por elbaranda | Catas, Jerez, Vinos de copa en boca |
El amontillado
No es nada nuevo para aquellos que siguen este blog que una de mis pasiones son los vinos elaborados en el Marco y si alguno tiene curiosidad al respecto, puede realizar una búsqueda para comprobar la cantidad de post escritos sobre los distintos tipos de vinos allí elaborados.
Hoy, gracias a que uno no es estricto en el control de la bodega, comentaré una auténtica joya que apareció sin haberla buscado: el Amontillado Rare Sherry AOS de Osborne.
Para aquellos que se acercan a este mundo de crianzas biológicas y oxidativas creo que nada mejor que tratar de definir qué es un amontillado, para lo que recurriré a la establecida por D. Manuel Mª González Gordón en su libro Jerez-Xerez-Sherish:
Este vino también pude decirse que pertenece al tipo Fino, y generalmente adquiere las características de Amontillado al perder por la edad el típico carácter del Fino. Los Amontillados son muy secos, como los vinos de donde provienen, pero en general son menos pálidos, teniendo el color ámbar y con el envejecimiento llegan a ganar aún más color. También adquieren un aroma punzante, aunque más avellanado que el fino, por tener más cuerpo y graduación alcohólica (17º a 18º grados Salleron, equivalente al tanto por ciento de alcohol en volúmen), y con la edad suelen llegar a 20º, y hasta 24º en casoso excepcionales de vejez. Estos vinos son excesivamente limpios en nariz y en la boca, debido a que son también completamente secos. Un vino fino, si no se conserva en su estilo por no hacerle sacas perídicas, se convierte en general, al envejecer, enel tipo amontillado.
La referencia más antigua que nos dicen se conoce de esta nomenclatura en el negocio jerezano, es del año 1796 y es una calidad de vino muy apreciada por los buenos catadores.
Amontillado Rare Sherry AOS
Solera fundada en 1903 para celebrar el nacimiento del II Conde de Osborne por Tomás Osborne Guezala de entre las mejores botas de amontillado de la bodega La Palma, situada en la calle del mismo nombre en el Puerto de Santa María.
El vino no se podría embotellar hasta 1924, cuando el hijo Antonio Osborne -de ahí su nombre AO a la que se añade la S de Solera- cumpliera 21 años.
Elaborado con un 92% de Palomino fino y un 8% de Pedro Ximenez esta solera ha envejecido así de bien debido al envejecimiento de los mostos de ambas castas (ahora rechazado por el Consejo Regulador) desde hace más de 100 años.
Envejecido en el sistema tradicional de criaderas y soleras durante más de 25 años. Toda la solera se compone de 39 botas y 3 criaderas.
Botella de 75 cl. 22% vol.
La Cata:
Muestra un precioso color ambarino con reflejos yodados y apuntes verdosos.
En nariz aparecen sensaciones complejas con notas tostadas, punzantes, roble noble, recuerdos de rebotica, habanos, caramelo, manzanilla y frutos secos (avellanas y nueces).
Boca potente, muy seco, largo, amplio y con volumen. Retro marcadas por las sensaciones aromáticas que se acompañana por apuntes de cacao, toques cítricos y ligero amargor final.
Uno de los mejores vinos que he probado. Realmente excelente en todos sus aspectos.
Conclusión.
No me canso de repetir de que el vino no sólo forma parte de nuestra cultura, sino que también lo es de nuestra historia y, quizás éste sea una parte de la misma embotellada para nuestro deleite.
Es un vino que yo defino como de «reflexión», es decir, para tomarlo sólo en momentos en los que nuestra mayor dedicación sea «dejarnos llevar» por las senaciones que nos aporta. Un vino que, como historia o como arte, no tiene precio, al igual que tampoco lo tendría un cuadro del Greco o de Velázquez.
Sólo nos queda disfrutar el momento. ¿Hedonista?, tal vez. Siempre «carpe diem».
Saben que están en su blog y pueden hacer los comentarios que lo deseen y si quieren estar informados de los post que subo, sólamente tienen que suscribirse a él. Fácil.
¡Salud y buen vino!
por elbaranda | Catas, Jerez, Palomino fino, Regiones, Vinos de copa en boca |
Acabamos la Semana de Pasión en este Domingo de Resurrección, pero no termina mi pasión por los vinos y quiero recomendaros un vino amontillado con el que casi se toca el cielo con los dedos. Un excelente ejemplo de vino para disfrutar sorbo a sorbo en momentos de reflexión ya que se ha de disfrutar así, poco a poco, descubriendo todo un conjunto de sensaciones en una elaboración única e irrepetible. Su precio, lo vale.
Historia de la bodega Pedro Romero.
Para poneros en antecedenes en un excelente post del blog Devinos con Alicia sobre las Bodegas Pedro Romero nos hablan de la historia de la bodega en los términos siguientes:
Las Bodegas Pedro Romero fueron fundadas por Vicente Romero Carranza en 1860. Desde sus inicios se adquirieron soleras y vinos viejos para establecer una bodega según la tradición del Marco de Jerez, aunque es en 1820 cuando Don Florencio Romero, procedente de Zalamea la Real, y Doña Águeda Carranza, procedente del valle de la Encartaciones, en el Señorío de Vizcaya, se instalan en Sanlucar de Barrameda y comienzan la historia, y su hijo, cuarenta años después, comienza la aventura en el mundo del vino creando una gran Bodega bajo su propio nombre.

Fotografía de Yolanda Ortiz de Arri
A su fallecimiento en 1890 sus tres hijos, Vicente, Baldomero y Pedro Romero Villarreal, continúan la actividad bajo la razón social “Hijos de Vicente Romero Carranza”.
En 1904 Pedro Romero adquiere de sus hermanos la totalidad de la bodega y pone el nombre de su esposa Aurora a la manzanilla pasada más acreditada de esta Bodega. En 1911, tras la muerte de su esposo, Aurora Ambrosse y Lacave toma la dirección de la Bodega al ser sus hijos todavía menores de edad, la sociedad pasará a llamarse Herederos de Pedro Romero. En un entorno tradicional como el Marco de Jerez, el hecho de que una mujer dirigiera una Bodega otorga una importancia extraordinaria a la evolución de esta compañía familiar.
El 6 de julio de 2014 fallece Pedro Romero Candadu quién se hizo con el control de la bodega en 2006.
Tras el colapso económico y un tortuoso concurso de acreedores una parte de la bodega es recuperada por Fran Asencio (co-propietario de Dominio del Urogallo) y su hermano Fernando con el fin de recuperar el prestigio de una bodega tan emblemática en la historia vinícola española, pasando a denominarse en la actualidad Bodegas Alonso aunque quieren conservar la marca Pedro Romero junto con uno de los cascos de la bodega y los preciados vinos viejos.
La Bota de Amontillado Viejísimo nº 49 A.R.

Uva 100% Palomino fino. botella de 37,50 cl. y 22% vol. Elaborado por el método de criaderas y soleras.
Bodegas Pedro Romero S.A. Sanlucar de Barrameda. D.O. Jerez
Selección realizada por el Equipo Navazos
La Bota de Amontillado 49 «Bota A.R.» pertenece a la serie de single casks de vinos viejísimos procedentes de Gaspar Florido vía Bodegas Pedro Romero.
La horquilla de vejez media estimada de estos vinos se mueve entre los 55 años o más de los más «jóvenes» hasta los más de 80 años del más viejo, condición que a todas luces corresponde a este venerable Amontillado 49.
Hasta su embotellado en 2013-2014, estas botas han reposado en la Sacristía de Bodegas Pedro Romero, situada en el «Barrio» de Sanlúcar, muy cerca la localización original de Gaspar Florido. Las siglas AR corresponden a Ánsar Real, una exótica raza de pato que a su vez da nombre a una de las soleras más exclusivas de todo el Marco jerezano.
Cata:

Precioso color ambarino con menisco yodado. Untuoso en agitación y lágrima fina y densa. Nos va avisando de que lo que nos espera tansciende a todo lo conocido, al menos por mí.
Nariz compleja, explosiva e intensa con múltiples matices, como no podía ser de otro modo: notas de bollería fina, yodadas, crema catalana, café, alhacena, toques de nuez, avellana y brioche. Embriagador.
La boca se muestra plena y seca. Punzante. Una exploxión que te llena y deja sensaciones untuosas, envolventes y de gran recorrido. Retronasal en el que vuelven las notas de pastelería y especiadas, toques salinos, frutos secos, cáscara de naranja y sutiles ahumados. Pura armonía y potencia a la vez.
Excelente y, lamentablemente, irrepetible. Agradecer sin duda al Equipo Navazos el poder disfrutar de estas «rarezas» aún existentes en el Marco jerezano.
Fotos: www.cadizturismo.com, Yolanda O. de Arri y autor.
¡Salud y buen vino!. Están en su blog.
Comentarios del personal