por elbaranda | 2009, Douro, Vinos |
Basta que estemos pared con pared, mucho tiempo en frente o mucho tiempo de espaldas, para ver, mal que nos pese -y en muchos casos nos avergüence- que seguimos estando a la vez tan lejos y tan cerca de Portugal.
Y en este caso quise que la cata -¡nuestra primera cata de vinos portugueses!- tuviera por eje común algo que también compartimos y a la vez nos vertebera: un río, el Douro, nuestro Duero.

Los vinos.
1.- Quinta do Vale Meao 2000

Elaborado con las castas Touriga Nacional (35%), Tinta Roriz -tempranillo- (30%), Tinta Amarela (15%), Touriga Franca (10%), Tinta Cao -tinta perro- (5%) y tinta Barroca (5%). Graduación de 14% vol.
Francisco Olazábal es el responsable de la bodega que cuenta con 60 ha. de viñas enmarcadas dentro de una finca de 270 ha. adquiridas por Antonia Adelaide Ferreira en 1877, existiendo una separación por variedades de uva en distintas parcelas cuyos terrenos cuentan con una composición dispar de origen pizarroso (xisto), de aluvión y granítico.
El proceso de elaboración se inicia con el pisado en lagares de cemento durante 4 horas de forma intensa para conseguir una mayor extracción de color y compuestos aromáticos. La realización de la fermentación alcohólica es en depósitos de acero inoxidable y la crianza en barricas de roble francés Allier, la mayoría nuevas y en menor medida de segundo año, durante 18 meses.
Cata:
Picota de capa media con ribete ligeramente atejado. Lágrima fina y densa. En nariz despliega notas aún con toques de fruta negra con compañía de minerales, romero , notas de cáscara de naranja, punta quinada, ahumados, chocolate, laurel y un ligero toque salino.
En boca se muestra equilibrado, con buen ataque y acidez, goloso, con cuerpo a la vez que sedoso y aterciopelado, largo y envolvente. Excelente.
2.- Quinta do Vallado TN 2010

Monovarietal de Touriga Nacional. Después de la fermentación maloláctica los vinos realizan la crianza en barricas de roble francés, dónde permanecen durante 16 meses. El 30% de las barricas son nuevas y el 70% de 2º o 3er año.
Cata:
Picota de capa media-alta. Lágrima fina y densa, ligeramente tintada. En nariz notas de fruta roja (fresa) y negra, apuntes de frutos secos, toques ahumados, cacao, ligeros tostados, sutiles mentolados, notas de almíbar de melocotón y albaricoque, regaliz negro.
En boca muestra buena acidez, pelín tánico y ligeramente astringente, con cuerpo y estructura que lo hace agradable y largo en retronasal devolviendo notas de fruta negra y balsámicos. Muestra un ligero amargor final que recuerda al cacao y un alcohol muy bien integrado que le da frescura.
3.- Quinta do Crasto 2009

Elaborado con Tinta Roriz, Tinta Barroca, Touriga Franca y Touriga Nacional de más de 20 años sobre suelos de exquisto-pizarra. 14,5% vol.
Fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable entre 5 y 7 días. Envejecimiento durante 16 meses en barrica de roble francés nueva.
Cata:
De color picota de capa media y menisco carmesí. Lágrima densa.
En nariz muestra un inicio con notas de reducción. Toca esperar y que se airee comenzando a desplegar notas de fruta negra, cacao, laurel, tostados, ligeros verdores y mentolados.
En boca se muestra secante, un poco agresivo y con notas de raspón. Tiene buen recorrido y más que alcohólico yo lo definiría como licoroso.
4.- Conceito 2009. Rita Ferreira Marques.

Suelo pizarroso y viñas con más de 50 años en Quinta do Cavido, un anfiteatro natural que se crea en el río Teja con orientación sur.
Mezcla de variedades tradicionales (más de 15) incluyendo Touriga Nacional, Touriga Franca, Tinta Roriz, Tinta Amarela y Sousao.
Crianza de 20 meses en barricas de roble francés, mitad nuevas.
Cata:
Picota de capa media con lágrima fina y ligeramente tintada. En nariz abanico de balsámicos, tostados, regaliz, fruta negra y mentolados y apuntes de monte bajo.
Boca con buena acidez que da paso a un vino secante, tánico y pelín agresivo con un recorrido medio en boca.
5.- Quinta do Javali old wines 2009

Finca de 10 ha. en la población de Nagoselo do Douro con cepas de más de 45 años plantadas en bancales o terrazas de suelos de exquisto laminado.
El vino está elaborado con un 40% de Tinta Roriz, un 40% de Touriga Franca, un 115% de Tinto Cao y n 5% de Torugia Nacional, realizando la fermentacióbn alcohólica en depósitos abiertos de cemento con bazuqueos regulares.
La fermentación maloláctica la realiza de forma espontánea en barricas y una crianza de 20 meses en barricas de roble francés nuevas durante 20 meses.
Cata:
Color picota de capa media-alta. Lágrima fina y densa.
En nariz notas inicales de lacas que darán paso a notas de regaliz, fruta negra y minerales.
En boca se muestra agresivo -alguien lo definió como «salvaje»-, astringente, cálido. Un vino al que le falta conjuntar, al que le falta tiempo y al que habrá que recatar, porque promete mejorar.
6.- Quinta da Pacheca Reserva 2005

Elaborado con Touriga Nacional; Tinta Roriz y Touriga Francesa. Crianza de 12 meses en barricas de roble nuevo francés. 14 %
Cata:
De color picota de capa media-alta y menisco carmesí. Lágrima fina y densa. Tinta ligeramente la copa.
En nariz notas de mermelada de fresas y ligeros brett, tostados, apuntes de cuero, cacao y notas terrosas. La edad va notándose con las notas terciarias.
En boca muestra una correcta acidez, ajustada, con un recorrido de mediana intensidad, resultando ligero y cálido, dejando una sensación final secante.
CONCLUSIONES:

Sin piedad, el vino más disfrutable, más redondo y elegante de todos fue sin duda el Quinta do Vale Meao 2000. A los vinos del Douro hay que darles tiempo para dar lo mejor de sí, y aunque el resto estuvo a buen nivel, estoy seguro que tendrán una buena evolución que los mejorará.
Con todo hay que destacar la intensidad cromática del resto de los vinos y su complejidad aromática. Esperaba que la aportación mineral fuera más marcada, pero se encontraba muy bien integrada. Vinos con una acidez muy bien conjuntada que hacía que los vinos, al menos para mí, no fueran alcohólicos, aunque sí licorosos.
Son vinos con buena estructura, cuerpo y carnosidad. Potentes y con un marcado amargor en algunos de los casos no apto para todos los paladares, aunque en mi caso ese punto amargoso «salvaje» no me disgusta.
Quizá el más «descompensado» fuera el Quinta do Javalí old wines 2009, vino al que considero que le falta tiempo para dar lo me jor de sí, porque materia y chicha tenía aunque le falta encajar las piezas del conjunto, y sin duda que le daré una segunda oportunidad.
Y si quieren redondear el disfrute les dejo este vídeo de Carlos Cano y Amalia Rodrigues. ¡Qué disfruten y obrigado!
por elbaranda | Regiones |
Según la Real Academia Española de la Lengua un buey (del latín bos, bovis) es un «macho vacuno castrado» y para los chinos, además, es un signo astrológico.
En la actualiad encontar un buey por nuestros campos es muy exraño, salvo en ganaderías bravas que tengan un grupo de cabestros. Su número se ha reducido casi a la extinción salvo en aquellas explotaciones ganaderas que se dedican a su cría y engorde, escasas, pero haberlas haylas.
Entonces ¿de dónde procede tanto buey en las cartas de los restaurantes?, porque es raro no encontranos con «rosbif de buey», «chuletón de buey», «estofado de buey» o «rabo de buey», entre otras muchas formas de elaboración culinaria.
La cruda realidad es que en la mayoría de los casos se llama «carne de buey» a aquello que debería llamarse por su verdadero nombre: «carne de vacuno mayor» o como diría un castizo «carne de vaca vieja».

Entrecot de vacuno mayor
Sería de agradecer que al igual que se exige un etiquetaje claro en la mayoría de los productos envasados, se facilitara pruebas fehacientes al cliente de que lo que come es realmente lo que ha demandado y así dejemos de llamar buey a lo que es vaca, o merluza a lo que es pescadilla o cabrito a lo que es cabrón.
Ya hablaba de esto Caius Apicius hace unos años, y parece que nada o casi nada ha cambiado, aunque con las tornas cambiadas ya que ahora la categoría la tiene el buey y no la vaca, todo lo contrario a lo que acontecía en otros tiempos:
«No deja de ser curiosa esta transformación en busca de prestigio, porque es de ahora mismo. En efecto, en ‘Mon dictionnaire de cuisine’ (1873), Alejandro Dumas (padre) lo primero que advierte al hablar de la cocina española es que «en cuanto el buey está muerto, se convierte en vaca». Angel Muro, en su ‘Diccionario de cocina’ (1892) indica que al buey se le conoce normalmente en España como ‘vaca’. Y María Mestayer de Echagüe, que firmó sus obras culinarias como ‘Marquesa de Parabere’, señala en su más bienintencionada que correcta ‘Historia de la gastronomía’ (1943) que «en Madrid los bueyes se convierten en vacas en cuanto los matan».
Si tenéis conocimiento de más alimentos «mutantes» en cuanto salen de la cocina os agradecería vuestra aportación. Aquí hemos mencionado, a parte del buey, a la merluza o al cabrito, pero me consta que hay más.
[contact-form] [contact-field label=»Nombre» type=»name» required=»true» /] [contact-field label=»Email» type=»email» /] [contact-field label=»Alimento mutante» type=»text» required=»true» /] [contact-field label=»Comentario» type=»textarea» /] [/contact-form]
por elbaranda | Vinos |

Después del comentario sobre el vino en Japón, hoy retomo un post elaborado hace tiempo de un vino cuya importancia reside en dos pilares: las
uvas -juan garcía y rufete- y el
terruño –
Las Arribes del Duero-.
El vino en cuestión era una primera añada, es el paso de los experimentos con gaseosa a batirse el cobre en el mercado. Señoras y señores, con ustedes… Terrazgo 2004 realizado por Terrazgo Bodegas de Crianza S.L.
Según la Real Academia Española se define terrazgo como:
a) Pedazo de tierra para sembrar
b) Pensión o renta que paga al señor de una tierra quien la labra.
Elaborado en la parte zamorana de la comarca de Las Arribes por tres enochiflados -me permito la licencia- que se enamoraron de la zona y de unas vides de más de 90 años, prefiloxéricas, que van despareciendo a marchas forzadas debido a la política de arranques de la U.E. y a la despoblación de una zona que no se ha mimado a pesar de su potencial.
A pesar de ello, elaboran un excelente vino con personalidad, potencia y estructura que habrá que seguirle la pista en las siguientes añadas ya dentro de la
D.O. Arribes.
Como ya hemos dicho antes el vino está elaborado mayoritariamente con juan garcía y rufete, aunque también tiene una pequeña proporción de bruñal.
Sólo utilizan abonos orgánicos, tratamientos con azufre y siguen las labores siguiendo las fases lunares. Además el rendimiento por parcela es de unos 1.800 kg./haf

Cepas de bruñal


Racimos de rufete y de juan garcía
La elaboración se realiza en pequeños depósitos de acero inoxidable de 1.000 litros de capacidad, aunque también cuentan con un depósito de 2.000 litros y una barrica de roble francés de 500 litros en la que se realizan la fermentación alcohólica de una determinada viña. Con estas capacidades se consigue controlar mejor todo el proceso al elaborar por parajes o fincas individualmente y con las variedades por separado en cada tanque.
Para la maduración del vino, utilizan barricas de roble de 225 litros de varias procedencias (Francés, Húngaro y Americano) de las mejores tonelerías, rellenándose según la variedad y el tipo de roble. La duración del proceso de envejecimiento en barrica en esta primera añada es de 13 meses.
Producción 3.200 botellas.
Cata:
Después de decantarlo una hora y mantenerlo a una temperatura de servicio de 16º presenta un color picota de capa alta y con una lágrima densa y tintada.
En nariz fruta negra, guindas en licor, vainilla, regaliz negro, chocolate, notas minerales y mermelada de ciruelas.
En boca demuestra su potencia y juventud. Excelente acidez, buenos taninos y largo.
Como diría un aficionado a los toros: tiene buenas hechuras.
por elbaranda | Vinos |

Hace unos meses estuvieron unos amigos de viaje por Japón y nos trajeron una botella de vino del imperio del sol naciente -yo pensé que sólo hacían sake, además de excelente whisky-, y me puse a investigar el tema de la viticultura en el citado país.
En Japón las primeras viñas fueron introducidas en el año 718 por los monjes budistas y plantadas en Katsunuma debido a los valores medicinales de las uva.
La primera indicación sobre el vino tinto se produce en el s. XVI con la llegada de los misioneros portugueses, si bien con el cambio de poder producido por esas tierras en el s. XVII se produce la expulsión de los misioneros y la prohibición del consumo del vino.
Hasta 1875 no se produce otro intento para el cultivo de vides con fines comericales a partir de uva autóctona en la zona de Yamanashi, al E de Tokio -zona sombreada del mapa-.
Aunque este intento no tuvo éxito las autoridades japonesas permitieron la importación de cepas viníferas europeas y americanas, como la muscat de Alejandría y la híbrida delaware.
Hoy en día
Yamanashi, junto con Yamagata y Nagano elaboran el 40% de la producción vinícola del país. Kofu, en las colinas de Yamanashi, es la región más conocida, existiendo en Japón más de 30.000 ha. dedicadas a la explotación vinícola.
CULTIVO:
Debido al clima y con el fin de mantener dentro de unos límites los efectos de las abundantes lluvias y la alta humedad, las viñas se cultivan emparradas en alambradas a la altura de una persona con el fin de que los racimos cuelguen por debajo del ramaje y reciban la máxima aireación que evite la putrefacción. A esta técnica se le llama Tanazukuri -ver fotos-

VARIEDADES:
La variedad más conocida es la koshu, de tono rosado para elaborar vinos blancos.

Otra variedad autóctona es la yamabudo que cruzada con la híbrida seibel se obtiene la kiyomi para la elaboración de tintos del estilo al spätburgunder.
También se han plantado variedades europeas como la cabernet sauvignon, la cabernet franc, chardonnay, merlot, müller-thurgau y la zweigelt.
PRODUCTORES:
Dominado por los grandes grupos industriales como Suntory o Sanraku, aparecen también pequeñas bodegas famieliares como Marufuji, Sharayuri o Toshihiko Tsukamoto Château Lumiêre.

ETIQUETADO:
Actualmente el vino que se elabora en Japón tiene dos denominaciones: Kokanai San (vino nacional) o Yunyu San (vino a granel importado).
En la región de Katsunuma existe un sello con certificado de origen para los mejores vinos de la región.
CATA:
El vino catado, Grace Wine, 2006 y con 12% de vol. está elaborado con uva koshu por la
Grace Winery Co. Ltd
Presenta un color amarillo pajizo con un brillo metálico grisáceo. Limpio y brillante.
En nariz predominio de notas cítricas, fruta tropical madura y ligeros minerales.
En boca destaca su acidez y frescura, con un retrogusto marcado por las notas frutales.
¡Sayonara baby!
Comentarios del personal