Soto y Manrique: Cebreros time.

Soto y Manrique: Cebreros time.

Lo malo de ser un bloguero amateur es que tienes que sacar tiempo muchas veces de donde no lo hay y de ahí que no exista una periodicidad, entendida como tal, en este blog. Y si a eso le unimos un proceso gripal, pues apaga y vamonos. Pero estoy de acuerdo con uds, y no es disculpa.

No tengo el placer de concer personalmente a Jesús Soto, aunque cuando ayudaba a mi padre en el negocio familiar con esto de «los vinos», conocí su proyecto de Leda Viñas Viejas y no dudé por su calidad en incluirlo en carta del restaurante El Candil. Tuvimos ocasión de hablar por teléfono en varias ocasiones y en una de ellas me comentó su alejamiento temporal por una serie de motivos que no vienen al caso.

Después le había perdido la pista cuando probé su Naranjas Azules 2014 hace unos años y cuando hace unos meses me propuso probar sus vinos, a pesar de que sólo cato los vinos que adquiero, no pude negarme. Ya sabemos que toda regla, tiene su excepción y ésta la merecía.

Soto y Manrique.

En 2013 Bodega Soto y Manrique inicia un nuevo proyecto con su propia bodega familiar a partir de viñedos del Duero aunque en la actualidad ha terminado asentado en la localiad de Cebreros (Ávila), en la que cuenta con 20 ha. trabajadas en eco y que según sus palabras realizadas en una entrevista para www.spanishwinelover.com : “Es un lujo encontrar un pueblo en el que prácticamente todo el viñedo es muy viejo y en vaso y en el que confluyen distintos tipos de suelos a altitudes que van de los 700 a los 1.100 metros”.

Estaremos a la espera de la llegada de dos nuevos tintos parcelarios a finales de 2020 que llegarán al mercado en el último trimestre de 2020: Alto de la Estrella que se elabora con su viñedo a más altitud (1.100 metros) en suelos de pizarra y cuarzo y Las Loberas procedente de una de las parcelas más bajas (700 metros msm) sobre granito rosa.

Los vinos.

Naranjas Azules 2018

Uvas 100% garnacha de viñedos plantados en el valle del Duero en suelos muy pobres en materia orgánica, franco arenosos, sueltos, con numerosas afloraciones calizas y plantados a 780 metros de altitud. Elaborado mediante el sistema de prensado directo como un «blanc de noir», mosto blanco de uvas tintas,  y con 13% vol.

Llamativo color rosa palo pálido, muy al gusto francés y tan en boca en estos tiempos dentro de los rosandos nacionales. Limpio y brillante.

Aromas marcados por las notas de fruta roja, toques minerales y sutiles florales.

Boca con una ataque carbónico elegante, vibrante y justo para dar sensaciones de frescura. Ligero, vivo y un tanto justo en todos los sentidos que hace de él un vino fácil para un aperitivo. 7/10

La viña del ayer 2017

100% albillo real de más de 60 años sobre suelos graníticos y de pizarra. 13,5 % vol.

Fermenta en depósitos de hormigón durante 25 días con los hollejos y 3 meses de crianza en depósitos de inox.

Llamativo color amarillo dorado. Lágrima fina y lenta. Atractivo.

Compleja nariz marcada por sensaciones olfativas de membrillo fresco, miel, manzana compotada, flores de jara y cala que se dejan acompañar por recuerdos de frutos secos y notas de incienso..

Boca con buena acidez y volumen. Elegante paso de boca con tensión y frescura. Buen recorrido y una retronasal con claro protagonismo de los aromas florales y frutales al que acompañan aportes minerales (granito). Me ha gustado y mucho. 8,50 /10

La Viña del Ayer 2017

Elaborado con 100% de uva garnacha procedente de viñas viejas situadas entre 750 y 1.070 msm sobre suelos de pizarra y arena de granito, rodeadas de bosques de pinares. 14% vol.

El vino fermente a baja temperatura con una ligera maceración y extracción. Se elabora con un pequeño porcentaje de raspón. La fermentación maloláctica y la crianza la realiza en cubas troncocónicas de 10.000 l. durante 6 meses.

Precioso visualmente con sensaciones cromáticas rubíes que van dando paso a un ribete ligeramente azulado. Lágrima fina y denso. Limpio y brillante.

Aromas marcados por las notas de fruta roja, sensaciones ahumadas y sutiles aportes minerales entre los que predominan los graníticos que se conjuntan con sensaciones hebáceas aportadas por el raspón, aunque sin molestar.

Boca con buena acidez y sensaciones de taninos golosos sin ninguna agresividad que a la vez se entremezclan con los propios de la variedad. Sedoso y con buen recorrido. Elegante retronasal que lo hace adictivo. Fresco para un vino esa graduación y un equilibrio acidez-alcohol muy bien conseguido. 8/10

 

Las violetas 2017

Vino de paraje singular. Sitio de Valverde. 100% garnacha. 14,5 % vol. D.O.P. Cebreros

Viñas viejas a una altitud de 800 msm asentadas sobre suelos graníticos y pizarrosos. Crianza en fudres de 10.000 l durante 14 meses. es una viña más alta (900 metros) plantada también en granito, pero en suelos más pobres y poco profundos donde se consigue más concentración y una mineralidad más acusada.

Precioso color rubí de capa media-baja con una lágrima fina y densa.

Aromas a fruta roja acompañadas de recuerdos minerales (granito) y sensaciones florales, vainillas, especiados y recuerdos balsámicos (regaliz). Complejo y aromáticamente muy seductor.

El ataque en boca es freso, elegante y muy disfrtuable. Largo, con estructura y recorrido acompañados por un tanino sedoso y pulido. Excelente. 8,75/10

Camino de la Cruz Verde 2017

100% garnacha de entre 60 y 70 años proveniente del Sitio de Villalba-El Jorco a 900 msn. 14,5% D.O.P. Cebreros.

Crianza de 14 meses en fudres de 10.000 l. Selabora con tres viñas plantadas en suelos de granito con carácter limoso a 700 metros de altitud.

Atractiva vista destacando un color rubí de capa baja y un menisco ligeramente azulado. Precioso.

Olfativamente despliega un abanico de aromas que van de la fruta roja madura (fresa) con una punta de verdor que no molesta acompañado por recuerdos florales y puntas cítricas, sensaciones balsámicas de regaliz y notas ligeramente anisadas, junto con el aporte de arena granítico marca de la casa y que a mí, particularmente, me encanta.

Si los aromas ejercen el efecto «sirena sufrido por Ulises» -cada vez te sientes más atraído- la boca encierra el peligro de la abducción sin ninguna resistencia por mi parte. Ataque con toques de carbónico, fresco y agradable, muy buena acidez y una tanicidad aportada por la garnacha acompañada de un final ligeramente amargoso que hace que la rendición sea total.

Vino rico, fresco, complejo en aromas y muy agradable en el paso de boca que lo hacen muy disfrutable. Muy buen trabajo. 8,75

He disfurtado con sus vinos. Tal vez el que menos me ha convencio sea el Naranjas Azules, no tanto por su preciosa vista, sino por su componente aromático y gustativo. Lo veo un poco «corto» en estos aspectos. El resto,  excelentes elaboraciones que buscan un difrute directo con un trabajo tanto de garnacha como de albillo realmente bueno y si a eso le añadimos una RPD, Relación Precio Disfute, muy buena, no hay excusa.

Lo dicho, estaremos a la espera de los próximo vinos del tandem Soto y Manrique porque la verdad es que estos vinos nos han dejado muy buen sabor de boca.

¡Salud y buen vino!

De copa en boca: Zerberos Arena 2009

De copa en boca: Zerberos Arena 2009

Proyecto Cebreros

El proyecto de Dani Ramos se inicia en el año 2005 cuando el viticultor hispano-australiano y Pepi San Juan fijaron su objetivo en las viñas centenarias de garnachas situadas en la zona de Cebreros (Ávila). En el 2008 amplían sus objetivos a viñas de las zonas de El Tiemblo y El Barraco, también en la zona avileña de Gredos.

Lo mejor será que nos los cuente él:

Viñas de más de 100 años asentadas sobre suelos de arena granítica y esquistos de pizarra y a altitudes que van de los 750 a los 950 msm.

En el año 2013 cuentan con su propia bodega en la población de El Tiemblo, dentro de la antigua cooperativa, con el fin de elaborar sus vinos marcados por la personalidad de los distintos terruños de los que provienen y conjugando técnicas antiguas y modernas siempre desde el respeto a la pureza del vino que desean obtener y alejado de toda influencia externa.

Zerberos Arena 2009

Este vino se ha realizado con las uvas de las fincas de suelos de arena granítica de Llano Toledo, de viñedos de en torno a 100 años de edad, podadas en vaso y a 850 msm.

Zerberos Arena 2009 etiqueta

El rendimiento de producción fue de 1000 g por planta(1400 kg/Ha – 1000 li/Ha). Realiza la fermentación maloláctica en barricas y un envejecimiento en barricas de roble francés de 225 de segundo y tercer año durante 12 meses. Se embotellaron sólo 832 botellas. 14,9% vol. PVP 42,00 €

Cata:

Bonito color rubí abierto de color con reflejos en abanico que van del atejado al anaranjado. Capa baja y lágrima fina y densa.

Aromas marcados por notas de fruta roja (fresa) en licor acompañdas de sutiles aportes de canela, minerales (granito), plantas aromáticas (lavanda, tomillo) y toques terrosos. Complejo y sin defectos. Elegante nariz.

Zerberos Arena 2009 en copa

En boca nos encontramos con una excelente acidez y un tanino propio de la uva que te deja cierta sequedad entre las encías. Retronasal con un «deja vu» de apuntes de fresa y notas terrosas y minerales.

Sedoso, cálido y ligeramente licoroso. Distinto, atípico y fuera de toda clasificación.  Largo en boca y con excelentes sensaciones finales. Vino marcado por una doble personalidad: la fijada por las castas y el terruño del que nacen y la propia del autor en la consecución de un vino alejado de influencias externas. Busca la pureza y la ha encontrado en este Zerberos Arena.

¡Salud y buen vino!