Cigales no viste sólo de rosa: Bodega Hiriart

Si partimos de la base de que en este país el consumo de vino se centra en el tinto, que en segundo lugar y de forma estacional se encontraría el blanco (pensemos que el blanco va más con el verano) y que el vino rosado por norma general es, aparte del “patito feo” del mercado, el menos valorado estarán conmigo en que la propuesta de Bodega Hiriart de mantener en el mercado 3 tipos de rosados distintos tiene valor, mucho valor.

Vinos de Hiriart 01-04-2013 10-56-30

Pero vayamos por partes y vayamos desgranando dónde está, quienes son, qué uvas y viñas trabajan, de qué edad y qué vinos elaboran en Hiriart, porque he de reconocer que el nombre de la bodega no es muy castellano que digamos.

La bodega construida en 1750 en Cigales (Valladollid) pertenece a la familia Hiriart cuyos antepasados fueron comerciantes de lana emparentados con familias con tradición vinícola de la zona de Burdeos que aportaron los conocimientos de viticultura y enología necesarios para el cultivo de la vid y la elaboración del vino.

Cuenta en la actualidad con 42 ha. de viñedo de entre 25 y 85 años de edad y situado entre los 710 y 790 m. sobre el nivel del mar. Las variedades son la tinta del país, la garnacha y la verdejo, terna que se utiliza para la elaboración de los rosados de viñas plantadas antes de 1960, mientras que para la elaboración de los tintos se nutren de viñas plantadas entre 1941 y 1980.

Lamentablemente no he podido catar todos sus vinos puesto que el Rosado fermentado en barrica no llegó a mis manos ya que al parecer estaba agotado, pero si lo consigo añadiré la información al post.

Bueno y una vez hechas las presentaciones podemos pasar a “conocerlos” mejor.

1.- Hiriart Roble 2011.

100% tinta del país. 14,2%

Crianza en roble francés, americano y centroeuropeo durante 4 meses.

Vino Hiriart Roble 2011 01-04-2013 10-58-54 01-04-2013 10-58-54

Cata:

Bonito color picota de capa media con menisco carmesí. Lágrima fina y densa. Limpio y brillante.

Aromas de fruta roja con ligeros verdores que no molestan. Apuntes de mentolados y ligeros tostados. Notas de chocolate, caco, sutiles minerales y regaliz.

Hiriart Roble 2012 en copa 01-04-2013 13-46-06

Boca con buena acidez y ataque. Tanino goloso y envolvente. Ligeramente astringente pero con buena estructura. De buen recorrido e intensidad y una retronasal marcada por las notas frutales. Buen equilibrio entre acidez y alcohol.

2.- Hiriart Crianza 2009.

100% tempranillo. 13,5%

Crianza durante 14 meses en barricas de roble francés, americano y centroeuropeo nuevas.

Etiqueta Hiriart Crianza 2009 01-04-2013 10-59-23

Cata:

De color picota de capa media-baja con menisco carmesí. Limpio y brillante. Lágrima fina y densa.

Aromas de fruta roja con notas de crianza. Apuntes de regaliz, ligeros verdores, tostados, vainilla y canela. Notas de laurel, sutiles ahumados y balsámicos. Aromas de nuez moscada y monte bajo (tomillo).

Hiriart Crianza 2009 en copa 01-04-2013 13-46-27

En boca muestra una correcta acidez. Sedoso, no agresivo y con una madera bien integrada dejando un ligero amargor final. Retronasal marcada por las notas de fruta y de crianza acompañadas de un ligero verdor. De mediana intensidad y recorrido.

3.- Hiriart rosado Élite 2012

Tinta del país, garnacha y verdejo. 13,5%. Uvas provenientes de las viñas más viejas.

Elaborado con mosto lágrima y maceración pre-fermentativa.

Vino Hiriart Élite 2012 01-04-2013 10-58-29

Cata:

Intenso color frambuesa con ribete azulado. Limpio y brillante. Muy atractivo.

En nariz despliega aromas de fruta roja, regaliz, apuntes herbáceos y ligeros cítricos y notas de heno. Complejo.

Hiriart Élite 2012 en copa  27-04-2013 14-16-34

En boca tiene buena acidez, es goloso y untuosos. Retronasal marcada por las notas de fruta roja y los apuntes cítricos que lo hacen fresco. Ligero amargor final elegante que incita a seguir disfrutando con el vino. De buen recorrido e intensidad.

4.- Hiriart rosado lágrima 2012

Tinta del país, garnacha y verdejo. 13,5%

Elaborado con mosto lágrima y maceración pre-fermentativa.

Hiriart Lágrima 2012 01-04-2013 10-57-59

Cata:

Bonito e intenso color frambuesa con menisco azulado. Limpio y brillante.

En nariz despliegue de aromas de fruta roja y ese punto herbáceo que le da frescor.

Hiriart Lágrima en copa 20-04-2013 13-32-51

Boca fresca. Buena acidez y una retro marcada por las frutas rojas. Más ligero que el Élite, pero disfrutable.

Conclusiones:

Tanto los vinos como los rosados son vinos muy difrutables y en una gama de precios realmente interesante. Si he de decantarme por alguno de ellos en tintos, Hiriart roble se mostró más intenso en nariz y con más recorrido en boca que Hiriart crianza aunque este útlimo, como no podía ser menos, se muestra más elgante, y en rosados su Élite se muestra sencillo y destinado al pleno disfrute, sin defectos y muy agradable. Para hacer amigos, vaya.

Leyendo una de las últimas aportaciones de Víctor de la Serna en www.elmundovino.com pienso en que este tipo de vinos son aquellos que entran en una gama de precios que pueden favorecer el acercamiento de los jóvenes al mundo del vino y por ello tomo prestadas sus palabras para cerrar este post:

Cuando hay que reconstruir desde cero, o casi, se hace con sencillez y de forma práctica: “Esta es una copa de vino fresquito y del año, con sabor a fruta. Pruébala con un poco de queso o de este embutido, y verás lo bueno que está”. Eso es lo que se debería estar diciendo a los jóvenes universitarios y no se hace. Si se hiciese, luego llegarían los pasos siguientes a medida que cada uno se familiarizase con el vino y empezase a tener sus preferencias. Crece la curiosidad y crece el conocimiento cuando se hacen las cosas bien. Por los cimientos, no por el tejado.

Salud y buen vino.

Tempranillos 2004-2005 y algo más. Una cata ciega veraniega.

La verdad es que no hay nada como que un buen amigo toque generala para invitarnos a disfrutar de una cata ciega de tempranillos 2004-2005 en plena canícula veraniega para asistir más que encantados cual llamada del flautista de Hamelin.

Y dicho y hecho. Fuimos enfrentando nuestra vista, olfato y gusto al ejercicio de desentrañar qué vino podía ser, de qué zona, añada y bodega, claro que a lo más que nos acercamos -al menos yo- fue a la zona de algunos y ¡gracias a Dios que la uva ya nos la sabíamos!. ¡No hay mejor cura de humildad para bodegas y catadores que una cata ciega!.

Pero vamos a ir comentando cada uno de los vinos en cuestión y descubriendo las etiquetas  para que no acabéis de comeros las uñas y terminar con los muñones de los dedos ¡qué os conozco!.

Vino nº 1:

Picota de capa media. Lágrima fina y densa. Notas de reducción y volátil. En aireación empieza a desplegar aormas terciarios: cueros, cáscara de naranja, almizcle. Notas de regaliz y minerales. En boca presenta una buena acidez mostrándose fresco, goloso y un pelín secante.

Según va evolucionando la cata muestra una clara disminución de cualidades e intensidad.

Vino nº 2:

Rubí de menisco atejado. Lágarima viva y fina. Capa baja. En nariz notas especiadas con un punto de carne cruda, retama, frutas rojas en licor y cáscara de naranja. Ligeros lácteos, torrefactos y tostados. En boca se muestra fresco, con buena acidez y largo recorrido. Buena estructura, ligeramente licoroso y envolvente.

Vino nº 3:

De color rubí con menisco atejado. Lágrima fina y viva. En nariz notas de yodo, fruta roja en licor, tostados, mentolados y regaliz (pastilla de Juanola). En boca se muestra equilibrado, sedoso, fresco, con buena estructura y envolvente. Largo.

Vino nº 4:

Picota de capa media. Se muestra en nariz un poco cerrado. Aireado nos ofrece aromas lácteos, fruta roja, notas de caramelo, vainillas y balsámicos. Una boca ligeramente astringente y pelín tánica. Buena acidez, goloso.

A lo largo de la cata le cuesta abrirse aunque evoluciona a mejor con notas de torrafactos cacaos y bombón.

Vino nº 5:

Picota de capa media. Lágrima fina. En nariz muestra inicialmente ligeros verdores y tostados. Cerrado. A lo largo de la cata evoluciona dando aromas de fruta roja, punto lácteo, tostados, café y notas de cuero. En boca muestra una buena acidez y pelín secante con notas astringentes. Buena estructura pero le falta aún botella.

Vino nº 6:

Rubí con menisco ligeramente atejado. En nariz notas balsámicas, algo de caucho, tostados. Almizcle y fruta roja licorosa. De corta intensidad olfativa. En boca se muestra secante con esa sensación de piel de castaña.

Vino nº 7:

Picota de capa media. Lágrima fina y viva. Notas de reducción. Necesita aireación. Ligeros apuntes de humedad. A lo largo de la cata evolucionará con notas de fruta negra, tostados y torrefactos. Notas de sobremaduración. En boca muestra una justa acidez, cálido, goloso y pesado.

Los vinos al descubierto.

Vino nº 1: Pesquera Crianza 2004. Bodegas Pesquera. DO Ribera del Duero.

Vino nº 2: Carlos Serres Gran Reserva 2004. Bodegas Carlos Serres. DOC Rioja.

Vino nº 3: Caecus Crianza 2004. Bodega Pago de Larrea. DOC. Rioja.

Vino nº 4: Cenit 2004.  Bodegas Cenit. V.T. Zamora.

Vino nº 5: Sinforiano 2005. 14,9%. Sinforiano Bodegas. DO Cigales.

Vino nº 6: Mesopotamia 2005. 100% Juan García. 13,5%. Bodegas y Viñedos Entre Ríos. DO Arribes.

Vino nº 7: Novellum 2004. Tinta de Toro. Bodegas Rejadorada. DO Toro.

Conclusiones:

Pesonalmente los vinos con los que más disfruté fueron con Carlos Serres GR 2004 -todo un descubrimiento para mí, además de tener una muy buena RCP para los que quieren iniciarse ante un Rioja “clásico”-, Caecus Cr. 2004 y Sinforiano 2004 -aunque como comento, le falta botella, pero muestra buenas hechuras-.

En un segundo grupo estarían Cenit 2004, cuyo exceso de madera y su escasa evolución a lo largo de la cata -al menos hasta que yo me fuí- lo penalizan; Pesquera Cr. 2004 -me defraudó, esperaba más de este vino y más en esa añada-; Mesopotamia 2005 y Novellum 2004 -vino que siempre que lo he probado me ha gustado, pero que esta vez no dió la talla, tal vez por problemas de botella-.

Disfrutamos y como siempre, y quizás más importante, seguimos aprendiendo.

Si junto al disfrute de la cata le añadimos unas lascas de queso de oveja de Monleón, cecina de vacuno, jamón ibérico, una empanada de dátiles con bacon y la buena compañía, no podemos pedirle más a la jornada.

IEC#6: Enólogos volantes y sus vinos

Bueno, llegó el día y por nuestra parte hemos elegido a una enóloga que estoy seguro es conocida por todos los amantes de los vinos bien hechos: Ana Martín Onzaín.
Estudió Químicas en la Universidad del País Vasco y el curso de Viticultura y Enología en la Universidad de Madrid.
En 1988 surge la creación de una consultoría para temas de enología junto con Pepe Hidalgo.

A lo largo de su carrera realiza elaboraciones para bodegas tan dispares -geográfica y vinicolamente- como Adegas das Eiras o Palacio de Fefiñanes (Rias Baixas), Bodegas Antaño (Rueda), Guitian (Valdeorras), Grandes Bodegas (Ribera del Duero), Itsasmendi (Txakoli de Bizkaia), Nuestra Señora de la Cabeza (Casa Gualda -Cuenca-), Castillo de Cuzcurrita (Rioja) o Traslanzas (Cigales).
La verdad es que si hay un claro ejemplo de enóloga volante, ellas es, sin duda alguna, uno de los mejores.
Y claro de entre todo lo que ha realizado y elaborado había que escoger. No tuve duda desde el primer momento: Traslanzas, de la D.O. Cigales


El por qué de esta elección se debe a varios factores:

  1. Un tinto en una zona tradicional de rosados -antes claretes-.
  2. La personalidad del vino -y por ende de su autora-
  3. Cepas de 60 años
La añada que he conseguido es la segunda de la bodega, 1999.
La uva (Tempranillo 100%) fue vendimiada el 16 de octubre y tras la fermentación se le realizó una maceración de 25 días, para pasar después de la maloláctica a barricas de roble de Allier y Pensylvania.
Se embotellaron en septiembre de 2000 12.500 botellas -siendo ésta la 10.925-.
Graduación 13,5%.
En La Sobremesa de elmundovino.com decía en la cata realizada el 24 de abril de 2001:
Guinda picota, muy intenso, prácticamente opaco. Aroma de intensidad correcta, un poco cerrado aún, con un magnífico fondo de frutos negros muy maduros. En boca es rico, poderoso, con taninos aún algo duros, pero con muy buen respaldo frutal, largo y consistente


Nuestra cata, 6 años y algunos meses más tarde, fue por los siguientes derroteros:
En vista se muestra con un color picota de capa media ligeramente abierto y con menisco atejado. Presenta lágrima muy fina, densa y lenta.
En nariz notas de torrefactos, romero, sotobosque, apuntes de fruta negra compotada, regaliz, café y cueros. Elegante y complejo.
En boca muestra buena acidez y recorrido, con una retronasal marcada por las notas de fruta negra, regaliz y torrefactos.
Muestra buenos taninos, ligera astringencia. Es largo, cálido y carnoso.

La última vez que ví a Ana fue en una muestra de vinos organizada por la D.O. Cigales.
Al entrar y ver la mesa con Traslanzas me dirigí de inmediato para saludar a la madre de la criatura y a probar el vino. Aún recuerdo la cara de alegría de Ana que nos confesó lo preocupada que estaba puesto que nadie le había pedido probar su vino a pesar de llevar la muestra dos horas abierta. En fín, país.

Por cierto esperamos propuestas para la próxima cita de la IEC#7

Las imágnes están tomadas de La Sobremesa y Vilaviniteca.

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