De copa en boca: V Malcorta 2017 de Javier Sanz

De copa en boca: V Malcorta 2017 de Javier Sanz

V Malcorta 2017

Mañana, día 19 de noviembre de 2019, habrá una Jornada sobre Enoturismo en La Seca organizada por Destino Castilla y León -hashtag #DestinoVerdejo- a la que lamentablemente no podré asisitir, pero sí me quiero unir, aunque sea en la distancia, con esta recomendación.

No es la primera vez que nos acercamos a los vinos elaborados por Javier Sanz. Ya lo hicimos con su rufete y con su «básico» verdejo, pero en esta ocasión me gustaría recomendaros un vino que se sale de normas y castas al uso puesto que estamos ante una elaboración con un clon de la uva verdejo, la malcorta.

Como todo tiene su explicación en esta vida, esta uva, casi extinta hace 20 años si no hubiera sido por el interés del viticultor en su reuperación, debe su nombre a que era difícil su vendimia a mano. Y de ahí su nombre «mal» «corta«.

Dejando a un lado esta breve historia, estamos ante un vino que ha pasado 5 meses sobre lías y del que se han elaborado unas 11.000 botellas en un año, el 2017, caracterizado por una baja productividad, pero con un fruto en el que la maduración fenólica fue óptima. 13 % vol.

La cata:

En copa mantiene un preciso color amarillo con reflejos ligeramente dorados y una densidad media.

Aromaticamente encuentras sensaciones de fruta de hueso, cítricos, notas florales y minerales -me encanta la sensación de canto rodado húmedo- y membrillo fresco.

En boca mantiene una excelente acidez consecuencia de ser una uva de maduración tardía. Tacto graso, untuoso, largo, complejo, elegante y muy disfrutable.

Podría evolucionar con más guarda, pero ahora está realmente bueno.

¡Gracias Javier por recuperar esta casta y por tan buen trabajo!

No tengo que decirles «más ná», pero si consiguen hacerse con una botella de las poquitas que hay en el mercado, no lo duden.

Foto de portada de www.de-vinos.es. Foto de la cata: autor.
Ismael Gozalo: escultor de la verdejo.

Ismael Gozalo: escultor de la verdejo.

 Cuando Miguel Ángel, Chillida o Botero realizan una obra escultórica parten de materia inerte a la que dotan de vida jugando con la elegancia del mármol, la tensión del hierro o la maleabilidad del bronce. Es más, le aportan una elegancia tridimensional que la propia materia por sí misma tiene, pero que los escultores resaltan bajo un contexto: la sensualidad de un David, la potencia de un Peine de los vientos o la bolupuosidad de la Mujer con espejo.

En esa línea si los escultores dotan de vida a la materia muerta, Ismael Gozalo aporta personalidad a la materia viva, a la uva verdejo, resaltando también su carácter tridimensional a través de la vista, el olato y el gusto, y haciendo de cada uno de sus vinos obras individuales y añada tras añada, irrepetibles. En una palabra esculturas de verdejo con título e historia propia: Nieva York, Correcaminos, La banda del Argílico, Microbio, Sin nombre o Km 0. El Origen, entre otros.

Creo imprescindible el transcribir la elaboración de los vinos para comprender mejor su historia y las características de cada uno de ellos.

No es la primera vez que disfruto con los vinos de Ismael, aunque sí lo es con la uva verdejo. En definitiva les animo a descubrir su obra comenzando con esta breve, pero intensa exposición.

1.- Nieva York 2018

100% Verdejo.

«Petillant naturel o como se conoce Pet Nat, buenas burbujas = buenos momentos.

Son las burbujas rosé de la casa, elaborado con las uvas de los primeros días de vendimia, el vino fermentado con baja turbidez y baja temperatura, cuando ha bajado la suficiente densidad se embotella para que finalice la fermentación alcohólica ya en botella.

Tras unos meses de crianza en botella con sus finas lías se hace un degüelle a la volé para quitar esas lías y se completa con vino seco del mismo lote.»

La Cata:

Llamativo color amarillo verdoso de este espumoso ancestral. Burbuja fina y ligeramente untuoso en agitación. Aromas a manzana verde y sensaciones florales conjuntadas con recuerdos de canto rodado. En boca cuchillo de acidez -me encanta-, fresco, burbuja viva y jugetona y un buen recorrido.

2.- Correcaminos 2018

100% Verdejo.

«Una particularidad de estos vinos es que son 0,0 SO2, sin filtrar ni clarificar.

El varietal por excelencia de la bodega, es en la provincia de Segovia donde mejor comportamiento agronómico tiene debido a una mezcla de factores, destacando entre ellos la heterogeneidad de los suelos, la aridez de la zona, las antiguas selecciones masales de antiguos viñedos de Verdejo, las viñas en pie franco, todo esto unido a la climatología de la zona con sus contrastes verano/invierno y día/noche.

Elaboración:

Uva entera y con baja temperatura se prensa como siempre se ha hecho en prensa vertical, buscando el polo opuesto de la nueva enología, algo a lo que la mayoría tienen miedo la hiperoxidacion, buscando hacer estables los vinos en el tiempo, hacerlos duros desde el principio, nada de protección basada en «la magia negra» sino que el planteamiento es el clasicismo o la tradición de como mis abuelos hacían sus vinos.

La prensa vertical de 5 hl tiene una diferencia con la utilizada por mis abuelos, el cestillo es de inoxidable para facilitar su limpieza y evitar aromas y sabores indeseados en el vino.

Una vez la uva es prensada, siguiendo su tempo de drenaje y tras un bajo rendimiento el mosto es decantado con las únicas ayudas de unos depósitos flauta (estrechos y altos) y el frío.

Mosto parcialmente desfangado es ensamblado para que juntos arranquen la fermentación alcohólica no hay ninguna obsesión con la temperatura de fermentación, pues las levaduras indígenas cada año tienen sus diferencias y varían su comportamiento.

Una vez finalizada la fermentación alcohólica el vino permanece en contacto de sus lías durante al menos 5 meses, no hay movimiento de lías para evitar la pérdida del CO2 natural y que sea un ayudante que evite la evolución en el vino.»

La Cata:

Amarillo verdoso con ligera turbidez. Aromas de fruta blanca (pera y manzana) maduras. Sensaciones de barquillo de vainilla. Fresco y muy vivo. Buena acidez y recorrido. Mantiene buena tensión junto con un toque ligeramente oxidativo que le aporta personalidad. Vivo y de los que crean adición. Se empieza y se acaba.

3.- La Banda del Argílico 2018

Elaboración:

«Uva madura en su justa medida proveniente de dos viñas diferentes del término de Nieva, ambas plantadas en pie franco.

La primera con suelo arenoso (en el prado de las viñas) y la segunda suelo arenoso con gravas (Sarabia) bajos rendimientos en campo y bajos rendimientos en bodega hacen que este vino sea posible.

Es un guiño a las bandas de Argilico que tienen nuestros suelos donde las raíces se hunden para captar la mineralidad y donde se hace el intercambio de nutrientes.

Las bandas tienen muchas funciones, hacer de tampón para que la humedad no se evapore y mantener siempre un aceptable estado hídrico con las plantas, ¡también es donde los microbios pasan el estío para no morir de calor!!!  y donde se produce el intercambio en el complejo arcillo/húmico.

Este vino es el resultado de 2 vendimias una primera buscando frescura, bajo PH y poco alcohol y la segunda y mayoritaria es la que da maduración, finura, frutalidad, longitud en boca y estructura, esta unión de los dos mostos hace la magia del balance y el equilibrio.

El vino permanece en contacto con sus finas lías durante 5 meses y medio.»

La Cata:

Amarillo verdoso. Nariz muy expresiva con predominio de la fruta amarilla acompañada de sensaciones minerales y flor de acacia. Excelente acidez y recorrido con una retronasal en la que se mantienen las notas frutales y minerales acompañadas de notas de frutos secos. Mantiene buena tensión, untuosidad y volumen junto con largo recorrido. Directo.

 4.- Microbio 2017

«Resultado de una fermentación y crianza en viejos fudres de 1050 litros, donde pretendo respetar al máximo la expresión varietal de la verdejo unida al factor suelo.

Vino elaborado aprovechando al máximo las biosinergias de factores tan importantes en un vino como son altitud, edad del viñedo y suelo.

Quizás sea el vino más salino de los que elaboro, recordándonos que el suelo donde están hincadas las viñas hace 180 millones de años fue el mar Tetis.»

La Cata:

Amarillo ligeramente dorado. Excelente conjunción de fruta amarilla de hueso, brioche y notas minerales (canto rodado). Boca en la que muestra tensión con una ligera volátil y recuerdos de aceituna y sensaciones cítricas en retrogusto. Fresco y salino. Muy disfrutabe.

5.- Sin Nombre 2016

«Fermentado en madera y permanece en ella durante al menos 9/10 meses en contacto con sus final lías, a primeros del mes de agosto el vino se saca de barrica para darle su segundo período de crianza, esta vez en depósitos de inox, permanece durante al menos otros 9/10 meses pasando así su segundo invierno de crianza con las finas lías.

Transcurridos estos meses el vino se puede considerar estable y se embotella siguiendo las mismas premisas de siempre, ¡día y luna! ¡Sin clarificar, sin filtrar!

El vino sin nombre.

Así de sencillo es el nombre de este vino verdejo fermentado y criado en un cask de 12 HL, no puede ser mas sencilla la manera de trabajar, la única magia reside en la alta calidad de la materia prima, uva procedente del pago de los Navales.

Es el resultado de un sinfín de sin: Sin Corrección de Acidez, Sin Encimas, Sin Corrección de CO2 hasta el embotellado, Sin Clarificar, Sin Filtrar, Sin Remontado de lías, Sin Battonage…»

La Cata:

Amarillo con reflejos dorado. Nariz limpia con sensaciones de flores bancas, membrillo fresco y un ligerísimo recuerdo tostado bajo un acompañamiento de aporte mineral. Elegante en nariz y elegante en boca con una muy buena acidez, volumen, untuosidad y recorrido. Excelente.

6.- Km 0. El Origen 2016

«100% verdejo, viñedo prefiloxérico, vendimia entera, se fermenta en tinajas de barro, tras dos meses de fermentación, la pasta se prensa y el vino se baja a barrica, para su crianza durante 10/12 meses. Después de la primera crianza en barrica se deja durante otros 10 meses en depósito, para su afinado final.

Estos vinos tienen una alta tanicidad, debido al contacto del mosto con las pieles y raspón durante largo tiempo.

El color es naranja. Esta es la razón de su nombre.

Este tipo de vinos son muy longevos y agradecen largas guardas en botella.»

La Cata:

Color naranja con ligera turbidez. En nariz necesita aireación para dar todo de sí y deja a un lado los toques de acidez volátil que marcan inicialmente. Esa aireación deja paso a notas terrosas, fruta madura, ciertos toques cítricos y florales. Complejo. Boca muy «personal» en la que muestra su potencia protagonizada por su tanicidad y su largo recorrido. Un «orange wine» no apto para todos los públicos, aunque a mí me ha gustado. Con todo, si encuentra algunas botellas, guarde algunas, para verlo evolucionar a lo largo del tiempo. Me lo va a agradecer.

Con este recorrido por algunas de los vinos de Ismael Gozalo espero haber generado al menos cierta curiosidad por probarlos y acercarse a unas elaboraciones de verdejo que, como mínimo, estoy seguro que no les dejará indiferentes.

Al igual que con una escultura, no es lo mismo leer una descripción que visualizarla tridimensionalmente o, experimentar sensaciones tátiles sobre su superficie, en definitiva sentir aquello que el artista ha querido transmitirnos.

Por ello les animo a que descubran estas «esculturas» de verdejo para disfrutarlas en toda su dimensión.

Si desean compartir sus opiniones, no tengo que recordarles que este es su blog. Sientanse cómodos y con plena libertad.

¡Salud y buen vino!

Fotos de bodega y autor.

De copa en boca: Portia Verdejo 2017

De copa en boca: Portia Verdejo 2017

Elaborado con un 100% uva verdejo. 13% vol. Bodegas Portia. DO Rueda. Dirigido en exclusiva al sector de la hostelería.

Vendimia nocturna. Maceración en frío y posterior prensado. Fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable.

Portia Verdejo 2017

La cata:

Color amarillo pajizo con ribete ligeramente verdoso. Lágirma fina y densa y untuoso en agitación.

Sensaciones olfativas con predominio de aromas a fruta tropical, notas cítricas (limón) y toques de fruta amarilla. Nariz demasiado castigada por las notas de «frutas exóticas». En una palabra, huraño en aportes propios de la verdejo. ¿Excesivas levaduras añadidas?. Al menos da una sensación de artificialidad.

En boca muestra una buena acidez con percepciones glicéricas. Retronasal protagonizada de nuevo con el aporte exótico y cítrico, terminando con un ligero amargor.

He de reconocer que no es mi tipo de «Rueda». Me resulta un tanto empalagoso y en mi opinión no considero que sea un buen exponente de esta casta que más bien está dirigido a ese consumidor «educado» en este tipo de sensaciones «exógenas» y añadidas que hacen perder todo atisbo de tipicidad. Lástima y máxime cuando es un producto dirigida al sector Horeco en el que se podría haber realizado una función más didáctica.

Por cierto, no estaría de más que cambiaran el color de la letra de la contraetiqueta ya que apenas se lee la información suministrada con las letras en blanco.

¡Salud y buen vino!

Foto de cabecera: Bodegas Portia.

De copa en boca: Javier Sanz verdejo 2017

De copa en boca: Javier Sanz verdejo 2017

https://elbaranda.com/wp-content/uploads/2018/02/Uva-verdejo-de-Javier-Sanz.jpg

Muchas veces cuando hablamos  de vinos «básicos» tendemos a dar la impresión de que son los vinos para hacer «cash» y que se alejan de todos los parámetros que debe de cumplir una elaboración que debe de reflejar casta y terruño. Pero no todo es blanco ni negro, o blanco y tinto, y Javier Sanz verdejo 2017 es un «básico» con personalidad marcada tanto de uva como de zona y con una excelente RCP (9 € PVP), que todo cuenta, a pesar de que aún hay personal que se escandaliza por pagar este precio por un «blanco». ¡Queda camino por hacer!.

https://elbaranda.com/wp-content/uploads/2018/02/Suelos-de-canto-rodado.jpg

Elaborado con 100% verdejo de viñas de entre 40 y 60 años que desarrollan su actividad en 45 ha. sobre una superficie formada por cantos rodados que marcan su carácter mineral.

La vendimia comenzó el 21 de agosto con Sauvignon Blanc y sobre finales de Agosto, primeros días de Septiembre, ese empezó con la verdejo. La maceración se hace en frío durante 6h, la fermentación controlando la temperatura es durante unos 14 días y por último está 2 meses de maceración con lías finas en el depósito. 13% vol.

https://elbaranda.com/wp-content/uploads/2018/02/Javier-Sanz-2017.jpg

Cata:

Precioso color amarillo pajizo con menisco verdoso. Intenso. Lágrima fina y densa. Sensaciones aceradas en agitación. Elegante.

En nariz predominio de las notas de hinojo, anisados y heno recién cortado sobre un fondo mineral de canto rodado que aporta estructura. Limpio y fragrante.

En boca muestra una excelente acidez y una retronasal que nos devuelve, cual «deja vu», a las sensaciones olfativas. Largo en recorrido y con sensaciones finales ligeramente amargas que lo hacen adictivo. Me ha gustado y mucho. Franco, sin artificios y marcado por la sinceridad de la casta.

https://elbaranda.com/wp-content/uploads/2018/02/Javier-Sanz-en-copa-1.jpg

 

Excelente ejemplo a seguir con el fin de reivindicar vinos elaborados con verdejo marcados por las notas «puras» de la casta huyendo de los artificios que lamentablemente se han llevado a cabo para «homogeneizar» los gustos de aquellos que se han acercado a estos vinos bajo el hipnotismo de frutas tropicales, empalagosidad y «platanitis». Ahora hay que trabajar en sentido contrario y cambiar los gustos creados artificialmente para volver a disfrutar de elaboraciones en las que hable el terruño y la casta.

Lo dicho, sienténse, descorchen y disfruten. Están en su blog.

 

De copa en boca: Cantayano 2014

De copa en boca: Cantayano 2014

Isaac y Manuel Cantalapiedra.

Isaac y Manuel Cantalapiedra son un soplo de aire fresco en la zona de Rueda que se aleja de parámetros al huso y que a día de hoy están haciendo perder la identidad vinícola de esta tierra con la elaboración de vinos impersonales huyendo de pilares tan imprescindibles como casta y terruño.

Manuel e Isaac Cantalapiedra

Lo mejor para intentar entender un vino es conocer a las personas que hay detrás: Isaac esperó más de treinta años para hacer «su» vino y Manuel, su hijo, dejó su carrera profesional de pianista para que sus manos dieran sentido y armonía a viñas y terruño que nunca olvidó.

Quizás la mejor definición sobre ellos la hizo Luis Gutiérrez: son los “new non-Rueda Rueda producers”. De paso les recomiendo que lean la entrevista que les hacen en el magazine de Bodeboca, Vignerons.

El vino: Cantalapiedra + Moyano = Cantayano

Botella nº 3848 de 19.450 de las elaboradas por Isaac Cantalapiedra con verdejo ecológico de las parcelas Los Picones, Las Comas y El Chiviero de viñas de más de 30 años de edad a 720 msm en La Seca sobre suelos franco-arcillosos con afloraciones calizas y manto de canto rodado, muy pobres en materia orgánica. Viticultura ecológica y sostenible. La vendimia comenzó el 13 de septiembre de 2014, con un rendimiento de 4.400 kg/ha (2.860 L/ha).pedregosos de 5,85 ha.

Cantayano 2014

Tras una maceración pelicular de 6 horas, la uva se prensó suavemente para así obtener mosto de la más alta calidad. La fermentación se llevó a cabo durante 21 días en depósitos de acero inoxidable de 3.000 a 7.500 litros y un 10% en barricas de roble francés de 225 litros. Una vez terminada la fermentación se realizó una crianza sobre lías de 6 meses. Tras la crianza, se clarificó y filtró ligeramente para mantener todas sus cualidades. El vino fue embotellado el 20 de julio de 2015. Producción: 19.300 botellas.

Enmarcado como Vino Ecológico dentro de la denominación Vino de la Tierra de Castilla y León. 14% vol. PVP: sobre los 10€

Cata:

Preciosa vista con un color amarillo dorado con muestras de untuosidad en agitación. Lagrima fina y densa.

Nariz expresiva cuya protagonista es la verdejo. Claro predominio de notas frutales (amarilla) junto con aportes florales anisados (hinojo) y sutiles toques minerales (canto rodado) y de bollería fina. Complejo.

Cantayano 2014 en copa

En boca tiene un paladar fresco marcado por una excelente acidez con un tacto pulido y un final aromático. Largo, envolvente y untuoso. En retronasal vuelve el abanico aromático de fruta, flores y minerales con buena intensidad.

Elegante vino dotado de una gran personalidad que reivindica la personalidad de una casta castigada por adjetivos ajenos a la misma y que tanto daño han hecho a las elaboraciones de esta zona.

¡Salud y buen vino!

Fotografías: Isaac y Manuel (www.bodeboca.com). Etiqueta y vino (autor)

De copa en boca: Barco del corneta 2013

De copa en boca: Barco del corneta 2013

Barco del Corneta no es el primer proyecto de Beatriz Herranz, pero sí es SU proyecto en el que ha volcado todo su saber como enóloga para desarrollar un «sueño»: devolver la esencia a una uva tan «maquillada» que hoy en día no se reconoce en gran parte de los vinos elaborado con ella.

Beatriz Herranz

Tuve mis primeras noticias sobre su vino a través del blog de un buen amigo, Joan Gómez Pallarés, allá por marzo del 2013, siendo Joan el que realizó una perfecta definición de Beatriz dentro de las actuales circunstancias en las que se mueve la DO Rueda:

«La veo como una isla en un océano enorme de perdición, de maneras obtusas de tratar el viñedo, las cepas y de cómo hacer el vino»

Un año después adquirí varias botellas con el fín de ver su evolución a lo largo del tiempo y en este perído el vino no ha hecho más que remarcar su potencial de guarda y reclamar por parte de todos más tiempo para dar lo mejor de sí, consiguiendo una mayor complejidad sin perder sus señas iniciales de identidad.

Como bien dice Joan, hacía tiempo que no recordaba un vino elaborado con verdejo en el que su tipicidad quedara tan clara y marcada, a pesar de ser una uva, que como bien dice Richard Sanz de Bodegas Menade,  no despliega una gran complejidad aromática. De esta forma,  huyendo de enmascaramientos aportados por levaduras artificiales que han conseguido amoldar los gustos de gran parte de los consumidores de verdejo a simples «brebajes» de frutos tropicales exagerados y aromas «mareantes» totalmente artificiales, nos encontramos con «soplos de aire fresco» que nos devuelven la pureza de una uva tan sumamente castigada.

Barco del Corneta 2013

Barco del corneta 2013

Elaborado con uvas 100% verdejo de viñas plantadas hace nueve años en el paraje de Cantarranas (718 m.s.m), dentro del término de La Seca en Valladolid, sobre suelos de arenas silíceas y cantos rodados y un subsuelo de arcilla y caliza. Agricultura ecológica.

Tercera añada. Se macera durante 24 horas, prensado y decantación durante 24 horas más para eliminar las lías gruesas. Fermentación alcohólica en barricas con levaduras autóctonas. Crianza sobre lías en barricas de roble francés de 300 litros durante 8 meses. Clarificado y filtrado suave. Sin estabilizado. Se elaboraron 9000 botellas. 13,8 % vol.

Cata:

Amarillo con ribete ligeramente dorado. Limpio y brillante. Atractivo.

De inicio se muestra algo huraño en nariz a copa parada, pero en agitación comienza a desplegar aromas herbáceos, heno, toques minerales y punta cítrica con sutiles aportes de su fermentación en barrica en un segundo plano. Aromas de fruta blanca (pera) y florales (acacia), junto con notas anisadas y tropicales (piña).

En boca muestra muy buena acidez. Es fresco, envolvente y untuoso. Paso de boca graso e intenso en el que predomina el aporte mineral (canto rodado caliente) y las flores y frutas blancas.

Es largo, intenso y elegante con un toque final ligeramente amargoso que incita a seguir disfrando del vino y acaba haciéndose adictivo.

Un excelente vino.