los vinos elaborados en el Marco y si alguno tiene curiosidad al respecto, puede realizar una búsqueda para comprobar la cantidad de post escritos sobre los distintos tipos de vinos allí elaborados.

Hoy, gracias a que uno no es estricto en el control de la bodega, comentaré una auténtica joya que apareció sin haberla buscado: el Amontillado Rare Sherry AOS de Osborne.

Para aquellos que se acercan a este mundo de crianzas biológicas y oxidativas creo que nada mejor que tratar de definir qué es un amontillado, para lo que recurriré a la establecida por D. Manuel Mª González Gordón en su libro Jerez-Xerez-Sherish:

Este vino también pude decirse que pertenece al tipo Fino, y generalmente adquiere las características de Amontillado al perder por la edad el típico carácter del Fino. Los Amontillados son muy secos, como los vinos de donde provienen, pero en general son menos pálidos, teniendo el color ámbar y con el envejecimiento llegan a ganar aún más color. También adquieren un aroma punzante, aunque más avellanado que el fino, por tener más cuerpo y graduación alcohólica  (17º a 18º grados Salleron, equivalente al tanto por ciento de alcohol en volúmen), y con la edad suelen llegar a 20º, y hasta 24º en casoso excepcionales de vejez. Estos vinos son excesivamente limpios en nariz y en la boca, debido a que son también completamente secos. Un vino fino, si no se conserva en su estilo por no hacerle sacas perídicas, se convierte en general, al envejecer, enel tipo amontillado.

La referencia más antigua que nos dicen se conoce de esta nomenclatura en el negocio jerezano, es del año 1796 y es una  calidad de vino muy apreciada por los buenos catadores.

Amontillado AOS Rare Sherry

Amontillado Rare Sherry AOS

Solera fundada en 1903 para celebrar el nacimiento del II Conde de Osborne por Tomás Osborne Guezala de entre las mejores botas de amontillado de la bodega La Palma, situada en la calle del mismo nombre en el Puerto de Santa María.

El vino no se podría embotellar hasta 1924, cuando el hijo Antonio Osborne -de ahí su nombre AO a la que se añade la S de Solera- cumpliera 21 años.

Elaborado con un 92% de Palomino fino y un 8% de Pedro Ximenez esta solera ha envejecido así de bien debido al envejecimiento de los mostos de ambas castas (ahora rechazado por el Consejo Regulador) desde hace más de 100 años.

Envejecido en el sistema tradicional de criaderas y soleras durante más de 25 años. Toda la solera se compone de 39 botas y 3 criaderas.

Botella de 75 cl. 22% vol.

La Cata:

Muestra un precioso color ambarino con reflejos yodados y apuntes verdosos.

En nariz aparecen sensaciones complejas con notas tostadas, punzantes, roble noble, recuerdos de rebotica, habanos, caramelo, manzanilla y frutos secos (avellanas y nueces).

Boca potente, muy seco, largo, amplio y con volumen. Retro marcadas por las sensaciones aromáticas que se acompañana por apuntes de cacao, toques cítricos y ligero amargor final.

Uno de los mejores vinos que he probado. Realmente excelente en todos sus aspectos.

Conclusión.

No me canso de repetir de que el vino no sólo forma parte de nuestra cultura, sino que también lo es de nuestra historia y, quizás éste sea una parte de la misma embotellada para nuestro deleite.

Es un vino que yo defino como de «reflexión», es decir, para tomarlo sólo en momentos en los que nuestra mayor dedicación sea «dejarnos llevar» por las senaciones que nos aporta. Un vino que, como historia o como arte, no tiene precio, al igual que tampoco lo tendría un cuadro del Greco o de Velázquez.

Sólo nos queda disfrutar el momento. ¿Hedonista?, tal vez. Siempre «carpe diem».

Saben que están en su blog y pueden hacer los comentarios que lo deseen y si quieren estar informados de los post que subo, sólamente tienen que suscribirse a él. Fácil.

¡Salud y buen vino!

De copa en boca: Escolinas 2018

De copa en boca: Escolinas 2018

La finca Escolinas:

Situada en una ladera en Cangas de Narcea, dento de la DOP Cangas (Asturias), con una pendiente pronunciada y una excelente exposición, está cultivada en terrazas a orillas del Río Narcea lo que hace que reciba una influencia moderadora de temperatura. Lo suelos son de gravas y se cultivan con fertilización orgánica, cargas por planta muy bajas y vendimia manual.

Viñedos de Cangas

La variedad Albarín blanco.

Variedad blanca de racimo cónico de 1 a 3 alas de compacidad media y pedúnculo corto. Las uvas de color verde amarillento, tienen forma elíptica con tamaño y color uniforme y sabor con toque a moscatel. La hoja tiene forma pentagonal con tres o cinco lóbulos, pigmentación antociánica de los nervios principales en el haz y en el envés. Seno peciolar y senos laterales abiertos en forma de V. Es conocida también como Blanco Verdín, sobre todo en la zona de Ibias.

Escolinas 2018 - Alvarín. Foto Provedo.com

Escolinas 2018

Escolinas Albarín Blanco es un vino elaborado en un 100% con la varidad albarín blanco fragante y delicado que muestra la verticalidad y el carácter del verdadero Albarín cultivado en un clima extremo.

A la vendimia manual en cajas de 15 kgs se añade una vinificación en depósito de acero de 5000 litros y permanencia en lías de unos dos meses. Para mayor frescura, el vino no realiza la fermentación maloláctica y se afina en botella en la bodega antes de su puesta a la venta.

Bodegas Monasterio de Corias. Vino de la D.O.P. Cangas. 13% vol. PVP aprox. 12 €.

Escolinas 2018

La cata:

Precioso color amarillo con irisaciones verdosas.

Aromas iniciales con recuerdos a anís, flores blancas, apuntes cítricos y un fondo mineral marcado.

Boca con una acenutada acidez -me encanta-, tensión y buen recorrido.

Retronasal en la que las sensaciones olfativas vuelven y se refuerza la potencia mineral. Recorrido final con un aporte ligeramente amargoso que lo hace aún más adictivo.

Reflexión.

No cabe duda de que, debido en parte al cambio climático, nos estamos encontrando con que cada vez se elaboran vinos en altura o en zonas situadas al norte de nuestra península -y no hablemos ya de los que se están produciendo en zonas de Gran Bretaña, Dinamarca e incluso Noruega- más sorprendentes y en los que la maduración se abre paso sobre la marcada acidez que todo lo rodeaba en añadas anteriores.

No es la priemera vez que me acerco a los vinos elaborados en Asturias, como pueden comprobar si realizan una búsqueda en el blog, y creo que, junto con los txakolís y a los vinos elaborados por Goyo García Viadero en la zona cántabra de Pumareña y Los Cos, dan muestra de que se pueden realizar muy buenos vinos en zonas en las que anteriormente el protagonismo eran tanto las enfermedades como el mildi o el oidio,  como la elevada acidez de los vinos que anulaba todo lo demás.

Pierdan el miedo cuando lean vino de Asturias, Cantabria o Txakolí, al igual que seguramente nos sorprenderán elaboraciones de países que hasta ahora se encontraban por encima de la Franja del Vino situada entre las latitudes 30° y 50°  del emisferio norte.

¡Salud y buen vino!

Fotos: viñas (www.conmuchagula.com), uvas de albarín (www.provedo.com) y autor.

De copa en boca: Tantaka 2017 (Gota a gota)

De copa en boca: Tantaka 2017 (Gota a gota)

 Tantaka Wines

Detrás de Tantaka Wines se encuentra Juanjo Tellaetxe, viñador, que ha dedicado 10 años para que viera la luz un proyecto que intenta volver a lo que fue el Valle de Arrastaria, zona fronteriza entre Vizcaya y Álava, hace 150 años, allá por 1860 cuando el 60% de la tierra se dedicaba al cultivo del viñedo.

En esos años se produjo un fuerte ataque de oídio que junto con la entrada de la filoxera y los inicios de la incipiente industrialización de País Vasco, provocaron el abandono del viñedo y dejando sólo majuelos testimoniales para el consumo propio.

Como comentaba al principio, Juanjo Tellaetxe realiza hace diez años una plantación de Hondabarri Zuri con el fin de activar esa viticultura olvidada en el tiempo y elaborar txakolís en los que el aporte de viña, terruño y viñador los dote de personalidad frente a los «típicos» vinos en los que la acidez es la protagonista casi en exclusiva.

En el 2017 nace Tantaka Wines con la idea de elaborar de nuevo –como hacía su familia hace más de 80 años- vinos propios de las variedades autóctonas en su pueblo natal, Artomaña. Os dejo su dossier en el que encotraréis toda la información relativa a la bodega, suelos, clima y parcelas.

Tantaka 2017 cápsula naranja.

Su nombre (tantaka traducido como «gota a gota«) obedece al tipo de lluvia –chirimiri lo llamamos en Castilla- típico de la zona que «piano, piano» puede conseguir una pluviosidad de unos 30 l/m2. al día, aunque ahora con el cambio climático a lo más a lo que se llega es a unos 10 l/m2.

Por cierto, seguro que les llama la atención la etiqueta y piensan que hay pinturas rupestres en la zona, ¡pues no!, es sólo el diseño. Y si creen que le han echado demasiada imaginación, yo me pregunté qué hacía la pintura de un candelabro de 9 brazos -el judío tiene 7- en una cueva de la época Auriñaciense.

Menos mal que Juanjo me aclaró que representaba a un viña. Sí, pueden reírse sin remordimientos.

Tantaka 2017 está elaborado con un 80%  Hondarrabi Zuri y un 20% de Petit Corbou de viñedos procedentes del Valle de Arrastaria. 14% vol.

El año 2017 se caraterizó por  un mes de enero con numerosas heladas, que dio paso a un inicio de primavera con temperaturas más altas de lo habitual, lo que adelantó la brotación. La principal característica de esta añada fue la fuerte helada del 28 de abril que condicionó notablemente la producción. El verano fue seco y poco caluroso, con bastantes jornadas de nubes bajas.

Las 5 ha. de viñedos propios están trabajados bajo una viticultura de mínima intervención y razonada, ubicados en tres parcelas situadas en Artomaña y Delika, en el Valle de Arrastaria. Los suelos se caracterizan por su carácter aluvial y profundos, con una climatología entre atlántica y continental, dependiendo de la añada.

Realiza una crianza sobre lías en depósitos de inox durante 7 meses.

D.O. Arabako Txakolina.

Tantaka 2017 lacre naranja en copa

La cata:

Presenta en vista un precioso color amarillo intenso con menisco dorado. Lágrima fina y densa, acerado y graso.

Aromáticamente muestra un abanico de sensaciones que van desde las notas de fruta amarilla (melocotón y membrillo), junto con notas de miel, cera y recuerdos cítricos. Aportes de bollería (brioche) y sutiles anisados que combinan con notas de fruta blanca (manzanas), florales (camomila), tabaco rubio y recuerdos minerales.

Boca con muy buena acidez, volúmen y recorrido. Notas de tanicidad de la uva aportada por la crianza sobre lías. Es graso, largo, untuoso, equilibrado y muy bien conjuntado con sensaciones ligeramente amargas al final, que me encantan.

Retronasal elegante, compleja y en la que la paleta aromática se potencia aún más.

Excelente.

 

Viñas en el Valle de Arastaria - Tantaka 2017

Reflexión.

Sigo afirmando que una de las zonas que más satisfacciones vinícolas nos dará -y nos está dando ya- es el País Vasco. En pleno proceso de «revolución» veo una gran similitud con el que se produjo en Galicia hace unos años protagonizado en gran parte por la sabia nueva más preocupada porque  el terruño de dónde nace se «sienta» en el vino.

Aquí, entre otros, econtramos viñadores como Oxer Bastegieta, Imanol Garay, Alfredo Egin o bodegas como Gorka Izagirre, Astorbiza, Doniene Gorrondona, Txomin Etxaniz, Magalarte de Lezama o Hirutza .

Algunos los hemos comentado aquí -sólo tienen que buscarlos en la web- y aún nos faltan otros proyectos como los de Bizkai Barne, Bodega K5 o Gaintza Txakolina entre otros, que no tardaré en comentar.

En este caso, Juanjo Tellaetxe ha conseguido en apenas tres años no sólo el reconocimiento de aquellos consumidores «enochalados» -como el que escribe-, sino el de la crítica especializada, y si no lean los últimos comentarios de Luis Gutiérrez sobre sus vinos del 2018 en Wine Advocate.

Lo dicho, si se cruzan con alguno de sus vinos, no lo duden disfrútenlos y luego, si les parece bien, nos cuentan porque ya saben que están en su blog.

¡Salud y buen vino!

De copa en boca: Acediano 2015

De copa en boca: Acediano 2015

 Acediano 2015

Elaborado en Nava de Roa dentro de las las bodegas Rodero Calderari por los enólogos Rafa García y Raúl Tamayo, de los que hemos probado y hay reseña en esta web de sus «básicos» Naluar blanco y tinto,  nace de un pago único de un antiguo clon de Tinto Fino de viñas con exposición Sur de entre 80 y 100 años situadas a 830 msm en una zona de leve pendiente sobre suelos arcilloso-calcáreos y con zonas franco-arenosas negras.

Subsuelo formado por calizas fragmentadas por donde se introducen las raicillas de la viña unos dos metros de profundidad para absorver los minerales que le dotarán de grasa y volumen.

Maceración durante 12 días en dos pequeños depósitos abiertos con levaduras autóctonas y realiza la fermentación maloláctica en barricas de 225 l. y 500 l. de las que se realiza un coupage previo al embotellado.

Crianza durante 14 meses en barricas de roble francés de diferentes tamaños y una estancia en botella de un mínimo de 18 meses.

Podemos decir que su buque insignia, su vino top -y a la cata me remito-.

Producción 1.500 botellas. D.O. Ribera del Duero. PVP 42 € aprox.

Viñas de Acediano en Nava de Roa
Acediano 2015

La cata:

Aromas de fruta negra (mora) y roja (cereza) y sensaciones lácteas con sutiles toques de verdor que no molestan. Aportes balsámicos (regaliz) y mentolados acompañados de recuerdos especiados. Complejo, sin defectos y elegante.

En boca muestra buena acidez y equilibrio con un tanino goloso en el que se deja notar el aporte de la fruta en las encías. Aún rugoso, pero caminando hacia una excelente sedosidad. Fresco, largo, amplio y con volumen.

Lástima abrirlo ahora ya que, aunque está soberbio, dará aún más en botella.

Excelente e interesante vino que no es fácil de ver en las grandes «plataformas» ni comentado por los grandes gurús, pero al que espero seguir la pista ya que será imprescindible recatar dentro de un par de años.

Puntuación 9/10

¿Uno de los «tapados» de la Ribera?, puede ser. Sin duda es un excelente vino elaborado con una buena materia prima, muy pensado y con resultados, a mi modo de ver, realmente excelentes.

Como comentaba al principio, no es fácil de encontrar y, tal vez, esa dificultad hace que el conseguirlo lo haga aún más apetecible y disfrutable.

No soy muy de comentar su Relación Calidad Precio, sino su Relación Disfrute Precio, y Acediano 2015 tiene una RDP realmente excelente.

Mi recomendación: si se cruzan con él, no lo duden y háganse con al menos un par de botellas. La primera de consumo inmediato y la segunda para observar una excelente evolución en la que gana aún más complejidad.

¡Salud y buen vino!

lmanol Garay: Entre Vizcaya y Madiran

lmanol Garay: Entre Vizcaya y Madiran

Imanol Garay

Diplomado como Ingeniero Químico Industrial en la Universidad de Pau, trabajó entre 2007 y 2016 como técnico comercial de la Tonelería francesa Adour para Francia y Suiza, donde adquiere la experiencia determinante en la definición del vino que quiere hacer, fruto de sus numerosos encuentros con productores abiertos y sensibles así como en el conocimiento de vinificación y crianza.

En 2007 plantó una pequeña viña de Cabernet Franc en su residencia de Orthez y, en 2012, elabora su primer vino “Abiatu” en colaboración con un amigo, en la denominación de Madiran (Suroeste de Francia), zona, que como bien dice el maestro Juancho Asenjo en un excelente artículo en elmundovino.com, es una zona vecina muy injustamente desconocida.

En 2013 elabora por primera vez “Ixilune” un magnífico blanco seco de Pacherenc de Vic-Bilh con Petit Courbu y Petit Mansen.

En el año 2014, la gama crece en torno a la temática de vinos del “Piamonte” Pirenaico -Camino de Santiago proveniente de Italia- elaborando esta garnacha de zona fría procedente de la Sierra de Izco (Navarra), con un perfil más fresco y floral del habitual. El vino lo lleva a Francia dónde realiza la crianza. Una parte lo embotella como Clandestinus y la otra parte terminará la crianza en ánforas de grés de 60l. llamado Clandestinum.

En 2016 planta su primera viña oficial, 0,75 Ha. de variedades blancas en St Etienne de Baigorry, en la AOC Irouleguy (Pais Vasco francés), sobre parcela de “ofitas” -rocas ígneas volcánicas que dan lugar a rocas ligeras-, fuerte pendiente (40-50%), densidad 6.000 pies/ha, en agricultura biológica. Y próximamente dará a luz nuevos proyectos como un nuevo Txakolí en colaboración con una bodega de Bizkaia.

En el 2017 aúnan fuerzas Imanol Garay y Oxer Bastegieta y deciden hacer un vino juntos pero con variedades de ambos lados de la frontera. Bi-Xori 2017 de garnacha blanca, garnacha, tempranillo, viura, tannat, cabernet franc, petit manseng y petit courbu.

Los vinos de Imanol.

Clandestinus - Imanol Garay

1.- ClandeStinus 2018

Variedades : 85 % Grenache noir – 15 % Pinot Noir

Suelos pardos calizos en zona de Estella con las influencias atlánticas y pirenaicas

Fermentaciones espontaneas en inox realizadas en Estella. Selección y ensamblaje de los depósitos para transporte a bodega.

Crianza después de maloláctica en barricas de 228, 700 y 600 L , en inox y un poco en ánforas de gres, durante 9 meses. Embotellado sin filtración y sin añado de sulfuroso (solo 3 g/hl después de maloláctica). Alc 13,5 % / SO2 total 35mg/l

La cata:

Atractivo color picota de capa alta con ribete carmesí y lágrima fina. Paleta de aromas que desarrollan sensaciones de frutas rojas y negras acompañadas de aportes balsámicos, tinta china, flores azules (violetas) y punta de verdor que no molesta, recuerdos minerales de café y cacao. En boca muestra una buena acidez, frescura y buen recorrido.

La Altannativa 2018 - Imanol Garay

2.- Altannativa 2018

 Variedades de uva: 94% Tannat (comuna de Soublecause-65), 6% Petit courbu

Suelos: guijarros y arcillas expuestas al este.

Cosecha: 2 y 8 de octubre para Tannat. 27 de octubre para los blancos.

Rendimiento: 15 hl / ha vinculado a la siembra, y una fuerte presión de mildiu en 2018.

Vinificación: 80% prensado directo y 20% de tinto macerado (Abiatu). No SO2. Ligero trasiego estático de dos horas. y se deposita el mosto con turbidez significativa en barricas de 300 l. y 225 L de tres a 5 vinos. Inicio espontáneo de la fermentación después de tres días en levadura nativa. El 20% del tannat restante realizó en una maceración de 15 días.

Envejecimiento: Envejecimiento en lías totales sin trasiego. Asemblaje en tinas despues de 10 meses. Ligero sulfito debido al ensamlage (1,5 g/hl) en agosto de 2019.

SO2 total: 15 mg / l / Alc: 14% / pH 3.35

La cata:

Tonalidad rubí abierto de color con menisco rosáceo. Lágrima fina y lenta. Atractivo. Aromas a naranja sanguina acompañados de frutas rojas -fresas, frambuesas-, florales -rosas- y un punto metálico. Boca con buena acidez, ligero y con una densidad perfilada en verticalidad con un punto secante, goloso y directo. Mediano recorrido.

Abiatu - Imanol Garay

3.- Abiatu (Tomar el camino de…) 2017

Variedades de uva: 95% Tannat. Pies de 40 años, 5% Cabernet Franc de 60 años.
Suelo: parcela de arcilla y guijarros expuestos al sur en la comuna de Soublecause – Altos Pirineos –
Cosecha: del 1 al 10 de octubre. Manual en cajas de 13 kg. Vinificación en Soublecause
Rendimiento: 25 hl / ha
Vinificación: despalillado, sin trituración, luego en barriles abiertos de 600, 700 l. y en 225 l de varios vinos.

Fermentación con levaduras autóctonas de fermentación espontánea de vino blanco (Ixilune). No se agregó SO2.

Maceración de 1 semana para la última cosecha y 20 días para la más temprana con 1 pigeage cada dos días. Flujo y prensado

Envejecimiento y embotellado: en barriles de 228 l y ánforas de arenisca (30% la cuvée) durante 18 meses con 2 estanterías. Embotellado en el sótano a las Maslacq -64. Sin filtración No hay SO2 en juego. SO2 total: entre 20 y 30
mg / l – Alc. 13,5% –

La cata:

Precioso color picota intenso y de capa media-alta con ribete carmesí. Lágrima fina y densa.

En nariz hay que darle tiempo para que nos descubra los aporte aromáticos iniciales a notas minerales que van de la arenisca al granito y terminan con el pedernal que se ven acompañados por aportes de fruta roja y negra (mora, grosella y arándanos). Recuerdos de especias, pólvora, tabajo y toques balsámicos.

En boca muestra muy buena acidez y sensaciones inicales de carbónico que desparecen en agitación de copa. Taninos rugosos, pero no agresivos aportados por el hollejo que se deja notar en las encías. Buen paso de boca, fresco y de buena intensidad y recorrido.

Retronasal en la que la complejidad olfativa vuelve a desplegar su paleta aromática.

Vino de guarda y para disfrutarlo sin prisa. Distinto, personal y atractivo, aunque tal vez no sea un vino para todos los gustos.

Bi-Xori - Imanol Garay

4.- Bi-Xori (Dos pájaros) 2017

 Variedades : Imanol aporta una mitad con las variedades cabernet franc, tannat, petit courbu y petit manseng de la zona de Madiran (suelos de arcillas y cantos rodados) y la otra mitad, aportada por Oxer Bastegieta, la forman uvas de garnacha de viñas de la Rioja Alavesa de 1903, tempranillo de la Rioja Alta, garnacha blanca y viura de Rioja de suelos arcillo-calcareos .

Vendimias del 1 a 10 de octubre en Madiran y del 5 al 15 de octubre en Rioja. Vendimia manual en cestas.  Rendimientos en torno a 25 hl/ha

Vinificación :

Parte Madiran : despalillado sin estrujado, dentro de barricas abiertas de 600, 700 y 225L. Sin sulfuroso ni sembrado. Tiempos de maceración de 10 a 20 días en función de la madurez de las uvas. Descubado, prensado y ensamblaje de prensas junto con la rama y las variedades blancas. Crianza en barrica de 700 L durante 15 meses.

Parte Rioja : Despalillado y fermentaciones espontáneas en tinos de madera y « huevo » de cemento para la garnacha. Crianza en barricas de 500 l para el tempranillo y en huevo de cemento para la garnacha durante 8 meses. Ensamblaje en barrica de 600 L para proseguir la crianza 7 meses.

Una vez estan en barrica se produce el ensamblaje en la bodega de Imanol en Maslacq, aunando las dos partes para terminar la crianza en las dos piezas de 600 y 700 L durante un mes más.

Embotellado sin filtración. Alcool : 14,5% / pH 3,6 / SO2 total 25mg/l

La cata:

Picota de capa alta y menisco carmesí. Lágrima fina y densa.

Aromas cargados de fruta negra, tabaco, cacao y aporte mineral.

Boca en la que se deja notar la tanicidad aportada por las variedades. Sedoso, fresco, con tensión y de mediano recorrido.

Vino atípico en cuanto a composición y elaboración que me recuerda a una buena pieza de jazz en la que las aportaciones del piano y el saxo necesitan del bajo y la batería para conseguir un buen swing. En este caso castas y terruño consiguen el efecto deseado bajo las elaboraciones de Imanol y Oxer.

Con todo es un vino muy interesante al que habrá que seguir ya que, como bien dice el maestro Ted Gioia hablando de jazz, «aunque las notas que toquen sean diferentes, las estructuras rítmicas suelen ser idénticas».

Ixilune - Imanol Garay

5.- Ixilune (Momento de silencio) 2016 y 2018. Vin de France. 1600 Bouteilles Produites

Variedades : 70 %petit Courbu (en Aydie -64), 30 % petit Manseng (Soublecause-65). Zona de Madiran- Pacherenc de Vic-Bilh

Conducción : trabajo del suelo un rango de dos. Enrollado de los sarmientos de petit courbu para evitar el despunte. Deshojado ligero de las  mas oscuras.

Suelos : arcillas y cantos rodados expuestos al este en el petit courbu, cantos rodados al sur en petit manseng

Vendimia: 25sept para petit courbu, 2 octubre petit manseng. Manual en cajas de 13 kg.

Rendimientos de 15 hl/ha petit courbu y 20 hl/ha en petit manseng

Vinificación : Maceración con raspón de una semana en barrica abierta del 20 % del petit courbu, que ha sido prensado posteriormente junto con el petit manseng. Para el resto, prensado directo y ensamblaje de prensas con flor. Oxidación voluntaria del mosto. Desfangado estático sin sulfuroso durante 4 h ; Encubado con alta turbidez en barricas de 500l, y de 225 . Fermentación espontánea sin sulfuroso.

Crianza : FA larga y no terminada, malolactica completa. Crianza con lías totales sin trasiego. Ensamblado septiembre 2019. Ligero sulfitado en el ensamblaje (2g/hl)

Azucares reductores en el embotellado de noviembre 2019 : 19 g/l

Embotellado con corcho natural y chapa en previsión de una refermentación natural. En tal caso, hablaremos de un espumoso natural…

La cata:

El 2016 presenta un color amarillo con ligera turbidez, pero atractivo.

Sensaciones aromáticas en las que aparece al miga de pan, las notas de frutos seco, recuerdos salinos y ahumados junto con puntos cítricos y piel de limón.

Boca con muy buen acidez y recorrido. Un vino con personalidad que me ha encantado.

El 2018 muestra un color amarillo dorado, limpio y brillante.

Aromáticamente el protagonismo es de la fruta amarilla (membrillo) acompañada por los recuerdos cítricos, sensaciones de fruta blanca  (pera).

En boca  presenta un buen volumen y excelente acidez. Es envolvente, largo y adictivo. Excelente.

6.- Hegan Egin (Volar) 2018

La historia de 3 tipos, o mas bien la historia y el retrato de un lugar contada por estos tres individuos : Gile Iturri, Alfredo Egia e Imanol Garay.

 Variedades : Petit Coubu y petit manseng (50-50%) . Viña de Alfredo Egia, situada en Balmaseda (25 km suroeste de Bilbao).

Suelo pobre poco profundo de cayuela (esquistos y gres con rocas areniscas), orientada al sur y pendiente del 30%.

Vendimia el 4 de octubre manual en cajas de 15 kg. Rendimiento de 20 hl/ha. Uva dorada por las condiciones calidas y solares de septiembre 2018

Vinificación y crianza : en Bodegas Bizkai-Barne-Orozko. Prensado directo y desfangado ligero de 2 h, entonado en barricas de roble Francés nuevas, de tres y 5 años de 225, 300 400, y 500 L , siempre llenos inox, y en ánforas de gres (15%) para una fermentación espontánea. Larga fermentación de 7 a 10 meses con maloláctica completa y solapada. Una de las barricas ha seguido una crianza oxidativa sin rellenos.

La cata:

Precioso e intenso color amarillo con ligera turbidez.

En nariz necesita aireación para desplegar la batería de aromas que atesora con sensanciones anisadas, recuerdos de bollería fina y un punto salino acompañados por toques de pomelo.

En boca muestra volumen, estructura, peso en boca, largo en recorrido y un amargor final que lo hace aún más adictivo. Excelente.

Imanol Garay

Nunca he llegado a comprender a aquellas personas a las que les gustan los vinos «monolíticos», sin cambios añada tras añada y sin mostrar el origen de dónde vienen, no ya por aburrido sino porque, en mi opinión, demuestra el escaso interés por ampliar conocimientos y ese hecho perjudica nuestra cultura vinícola.

En mi caso, y doy fe en mis post publicados, defiendo siempre la «mente abierta» a la hora de probar y comentar vinos. Utilizando una frase de una de mis películas favoritas, Blade Runer, deberíamos de ir «más alla de Orión» o ver «brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannahäuser«, en una palabra, no dejarnos encorsetar o temer el poder disfrutar con vinos que quizás no se ajustan a nuestros parámetros de gusto, pero que mercen el riesgo con el fin de generar una opinión.

Imanol Garay elabora, en mi opinión, excelentes vinos en los que podemos observar la combinación del «efecto terrorir» o del «efecto coupage» junto con lo que yo denominaría el «efecto vigneron«, es decir, la personalidad de quien los elabora, que no te deja indiferente y eso, para mí, es un tanto a su favor.

Huyo de los vinos aburridos, preconcebidos, establecidos por moda, alejados de la sostenibilidad, del terroir y del viñador. Y por eso gran parte de los vinos que comento y disfruto mantienen alguna de esas premisas, si no todas.

¡Intenten llegar a Orión o acercarse la Puerta de Tannahäuser!. Seguramente no lo lograremos, pero en el viaje seremos libres y lo haremos sin miedo, lo que significa que no somos esclavos.

¡Salud y buen vino!

Fotos de Imanol Garay y autor.