De copa en boca: Rebel Rebel 2017

De copa en boca: Rebel Rebel 2017

Alfredo Egia. Rebel, rebel.

Cuando empezaba a buscar información sobre elaboradores que se alejaban de lo que se entiene como «txakolí» tradicional, los rebeldes del txakolí,  aparecían de forma más repetitiva  Oxer Bestegieta, Imanol Garay y Alfredo Egia, aunque el contagio se extiende: Juanjo Tellaetxe, Luisja Oregi, Ana Martín Onzáin o Txema Gotxi, entre otrosRebel Rebel.

He de reconocer que si fue relativamente fácil encontrar información sobre los dos primeros, la labor de encontrar pistas sobre Alfredo Egia fue más complicada, como si jugáramos al gato y al ratón, al «tercer hombre bajo la Viena de la posguerra» o al despiste entre los Stones y David Bowie.

Alfredo, al que espero conocer una vez pasemos esta maldita pandemia, estudió Ingeniería Técnica Agrícola en Valladolid, y Máster en viticultura y  Enología en Barcelona. Desde los 15 años elaboraba txakoli con su padre para consumo doméstico.

Viña Rebel Rebel

La viña de Rebel Rebel

Tiene su base de operaciones en Balmaseda (Vizcaya) a unos 25 km al SW de Bilbao. en la que cultiva 4 hectáreas de las que 0,8, situadas en el Paraje de los Atravesados en el barrio Castillo La Piedra, se trabajan en biodinámico para la niña de sus ojos, Rebel Rebel.

Estas 0,8 ha. que se plantaron en el año 2006 con orientación S, mirando a Castilla, sobre un 28% de pendiente con una densidad de 4.000 plantas / ha. y un rendimiento de 1.100 kg/ha. se encuentran a una altitud comprendida entre los 200 y los 285 msn.

Están cuidadas y mimadas por un apasionado de la viña, o como se define ahora, un viñador al que no le importa podar con la noche caída, aplicar la poda Simonit&Sirch  para asegurar que las viñas tengan una vida más saludable y larga, abrir la viña al bosque, trabajar con ánforas de gres, solapar la fermentación alcóhólica con la maloláctica o le da por usar un tipo de botella que te vuelve loco para colocarla en el armario. Rebel Rebel.

Las viñas se encuentran sobre suelos de fertilidad media franco-arenosos, a diferencia de la mayoría de los suelos de Vizcaya que son franco-arcillosos, y con un subsuelo formado por «cayuelas» (pizarras arcillosas calizas de carácter sedimentario de color azulado)

Rebel Rebel Zerratia

Rebel Rebel 2017

Acogido a la DO Bizkaiko Txakolina está elaborado con un 80% de Hondarrabi Zuri Zerratia (Petit Courbu) y un 20% Izkiriota Txikia (Petit manseng). 12,5 % vol. PVP sobre 30 €.

Su nombre viene de la época en la que Alfredo Egia era seguidor de los roqueros con glam y al igual que Bowie crea Rebel Rebel como un acto de superación de las tendencias artísticas del momento, Alfredo lo elabora, en mi opinión, para superar con creces los patrones actuales del txakolí.

Fermenta un 85% en barrica usada de roble francés y el resto en ánforas de gres sin que se separe la uva del raspón.

Tras 8 meses de fermentación alcohólica, incluso solapada parcialmente con la fermentación maloláctica, pasa a depósitos de acero inoxidable donde continúa su desarrollo oxidativo.

Los trasiegos se han realizado por gravedad y  y el vino no ha sido clarificado, estabilizado ni filtrado.

De esta añada se han elaborado en biodinámico 785 botellas.

Cata:

A la vista muestra un precioso color amarillo dorado, limpio y brillante, intenso y atractivo.

Aromas limpios con recuerdos de crianza oxidativa, aportes cítricos, miel y sensaciones minerales. Complejo aromáticamente y que en algunos aspectos recuerda a vinos del Jura. Realmente excelente.

La boca es fresca y con muy buena acidez. Muestra volumen y recorrido con una larga retronasal compleja y marcada por los recuerdos cítricos, a miel y ese punto oxidativo que realmente me encanta.

En mi opinión, vino para tomar ya o, si es de los enochalados pacientes, dejar que evolucione en botella y gane aún más en complejidad.

Un vino que vale realmente lo que cuesta y en el que la relación precio-disfrute me parece excelente.

Rabel Rabel 2017

Reflexión.

Quizá el mejor resúmen a este post y a este vino estén en las propias palabra de Alfredo Egia:

La rebeldía de este vino no es pretenciosa ni contestataria. La concibo como simple interpelación a que las cosas puedan ser de mil y una maneras y esta es una de ellas. La próxima añada será de otra, será lo que tenga que ser.

Se trata de una rebeldía inocente, bisoñez incluso, la misma que sienten los niños ante las tradiciones, normas y cultura, cuando lo único que pretenden es descubrir el mundo por sus medios.

La niña del columpio nos mira, nos pide que la sigamos empujando y ayudemos a alcanzar más altura. Quiere sentir vértigo y experimentarse en situaciones que la atraen pero no domina. Esta rebeldía y no otra es la que pretendo evocar.

Rebel Rebel quiere hablar por sí mismo y expresar su VIDA, su suelo, transformaciones y evolución que le han llevado a ser lo que es … tal cual.

Creo que sobran las palabras. Rebel Rebel.

¡Salud y buen vino!

Fotos: laguiadeltxakoli.com (portada), Alfredo Egia (viñas) y autor.

De copa en boca: Els Marges 2016

De copa en boca: Els Marges 2016

Manu Guardiola, viticultor

Siempre que visitamos las tierras de la Marina Baja alicantina solemos desplazarnos un par de días a Alicante para disfrutar de la ciudad y perdernos entre las calles estrechas de su casco antiguo. Por el camino suelo cruzarme con algunas vinotecas y este verano pasado me llamó la atención Vinart, situada en la plaza Gabriel Miró, ya que no sólo había cambiado de nombre, sino que su escaparate ofrecía vinos más interesantes de los que habia observado en años anteriores.

Al entrar en una vinoteca, vaya donde vaya, siempre pregunto por vinos o elaboradores de la zona, obviamente que ya no conozca, y en este caso me hablaron de Manu Guardiola y como enochalado curioso, compré su Els Marges 2016, el vino que comento hoy en el post.

En relación con Manu Guardiola, al que lamentablemente no llegué a conocer debido a la situación en la que nos encontrábamos por la pandemia, y con el que espero disfrutar de su compañía pisando suelos, viendo viñas y probando sus vinos en Xaló cuando estos malos tiempos nos dejen volver a la normalidad perdida.

Farmacéutico y enólogo forma parte del Giró Productors Associats (Giropa) en el que también están Gutiérrez de la Vega, Curii Uvas y Vinos, Aida i Luis Vinyaters  y Cap de Nit (no será la última vez que hable de ellos) como defensores de la casta Giró y que tiene como finalidad devoler a esta uva el protagonismo que tuvo antaño.

En la zona se llegó a tener unas 20.000 ha de viñas y en la actualidad apenas hay 600.

Ha hecho vino para el consumo familiar ayudando a su padre desde niño, aunque su añada «oficial» fue la del 2015 con uvas de sus 4 ha. y de las que en la actualidad elabora vinos que rondan las 10.000 botellas.

Els Marges 2016

Els Marges 2016

Elaborado con un  45% Giró, 35% Monastrell y el resto Merseguera, Syrah y Merlot. Etiqueta que refleja los muros que delimitan las terrazas en las que se encuentran las viñas.

Toda la uva viene del Fondo de la Solana, que es el paraje donde se encuentra la mayoría de la uva, en Xaló.

Las de Giró y Merseguera son de las mismas dos parcelas, una encima de la otra, a 260 m s.n.m y tienen 38 años. Es un suelo franco-arcilloso rico en caliza activa.

La Monastrell está unos 20m más abajo, en el mismo paraje, tiene 15 años y el suelo es muy similar. La Merlot está en la misma parcela que la Monastrell en la que tienen dos hileras y también tiene 19 años. Finalmente el Syrah está en la misma finca un poco más arriba, a unos 290m s.n.m., tiene 13 años y es el mismo suelo.

Se elabora la Giró y la Monastrell (GM) por un lado y la Syrah y Merlot (SM) juntas por otra, ambas con un 5% de Merseguera.

El GM tiene un 25% de raspón, el SM un 15%. Levaduras autóctonas, maceración entre 4-6 días, con bazuqueo manual muy suave, prensado suave en la prensa vertical manual, final de fermentación en inox, donde también hacen la maloláctica. Entre 8-10 meses (según la barrica) en barricas de roble francés usadas de 225 l. Ensamblaje tras paso por barrica.

Viñas - Els Marges

Cata:

De color rubí y capa media con ribete ligeramente atejado. Lágrima fina y densa. Atractivo.

Aromas de fruta negra acompañada de sensaciones terrosas, tinta china y chocolate junto con fresa compotada.

Boca con una entrada jugosa y sensaciones sutiles de carbónico. Buen equilibrio acidez-alcohol que le aportan frescura. Tanino sedoso, ligeramente secante, pero no molesta. Buen volumen y estructura que junto con un cierto toque de «rusticidad» lo hacen realmente muy disfrutable.

Manu Guardiola ha sabido conjugar muy bien las distintas castas para conseguir un vino en el que la Giró -a la que hay que diferenciar de la Garnacha tintorera- juega un papel fundamental en el aporte cromático, estructura y potencia, junto con acidez; la Monastrell tanicidad y frutosidad, la Syrah cuerpo, capacidad de envejecimiento y sensaciones florales, la Merlot la fruta negra, floral e intensidad y la blanca Merseguera añade frescura y frutosidad.

Si a eso añadimos el uso de ese 25% de rapón y su paso por barrica usada para que el tanino sea más aporte de viña que de madera consigue un vino redondo y equilibrado

Els Marges 2016 de Manu Guardiola en copa

Reflexión.

Sigo opinando, a pesar de la maldita pandemia que nos asola desde hace casi un año, que la viticultura en nuestro país se encuentra en un momento excelente gracias a viñadores -me encanta el término acuñado por Luis Gutiérrez– que centran su objetivo en dejar hablar a la naturaleza, a sus castas, a sus suelos para dotarlos de una personalida no sólo aportada por el entorno, sino por su propia mano sin que ello suponga enmascarar al terruño.

Muchas veces defino a los viñadores como escultores de la naturaleza, pero desde un punto de vista más arriesgado ya que ellos trabajan con naturaleza viva no sólo hasta que dan por terminado su trabajo con la colocación del corcho, sino a futuro porque el vino seguirá vivo y evolucionando.

Creo que hoy en día en cualquier parte de España encontratmos tanto elaboradores jóvenes, impulsados por sus conocimientos y el riesgo -es lo que tiene la juventud-, como viticultores seniors que aportan su experiencia pero queriendo marcar la personalidad del terruño.

Tenemos en la zona de Alicante ejemplos de ambos: Manu Guardiola y Pepe Mendoza, aunque algunos seguimos añorando el carácter visionario y arriesgado del maestro Rafa Bernabé del que deseo volver a poder disfrutar con alguno de sus vinos en un futuro cercano.

Espero que hayan disfrutado con la lectura de este post y ahora sólo me queda recomendarles que lo hagan con un buen vino, como este Els Marges 2016.

Pónganse cómodos y descorchen. Ya saben que están en su blog.

¡Salud y buen vino!

Fotos: Autor y bodega Manu Guardiola.

De copa en boca: Oloroso Extra-Viejo 1/7 VORS

De copa en boca: Oloroso Extra-Viejo 1/7 VORS

Doña Pilar Plá.

Lamentablemente no tuve el placer de conocer en persona a Dª Pilar Plá, pero sí de hablar por teléfono hace años cuando organicé para el restaurante familiar unas Jornadas de vinos del Marco por copas y entre los que quería incluir estaban algunos de su bodega Maestro Sierra.

La conversación fue primero de sorpresa, ya que no esperaba que desde Salamanca se preguntaran por sus vinos acogidos a la D.O. Jerez -puesto que aquí no había posibilidad de conseguirlos y entonces internet ni existía para el e-commerce- y después de simpatía, ya que ella también tenía a una persona salmantina muy cercana en la bodega: su enóloga. Así que la llamada discurrió entre la simpatía y el agradecimiento por haber pensado en sus vinos para acercárselos a los salmantinos.

Lástima que no pude visitarla antes de dejarnos, y sigo con la espina clavada de acercarme algún día a la bodega y dejarme perder por ella envuelto en aromas jerezanos entre el laberinto de sus criaderas y soleras.

Doña Pilar entre botas de Maestro Sierra

Había leído como Doña Pilar se había puesto al ferente de la bodega tras la muerte de su marido y como supo seguir y mantener la tradición con una máxima que representa a todos sus vinos: «la excelencia a través del tiempo».

Y es que cuando descorchas una botella como la que hoy comento, un Oloroso Extra-Viejo 1/7 con una vejez de más de 80 años es como si abriéramos una cápsula del tiempo y en cada sorbo generáramos un flashback no sólo de lo que ha cambido el mundo o España o Andalucía, sino también el Marco.

El principio de este vino se gestó siendo Maestro Sierra  una bodega almacenista y no elaboradora,  tras una guerra civil y con un futuro en el que se verían cambios importantes tanto a nivel de elaboración, de mercados o empresariales que nos ha llevado a lo que es el Marco a día de hoy, con sus luces y sus sombras.

Hoy la bodega está en manos de María del Carmen Borrego Plá junto con un equipo liderado por la enóloga y directora comercial Ana Cabestrero con el fin de que, según decía Robert Louis Stevenson, el vino siga siendo poesía embotellada.

No es un post para hablar de la bodega, aunque creo que sería imperdonable si no lo hiciera más adelante en otro dedicado íntegramente a ella. Tiempo al tiempo.

El oloroso

Como su nombre indica, estos vinos tienen mucho aroma. Solamente si son limpios en la nariz deben denorminarse Olorosos. Su aroma es menos punzante que el de los finos y amontillados, distinguiéndose por tener más cuerpo, o sea mayor vinosidad en el paladar -(ésto se llama gordura en el lenguaje bodeguero)- y aunque sean secos, parece notárseles un vestigio de dulce al probarlos, diferenciándose de los amontillados que dejan en la boca un gusto totalmente seco. Su graduación suele ser de 18% a 20% de alcohol en volumen, aunque al envejecer aumenta aquella, a veces, hasta 24º y 25º. Su color es más dorado que el de los amontillados y se asemeja al oro oscuro, aumentando con la edad.

Jerez, Xerez, Sherish. Manuel Mª González Gordón.

Nada mejor que empezar con una excelente definición cuando vamos a hablar de un Oloroso, y en este caso de una verdadera joya como es este Oloroso Extra-Viejo 1/7 de El Maestro Sierra.

Cariaderas y soleras Maestro Sierra

OLOROSO Extra-Viejo 1/7 VORS

Elaborado con uva 100% palomino fino este oloroso es el hermano mayor de los que elabora El Maestro Sierra ya que, junto con el 1/14, forman parte de la misma solera.

El 1/14 alimenta a la solera del 1/7 ya que ésta se refresca con la fila del oloroso más jóven, si es que jóven son 50 años.

Además es un vino con 24% vol. lo que nos indica que es más viejo y por la evaporación sufrida, más concentrado.

Oloroso El Maestro Sierra 1-7

La cata:

Vista: Precioso color caoba-ambarino con reflejos verdoso mostrando ligera turbidez.

En nariz: Abanico de aromas en los que la evolución y el tiempo dan forma a sensaciones de caramelo, toffe, naranja confitada, brioche, dátiles, avellanas, higos secos, canela y curry, junto con barnices de madera noble, nuez moscada y puntas minerales.

Complejo y soprendente en una nariz que sigue «hablando» a lo largo de la cata.

 En boca tiene una entrada elegante, envolvente y con volumen. Una retronsal en la que tiene lugar una explosión de aromas marcada por notas especiadas (canela y curry), sensaciones salinas, nuez, tabaco, chocolate y cítricos confitados.

Un auténtico despligue de sensaciones que hace de este vino algo único.

 

Reflexión

Para muchos de nosotros el tiempo es oro, pero hay veces que valoramos más cuando el tic-tac se para y poder disfrutar con una verdadera joya vinícola como es este oloroso.

Cuando entra en nuestra boca un sobro de este vino e impregna nuestro paladar se produce un choque espacio-temporal en el que el reloj se para y la realidad se defumina provocando un flaschback  que consigue hacer que nos movamos en el tiempo, en un tiempo de reflexión.

Reconozco que soy un enamorado de este tipo de vinos que no entiende de mercados, de precios, de valoraciones y sí lo hace de hacernos partícipes de la Hisotira con mayúsculas.

Espero que hayan disfrutado del post y les animo a hacerlo con este vino o con otros «aclados» en el tiempo, algo que es un lujo difícil de alcanzar y que no tiene precio.

¡Salud y buen vino!

Urkizahar: el terruño como protagonista

Urkizahar: el terruño como protagonista

Bodega Urkizahar

Urkizahar, «abedul viejo» en euskera, es el proyecto que nace de la mano de Luis Javier Oregi y de Igone Arruti en el municipio de Beizama a las faldas del monte Illaun en el macizo de Murumendi, durante el año 2007.

Cuenta con 2,5 Ha., la mayoría con la variedad Hondarrabi Zuri y una pequeña proporción de Chardonnay, tratadas en ecológico en uno de los viñedos situados a más altitud, 450 msm, de la D.O. Getariako Txakolina, cayendo en pendiente pronunciada hacia el embalse de Ibai-Eder.

En el 2016 abandona la elaboración del txacolí en las bodegas de Getaria que había realizado desde 2012, y nace la primera añada elaborada ya en el caserío restaurado de Beizama.

Alejada de la costa y con una pluviosidad similar, la influencia de los vientos hace que le llegue tanto el aporte cálido del sur, clave para una perfecta maduración, como la llegada de la influencia marina que se hará notar en el aporte aromático y gustativo del txacolí, aunque con la amenaza de ataques de mildiu y oidio.

Urkizahar

Elaborado en un 100% con uva Hondarrabi Zuri. 11% vol. PVP 10 €

La vendima se realiza de forma manual, pasando a ser despalillado el racimo y realizando un prensado del que se utiliza sólo el mosto flor que cae por gravedad. El mosto realiza fermentaciones espontáneas a baja temperatura en depósitos de acero inoxidable y embotellándose el verano siguiente a la fecha de la vendimia. Certificado Ecológico.

Urkizahar 2016

2016. La cata:

Llamativo color amarillo pajizo-acerado con ribetes verdosos y una finísima burbuja en suspensión. Atractivo.

Aromas en los que predominan los aportes frutales (manzana) conjuntados con recuerdos de flores blancas, notas cítricas, sutiles apuntes salinos,no tan marcados como en los txakolís de «costa», y toques minerales.

Boca con muy buena acidez que no llega a ser agresiva -a mi me encanta-, pero marcada. Fresco y muy agradable entrada en boca con un sutil carbónico.

Elegante, complejo, redondo y, a pesar de esos 4 años, sigue manteniendo potencia, volumen y con un cromatismo que para nada anuncia esos vejez.

Urkizahar 2017

2017. La cata:

Bonita vista con color amarill-verdoso. Acerado. Limpio y brillante.

Aromas a fruta blanca (manzana), recuerdos de pera, sensaciones de flores blancas, toque cítricos y minerales (arenosos-calizos) y recuerdos salinos.

Boca marcada por una excelente acidez, fresco y con un carbónicos sutil y elegante.

Muestra amplitud y potencia junto con una retronasal compleja en la que se remarcan las sensaciones frutales, florales, minerales, cítricas y salinas.

Buen recorrido de mediana intensidad y con un final ligeramente amargo muy bien conjuntado con el aparte cítrico.

Excelente. Muestra más nervio y potencia que 2016. Un potro por domar.

Urkizahar 2018

2018. La cata:

Precioso color amarillo-verdoso más intenso que en añadas anteriores. Limpio, brillante, acerado y con microburbujas de carbónico vivas, aunque sin hacer corona.

Nariz marcada inicialmente por la fruta blanca, aunque se muestra uraño hasta que en agitación comienaza a desplegar un abanico de aromas de flores blancas, cítricos y recuerdos anisados, dejando las notas salinas en un segundo lugar.

Boca con una acidez más comedida que en añadas anteriores (ese grado de más se deja notar).

Fresco, con más volúmen que el 2016 y 2017. Largo y con más untuosidad, aunque muestra un punto de golosidad que no he observado anteriormente. Elegante.

Retronasal con más sensaciones florales y frutales que en añadas anteriores, dejando en un segundo planto el amporte mineral. Ligero amargos final junto con notas anisadas. Muy rico.

No hay tops

Me preguntaba un seguidor en instagram cuál era el top de la cata y le remití a este post, ya que, para mí no hay ninguno y lo son todos.

Respuesta un tanto a la gallega, pero que incide en la diferencia de los vinos, no en su elaboración, sino en uno de los componentes básicos y a  la vez esencial: el terruño.

Luisja e Igone consiguen con su trabajo en bodega respetar y preservar el aporte de casta, suelo y clima que  marcarán  las diferencia entre cada una de las añadas.

El 2016 es el más redondo y, podemos decir, que se ha «domesticado» ya que el tiempo ha jugado a su favor. Adicez más matizada, carbónico sutil y prácticamente imperceptible, más elegante en su conjunto. Un top.

El 2017 ha sido de los tres el más «salvaje». Acidez más marcada, sensaciones salinas y minerales más acentuadas sobre el aporte floral y frutal. Muy en línea de un txakolí serio, vivo y potente. Un top.

Y por último, el 2018 ha sido el que se ha visto más afectado por el clima. Ese grado de más lo delata y deja su impronta en esa untosidad, esa acidez más suave, ese aporte floral y frutal predominando sobre el componente mineral que nos habla de una madurez fenólica más completa. Un top.

Algún enochalado de los que nos siguen pregunarán por el Urkizahar 2017 Edición Limitada, pero al «jugar en otra liga» le dedicaré un post para él.

Espero que hayan disfrutado y, si no los conocen, se animen a disfrutarlos. Me lo van a agradecer, estoy seguro.

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¡Salud y buen vino!

De copa en boca: Amontillado Solera Rare Sherry AOS

De copa en boca: Amontillado Solera Rare Sherry AOS

El amontillado

No es nada nuevo para aquellos que siguen este blog que una de mis pasiones son los vinos elaborados en el Marco y si alguno tiene curiosidad al respecto, puede realizar una búsqueda para comprobar la cantidad de post escritos sobre los distintos tipos de vinos allí elaborados.

Hoy, gracias a que uno no es estricto en el control de la bodega, comentaré una auténtica joya que apareció sin haberla buscado: el Amontillado Rare Sherry AOS de Osborne.

Para aquellos que se acercan a este mundo de crianzas biológicas y oxidativas creo que nada mejor que tratar de definir qué es un amontillado, para lo que recurriré a la establecida por D. Manuel Mª González Gordón en su libro Jerez-Xerez-Sherish:

Este vino también pude decirse que pertenece al tipo Fino, y generalmente adquiere las características de Amontillado al perder por la edad el típico carácter del Fino. Los Amontillados son muy secos, como los vinos de donde provienen, pero en general son menos pálidos, teniendo el color ámbar y con el envejecimiento llegan a ganar aún más color. También adquieren un aroma punzante, aunque más avellanado que el fino, por tener más cuerpo y graduación alcohólica  (17º a 18º grados Salleron, equivalente al tanto por ciento de alcohol en volúmen), y con la edad suelen llegar a 20º, y hasta 24º en casoso excepcionales de vejez. Estos vinos son excesivamente limpios en nariz y en la boca, debido a que son también completamente secos. Un vino fino, si no se conserva en su estilo por no hacerle sacas perídicas, se convierte en general, al envejecer, enel tipo amontillado.

La referencia más antigua que nos dicen se conoce de esta nomenclatura en el negocio jerezano, es del año 1796 y es una  calidad de vino muy apreciada por los buenos catadores.

Amontillado AOS Rare Sherry

Amontillado Rare Sherry AOS

Solera fundada en 1903 para celebrar el nacimiento del II Conde de Osborne por Tomás Osborne Guezala de entre las mejores botas de amontillado de la bodega La Palma, situada en la calle del mismo nombre en el Puerto de Santa María.

El vino no se podría embotellar hasta 1924, cuando el hijo Antonio Osborne -de ahí su nombre AO a la que se añade la S de Solera- cumpliera 21 años.

Elaborado con un 92% de Palomino fino y un 8% de Pedro Ximenez esta solera ha envejecido así de bien debido al envejecimiento de los mostos de ambas castas (ahora rechazado por el Consejo Regulador) desde hace más de 100 años.

Envejecido en el sistema tradicional de criaderas y soleras durante más de 25 años. Toda la solera se compone de 39 botas y 3 criaderas.

Botella de 75 cl. 22% vol.

La Cata:

Muestra un precioso color ambarino con reflejos yodados y apuntes verdosos.

En nariz aparecen sensaciones complejas con notas tostadas, punzantes, roble noble, recuerdos de rebotica, habanos, caramelo, manzanilla y frutos secos (avellanas y nueces).

Boca potente, muy seco, largo, amplio y con volumen. Retro marcadas por las sensaciones aromáticas que se acompañana por apuntes de cacao, toques cítricos y ligero amargor final.

Uno de los mejores vinos que he probado. Realmente excelente en todos sus aspectos.

Conclusión.

No me canso de repetir de que el vino no sólo forma parte de nuestra cultura, sino que también lo es de nuestra historia y, quizás éste sea una parte de la misma embotellada para nuestro deleite.

Es un vino que yo defino como de «reflexión», es decir, para tomarlo sólo en momentos en los que nuestra mayor dedicación sea «dejarnos llevar» por las senaciones que nos aporta. Un vino que, como historia o como arte, no tiene precio, al igual que tampoco lo tendría un cuadro del Greco o de Velázquez.

Sólo nos queda disfrutar el momento. ¿Hedonista?, tal vez. Siempre «carpe diem».

Saben que están en su blog y pueden hacer los comentarios que lo deseen y si quieren estar informados de los post que subo, sólamente tienen que suscribirse a él. Fácil.

¡Salud y buen vino!