lmanol Garay: Entre Vizcaya y Madiran

lmanol Garay: Entre Vizcaya y Madiran

Imanol Garay

Diplomado como Ingeniero Químico Industrial en la Universidad de Pau, trabajó entre 2007 y 2016 como técnico comercial de la Tonelería francesa Adour para Francia y Suiza, donde adquiere la experiencia determinante en la definición del vino que quiere hacer, fruto de sus numerosos encuentros con productores abiertos y sensibles así como en el conocimiento de vinificación y crianza.

En 2007 plantó una pequeña viña de Cabernet Franc en su residencia de Orthez y, en 2012, elabora su primer vino “Abiatu” en colaboración con un amigo, en la denominación de Madiran (Suroeste de Francia), zona, que como bien dice el maestro Juancho Asenjo en un excelente artículo en elmundovino.com, es una zona vecina muy injustamente desconocida.

En 2013 elabora por primera vez “Ixilune” un magnífico blanco seco de Pacherenc de Vic-Bilh con Petit Courbu y Petit Mansen.

En el año 2014, la gama crece en torno a la temática de vinos del “Piamonte” Pirenaico -Camino de Santiago proveniente de Italia- elaborando esta garnacha de zona fría procedente de la Sierra de Izco (Navarra), con un perfil más fresco y floral del habitual. El vino lo lleva a Francia dónde realiza la crianza. Una parte lo embotella como Clandestinus y la otra parte terminará la crianza en ánforas de grés de 60l. llamado Clandestinum.

En 2016 planta su primera viña oficial, 0,75 Ha. de variedades blancas en St Etienne de Baigorry, en la AOC Irouleguy (Pais Vasco francés), sobre parcela de “ofitas” -rocas ígneas volcánicas que dan lugar a rocas ligeras-, fuerte pendiente (40-50%), densidad 6.000 pies/ha, en agricultura biológica. Y próximamente dará a luz nuevos proyectos como un nuevo Txakolí en colaboración con una bodega de Bizkaia.

En el 2017 aúnan fuerzas Imanol Garay y Oxer Bastegieta y deciden hacer un vino juntos pero con variedades de ambos lados de la frontera. Bi-Xori 2017 de garnacha blanca, garnacha, tempranillo, viura, tannat, cabernet franc, petit manseng y petit courbu.

Los vinos de Imanol.

Clandestinus - Imanol Garay

1.- ClandeStinus 2018

Variedades : 85 % Grenache noir – 15 % Pinot Noir

Suelos pardos calizos en zona de Estella con las influencias atlánticas y pirenaicas

Fermentaciones espontaneas en inox realizadas en Estella. Selección y ensamblaje de los depósitos para transporte a bodega.

Crianza después de maloláctica en barricas de 228, 700 y 600 L , en inox y un poco en ánforas de gres, durante 9 meses. Embotellado sin filtración y sin añado de sulfuroso (solo 3 g/hl después de maloláctica). Alc 13,5 % / SO2 total 35mg/l

La cata:

Atractivo color picota de capa alta con ribete carmesí y lágrima fina. Paleta de aromas que desarrollan sensaciones de frutas rojas y negras acompañadas de aportes balsámicos, tinta china, flores azules (violetas) y punta de verdor que no molesta, recuerdos minerales de café y cacao. En boca muestra una buena acidez, frescura y buen recorrido.

La Altannativa 2018 - Imanol Garay

2.- Altannativa 2018

 Variedades de uva: 94% Tannat (comuna de Soublecause-65), 6% Petit courbu

Suelos: guijarros y arcillas expuestas al este.

Cosecha: 2 y 8 de octubre para Tannat. 27 de octubre para los blancos.

Rendimiento: 15 hl / ha vinculado a la siembra, y una fuerte presión de mildiu en 2018.

Vinificación: 80% prensado directo y 20% de tinto macerado (Abiatu). No SO2. Ligero trasiego estático de dos horas. y se deposita el mosto con turbidez significativa en barricas de 300 l. y 225 L de tres a 5 vinos. Inicio espontáneo de la fermentación después de tres días en levadura nativa. El 20% del tannat restante realizó en una maceración de 15 días.

Envejecimiento: Envejecimiento en lías totales sin trasiego. Asemblaje en tinas despues de 10 meses. Ligero sulfito debido al ensamlage (1,5 g/hl) en agosto de 2019.

SO2 total: 15 mg / l / Alc: 14% / pH 3.35

La cata:

Tonalidad rubí abierto de color con menisco rosáceo. Lágrima fina y lenta. Atractivo. Aromas a naranja sanguina acompañados de frutas rojas -fresas, frambuesas-, florales -rosas- y un punto metálico. Boca con buena acidez, ligero y con una densidad perfilada en verticalidad con un punto secante, goloso y directo. Mediano recorrido.

Abiatu - Imanol Garay

3.- Abiatu (Tomar el camino de…) 2017

Variedades de uva: 95% Tannat. Pies de 40 años, 5% Cabernet Franc de 60 años.
Suelo: parcela de arcilla y guijarros expuestos al sur en la comuna de Soublecause – Altos Pirineos –
Cosecha: del 1 al 10 de octubre. Manual en cajas de 13 kg. Vinificación en Soublecause
Rendimiento: 25 hl / ha
Vinificación: despalillado, sin trituración, luego en barriles abiertos de 600, 700 l. y en 225 l de varios vinos.

Fermentación con levaduras autóctonas de fermentación espontánea de vino blanco (Ixilune). No se agregó SO2.

Maceración de 1 semana para la última cosecha y 20 días para la más temprana con 1 pigeage cada dos días. Flujo y prensado

Envejecimiento y embotellado: en barriles de 228 l y ánforas de arenisca (30% la cuvée) durante 18 meses con 2 estanterías. Embotellado en el sótano a las Maslacq -64. Sin filtración No hay SO2 en juego. SO2 total: entre 20 y 30
mg / l – Alc. 13,5% –

La cata:

Precioso color picota intenso y de capa media-alta con ribete carmesí. Lágrima fina y densa.

En nariz hay que darle tiempo para que nos descubra los aporte aromáticos iniciales a notas minerales que van de la arenisca al granito y terminan con el pedernal que se ven acompañados por aportes de fruta roja y negra (mora, grosella y arándanos). Recuerdos de especias, pólvora, tabajo y toques balsámicos.

En boca muestra muy buena acidez y sensaciones inicales de carbónico que desparecen en agitación de copa. Taninos rugosos, pero no agresivos aportados por el hollejo que se deja notar en las encías. Buen paso de boca, fresco y de buena intensidad y recorrido.

Retronasal en la que la complejidad olfativa vuelve a desplegar su paleta aromática.

Vino de guarda y para disfrutarlo sin prisa. Distinto, personal y atractivo, aunque tal vez no sea un vino para todos los gustos.

Bi-Xori - Imanol Garay

4.- Bi-Xori (Dos pájaros) 2017

 Variedades : Imanol aporta una mitad con las variedades cabernet franc, tannat, petit courbu y petit manseng de la zona de Madiran (suelos de arcillas y cantos rodados) y la otra mitad, aportada por Oxer Bastegieta, la forman uvas de garnacha de viñas de la Rioja Alavesa de 1903, tempranillo de la Rioja Alta, garnacha blanca y viura de Rioja de suelos arcillo-calcareos .

Vendimias del 1 a 10 de octubre en Madiran y del 5 al 15 de octubre en Rioja. Vendimia manual en cestas.  Rendimientos en torno a 25 hl/ha

Vinificación :

Parte Madiran : despalillado sin estrujado, dentro de barricas abiertas de 600, 700 y 225L. Sin sulfuroso ni sembrado. Tiempos de maceración de 10 a 20 días en función de la madurez de las uvas. Descubado, prensado y ensamblaje de prensas junto con la rama y las variedades blancas. Crianza en barrica de 700 L durante 15 meses.

Parte Rioja : Despalillado y fermentaciones espontáneas en tinos de madera y « huevo » de cemento para la garnacha. Crianza en barricas de 500 l para el tempranillo y en huevo de cemento para la garnacha durante 8 meses. Ensamblaje en barrica de 600 L para proseguir la crianza 7 meses.

Una vez estan en barrica se produce el ensamblaje en la bodega de Imanol en Maslacq, aunando las dos partes para terminar la crianza en las dos piezas de 600 y 700 L durante un mes más.

Embotellado sin filtración. Alcool : 14,5% / pH 3,6 / SO2 total 25mg/l

La cata:

Picota de capa alta y menisco carmesí. Lágrima fina y densa.

Aromas cargados de fruta negra, tabaco, cacao y aporte mineral.

Boca en la que se deja notar la tanicidad aportada por las variedades. Sedoso, fresco, con tensión y de mediano recorrido.

Vino atípico en cuanto a composición y elaboración que me recuerda a una buena pieza de jazz en la que las aportaciones del piano y el saxo necesitan del bajo y la batería para conseguir un buen swing. En este caso castas y terruño consiguen el efecto deseado bajo las elaboraciones de Imanol y Oxer.

Con todo es un vino muy interesante al que habrá que seguir ya que, como bien dice el maestro Ted Gioia hablando de jazz, «aunque las notas que toquen sean diferentes, las estructuras rítmicas suelen ser idénticas».

Ixilune - Imanol Garay

5.- Ixilune (Momento de silencio) 2016 y 2018. Vin de France. 1600 Bouteilles Produites

Variedades : 70 %petit Courbu (en Aydie -64), 30 % petit Manseng (Soublecause-65). Zona de Madiran- Pacherenc de Vic-Bilh

Conducción : trabajo del suelo un rango de dos. Enrollado de los sarmientos de petit courbu para evitar el despunte. Deshojado ligero de las  mas oscuras.

Suelos : arcillas y cantos rodados expuestos al este en el petit courbu, cantos rodados al sur en petit manseng

Vendimia: 25sept para petit courbu, 2 octubre petit manseng. Manual en cajas de 13 kg.

Rendimientos de 15 hl/ha petit courbu y 20 hl/ha en petit manseng

Vinificación : Maceración con raspón de una semana en barrica abierta del 20 % del petit courbu, que ha sido prensado posteriormente junto con el petit manseng. Para el resto, prensado directo y ensamblaje de prensas con flor. Oxidación voluntaria del mosto. Desfangado estático sin sulfuroso durante 4 h ; Encubado con alta turbidez en barricas de 500l, y de 225 . Fermentación espontánea sin sulfuroso.

Crianza : FA larga y no terminada, malolactica completa. Crianza con lías totales sin trasiego. Ensamblado septiembre 2019. Ligero sulfitado en el ensamblaje (2g/hl)

Azucares reductores en el embotellado de noviembre 2019 : 19 g/l

Embotellado con corcho natural y chapa en previsión de una refermentación natural. En tal caso, hablaremos de un espumoso natural…

La cata:

El 2016 presenta un color amarillo con ligera turbidez, pero atractivo.

Sensaciones aromáticas en las que aparece al miga de pan, las notas de frutos seco, recuerdos salinos y ahumados junto con puntos cítricos y piel de limón.

Boca con muy buen acidez y recorrido. Un vino con personalidad que me ha encantado.

El 2018 muestra un color amarillo dorado, limpio y brillante.

Aromáticamente el protagonismo es de la fruta amarilla (membrillo) acompañada por los recuerdos cítricos, sensaciones de fruta blanca  (pera).

En boca  presenta un buen volumen y excelente acidez. Es envolvente, largo y adictivo. Excelente.

6.- Hegan Egin (Volar) 2018

La historia de 3 tipos, o mas bien la historia y el retrato de un lugar contada por estos tres individuos : Gile Iturri, Alfredo Egia e Imanol Garay.

 Variedades : Petit Coubu y petit manseng (50-50%) . Viña de Alfredo Egia, situada en Balmaseda (25 km suroeste de Bilbao).

Suelo pobre poco profundo de cayuela (esquistos y gres con rocas areniscas), orientada al sur y pendiente del 30%.

Vendimia el 4 de octubre manual en cajas de 15 kg. Rendimiento de 20 hl/ha. Uva dorada por las condiciones calidas y solares de septiembre 2018

Vinificación y crianza : en Bodegas Bizkai-Barne-Orozko. Prensado directo y desfangado ligero de 2 h, entonado en barricas de roble Francés nuevas, de tres y 5 años de 225, 300 400, y 500 L , siempre llenos inox, y en ánforas de gres (15%) para una fermentación espontánea. Larga fermentación de 7 a 10 meses con maloláctica completa y solapada. Una de las barricas ha seguido una crianza oxidativa sin rellenos.

La cata:

Precioso e intenso color amarillo con ligera turbidez.

En nariz necesita aireación para desplegar la batería de aromas que atesora con sensanciones anisadas, recuerdos de bollería fina y un punto salino acompañados por toques de pomelo.

En boca muestra volumen, estructura, peso en boca, largo en recorrido y un amargor final que lo hace aún más adictivo. Excelente.

Imanol Garay

Nunca he llegado a comprender a aquellas personas a las que les gustan los vinos «monolíticos», sin cambios añada tras añada y sin mostrar el origen de dónde vienen, no ya por aburrido sino porque, en mi opinión, demuestra el escaso interés por ampliar conocimientos y ese hecho perjudica nuestra cultura vinícola.

En mi caso, y doy fe en mis post publicados, defiendo siempre la «mente abierta» a la hora de probar y comentar vinos. Utilizando una frase de una de mis películas favoritas, Blade Runer, deberíamos de ir «más alla de Orión» o ver «brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannahäuser«, en una palabra, no dejarnos encorsetar o temer el poder disfrutar con vinos que quizás no se ajustan a nuestros parámetros de gusto, pero que mercen el riesgo con el fin de generar una opinión.

Imanol Garay elabora, en mi opinión, excelentes vinos en los que podemos observar la combinación del «efecto terrorir» o del «efecto coupage» junto con lo que yo denominaría el «efecto vigneron«, es decir, la personalidad de quien los elabora, que no te deja indiferente y eso, para mí, es un tanto a su favor.

Huyo de los vinos aburridos, preconcebidos, establecidos por moda, alejados de la sostenibilidad, del terroir y del viñador. Y por eso gran parte de los vinos que comento y disfruto mantienen alguna de esas premisas, si no todas.

¡Intenten llegar a Orión o acercarse la Puerta de Tannahäuser!. Seguramente no lo lograremos, pero en el viaje seremos libres y lo haremos sin miedo, lo que significa que no somos esclavos.

¡Salud y buen vino!

Fotos de Imanol Garay y autor.

Oxer Bastegieta: el hombre que habla a la viña.

Oxer Bastegieta: el hombre que habla a la viña.

Oxer Bastegieta.

La primera vez que tuve noticias de Oxer Bastegieta me vino a la cabeza la frase que oí, creo que fue a Roberto Oliván en el programa de Orlando Lumbreras, «Placeres Mundanos» de RN3, en la que definía a España como el «Nuevo mundo dentro del Viejo mundo vinícola europeo», y no podemos negar que en la actualidad nos encontramos en uno de los mejores momentos gracias a la inclusión de viticultores -reconozco que me gusta más la palabra francesa vignerons– cuya visión del vino que quieren hacer nace en la viña.

Releyendo estos días el libro de Isidro García del Barrio Ambrosy, «La Tierra del Vino de Jerez«, hablaba de la importancia de la trilogía Planta-Clima-Suelo, algo que ha sido entendido y aplicado por mucha de la savia nueva que ha surgido en los últimos años alrededor del mundo del vino. Sin el equilibrio nada es posible, bien sea desde el origen hasta el producto final que nos deja con los ojos y la boca abiertos cual emoticón.

Cuando lees la filosofía de trabajo de Oxer y el amor por dos zonas, como son su Kortezubi familiar (Bizkaia) y Laguardia (Álava), te viene a la cabeza la canción de Alejandro Sanz, aunque él, más que roto, lo tiene dividido y por supuesto tiene «Tiritas pa este corazón partió» con los vinos que elabora en ambas zonas y que comentaremos más adelante.

Si hay que marcar dos estapas en la vida «vinícola» de Oxer una sería el año 1999 cuando su padre le pide que elabore un txakolí a partir de una ha. de viña plantada cerca del restaurente familiar y la otra, el momento de su desplazamiento a Laguardia para estudiar un máster de viticultura y enología que hace que fije allí su residencia en el 2009.

En el 2010 compra un viñedo situado a 600 msm al sr. Dañobeitia en Elvillar denominado El Artillero, nombre que recibe del apodo de su antiguo propietario, artillero en la guerra civil.

Actualmente, Oxer cultiva 4,8 hectáreas repartidas en 16 parcelas localizadas en los municipios de Leza, Navaridas, Elciego, San Vicente de la Sonsierra, Elvillar y Laguardia (donde se encuentra la bodega) y en la que ha plantado una parcela siguiendo el modelo keyline de adaptarse a la orografía del terreno (una de las técnicas utilizadas en permacultura).

Oxer lidera uno de los proyectos más atípicos y personales de Rioja, empezando por las etiquetas de sus vinos, que conforman un universo único y sorprendente, trabajando estrechamente con Calcco, un premiado estudio de diseño de Logroño, al que pide que lleve al papel los poemas, canciones e imágenes que les envía.

Los vinos.

1.- Marko 2018.

Marko da el nombre al caserío familiar y reproduce en la etiqueta pinturas rupestres de las cercanas cuevas de Santimamiñe. Está elaborado con las variedades Hondabarri Zuri Zerratia -Petit Courbu- en un 60% y con Hondabarri Zuri -Gros Courbu- en un 40%. Producción: 9.000 botellas

Producción: 9.000 botellas

Los viñedos se encuentran en Kortezubi, un pequeño pueblo de Vizcaya cercano a la costa, famoso por sus cuevas prehistóricas patrimonio de la Unesco. Suelo del viñedo arcillo-calcáreo.

Vinificación: Fermentación espontanea en depositos de inox con sus propiaslevaduras. El vino permanece 3 meses en contacto con sus lías con bâtonnages periodicos que aportan un mayor caracter.

La cata:

Amarillo verdoso brillante con lágirma fina y densa. Aromas frescos y furtales (manzana), sensaciones cítricas (pomelo) con puntos anisados y recuerdos florales intensos de azahar. En boca muestra untuosidad, tensión, complejidad, frescura y longitud.

2.- Marko Gure Arbasoak 2018.

Elaborado con un 45% de Hondarribi Zuri Zerratia (Petit Courbu), un 45% de Hondarribi Zuri (Gros Courbu) y un 10% de Izkiota Txikia (Petit Manseng) de viñedos situados en Kortezuri, cercanos a la costa, y sobre suelos arcillo-calcáreos. 13% vol.

Su nombre, al igual que Marko, está también dedicado a a casa familiar, aunque este vino va en recuerdo de los antespasados de Oxer ya que «Gure Arbasoak» significa «Nuestros Ancestros».

Vinificación: 50% con fermentación espontánea en depósitos de inox y el otro 50% fermentado en barricas usadas de roble francés de 500 l. Terminada la fermentación el vino envejecerá durante 8 meses en contacto con sus lías en barricas de roble francés usadas de 500 l.

La cata:

Amarillo intenso en vista. Limpio y brillante. Muy atractivo. Aromas protagonizados por las sensaciones de fruta blanca (manzana), toques salinos y aportes minerales acopañados de toques ahumados. Boca con excelente acidez. Se muestra largo, complejo, envolvente, cremoso y con volumen. La retronasal es pura elegancia y equilibrio con sensaciones de sapidez que le aportan frescura. Excelente.

3.- Iraun 2017

Cambiamos de zona y nos vamos a la DOCa Rioja de la mano de este vino blanco elaborado con uvas 97% viura y 3% garnacha blanca de un viñedo de 1 ha. plantado en 1919 en la localidad de Elvillar (Rioja Alavesa) a 600 msm sobre suelos arcillo-calcáreos en la que conviven viñas de tempranillo, viura y garnacha blanca, tal y como se hacía antiguamente. Rendimiento 3.000 kg/ha. 12,5% vol.

El nombre, Iraun viene del euskera del verbo Perdurar ya que Oxer plantea un vino blanco envejecido en barrica, pero en el que quiere preservar su frescura y sutileza en el tiempo.

En la etiqueta se refleja un «Oroboro«, una serpiente que se muerde la cola haciendo un guiño a la eternidad, refiriéndose a que en el principio está el fin.

Vinificación: fermentación alcohólica espontánea con sus levaduras en depósitos de inox, buscando una hiperoxidación a la hora de prensar. Una vez finalizada el vino pasa a tinajas y a barricas usadas de roble francés en las que permanecerá 12 meses.

La cata:

Color amarillo dorado, intenso y limpio. Aromaticamente despliega un abanico de aromas en el que econtramos sensaciones de fruta amarilla (membrillo, piña), toque de coco, miga de pan, mantequilla y brioche. Elegante boca que se muestra untuosa, larga, elegante, con volumen y con un ligero toque goloso al final. Excelente.

4.- Artillero 2017

Elaborado con un 100% de uvas tempranillo de la parcela de la parcela de Elvillar de la que hablamos antes en relación con Iraun. 14% vol.

Fermenta espontáneamente con sus propias levaduras en barricas usadas de roble francés de 500 l., en ánforas y en huevo de hormigón. Fermentación maloláctica en barricas usadas y crianza durante 13 meses en barricas usadas de roble francés.

Su nombre viene del antiguo propietario del viñedo, que fue artillero en la guerra civil, y se quedó con el apodo. Oxer le rinde este homenaje por el buen cuidado que le dio a esta viña de 99 años.

La cata.

Color picota de capa media-alta y lágrima fina y densa. Precioso. Aromas de fruta negra, aportes balsámicos, ligera punta de verdor, sensaciones de café, flores azules (violetas), punta de incienso, notas minerales (caliza) y recuerdos de cuero y trufa. Boca con exclente ataque y acidez que lo hace fresco, complejo, con tensión y volúmen. Exclente y compleja retronasal.

5.- Suzzane 2016

Elaborado con 100% garnacha de un viñedo situado en Cárdenas (Rioja Alta) de 3 ha y plantado en 1903 a 580 msm sobre suelos arcillo-ferrosos con algo más del 10% de piedra. Rendimientos de 2.000 kg/ha. 14,5% vol.

Su nombre se debe a la canción de Leonard Cohen en el que se realiza una oda a la mujer.

Fermentación espontánea con sus levaduras en barricas usadas y abiertas de 500 l. de roble francés, en ánforas y en huevo de hormigón. Maloláctica en barricas usadas y hormigón. Crianza durante 13 meses en barricas usadas de roble francés.

La cata:

Color picota de capa alta. Muy atractivo. Lágrima fina y lenta. Aromas complejos que van de las notas de frutas negras a los cacaos, de las sensaciones de violetas al monte bajo o de los aportes minerales a la flor de lavanda. En boca muestra un buen ataque, fresco y con un tanino al que le falta pulirse, necesitando, desde mi punto de vista más tiempo en botella. Con todo presenta excelentes mimbres para ser un gran vino con algo más de tiempo. Sí, no me lo digan, una excusa para volver a probarlo.

6.- Kalamity 2016

Elaborado con las variedades tempranillo (48%), garnacha (48%), viura (2%) y garnacha blanca (2%) de los viñedos de Elvillar ya comentado al estar plantado de forma mixta tal y como se hacía anteriormente; y de los viñedos de Cárdenas de los que hablamos al comentar Suzzane. 14% vol.

Su nombre y su llamativa etiqueta expresan la admiración de Oxer por Shakespeare. «honi soit qui mal y pense» (sobrevenga la deshonra al que malpiensa) proviene de la obra «El Reino del Rey Eduardo III».

Realiza una fermentación espontánea con sus propias levaduras en barricas usadas de 500 l. de roble francés, ánforas y huevo de hormigón. Maloláctica en barricas usadas y crianza durante 12 meses en barricas usadas de roble francés.

La cata:

Picota de capa alta, casi opaco. Lágrima densa y fina. Impresionante. Aromas complejos de fruta negra, notas minerales, cacao y torrefactos, flores azules, toques lácteos y apuntes balsámicos. En boca es largo, complejo, con excelente acidez, pero aún con dar lo mejor de sí mismo mostrándose aún potente y rugoso. Si me permiten, otro vino para recatar, porque lo que se dice prometer, promete y mucho. ¡Dejémosle un tiempo para que de lo mejor de sí!.

En resumen, un excelente recorrido por los vinos de Oxer Bastegieta marcados por castas y terruños y muy bien definidos en la parte de bodega. Txakolís que se alejan de la típica elaboración de consumo inmediato marcado por la aguja y la acidez, consiguiendo volúmen, untuosidad, complejidad y equilibrio.

En Rioja parte de un blanco combinando la crianza en madera con ánforas, y en un futuro, quizás con alguna bota jerezana, que no te deja indiferente, marcado por una magnífica acidez y una mineralidad que el aporta longitud al vino. No en vano su nombre nos habla de «eternidad».

En cuanto a los tintos son vinos vivos e intensos, complejos y en los que la fruta y las sensaciones florales se conjugan a la perfección con una crianza que «mima» las aportaciones primarias sin enmascararlas.

En defintiva un gran trabajo.

Nos quedaría hablar de un vino que elaboran a partes iguales Oxer Bastegieta con garnacha centenaria de Rioja Alavesa (viñedo del año 1.903), tempranillo muy viejo de Rioja Alta (viñedo del año 1.922), viura, garnacha blanca e Imanol Garay con aportaciones de cabernet franc, tannat, petit courbu y petit manseng, todas de origen Madiran y vinificado en Madiran.
Siento dejarles la miel en la boca, pero irá en el próximo post en el que comentaré los vinos de Imanol Garay.

Espero que no sólo hayan disfrutado con este post, sino que les animo a hacerlo también con los vinos de Oxer, alguen que hizo suyas las palabras que un día le dijo Paco Ibáñez: “No dejes de soñar nunca. Si dejas de soñar, empiezas a morir”.

Por favor, no dejen de soñar. ¡Salud y buen vino!

Fotos del autor y de noticiasderioja.com

De copa en boca: AMA 2015

De copa en boca: AMA 2015

Bodega Gorka Izagirre.

En pleno vallde de Asúa (Vizcaya)  nace en el 2005 un proyecto en el que se aúnan el mundo del vino, con la Bodega Gorka Izagirre, y el mundo de la gastronomía de la mano de Eneko Atxa.

En la actualidad cuentan con colaboración de 25 viticultores, distribuidos por varios municipios, que aportan sus 40 hectáreas, plantadas con las castas Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Zerratia bajo el sistema de espalderas especialmente altas y divididas en pequeñas parcelas marcadas por las fuertes pendientes orientadas al SE buscando el sol de la mañana, para eliminar cuanto antes el rocío vespertino, y la deseada aireación.

En bodega se vinifica cada parcela y cada variedad por separado buscando las diferencias de cada zona buscando la personalidad y el carácter que en el resultado final, en el vino, aporta la terna casta-clima-suelo.

El vino.

AMA, «madre» en euskera, es una selección de Hondarrabi Zerratia (Petit Corbu) de la viña Astorkeka con 1,8 ha.

Vendimiada el 23 de octubre de 2015 es una de las cosechas más cálidas que se recuerdan. Rendiemiento 4.000 kg/ha. D.O. Bizkaiko Txacolina.

En su elaboración se parte del mosto lágrima que se fermentó un 90% en acero inoxidable y un 10% en barrica nueva de roble francés de grano fino. Posteriormente tras una crianza con lías de 2 meses se realiza un coupage con los vinos resultantes para que maduren durante 22 meses. 13,5% vol.

Finalmente se embotelló el 21 de diciembre de 2017 obteniéndose 5.160 botellas de 0,75 cl. y 418 botellas magnum. PVP: 34 €, pero la Relación – Precio – Disfrute es realmente excelente.

La cata.

Destaca por su preciso color amarillo verdoso, limpio y con lágrima fina y densa.

Aromas complejos con una paleta aromática de sensaciones cítricas, fruta amarilla, mantequilla y brioche, flores amarillas (acacias y cala), recuerdos minerales (pedernal), apuntes de hidrocarburos y toffe y una gran intensidad.

En boca presenta un excelente ataque, fresco y con muy buena acidez, sensación de volúmen, largo, elegante y muy disfrutable.

Retronasal compleja con sensaciones ahumadas elegantes y muestras de tener muy buena longevidad que nos hará volver a recatarlo.

Excelente vino que refuerza la idea inicial de la bodega en elaborar vinos «txacolís» que apuesten por la longevidad y mejora en el tiempo. Espero tener la oportunidad de volver a catarlo para confirmar los buenos mimbres y sensaciones que aporta este AMA 2015.

Sin duda, los que los tacharon en sus inicios de elaborar txacolís «viejos» tendrán que retractarse en sus afirmaciones y comprobar en la elegancia, el volumen, la untuosidad, complejidad y recorrido no están reñidos con las castas autóctonas para dar lugar a excelentes vinos.

No es la primera vez que cato vinos de esta bodega ni de la zona y los tenéis en el blog por si os interesan. Con indicar en el buscador «txacolí» los tenéis todos.

Como estamos en Semana Santa y aunque estemos confinados, si pueden hacerse con alguna botella, pueden acompañarla con un buen potaje de vigilia y luego me cuentan.

¡Salud y buen vino!

Fotos de la Bodega y autor.

De copa en boca: 42 by Eneko Atxa

De copa en boca: 42 by Eneko Atxa

42 by Eneko Atxa 2015

Elaborado por la Bodega Gorka Izaguirre (perteneciente al grupo en el que también se encuentra Eneko Atxa, chef «estrellado» -por la Guía Michelin– al mando del restaurante Azurmendi) con un 100% de uva Hondarribi Zerratia de un viñedo de 3 ha. dentro de la DO Bizkaiko Txakolina y con una edad de 15 años.

42 by Eneko Atxa fermenta y se cría sobre lías con batonages diarios durante 10 meses en una tina de roble francés de 5.000 litros de capacidad antes de pasar a redondearse en botella. 13% vol.

Servir sobre los 12º C. Es un vino blanco, pero no me lo «enfríen» demasiado.

La cata:

Muestra un precioso color amarillo intenso con reflejos verdosos, lágrima fina y densa. Untuoso.

Sensaciones aromáticas complejas e intensas en las que se muestran aportes de fruta amarilla con toques cítricos (pomelo), apuntes ahumados, bollería fina (brioche), mantequilla, elegantes tostados y recuerdos de frutas tropicales.

Boca con excelente acidez y tensión, largo, elegante, glicérico, salino y con una sensación de ligero amargor final que lo hace más apetecible.

Excelente exponente de los «nuevos txacolís» en los que se muestran las características propias de identidad de fruta y terruño tanto en fase olfativa como gustativa.

La crianza en madera se ha realizado de forma tan perfecta que, aún mostrando características de la misma, se muestra totalmente conjuntada con el aporte frutal. Elegancia pura.

Me ha encantado. Para recatar o, mejor dicho, para volver a disfrutar.

Yo lo he maridado con un bacalao fresco a la plancha acompañado de cuscus con okra y kale, pero haría también buena «pareja» con pescados asados o ahumados.

Por cierto, yo no le doy más importancia que la que tiene, pero si a todo lo demás le añadimos que ha sido seleccionado Gran Medalla de Oro y el Trofeo del Mejor Vino Blanco en el Concurso Internacional de Bruselas, pues miel sobre hojelas.

PVP 19,90 € y vale lo que cuesta.

¡Salud y buen vino!

Foto de cabecera de Bodega Gorka Izagirre.

Foto del vino: autor.

De copa en boca: Gorka Izagirre 2017

De copa en boca: Gorka Izagirre 2017

A estas alturas de la primavera nos vamos acercando irremediablemente hacia la próxima estación veraniega y empezamos a sentir como las pelusas de los chopos nos hacen estornudar, la boca se nos reseca y vamos demandando vinos más frescos que nos hagan el tránsito hacia el calor de una forma más agradable y placentera.

Reconozco que disfruto de los vinos blancos durante todo el año y no soy un cosumidor «estacional» de los mismos, al igual que tampoco me decanto por un buen espumoso sólo tras celebrar la llegada del Año Nuevo con el «corchazo» consabido -no lo digo por el TCA, sino por el pepinazo acústico que tanto gustan al común de los mortales-.

No es la primera vez que me acerco a los vinos elaborados en el País Vasco, bien como cata monográfica o bien como elemento incuido dentro de viajes marcados por el turismo y la gastronomía, y considero que se debe de apartar su concepto de vino menor y tal vez un tanto «menospreciados» por puro desconocimiento.

En definitiva cualquier tiempo es bueno para deleitarse con un buen vino y éste que les comento, lo es y se lo recomiendo, aún para aquellos inmovilistas que no salen del verdejo, y doy fe que los hay.

 El vino:

El txacolí Gorka Izagirre está formado por el ensamblaje al 50% de la Corbu Blanc (Hondarrabi Zuri) y de la Petit Corbu (Hondarrabi Zuri Zerratia) maceradas por separado y con una crianza sobre lías.

Las uvas son obtenidas de 21 hectáreas de viñedo de unos 20 años de edad cultivadas en 10 parcelas repartidas por 7 municipios diseminados por toda Bizkaia.

D.O. Bizkaiko Txakolina. 12 % vol.

La cata:

Vino blanco de color amarillo pajizo con reflejos verdosos acerados y con un ligero carbónico. Untuoso.

Aromas minerales que se acompañan por sensaciones florales y notas de herbáceas y fruta amarilla -manzana-. Recuerdos balsámicos y de fruta exótica (lichi y chirimoya) que para nada empalagan, amén de dotarle de complejidad aromática.

En boca se muestra elegante, con un buen recorrido y un carbónico sutil, muy bien integrado, que practicamente es sólo un ligero cosquilleo muy agradable.

Fresco, elegante, con muy buena acidez y buen recorrido. Glicérico, seco y con un toque final ligeramente amargo.

Advierto, ¡puede crear adición!.

De paso, les recomiendo que descubran los vinos de esta bodega. No sólo estoy seguro que les van a sorprender, sino que me lo van a agradecer.

¡Salud y buen vino!

Fotos de la Bodega y del autor.

Los nuevos txakolís: no están todos los que son…

Los nuevos txakolís: no están todos los que son…

Los nuevos txacolís.

 

La verdad es que no se me había pasado por la mente organizar una cata de txacolís, de los que no tenía muy buen recuerdo, hasta que cayó en mis manos una entrevista que le hicieron a Ana Martín Onzáin, enóloga, en el blog de Vila Viniteca, en la que hablaba de la situación actual, de los cambios, de la evolución y de la gran proyección que pueden tener los txacolís siempre y cuando se trabaje con criterios de calidad.

Una vez creada la necesidad había que pasar a la ejecución y gracias a las recomencaciones de Ana compusimos el plantel de los txacolís que catamos -no están todos los que son, pero …- y describo a continuación, no sin antes hacer una breve referencia al término en sí, a las DOs que componen el territorio y a las uvas mayoritiarias que se utilizan en la elaboración.

Según el investigador José Uría Irastoza cuando al viticultor le preguntaban “¿Cuánta cantidad de vino habéis hecho?”, solía ser costumbre responder: “Etxeko ain”, es decir lo justo para casa. De “etxeko ain” se pasó a “etxekolain” y acabó diciéndose “txakolin”. Además hay que resaltar que no sólo se aplica el término al vino en sí, sino también al lugar donde se servía, generalmente caseríos con parras y viñedos propios que elaboraban y vendían su producto en el mismo lugar en el que se producía.

En relación con las tres DOs en las que se elaboran txacolís Bizkaiko Txacolina, Getariako Txacolina y Arabako Txacolina, creo que es más gráfico verlas de forma global en el gráfico que he elaborado con datos de su año, hectáras, uvas reconocidas o tipos de vinos elaborados en cada una de ellas y al final concluir -y coincidir con Ana- en que, desde mi punto de vista y en base a las características de la zona, podrían estar todas dentro de una misma DO y a la vez divididas en Subzonas, algo que burocraticamente sería de agradecer, pero el tema parece más político que vinícola.

Con respecto a las uvas utilizadas, la mayoritaria es en blancos la Corbu Blanc (Hondarrabi Zuri) y la Petit Corbu (Hondarrabi Zuri Zerratia), mientras que en tintas la predominante es la Hondarrabi Beltza, acompañadas de Gros Manseng, Petit Manseng y Folle Blanche.

Siguendo con el criterio establecido por el grupo de cata de elmundovino.com, utilizaré un solo nombre para las castas de uva, el de origen o dominante como indico tanto en el cuadro anterior como en la composición de los vinos. En este caso se toman los nombres de las castas blancas de la zona donde existe una mayor superficie de ambas, el suroeste de Francia (Pacherenc du Vic-Bilh, Irouléguy).

1.- IEUP 2017

 Expresión que en euskera se entiende como un saludo -y de ahí la imagen de la etiqueta de un sombrero en acto de salutación- o como una invitación al brindis que incluso se encuentra en el Himno del Athletic de Bilbao.

Viñedos procedentes de una selección de parcela en Lezama con una edad media de los viñedos de 15 años.

Elaborado por Bodega Magalarte de Lezama con Corbu blanc y Petit Corbu. 12,04% vol. D.O. Bizaiko Txacolina

La cata:

Precioso color amarillo verdoso. Limpio y brillante. Atractivo.

IIntensa nariz en la que los aromas de fruta blanca (manana) y amarilla (melocotón) se acompañan con notas de flores blancas, hinojo y elegantes sensaciones minerales.

Boca con muy buena acidez, mostrando tensión y frescura. Seco. Vino con buen recorrido y un toque ligeramente amargo al final. Equilibrado. Rico.

2.- Txomin Etxaniz 2017

Elaborado por Txomin Etxaniz a partir de la variedad Corbu Blanc de viñedos emparrados y en pendiente que rodean la bodega en un precioso marco con el mar de fondo que marcará las sensaciones aromáticas y gustativas del vino. En bodega el mosto fermenta a temperatura controlada y se mantiente con sus lías hasta el momento de ser embotellado. D.O. Getariako Txacolina.

La cata:

Amarillo pajizo con ligeros refleos verdosos y toques acerados. Brillante y limpio.

Aromas con sensaciones minerales, salinas y toques anisados.

Boca con toques de aguja. Muestra buen recorrido. Elegante y con ligero amargor final. Rico.

3.- Doniene Txakolí Zuria 2017

 Nacido en el seno de Doniene Gorrondona de un 83% de Corbu Blanc, de un 10% de Petit Corbu y de un 4% de Folle Blanche dentro de la DO Bizkaiko Txacolina. Ensamblaje de los depósitos de distintas parcelas de viñedo. Depósitos de acero inoxidable. 11,6% vol.

La cata:

Color amarillo pajizo con sensaciones aceradas y reflejos metálicos. Limpio, brillante e intenso.

Aromas de fruta blanca, manzana acompañados de sensaciones haerbáceas, minerales y salinos.

Excelente acidez. Muestra buen equilibrio auque la balanza se decanta por la primera. Tiene tensión y volumen en boca.

Esperaba más de este txacolí y espero darle una segunda «lectura».

4.- Hiruzta 2017

Elaborado con un 95% de Corbu blanc y un 5% de Gros Manseng de 11 ha. situadas en las laderas del monte Jaizkibel con una orientación sur que le permite protegerse de vientos y humedad del cercano Cantábrico. con una crianza en depósito de 4 meses sobre lías. Bodegas Hirutza.

 

Bonito color amarillo con refeljos verdoso. Lágrima fina y lenta. Untuoso en agitación..

Aromas a flores amarillas, fruta amarilla y blanca, sensaciones minerales y de miel que acompañan a toques anisados y de brioche acompañados de notas cítricas.

Elegante en boca, graso, largo, equilibrado y con volumen. Sutil carbónico que muestra de forma muy elegante ese toque picante que lo hace adictivo. Muy bueno

5.- G22 Lías Finas 2016

 Dentro de la DO Bizkaiko Txacolina, Gorka Izagirre elabora este txacolí nacido de viñas de 6,5 ha. repartidas en 2 pardelas de 2 municipios distintos que dan sentido al nombre G22.

100% Petit Corbu de uva despalillada que es sometida a una maceración prefermentativa en atmósfera inerte durante 12 horas. Crianza sobre lías que se prolonga durante 8 meses con battonage manual. Una vez terminada se procede a retirar las levaduras permaneciendo el vino limpio 4 meses más de permanencia en depósitos. En botella estará 6 meses más antes de salir al merdado.

La cata:

Amarillo intenso. Limpio y brillante. Untuosos en agitación.

Aromas salinos que se complementan con sensaciones florales (jara), minerales y bollería fina. Más uraño que los anteriores y con más necesidad de aireación.

En boca despliega potencia, volumen, graso, equilibrio y buen recorrido. Seco y equilibrado. Cuerpo medio. Muy bueno.

6.- Malkoa 2015 Edición Limitada

Creación de Ana Martín en Bodega Astorbiza está elaborado con uva muy madura de Corbu Blanc de un viñedo de parcela plantado en 1996 a 250 msm en el valle de Ayala y orientación sur que rodea la bodega.

Permaneció 22 meses en depósito ovoide de hormigón donde sus lías se mueven continuamente de forma espontánea dentro de un espacio sin aristas y con ayuda de la oscilación térmica diaria entre el día y la noche. En este tiempo el vino se estabiliza ganando volumen en boca y consiguiendo integrar el resto de los componentes.

Amarillo con menisco verdoso y glicérico en movimiento. Brillante, limpio e intenso.

En nariz necesita aireación y tiempo para desplegar todo su potencial: fruta amarilla, mineral, brioche, sensaciones cítricas y notas de hierbas aromáticas. Muy complejo.

En boca se muestra con una excelente acidez y un recorrido sin fin. Sápidez y sutil amargor al final del recorrido. Para recatar con más tiempo en botella.

Conclusiones:

Desupues de disfrutar con esta excelente cata llego a la conclusión de que la zona está en un muy buen momento con claros progresos que los alejan de los vinos marcados por la excesiva acidez, la ligereza y un carbónico un tanto excesivo.

El más «clásico» Txomin Etxaniz 2017, pero muy disfrutable.
Ieup! 2017, directo y con una nariz de amplio abanico.
Doniene 2017 por debajo de las espectativas, lástima. Espero recatar porque venía con buenas espectativas.
Hirutza 2016 elegante, buena acidez. Se mantuvo vivo toda la cata.
G22, 2016 realmente excelente. Compleja nariz, elegante, volumen, tensión. Puro equilibrio.
Malkoa 2015. Untuoso, elegante nariz aunque algo huraña. Boca un tanto «muda». Equilibrio. Tal vez habría que haberle dado más tiempo porque hay muy buenos mimbres y trabajo en él.
Desde luego han desaparecido todos los prejuicios que pudiéramos haber tenido para con los Txacolís-

Vinos que se definen por una excelente acidez,  frescura y la tipicidad de unas uvas minoritarias con marcadas sensaciones aromáticas -esa influencia atlántica- y con una maduración de las mismas que les dotan de más complejidad. ¿Qué el cambio climático puede haber influido?, pues seguramente y a la vez haya contribuido a que esa maduración sea más completa ganando en alcohol -y por ende longevidada-, frutosidad, tensión y estructura.

Vinos a seguir y que plantean un buen futuro si se siguen haciendo las cosas bien. Si eso añadimos un mejor conocimiento de los vinos fuera del País Vasco y un alejamiento en los prejuicios sobre ellos, estoy seguro que serán unas elaboraciones que darán grandes satisfacciones.