Vinos de copa en boca: Javier Sanz 2017 Bruñal

Vinos de copa en boca: Javier Sanz 2017 Bruñal

La uva bruñal

Hace más de 10 años que Javier Sanz se propuso recuperar una serie de castas condenadas a la extinción -tendremos ocasión de comentar aquí su Colección V– y de entre ellas seleccionó a la uva Bruñal cuyas viñas fueron plantadas en zonas de La Seca (Valladolid) para elaborar este Javier Sanz Bruñal 2017.

Bruñal

Bruñal (www.adenologia.com)

Pero empecemos por el principio: La variedad bruñal es de origen incierto y aún hoy los estudiosos no se acaban de ponersw de acuerdo en él. García de los Salmones y Pacottet lo sitúan en las provincias de Salamanca y Zamora (Las Arribes), aunque otros, como Suárez-Cantón y Comenge, la sitúan dentro de la zonta asturiana con el nombre de albarín negro, o Zerolo llega ha describirla como la baboso negro canaria.

No en vano dentro de las sinonimias de la uva bruñal podemos encontrar, junto a las indicadas anteriormente, otras como alfrocheiro preto, turiga negra o pé de rato -pie de rata- en la zona de Dao (Portugal).

El vino: Javier Sanz bruñal 2017.

Javier Sanz Bruñal 2017

Elaborado con uvas 100% bruñal de viñas establecidas sobre una superficie de cantos rodados y subsuelo franco arcilloso, son vendimiadas a mano cuando se alcanza el grado óptimo de maduración, realizándose una primera selección de racimos en el propio viñedo.

Tras su despalillado, se encuban en depósitos de acero inoxidable, donde maceran con remontados periódicos para aumentar la riqueza fenólica y aromática del vino. Se produce la fermentación alcohólica a temperaturas controladas por debajo de 24ºC, y después el vino pasa a barricas de roble francés y americano donde realiza la fermentación maloláctica y se lleva a cabo la crianza del vino durante cuatros meses.

13,5% vol. PVP 12 €. Producción de 5.000 botellas. V.T. Castilla y León. Servir de 14º a 16º

La cata:

Javier Sanz bruñal 2017 en copa

Según el Diccionario de la RAE la palabra bruñal significa “de color negro u oscuro”, algo que queda patente este vino en la que presenta ua preciosa vista de color picota de capa media-alta y un llamativo menisco carmesí. De lágrima ligeramente tintada, fina y densa. Limpio y brillante.

Sensaciones aromáticas con claro predominio del aporte frutal (fruta roja), acompañados por toques de naranja sanguina y elegantes tostados. Taninos sedosos y muy bien integrados. Aporte mineral, cuarcita, que siempre me recuerdan ciertas sensaciones cálidas reflejadas por los cantos en las horas nocturnas y más frescas de la zona de Rueda.

En boca, muestra una buena entrada con un buen equilibrio acidez-alcohol. De mediano recorrido e intensidad, se muestra fresco lo que lo hace fácil de beber y muy disfrutable.

 

Si lo que busca es comparar los vinos elaborados con buñal de la zona de Las Arribes con este vino, claramente encontrará similitudes en sus características cromáticas, pero se observan diferencias olfativas habida cuenta de que ambas zonas están sobre suelos totalmente distintos: si en Arribes hablamos de suelos graníticos, franco-arenosos, en La Seca nos encontramos con suelos de canto rodado, de cuarcita, y subsuelo de arcillas, y por lo tanto podemos comprobar la clara influencia del terruño.

Suelos de La Seca

Suelos de La Seca (Valladolid)

Por otro lado en el aspecto climático mantienen La Seca y Las Arribes de penillanura -en la zona de valle el microclima es mediterráneo- el mismo carácter continental aunque si en la primera zona las temperaturas de día se reflejan por la noche a través de los cantos rodados con el fin de conseguir una buena madurez fenólica, en la segunda sus suelos producen una mayor irradiación diurna y por la noche un enfriamiento más rápido que posibilitan a la uva el obtener el máximo de azúcares durante el día y por la noche la conservación de la acidez.

En resumen, me ha parecido una buena elaboración de bruñal. Puede que algunos comentarios puedan «acusarlo» de cierta falta de personalidad si se le compara con los vinos de bruñal de Las Arribes, aunque creo que hay que beberlo de forma «independiente» y sin hacer comparaciones.

A mí, particularmente me ha gustado. Si quiere dejar sus impresiones sobre el vino Javier Sanz bruñal 2017, no tengo que decirles que están en su blog para lo que deseen comentar. ¡Salud y buen vino!

 

De copa en boca: Barco del corneta 2013

De copa en boca: Barco del corneta 2013

Barco del Corneta no es el primer proyecto de Beatriz Herranz, pero sí es SU proyecto en el que ha volcado todo su saber como enóloga para desarrollar un «sueño»: devolver la esencia a una uva tan «maquillada» que hoy en día no se reconoce en gran parte de los vinos elaborado con ella.

Beatriz Herranz

Tuve mis primeras noticias sobre su vino a través del blog de un buen amigo, Joan Gómez Pallarés, allá por marzo del 2013, siendo Joan el que realizó una perfecta definición de Beatriz dentro de las actuales circunstancias en las que se mueve la DO Rueda:

«La veo como una isla en un océano enorme de perdición, de maneras obtusas de tratar el viñedo, las cepas y de cómo hacer el vino»

Un año después adquirí varias botellas con el fín de ver su evolución a lo largo del tiempo y en este perído el vino no ha hecho más que remarcar su potencial de guarda y reclamar por parte de todos más tiempo para dar lo mejor de sí, consiguiendo una mayor complejidad sin perder sus señas iniciales de identidad.

Como bien dice Joan, hacía tiempo que no recordaba un vino elaborado con verdejo en el que su tipicidad quedara tan clara y marcada, a pesar de ser una uva, que como bien dice Richard Sanz de Bodegas Menade,  no despliega una gran complejidad aromática. De esta forma,  huyendo de enmascaramientos aportados por levaduras artificiales que han conseguido amoldar los gustos de gran parte de los consumidores de verdejo a simples «brebajes» de frutos tropicales exagerados y aromas «mareantes» totalmente artificiales, nos encontramos con «soplos de aire fresco» que nos devuelven la pureza de una uva tan sumamente castigada.

Barco del Corneta 2013

Barco del corneta 2013

Elaborado con uvas 100% verdejo de viñas plantadas hace nueve años en el paraje de Cantarranas (718 m.s.m), dentro del término de La Seca en Valladolid, sobre suelos de arenas silíceas y cantos rodados y un subsuelo de arcilla y caliza. Agricultura ecológica.

Tercera añada. Se macera durante 24 horas, prensado y decantación durante 24 horas más para eliminar las lías gruesas. Fermentación alcohólica en barricas con levaduras autóctonas. Crianza sobre lías en barricas de roble francés de 300 litros durante 8 meses. Clarificado y filtrado suave. Sin estabilizado. Se elaboraron 9000 botellas. 13,8 % vol.

Cata:

Amarillo con ribete ligeramente dorado. Limpio y brillante. Atractivo.

De inicio se muestra algo huraño en nariz a copa parada, pero en agitación comienza a desplegar aromas herbáceos, heno, toques minerales y punta cítrica con sutiles aportes de su fermentación en barrica en un segundo plano. Aromas de fruta blanca (pera) y florales (acacia), junto con notas anisadas y tropicales (piña).

En boca muestra muy buena acidez. Es fresco, envolvente y untuoso. Paso de boca graso e intenso en el que predomina el aporte mineral (canto rodado caliente) y las flores y frutas blancas.

Es largo, intenso y elegante con un toque final ligeramente amargoso que incita a seguir disfrando del vino y acaba haciéndose adictivo.

Un excelente vino.