Como recomendación para aquellos que estén dudando qué libro leer a lo largo del verano acabo de terminar «La Catedral del Mar» de Ildefonso Falcones centrado en la Barcelona medival y teniendo como eje central la construcción de Santa María del Mar.

La verdad es que el libro cuenta con todos los ingredientes para enganchar desde el principio: intriga, pasión, excelente encuadre histórico y un buen ritmo narrativo realizado por Ildefonso Falcones que logra no sólo captar al lector sino crear un deseo por conocer los escenarios dónde tiene lugar el desarrollo de la novela.

Y como no solo de libros vive el hombre las 669 páginas animan a que el texto sea acompañado, en este caso, con dos buenos vinos blancos: Un albariño Maestro Mateo Tradición 2006 elaborado por Grandes Vinos de Galicia muy bien presentado con botella prácticamente negra troncocónica -tal vez a mejorar el corcho- de las que se elaboran 6.000 unidades.
Se muestra amarillo con menisco dorado, nariz marcada por las notas de flores blancas, cítricas, ligeros minerales y de fruta blanca, con un paso de boca untuoso, elegante, con buena acidez y recorrido. Si al principio se mostró huraño en nariz muestra una buena evolución de un día para otro, reafirmándome en que los albariños están mejor de una añada para otra.

El segundo de los vinos probados fue un blanco de Rueda elaborado con verdejo, Marqués de Irún que se muestra amarillo pajizo, limpio y brillante, con una nariz marcada por las notas a heno, maracuyá, pera y ligeros minerales. En boca muestra buena acidez, untuoso y con una amargosidad elegante.
Bueno y de momento, preparando el acopio veraniego porque la playa nos espera en breve y es malo pasar sed.