De copa en boca: Tantaka 2017 (Gota a gota)

De copa en boca: Tantaka 2017 (Gota a gota)

 Tantaka Wines

Detrás de Tantaka Wines se encuentra Juanjo Tellaetxe, viñador, que ha dedicado 10 años para que viera la luz un proyecto que intenta volver a lo que fue el Valle de Arrastaria, zona fronteriza entre Vizcaya y Álava, hace 150 años, allá por 1860 cuando el 60% de la tierra se dedicaba al cultivo del viñedo.

En esos años se produjo un fuerte ataque de oídio que junto con la entrada de la filoxera y los inicios de la incipiente industrialización de País Vasco, provocaron el abandono del viñedo y dejando sólo majuelos testimoniales para el consumo propio.

Como comentaba al principio, Juanjo Tellaetxe realiza hace diez años una plantación de Hondabarri Zuri con el fin de activar esa viticultura olvidada en el tiempo y elaborar txakolís en los que el aporte de viña, terruño y viñador los dote de personalidad frente a los «típicos» vinos en los que la acidez es la protagonista casi en exclusiva.

En el 2017 nace Tantaka Wines con la idea de elaborar de nuevo –como hacía su familia hace más de 80 años- vinos propios de las variedades autóctonas en su pueblo natal, Artomaña. Os dejo su dossier en el que encotraréis toda la información relativa a la bodega, suelos, clima y parcelas.

Tantaka 2017 cápsula naranja.

Su nombre (tantaka traducido como «gota a gota«) obedece al tipo de lluvia –chirimiri lo llamamos en Castilla- típico de la zona que «piano, piano» puede conseguir una pluviosidad de unos 30 l/m2. al día, aunque ahora con el cambio climático a lo más a lo que se llega es a unos 10 l/m2.

Por cierto, seguro que les llama la atención la etiqueta y piensan que hay pinturas rupestres en la zona, ¡pues no!, es sólo el diseño. Y si creen que le han echado demasiada imaginación, yo me pregunté qué hacía la pintura de un candelabro de 9 brazos -el judío tiene 7- en una cueva de la época Auriñaciense.

Menos mal que Juanjo me aclaró que representaba a un viña. Sí, pueden reírse sin remordimientos.

Tantaka 2017 está elaborado con un 80%  Hondarrabi Zuri y un 20% de Petit Corbou de viñedos procedentes del Valle de Arrastaria. 14% vol.

El año 2017 se caraterizó por  un mes de enero con numerosas heladas, que dio paso a un inicio de primavera con temperaturas más altas de lo habitual, lo que adelantó la brotación. La principal característica de esta añada fue la fuerte helada del 28 de abril que condicionó notablemente la producción. El verano fue seco y poco caluroso, con bastantes jornadas de nubes bajas.

Las 5 ha. de viñedos propios están trabajados bajo una viticultura de mínima intervención y razonada, ubicados en tres parcelas situadas en Artomaña y Delika, en el Valle de Arrastaria. Los suelos se caracterizan por su carácter aluvial y profundos, con una climatología entre atlántica y continental, dependiendo de la añada.

Realiza una crianza sobre lías en depósitos de inox durante 7 meses.

D.O. Arabako Txakolina.

Tantaka 2017 lacre naranja en copa

La cata:

Presenta en vista un precioso color amarillo intenso con menisco dorado. Lágrima fina y densa, acerado y graso.

Aromáticamente muestra un abanico de sensaciones que van desde las notas de fruta amarilla (melocotón y membrillo), junto con notas de miel, cera y recuerdos cítricos. Aportes de bollería (brioche) y sutiles anisados que combinan con notas de fruta blanca (manzanas), florales (camomila), tabaco rubio y recuerdos minerales.

Boca con muy buena acidez, volúmen y recorrido. Notas de tanicidad de la uva aportada por la crianza sobre lías. Es graso, largo, untuoso, equilibrado y muy bien conjuntado con sensaciones ligeramente amargas al final, que me encantan.

Retronasal elegante, compleja y en la que la paleta aromática se potencia aún más.

Excelente.

 

Viñas en el Valle de Arastaria - Tantaka 2017

Reflexión.

Sigo afirmando que una de las zonas que más satisfacciones vinícolas nos dará -y nos está dando ya- es el País Vasco. En pleno proceso de «revolución» veo una gran similitud con el que se produjo en Galicia hace unos años protagonizado en gran parte por la sabia nueva más preocupada porque  el terruño de dónde nace se «sienta» en el vino.

Aquí, entre otros, econtramos viñadores como Oxer Bastegieta, Imanol Garay, Alfredo Egin o bodegas como Gorka Izagirre, Astorbiza, Doniene Gorrondona, Txomin Etxaniz, Magalarte de Lezama o Hirutza .

Algunos los hemos comentado aquí -sólo tienen que buscarlos en la web- y aún nos faltan otros proyectos como los de Bizkai Barne, Bodega K5 o Gaintza Txakolina entre otros, que no tardaré en comentar.

En este caso, Juanjo Tellaetxe ha conseguido en apenas tres años no sólo el reconocimiento de aquellos consumidores «enochalados» -como el que escribe-, sino el de la crítica especializada, y si no lean los últimos comentarios de Luis Gutiérrez sobre sus vinos del 2018 en Wine Advocate.

Lo dicho, si se cruzan con alguno de sus vinos, no lo duden disfrútenlos y luego, si les parece bien, nos cuentan porque ya saben que están en su blog.

¡Salud y buen vino!