De copa en boca: Ossian Capitel 2014

De copa en boca: Ossian Capitel 2014

Javier Zacagnini & Ismael Gozalo, un tandem irrepetible.

Lamentablemente no tuve la oportunidad de conocer a Javier Zacagnini, tristemente fallecido el año pasado, ni la he tenido con Ismael Gozalo,  aunque, como dice el texto sagrado, por sus hechos los conoceréis, y en este caso, más que por sus actos mi conocimiento va más por sus vinos como en este Capitel 2014.

En este caso tengo el placer de presentaros un vino elaborado con uvas de la variedad verdejo, algunas de más de 200 años, plantadas en una única parcela cerca de Nieva en el que los dos grandes personajes protagonistas volcaron toda su sabiduría para hacer de él algo distinto, personal y fuera de toda norma, al menos en este país en el que a los vinos blancos no se les "permite" vivir más de un año y, en algunos casos, se les castiga con el ahogamiento en unos cubitos de hielo.

Vino marcado de inicio por dos grandes personalidades dentro del mundo vinícola y que muestra claramente cómo un vino elaborado con uvas blancas y criado entre barricas puede desarrollar todo un potencial a lo largo del tiempo que te hace realmente disfrutar con un excelente trabajo. 

En el año 2013 Javier Zacagnini vende su parte a la familia Ruiz, propietaria de Pago de Carraovejas.

Bueno, espero que lo disfruten.

¡Salud y buen vino!

 

Mil Monts 2021. Las «mil montañas» de Orly en Gredos.

Mil Monts 2021. Las «mil montañas» de Orly en Gredos.

 Orlando Lumbreras, Orly.

No es la primera vez que hablo de Orly, ni será la última que comente algunos de sus vinos como homenaje a un viñador que cerró una etapa de su vida, y supongo que habré contado numerosas veces cómo lo conocí , pero no está de más hacerlo de nuevo, porque, la verdad, me trae muy buenos recuerdos.

Era la primera vez que los chicos  de A la volé organizaban lo que llamaban el "Week Champagne". Era una reunión de enamorados del champagne en la que había catas dirigidas por especialistas en el tema, y, además, había una comida de fraternidad a la que, los que quisieran, aportaban una botella de vino que consideraran "especial" por las razones que fueran. Y hete aquí que coincidimos por las calles de Segovia dos "elementos" perdidos con una botella bajo el brazo en busca del hotel en el que se celebraba el evento. Así conocí a Orlando Lumbreras al que seguí en su programa Placeres Mundanos de RNE, lamentablemente ya desaparecido, pero del que aún vuelvo a escuchar alguno de sus programas a través de los post y, si tienen ocasión, se lo recomiendo

Mil Monts Rosado 2021

Nadie mejor que  el padre de la criatura para hablarnos de ella:

Vino marcado por el momento de recoger y encubar la uva, su ambiente, el ánimo reinante, aquel 25 de septiembre de 2021, en este pequeño majuelo montañoso, alejado de cualquier mínima presencia humana, granítico y mirando de frente al Sur, flotaba un espíritu provocador, complejo, punkarra y sedoso a la vez, como esas melodías cargadas de ritmo y con una intención lacerante en cada una de sus notas.

Quizá de las pocas mañanas luminosas y arrebatadoras en un verano de corazón castigado, abrasado por aquellos devastadores incendios que destrozó nuestro entorno un mes antes. Tras una hora de maceración, sensualidad en el color, fermentamos en barricas de 225 litros; armoniosas fermentaciones a las que decidimos complementar, en primavera, sugiriendo una acompasada oxidación que aportara complejidad a la añada 2021.

Mil Monts tiene un carácter único: el de dos amigas que caminaron juntas durante muchos años dejando una estela, a su paso, rutilante. Luz brillante y eterna que sigue resplandeciendo en nuestros corazones... que sigue hipnotizando nuestra copa.

100% garnacha. 13,5 % vol.

Suelos de de granito y orientación Sur sobre laderas de Navalmoral de la Sierra en la zona de Gredos (Ávila).

Vendimia el 25 de septiembre de 2021

Realiza fermentación de 1 h. con sus pieles en barrica.

Envejecido durante 10 meses en barricas  de 225 l

Danjou-Banessy-La-Trufiere-2021-blanc

Cata:

Lamentablemente  Orly dejó de elaborar vino hace unos meses y no volverán a encontrar nuevas añadas. Sirva este pequeño homenaje a tan buen viñador.

El vino muestra un precioso color entre pétalo de rosa y piel de cebolla. Lágrima fina y densa. Muestra cierta turbidez y reflejos que aportan notas de la ligera oxidación buscada.

Aromas a fruta roja y sensaciones minerales (arenosas) y canto rodado. Atractivo.

En boca sutiles toques de carbónico, buen ataque y acidez. Cierta sensación de azúcar residual que lo hacen goloso y adictivo. Toques de tanicidad más propios de la fruta que de la crianza. Mediano recorrido,

Personalmente me ha parecido un vino muy agradable, fácil de beber y con sensaciones gratas. Lastima que sea irrepetible, aunque si se encuentran por ahí con algunas de sus escasas 1.000 botella, no lo duden y pillen porque van a disfrutar.

De copa en boca: Danjou-Banessy La Trufiére 2019

De copa en boca: Danjou-Banessy La Trufiére 2019

Benoît y Sébastien Danjou

Los hermanos Danjou se hicieron cargo de la finca Danjou-Banessy en 2001 recogiendo la herencia de su abuelo Denis y mejorando la elaboración de los vinos al no utilizar, por ejemplo, los tanques de hormigón.

La finca, situada en Espira de l'Agly dentro del Rosellón -les dejo el enlace a la última cata de vinos de la zona-, tiene una superficie de 18 hectáreas en las que se encuentra una gran proporción de viñas de más de 60 años y asentadas, principalmente sobre las vetas de pizarra, esquistos, zonas arcillo-calcáreas y cuarcitas.

Elaboran vinos con variedades de uva tinta:  y de uva blanca como las  

Danjou-Banessy La Trufiere blanc 2019

100% cariñena gris. 13% vol.

Suelos de esquisto y piedra caliza.

AOP Cotes de Roussillon. Francia.

Viñedo único de 0,5 Ha sobre pizarra negra y caliza con una edad de entre 90 y 95 años. Cultivo orgánico y biodinámico.

Cosecha a mano y fermentación natural.

Envejecido durante 20 meses en barricas viejas de roble y embotellado según las fases lunares.

Danjou-Banessy-La-Trufiere-2021-blanc

Cata:

Amarillo pálido con reflejos de pan de oro. Limpio y con tonos acerados.

Aromáticamente es un vino complejo en el que se despliega un abanico de sensaciones que recorren notas minerales (pedernal), ahumados, apuntes cítricos y recueros salinos, fruta amarilla de hueso y miga de pan con sutiles tostados de frutos secos.

Boca con un perfecto equilibrio. Muestra volúmen y buen recorrido.

Impresionante retronasal en la que vuelven las sensaciones olfativas y termina con una acidez de fruta que se marca las encías acompañada de recuerdos salinos.

Me ha parecido un excelente vino muy bien elaborado con una variedad no muy conocida por estos lares como es la cariñena blanca.

Si se cruzan con él, no lo duden y pillen aunque sea una botella.

¡Salud y buen vino!

Fotografías: La Revue du vin de France y autor.

De copa en boca: De Sol a Sol rancio airén 2015

De copa en boca: De Sol a Sol rancio airén 2015

Julián Ruiz Villanueva, alma pater de Esencia Rural.

Julián Ruiz Villanueva, cabeza visible del proyecto Esencia Rural en Quero (Toledo), al que no tengo el gusto de conocer personalemente, pero con el que he tenido la oportunidad de charlar por teléfono -y porque las horas no eran muy apropiadas, si no habríamos estado charlando "sine die"-, trasmite pasión en lo que hace y eso también se refleja en su vino.

Buscador incansable de un patrimonio vinícola abandonado, yendo tras barricas o tinajas que hoy en día serían difíciles de reproducir, y manteniendo su objetivo inicial de elaborar su vinos de la forma más natural posible evitando la no intervención de agentes artificiales externos ni en el campo ni en la bodega bajo criterios biodinámicos.

De Sol a Sol, un vino fuera de rango de Julián Ruiz.

Para aquellos a los que nos gusta el jazz, cuando empezó a entrarnos el gusanillo, ante una pieza musical sólo podíamos indicar que nos gustaba o no. Con algo más de tiempo, aprendizaje, audición y lectura, puedes llegar a indicar que su equilibrio, su swing, su ritmo o su cadencia hace que sea adictiva.

En el mundo del vino viene a suceder lo mismo, empiezas emitiendo tu juicio de valor en base a tu gusto (me gusta o no) y con el paso del tiempo, el conocimiento y la experiencia adquiridas, lo fundamentas sobre bases más sólidas (ya se sabe que la experiencia es la base de la ciencia, casi siempre)

Al catar este De Sol a Sol Rancio 2015 me enfrenté con un vino totalmente distinto a lo que había probado hasta ahora, lo que hace que tu "disco duro" empiece a buscar referencias, semejanzas, características que hagan posible su posicionamiento en tu tabla de valores, pero no es el caso, ya que se sale de rango, porque es distinto.

No busquemos influencias de suelo o de casta, porque el vino queda definido por la maceración y por microoxigenación en tinajas con una clara influencia de las elaboraciones existentes en sistema de georgiano, denominado qvevri, pero con la firma personal de Julián.

Cuando te acercas a un vino elaborado sin corrección de acidez, estabilizado en tinajas de 3.200 l. durante 15 o 20 días, con maceraciones tan largas de 14 a 15 meses en depósitos de inox  y con una crianza en barricas de 700 l. y 550 l. orientadas al N para conseguir una mejor estabilización y llenadas en unos 2/4 para provocar la aparición de velo, me encuentro sin parámetros con los que comparar, pero con un excelente vino por disfrutar, aunque sea distinto.

Viñas de airén en Quero

De Sol a Sol Rancio Airén 2015

Nada mejor que sea Julián Ruiz, el padre de la criatura, el que nos comente la elaboración de este vino proveniente de viñas centenarias prefiloxéricas:

La elaboración en bodega sigue los preceptos de la asociación de vinos naturales de España, es decir, no se corrige el vino con ninguna sustancia externa al propio vino, nada de sulfuroso, nada de ácidos, nada… 

Se recolecta la uva en cajas de 14 kg ,se despalilla y se macera la pasta durante  241 dias en depósitos de inox a temperatura ambiente. Durante esta maceración se  desarrolla el proceso de las  fermentaciones alcohólica y maloláctica,  después se pasa por prensa neumática y  realizamos una crianza biológica-oxidativa durante dos años con varios velos en depósito de inox y barro (Tinaja). Se termina la crianza en barricas de crianzas  biológicas antiguas, hasta su preparación de embotellado, que en este vino a sido nula, no se ha clarificado, no se ha filtrado y no lleva ningún tipo de conservante en el embotellado.

Se embotellaron 2.270 botellas en abril de 2019

Y para que tengan toda la información sobre este verdadero descubrimiento, por mi parte, les dejo la información técnica:

El análisis del laboratorio en el momento del embotellado daba los siguientes parámetros:

Grado Alcohólico: 14.20º medido a 20º de temperatura

Sulfuroso Libre: no detectable 0 mgr/litro de sulfuroso

Sulfuroso Total: no detectable  6 mgr/litro de sulfuroso

PH: 3,86

Acidez Total: 3,90 expresado en gr/litro de ácido tartárico

Azúcar:  2,2 gr/litro

De Sol a Sol 2015

Cata:

En vista presenta un color anaranjado apagado y con cierta turbidez. Llamativo en todo caso.

Su fuerte está en las sensaciones olfativas. Inicialmente presenta una alta volátil que te descoloca, pero que da pie a sensaciones tropicales, notas de oxidación acompañadas de toques licororos (¡cuidado con la temperatura de servicio), recuerdos terrosos y ajerezados. Cuanto menos sorprendente.

En boca muestra buena acidez y recorrido con una retronasal en la que vuelven a desplegarse un abanico de aromas ya descritos en la fase olfativa a la que se añaden aportes de mandarina y toffe de café con leche.

Me ha gustado. Me ha parecido un vino distinto, que te descoloca, que te aleja de lo concebido y te hace reflexionar, pero muy disfrutable.

Tal y como iniciaba este post creo que a este vino le iría un perfecto "maridaje" si lo escuchamos con el tema de Ahmal Jamal Music! Music! Music! -lo pueden sustitur por Vino! Vino! Vino!- de su actuación en el Pershing Lounge en 1958 acompañado por Israel Crosby en el bajo y de Vernell Forunier en la batería.

Espero que al menos con este post les haya entrado el gusanillo de descurbrir la existencia de vinos elaborados bajo velo de flor fuera del Marco y de Montilla-Moriles. Éste es el segundo post en ese sentido y le seguirán más -¡sí llámenme friki!-. Si tienen noticias de la existencia de vinos de este tipo, comentenlo, ya saben que están en su blog.

¡Salud y buen vino!

Fotografías: Principal (Cuvee3000), Viñas de airén en Quero (Eugenio Sáez) y autor.

De copa en boca: Fazenda Agrícola Augalevada Crianza Biolóxica 2017

De copa en boca: Fazenda Agrícola Augalevada Crianza Biolóxica 2017

Fazenda Agrícola Augalevada

He de reconocer que no tenía noticias de esta bodega, ni del tipo de vino que comentaré más adelante, hasta que comencé a buscar vinos elaborados bajo velo, pero que no estuvieran ni dentro del Marco ni de la zona Montilla-Moriles. Sí, lo reconozco, rarezas que tiene uno.

Fruto de la búsqueda descubrí que había más vinos de este tipo de los que pensaba. Lamentablemente la cata organizada para el Enolobby Charro quedó cancelada debida a la epidemia de coronavirus, puesto que iba a celebrarse a finales del mes de marzo del 2020, pero como no hay mal que por bien no venga, los vinos los he ido disfrutando a lo largo de estos meses.

De esta forma abro una una serie de post en los que iré comentando y descubriendo vinos elaborados bajo velo de flor no sólo de Ourense, sino de Toledo, Alicante, Valladolid, Segovia o Piamonte.

Pero vayamos con las presentaciones. Los padres de la criatura son Iago Garrido y Liliana Lafuente, pareja que se conoció estudiando en Ourense ingeniería agraria y de la que nació un proyecto de futuro personal y profesional.

Fazenda Agrícola Augalevada se encuentra situada en la localidad de Rioboó Cenlle, cerca del Monasterio de San Clodio -si no lo conocen, se lo recomiendo-. Las viñas se sitúan en ladera y entre los viñedos baja un pequeño río que divide la finca en dos partes que se conocía en tiempos pretéritos por los lugareños como "Augalevada".

Entre el 2009 y el 2010 plantaron 2,9 hectáreas y los primeros vinos vieron la luz en 2014. A lo largo de estos años ha ido apostando las variedades blancas Lado y Agudelo (Chenin Blanc) y sobre todo tintas por las tintas  Brancellao, Caíño Longo, Caíño Redondo y Caíño da Terra.

En añadas posteriores a este 2017 ha elaborado vinos monovarietales de Albariño y Treixadura de viñas de más de 35 años con criterios de crianza biológica comprobando que mantenían un buen comportamiento de velo de flor y desarrollaban una buena evolución en botella.

Fazenda-Agricola-Augalevada-viña
Tinajas de barro enterradas de Fazenda Agrícola Augalevada

Augalevada Mercenario Crianza Biolóxica 2017.

Vino elaborado con uvas de Treixadura, Albariño, Palomino y Torrontés de viñedos de 15 a 40 años sobre suelos de granito descompuesto. Biodinámica.

Realiza una crianza biológica iniciada en la añada 2014 y refrescada con sucesivos años hasta 2017. Crianza en 2 tinajas de 400 l de las que se hizo una saca de 300 l. Lote 4/17. Botella nº 365. 12% vol.

Etiqueta Augalevada crianza bioloxica

Cata:

Llamativo y atractivo color amarillo brillante con reflejos dorados de media intensidad. Me encanta.

Aromas iniciales a fruta blanca (pera) acompañada de recuerdos de fruta amarilla, frutos secos, flores blancas y sensaciones ligeramente cítricas. Notas de la flor generada en la crianza biológica mantenidas en un segundo plano  dando al vino un mayor abanico de percepciones olfativas.

Boca de intensidad media, pero muy agradable y con sensaciones minerales propias de la zona granítica en la que están las viñas. Excelente acidez y frescura. Fácil de beber y a la vez mostrando untuosidad, tensión y volumen junto con una retronasal elegante que no te deja indiferente.

Una rareza de elaboración si nos ponemos a pensar en la zona en la que estamos, pero en mi opinión, un excelente vino en el que se conjugan castas y crianza biológica en un ejercicio nada fácil de llevar a buen término. Enhorabuena Iago.

Augalevada 2017 crianza bioloxica

Acercamiento a un vino elaborado con alma, sincero y con riesgo que te deja sin palabras cuando lo disfrutas tras un buen trabajo realizado bajo agricultura ecológica y biodinámica. Una vuelta en el tiempo en busca de los valores verdaderos que emanan de una tierra agradecida cuando se la respeta.

Si se cruzan con él, yo les recomendaría que se arriesgaran, que perdieran los prejuicios ante lo desconocido -si los tienen-, que cierren los ojos cuando se lo acerquen a la nariz o fluya por su boca y, a la vez, hagan un esfuerzo de memoria. Estoy seguro que, como yo, volverán a sentir aromas y sensaciones olvidadas, enterradas y que gracias a Iago y a Liliana volvemos a tener presentes.

Por cierto, les recomiendo acompañar este vino no con un buen maridaje, que también, sino con una excelente melodía de Al Haig que por las fechas que estamos le viene como anillo al dedo: April in Paris y déjense llevar.

¡Salud y buen vino!

Fotos: Bodega y autor.

De copa en boca: Las Envidias 2016.

De copa en boca: Las Envidias 2016.

Beatriz Herranz

Recuerdo que la primera vez que habé con Beatriz, copropietaria de la Bodega Barco del Corneta, fue allá por el año 2015 y fue por teléfono cuando atravesaba la Plaza de los Bandos en Salamanca. Años después resulta llamativo que precisamente ella represente a un miembro de uno de los "bandos" -en el buen sentido de la palabra- en los que se ha dividido la vitivinicultura a nivel nacional entre aquellos que defienden la autenticidad, la personalidad, el terruño y aquellos que pudieramos considerar más los "alquimistas" del vino.

En aquella conversación mi interés estaba centrado su primer vino, Barco del Corneta, del que había léido comentarios muy interesantes, seguramente en www.elmundovino.com -afortunadamente han vuelto tras un año sin sus catas a ciegas- y que dio lugar a un post allá por 2015 en el que comentaba mis sensaciones sobre su tercera añada, la 2013.

Hoy las sabias palabras del maestro Joan Gómez Pallarés en su libro "Vinos naturales de España" sobre Beatriz Harranz no pueden estar más presentes:

A Beatriz Herranz y a su  vino Barco del Corneta los veo como otra isla en un océano enorme de maneras obtusas de tratar el viñedo, las cepas y de cómo hacer vino.

Afortunadamente esta isla ha dado lugar a un archipiélago de vinos que parten todos de una misma filosofía de trabajo: buscar en sus vinos la autenticidad de la casta, ya sea verdejo, palomino, viúra o juan garcía en terrenos de La Seca o de Fermoselle.

En 2017  incorporó Félix Crespo Álvarez  y su bodega, situada en La Seca (Valladolid), se encuentra en una casa de 200 años que compraron en el centro del pueblo. Los vinos se comercializan sin denominación de origen, y también se elaboran vinos de la zona de Arribes del Duero. La producción actual es de 60.000 botellas por cosecha.

Beatriz y Félix. Barco del Corneta

Las Envidias 2016. Parajes del Infierno.

Las Envidias forma parte de una trilogía encuadrada dentro de los Parajes del Infierno formada por vinos elaborados con verdejo, viúra y palomino.

Sus cepas centenarias de palomino de pie franco se encuentran en el paraje de Alcazarén (Valladolid), parcela de La Liebre, definido por Beatriz como "la ‘Isla del Tesoro’ de Barco del Corneta, inmerso en Tierra de Pinares" y situado sobre suelos de arenas eólicas que impidieron el ataque de la filoxera.

La vendimia se realiza a mano, en cajas de 10 kilos, seleccionando los racimos. Se macera entre 12 y 18 horas, se prensa con raspón y decanta naturalmente.
La fermentación es espontánea en barricas de 300 litros y en una bota jerezana en las que se criará bajo velo de flor durante 24 meses. Después pasa cuatro meses en el depósito hasta su embotellado.

Vendimia Las Envidias 2016

La Cata:

Atractivo color amarillo con reflejos cobrizos. Lágrima fina y densa.

En nariz se produce un cruce de aromas entre las sensaciones de frutos secos (nuez), recuerdos de de levadura en flor, toques de fruta amarilla madura, junto con recuerdos cítricos y apuntes especidados.

En boca se muestra con volumen, personalidad y peso. Distinto, diferente. Retronasal compleja en la que vuelven las notas olfativas junto con un recuerdo salino. Excelente equilibrio, buena acidez y recorrido.

Elaboración realmente excelente y sorprendente en el que se vuelve a los inicios de la elaboración de vinos de la zona en la que hubo los llamados como los pálidos y los dorados que se elaboraban bajo el sistema de velo de flor. Afortunadamente algunos elaboradores han recuperado los dorados, pero los pálidos, hasta donde yo se, han desaparecido, y si alguno de ustedes tiene noticias al respecto le agradecería que me lo comunicaran en los comentarios.

El que se vuelva a los origenes, a dar valor a la casta, a retomar los aromas de una variedad compleja, pero sin un gran abanico aromático, nos permite ver un atisbo de esperanza en una parte de nuestra cultura olvidada, denostada y castigada por un mar de ignorancia a la que habrá que poner freno.

¡Salud y bien vino!

Fotos: Bodega, Diario de Castilla y León, El Mundo y autor.

 

Las Envidias 2016