Variedades de nicho: en busca de las castas minoritarias.

Variedades de nicho: en busca de las castas minoritarias.

La verdad es que hablar de variedades de nicho suena como un poco entre raro y lúgubre, pero nada más lejos de la realidad ya que lo que pretende este post es añadir un granito de arena en el conocimiento de variedades que, generalmente, son como algunos actores de reparto: sin ellos algunas películas no serían grandes y dejarían de ser «míticas», al menos para mí.

En una palabra, son castas que han estado o están a la sombra de otras protagonistas, pero que sin su aporte algunos grandes vinos quedarían un poco cojos restando frescura, añadiendo estructura, aportando complejidad,…

Ya era hora que algunas de estas variedades pudieran salir de esa cierta oscuridad en la que se encontraban y mostrarse como auténticas divas. ¿Qué hay camino por recorre?, pues claro, pero los primeros pasos son prometedores y el buen hacer de algunos viñadores que han apostado por ellas las están haciendo salir del ostracismo.

Los vinos y la cata.

Está claro que no están todos los que son, pero podemos hacernos una idea de los vinos elaborados con estas variedades en su totalidad o como imprescindibles acompañantes en los coupages definitivos. Básicamente son variedades que se encuentran en las dos Castillas, aunque hemos introducido una excepción con el Ponte da Boga, blanco lexítimo, ya que es la misma casta que la albarín y fue referencia durante muchos años en León.

Bueno, espero que esta breve introducción a estas variedades no sólo les haya dejado un buen sabor de boca, sino que haya generado al menos curiosidad por probarlas en estos u otros vinos elaborados con ellas y propiciar el que en cierta medida no sean consideradas como «segundonas».

¡Salud y buen vino!

Vinos de Pasto. ¿La esperanza está en el vino sin encabezar?.

Vinos de Pasto. ¿La esperanza está en el vino sin encabezar?.

La verdad es que la primera vez que lees la descripción de «vino de pasto» tienes más dudas en pensar que es un vino malo que bueno, ya que la palabra pasto está más relacionada con la comida de los animales que de los humanos y siempre se me viene a la cabeza la frase que decía mi padre en relación con el comer y el beber para diferenciarnos de ellos, aunque muchas veces las similitudes son más bien cercanas:

No es lo mismo comer que pastar, ni beber que abrevar.

Bueno, seguro que algunos habéis esbozado un sonrisa porque en algunas circunstancias has podido comprobar que la diferencia entre animales racionales e irracionales, en este aspecto, no fue muy diferenciada.

Como creo que es más instructivo, menos aburrido y más ágil de explicar, os he dejado dos presentaciones para que hagáis un recorrido sobre los que se denominan «Vinos de Pasto», o lo que es lo mismo, vinos elaborados bajo velo de flor sin encabezar, pero no quiero adelantaros nada, así que espero que disfrutéis con este post.

Los vinos y la cata.

Bueno, espero haber aclarado el término, el origen y su futuro de los vinos de pasto que, en mi opinión, han venido para quedarse y poner en valor algo que sólo se mantuvo en contadas casas bodegueras, como es la importancia del pago sobre la bodega a la hora de establecer como carta de presentación el nombre y apellidos del terruño de dónde nacen.

De bien nacidos es se agradecidos y considero que le debemos toda nuestra consideración a aquellas bodegas que mantuvieron este tipo de vino a lo largo de los tiempos, y entre los más recientes, la aportación del Equipo Navazos o el ímpetu con el que llegan los componentes de Territorio Albariza. No tengo la menor duda de que son la avanzadilla de la llegada de grandes vinos.

Saben que están en su blog y si tienen a bien hacer el comentario que consideren oportuno, no se priven de hacerlo.

¡Salud y buen vino!