Adiós con el corazón que con el alma…
Se nos va 2024 al que obviamente echaremos de menos porque no volverá. Para algunos estoy seguro que será inolvidable y para otros un "annus horribilis", pero es un año menos que dejamos marcado como muescas de un tiempo pasado.
En estas fechas está de moda el publicar a diestro y siniestro opiniones diversas son los vinos recomendos para despedir el año o cuáles son aquellos que han dejado huella en esos 365 días que dejamos atrás, pero no soy ni de los unos ni de los otros, aunque no puedo por menos en este blog que hablar de vinos y, en este caso, de un vino en el que el valor 5 se ha cruzado en mi camino: el año que empieza 2025 termina por ese dígito, he cumplido los 65 y el vino del que hablaré en breve lleva, como genio de lámpara encerrado en su botella, la friolera 5 lustros, osea 25 años.
Vale, sí, ya oigo el run-run (¡qué vino sera!, ¡vamos Mario que nos tienes en ascuas!, ¡ya no me quedan uñas y voy por la cutícula!). ¡CALMA!. Como en el mundo del vino, y en la vida, "tiempo al tiempo".
2024 nos abandonará en breve y, desde el punto de vista de lo que ahora definen como "influencer" y antes como "prescriptor" -algo de lo que estoy seguro no soy- me quedo con una más que agradable sensación en lo que se refiere a la entrada en escena de nuevos "viñadores", como los define el maestro Luis Gutiérrez (por cierto les recomiendo su libro "Los Nuevos Viñadores" por si quieren hacerse un autoregalo).
NUMANTHIA 2000
100% Tinta de Toro. 14,5% vol. DO Toro.
El paso del tiepo se deja notar en la parte cromática de este icónico vino en el que aparecen tonos rubíes junto con un ribete acercándose a las tonalidades atejadas.
Aromáticamente es un vino complejo en el que se presentan una gran variedad de matices olfativos que van desde notas de fruta negra madura (ciruela) acompañados de recuerdos torrefactos y balsámicos (regaliz) junto con marcados apuntes terciarios (cueros, recuerdos de frutas en licor), sensaciones mentoladas y ese apunte de toffe tan elegante.
Hay recuerdos terrosos junto con aromas a hojarasca y monte bajo que le añaden aún más complejidad.
En ataque el vino es equilibrado, no hay aristas. Elegante, sedosos y con muy buena acidez que le augura aún más años de longevidad, aunque en este momento está realmente excelente.
Bomba de retrogusto en el que vuelven a aparecer toda la riqueza olfativa. Largo en recorrido e intensidad. Persistente.
Un gran vino.
Para aquellos que deseen ver cómo ha evolucionado les dejo el enlace de la cata de Numanthias que organicé hace la friolera de 12 años: https://www.elbaranda.com/6-toros-6-numanthia-1999-2004/
Lástima que sea un vino del que no volveré a disfrutar en el cercano 2025 al ser mi única botella de este 2000 y, como dice un buen amigo, es posible que el vino mejore, pero el que seguramente no lo hará seré yo, así que mejor disfrutarla ya.
Les deseo lo mejor para el año que va entrar en horas. Un 2025 en el que espero que sigamos disfrutando de un nivel muy alto en cuanto a elaboradores a nivel nacional -creo que estamos en uno de los mejores momentos de la viticultura española- y sólo deseo que se empiece a ver también una clara superación en cuanto al consumo, responsable y en su justa medida claramente, de los vinos en los que gran parte de los "viñadores" dejan su fuerza e ilusiones. En definitiva, su vida.
¡Feliz 2025!
¡Salud y buen vino!. Nos vemos el año que viene.
Comentarios del personal