Bueno, llegó el día y por nuestra parte hemos elegido a una enóloga que estoy seguro es conocida por todos los amantes de los vinos bien hechos: Ana Martín Onzaín.
Estudió Químicas en la Universidad del País Vasco y el curso de Viticultura y Enología en la Universidad de Madrid.
En 1988 surge la creación de una consultoría para temas de enología junto con Pepe Hidalgo.

A lo largo de su carrera realiza elaboraciones para bodegas tan dispares -geográfica y vinicolamente- como Adegas das Eiras o Palacio de Fefiñanes (Rias Baixas), Bodegas Antaño (Rueda), Guitian (Valdeorras), Grandes Bodegas (Ribera del Duero), Itsasmendi (Txakoli de Bizkaia), Nuestra Señora de la Cabeza (Casa Gualda -Cuenca-), Castillo de Cuzcurrita (Rioja) o Traslanzas (Cigales).
La verdad es que si hay un claro ejemplo de enóloga volante, ellas es, sin duda alguna, uno de los mejores.
Y claro de entre todo lo que ha realizado y elaborado había que escoger. No tuve duda desde el primer momento: Traslanzas, de la D.O. Cigales


El por qué de esta elección se debe a varios factores:

  1. Un tinto en una zona tradicional de rosados -antes claretes-.
  2. La personalidad del vino -y por ende de su autora-
  3. Cepas de 60 años
La añada que he conseguido es la segunda de la bodega, 1999.
La uva (Tempranillo 100%) fue vendimiada el 16 de octubre y tras la fermentación se le realizó una maceración de 25 días, para pasar después de la maloláctica a barricas de roble de Allier y Pensylvania.
Se embotellaron en septiembre de 2000 12.500 botellas -siendo ésta la 10.925-.
Graduación 13,5%.
En La Sobremesa de elmundovino.com decía en la cata realizada el 24 de abril de 2001:
« Guinda picota, muy intenso, prácticamente opaco. Aroma de intensidad correcta, un poco cerrado aún, con un magnífico fondo de frutos negros muy maduros. En boca es rico, poderoso, con taninos aún algo duros, pero con muy buen respaldo frutal, largo y consistente«


Nuestra cata, 6 años y algunos meses más tarde, fue por los siguientes derroteros:
En vista se muestra con un color picota de capa media ligeramente abierto y con menisco atejado. Presenta lágrima muy fina, densa y lenta.
En nariz notas de torrefactos, romero, sotobosque, apuntes de fruta negra compotada, regaliz, café y cueros. Elegante y complejo.
En boca muestra buena acidez y recorrido, con una retronasal marcada por las notas de fruta negra, regaliz y torrefactos.
Muestra buenos taninos, ligera astringencia. Es largo, cálido y carnoso.

La última vez que ví a Ana fue en una muestra de vinos organizada por la D.O. Cigales.
Al entrar y ver la mesa con Traslanzas me dirigí de inmediato para saludar a la madre de la criatura y a probar el vino. Aún recuerdo la cara de alegría de Ana que nos confesó lo preocupada que estaba puesto que nadie le había pedido probar su vino a pesar de llevar la muestra dos horas abierta. En fín, país.

Por cierto esperamos propuestas para la próxima cita de la IEC#7

Las imágnes están tomadas de La Sobremesa y Vilaviniteca.

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