Como todos los años por septiembre, en las Ferias y Fiestas de Salamanca, aparece cual Dark Vader mi buen amigo Ciro para llevarme al lado oscuro de la fuerza, en esta caso, al Borgoña, a través de sus vinos.

Y este año no podía ser menos apareciendo con una botella de Chambolle-Musigny 1er Cru «Les Sentiers» de Robert Groffier, 2001 y 13,5%.


Elaborado, como no podía ser menos con pinot noir, se muestra con un precioso color cereza de media intensidad, menisco rubí con tonalidades atejadas y una lágrima lenta y fina.
En nariz predominio de notas a frutas rojas, cuero, minerales -calizas-, carne cruda, ligeros apuntes cítricos -naranja sanguina- y vainillas.
En boca se muestra sedoso, con una excelente acidez, ligeros apuntes licorosos y un retrogusto marcado por la fruta y los apuntes minerales.

Y al igual que Anakin Skywalker voy siendo seducido poco a poco por el lado oscuro… de Borgoña.