De copa en boca: Acediano 2015

De copa en boca: Acediano 2015

 Acediano 2015

Elaborado en Nava de Roa dentro de las las bodegas Rodero Calderari por los enólogos Rafa García y Raúl Tamayo, de los que hemos probado y hay reseña en esta web de sus «básicos» Naluar blanco y tinto,  nace de un pago único de un antiguo clon de Tinto Fino de viñas con exposición Sur de entre 80 y 100 años situadas a 830 msm en una zona de leve pendiente sobre suelos arcilloso-calcáreos y con zonas franco-arenosas negras.

Subsuelo formado por calizas fragmentadas por donde se introducen las raicillas de la viña unos dos metros de profundidad para absorver los minerales que le dotarán de grasa y volumen.

Maceración durante 12 días en dos pequeños depósitos abiertos con levaduras autóctonas y realiza la fermentación maloláctica en barricas de 225 l. y 500 l. de las que se realiza un coupage previo al embotellado.

Crianza durante 14 meses en barricas de roble francés de diferentes tamaños y una estancia en botella de un mínimo de 18 meses.

Podemos decir que su buque insignia, su vino top -y a la cata me remito-.

Producción 1.500 botellas. D.O. Ribera del Duero. PVP 42 € aprox.

Viñas de Acediano en Nava de Roa
Acediano 2015

La cata:

Aromas de fruta negra (mora) y roja (cereza) y sensaciones lácteas con sutiles toques de verdor que no molestan. Aportes balsámicos (regaliz) y mentolados acompañados de recuerdos especiados. Complejo, sin defectos y elegante.

En boca muestra buena acidez y equilibrio con un tanino goloso en el que se deja notar el aporte de la fruta en las encías. Aún rugoso, pero caminando hacia una excelente sedosidad. Fresco, largo, amplio y con volumen.

Lástima abrirlo ahora ya que, aunque está soberbio, dará aún más en botella.

Excelente e interesante vino que no es fácil de ver en las grandes «plataformas» ni comentado por los grandes gurús, pero al que espero seguir la pista ya que será imprescindible recatar dentro de un par de años.

Puntuación 9/10

¿Uno de los «tapados» de la Ribera?, puede ser. Sin duda es un excelente vino elaborado con una buena materia prima, muy pensado y con resultados, a mi modo de ver, realmente excelentes.

Como comentaba al principio, no es fácil de encontrar y, tal vez, esa dificultad hace que el conseguirlo lo haga aún más apetecible y disfrutable.

No soy muy de comentar su Relación Calidad Precio, sino su Relación Disfrute Precio, y Acediano 2015 tiene una RDP realmente excelente.

Mi recomendación: si se cruzan con él, no lo duden y háganse con al menos un par de botellas. La primera de consumo inmediato y la segunda para observar una excelente evolución en la que gana aún más complejidad.

¡Salud y buen vino!

Vinos de copa en boca: Naluar 2014 en su doble versión.

Vinos de copa en boca: Naluar 2014 en su doble versión.

Rafa García y Raúl Tamayo, un tándem bien coordinado.

Hay veces que lees o te comentan sobre un vino, Naluar en este caso, y entro en fase de «busca y captura» tanto por el vino como por conocer quiénes son los elaboradores. La mayoría de las veces no es complicado encontrar información bien en web, bien en otros comentarios, pero en este caso la función ha sido más bien detectivesca.

Habías escasas pisatas, no tienen web, el nombre de Erre Vinos no deja muchos rastros y al final buscando aquí y allá, y gracias a informadores que están dentro de este mundillo, doy con los «culpables» de este seguimiento y que elaboran, bajo un proyecto en común, unos sorprendentes y personales vinos en la Ribera del Duero.

¡Cómo será que sólo he conseguido la foto de uno de ellos, Rafa y del año 2016! A Raúl de momento no le pongo cara, aunque espero que me manden alguna más actualizada una vez pasada la vorágine de la vendimia. Lo dicho, haciendo de Sherlock Holmes.

Vendimia en Acediano

Breve biografía.

Rafa García es natural de Nava de Roa (Burgos) y compagina su trabajo en Bodegas Trus con este proyecto en el que le acompaña -tanto monta, monta tanto- Raúl Tamayo, natural de Pampliega (Palencia) y que actualmente asesora a la Bodega Pagos de Negredo en la Ribera del Arlanza.

Ambos se conocieron al estudiar Enología y, como Dios los hace y ellos se juntan…, se embarcaron en elaboraciones de «garaje» -por decirlo fino- desde 2006, comenzando más en serio durante el año 2011 con el nacimiento del proyecto Acediano.

A día de hoy aún no tienen bodega propia y elaboran sus vinos -y comparten experiencia y sabiduría con sus «caseros»- en una pequeña bodega que les permite hacer sus elaboraciones parcelarias, Bodega Rodero Calderari, situada en Pedrosa de Duero.

Trabajan en propiedad 5 ha. en Nava de Roa. En la actualidad elaboran entre 4.000 y 5.000 botellas.

Si se preguntan el por qué del nombre Na-lu-ar, indicarles que es el acrónimo de Na -por Nava de Roa, lugar de nacimiento de Rafa-, Lu -por Luis, padre de Rafa- y Ar -por Araceli, madre de Rafa-.

Por cierto, si se cruzan con alguna botella, no lo duden y háganse con ellas. Ya saben que no me gusta hablar de relación-calidad-precio y prefiero la definición relación-disfrute-precio, y están realmente excelentes. Me lo van a agradecer.

1.- Naluar 2014

Naluar blanco 2014

Elaborado con un 90% de abillo y un 10% repartido entre palomino y pirulés. Crianza de 2 meses con sus lías. 12,9 % vol. Vino de la Tierra. PVP sobre los 12 €.

La cata:

Bonito color amarillo pajizo con reflejos verdosos. Pálido y acerado. Untuoso en agitación. Elegante en vista.

Aromáticamente complejo conjugándose notas anisadas con fruta de hueso, toques de frutos secos con sensaciones cítricas acompañadas de recuerdos de ortigas y melón. Graso en boca, elegante y con buena acidez. Rico, goloso, con buena persistencia, vamos, largo y con un ligero y elegante amargor final.

Un buen blanco elaborado con un coupage fuera de regla que me ha gustado por su frutosidad, por su elegancia y por su complejidad. Buen trabajo que habrá que seguir.

 

2.- Naluar 2014

Naluar tinto 2014

Elaborado en un 100% tinto del país, clon distinto y anterior al tempranillo que hoy abunda en la DO, de viñas situadas a más de 800 msm sobre suelos arcillo-calcáreos con edades que rondan los 20 años de distintos viñedos en los majuelos de El Cerral, El Acedi y El Espaldón.

Fermentación con levaduras autóctonás y maloláctica con arranque natural. Crianza de 12 meses en barrica americana y francesa de 225 l. y 500 l. de 2º y 3er año. Reposo en botella durante 18 meses antes de salir al mercado. DO. Ribera del Duero. PVP sobre los 13 €

La cata:

Precioso color rojo picota de capa media-alta con ribete carmesí. Lágrima fina y densa. Serio, elegante y con preciosa capa.

Nariz intensa en aromas limpios destacando las notas de frutos negros, regaliz, recuerdos de cacao, torrefactos y apuntes especiados (clavo, pmienta negra). Buen aporte mineral que se deja notar.

Boca con puro equilibrio acidez-alcohol que lo hace freso. Entrada sedosa, elegante, con paso pausado. Tanino goloso y equilibrio de sensaciones. Largo en recorrido -deseas que no acabe-. Con cuerpo y potencia, pero carente de agresividad. Volumen -te llena la boca de pura elegancia-.

Uno de los mejores vinos de la Ribera del Duero que he probado ultimamente nacido de entre 5 ha. en Nava de Roa fruto de microvinificaciones que van buscando el protagonismo del terruño y que esperamos que en breve sea cada uno protagonista de su propio vino.

 

Lo dicho, si tienen ocasión de que caiga en sus manos una botella de cualquiera de estos dos vinos, no dejen de probarlos. Vinos sinceros y sin artificios en el que se busca la personalidad de casta, terruño y elaborador. Estoy seguro que no les dejará indiferentes. En todo caso ya saben que, como enochalados, están en su blog y pueden comentar sus impresiones en el sentido que sean. Y si no se corresponden con las mías, lo negaré todo.

¡Salud y buen vino!

La vendimia vista por Pedro Gallego de Bodegas Campos Góticos

La vendimia vista por Pedro Gallego de Bodegas Campos Góticos

*Éste es un artículo de invitado de Pedro Gallego, fundador y enólogo de Bodega Campos Góticos, que en época de vendimia, quiere trasmitirte cómo se vive la vendimia desde dentro de una bodega, y hacerte llegar la emoción que siente como viticultor y elaborador de vino, al recolectar la uva e iniciar la creación de sus vinos. ¡Al final del artículo te encontrarás con una sorpresa!.


Así vivo la magia de la vendimia. Campos Góticos

Así vivo la magia de la vendimia

En el viñedo.

Estos días en una buena parte de las regiones españolas ya se ha empezado a vendimiar. Sin embargo, en la Ribera del Duero la cosecha se hace esperar.

Durante la primera quincena de octubre los cambios de temperatura entre el día y la noche en la zona del Duero pueden llegar a ser brutales. La caída de estas temperaturas en el crepúsculo es uno de los especiales secretos de la calidad de nuestros vinos tintos.

Hoy quiero descubrirte la magia con la que vivo la vendimia cada año como viticultor y elaborador de vino. Quiero contarte cómo mis sueños se hacen poco a poco realidad en cada vendimia.

Gracias a las lluvias del invierno y la primavera, este año se espera una producción alta en la Ribera del Duero.

Pero una cantidad excesiva puede perjudicar la calidad, así que, en Campos Góticos hemos ido liberando aproximadamente un 35% de racimos para descargar la planta y asegurar que las uvas tengan la calidad que siempre buscamos para elaborar nuestros vinos.

En la vendimia. Campos Góticos

Tras descargar las plantas, la calidad de las uvas y la calificación final de la añada dependerá de la maduración fenólica y de que el clima acompañe durante las semanas previas a la vendimia con días cálidos y frío nocturno.

Durante todo el verano he realizado un control constante del viñedo para ver cómo iba evolucionando la maduración.

A medida que se aproxima la vendimia, los controles son más frecuentes y llega el momento de ir preparándolo todo para poder arrancar la vendimia.

Las semanas previas a la vendimia son muy emocionantes, poco a poco se acerca el sueño de muchos meses de trabajo, y a la vez sientes la gran responsabilidad de decidir el momento adecuado teniendo en cuenta la maduración de la uva y las previsiones meteorológicas.

A primera hora de la mañana, cuando el paisaje verde aún huele a tierra mojada por la esporádica lluvia de la madrugada, y sale el sol, comienza todo. Los vendimiadores empezamos nuestro trabajo con ganas y buenas expectativas, frotamos nuestras manos embutidos en polares y jerséis, que no darán paso a la manga corta hasta la hora de comer.

El trajín de estos días y las emociones encontradas, no es comparable a ninguna otra época del año. En estas jornadas de vendimia bebemos de la tradición de los recordados días familiares en los majuelos, que acababan convirtiéndose en improvisada fiesta. Hoy día, aún continúa el interés por conservar tan ancestrales procesos de trabajo y experimentamos la misma mezcla de alegría y extenuación.

En nuestra bodega, primera en el plantado de viñedos ecológicos en la Ribera del Duero, todo forma parte de un engranaje perfectamente organizado, bajo un sistema de agricultura biodinámica.

Comenzamos por repartir las tareas entre los vendimiadores, que recogen con diligencia la selección de las mejores uvas que aún conservan el frescor de la noche de nuestros viñedos mediante vendimia manual. Se hace con mimo y también con eficiencia.

Siempre me resulta conmovedor ver los primeros racimos en las cajas, casi como si fuera la primera vez.

Estas pequeñas cajas de aproximadamente 16 kilos son importantes, acogen nuestro mayor premio al trabajo de toda una temporada, las uvas; además de preservar intacta su calidad.

Uvas-recolectadas-a-mano. Campos Góticos

Otro equipo se encarga de la recogida de estas cajas de vendimia, que se cargan en remolques para su traslado a bodega. Realizamos el trasporte inmediatamente, de modo que antes de dos horas después de cortar el racimo, la uva ya esté en depósitos de fermentación bajo el control de manos expertas.

Las calles de los viñedos están entonces más vivas que nunca, con el ir y venir de los tractores. El ruido, el olor y el color son increíbles; ha comenzado la magia.

 

En la bodega…

Cuando entra la uva en la bodega se vive gran entusiasmo, caen los kilos de racimos con gran ansia en la cinta, donde eliminamos cualquier resto que no debe ingresar en los depósitos de fermentación, como hojas o algún racimo en mal estado, en caso de que por descuido algún vendimiador los hubiera puesto en la caja.

Trabajamos de forma muy organizada, prestando atención al orden y la limpieza en las distintas estancias de la bodega.

Toda la arquitectura, los espacios, los materiales y los equipos, fueron pensados con mimo y detalle cuando comencé hace ya dos décadas este proyecto, en mi obsesión por obtener lo mejor de las uvas siguiendo procedimientos naturales y ecológicos en un espacio único.

Inmediatamente después de seleccionar la uva en bodega, comenzamos el proceso del despalillado. Consiste en separar las uvas de la parte leñosa del racimo, ya que ésta no ingresa en el depósito, ni siquiera participa en la fermentación.

Lo hacemos como una cadena bien engrasada, es trabajo en equipo.

El siguiente paso es el estrujado, éste es un momento delicado e importante, donde atenazan ciertos nervios. Se aplasta la uva suavemente para extraer el mosto, es un momento sobrecogedor que vivo ilusionado, pues de la uva transitamos al mosto, el paso previo a la transformación en vino.

Realizamos un pisado artesanal de la uva usando depósitos de acero especiales, que permiten emular el pisado tradicional que se hacía antiguamente en las bodegas, para así extraer las mejores propiedades de la fruta, favoreciendo el contacto con las levaduras 100% autóctonas, responsables de iniciar la fermentación.

Depositos_acero. Campos Góticos

La uva permanecerá durante unos días macerando en frío a temperatura controlada, para extraer unos aromas y colores espectaculares, ya que estos compuestos se encuentran en la piel de la uva y la maceración favorece su extracción.

Después, comienza la fermentación con levaduras autóctonas del viñedo que ingresan con la propia uva y que convertirán el azúcar en alcohol.

La fermentación es un ejercicio de paciencia que se realiza por control de temperatura, no permitiendo que la temperatura exceda los 26 grados para preservar los aromas primarios de la fruta. No usamos ningún producto durante la elaboración del vino que no proceda de la uva, creamos vinos totalmente ecológicos.

Tinos de madera. Campos Góticos.

El uso de levaduras naturales y autóctonas es una característica importante en los vinos Campos Góticos, uno más de los ‘pequeños’ detalles que cuidamos para conseguir que nuestros vinos ecológicos tengan carácter y personalidad, el carácter y personalidad más auténticos del terroir, de la Ribera del Duero, una de las regiones vitivinícolas más privilegiadas del mundo.

Una vez terminada la fermentación alcohólica y maloláctica, el vino se abre paso ante nosotros en todo su esplendor, se ha convertido en el más preciado presente.

Lo introducimos en nuestras barricas de roble francés para su proceso de envejecimiento, que confieren al vino carácter y elegancia, y le permiten una lenta evolución característica singular de los mejores vinos. Pero eso ya es otra historia…

Sala_barricas_horizontal. Campos Góticos

En el corazón…

No pienses que todo es trabajo, como en la vida misma en un solo día podemos pasar de la tensión del estreno a la distensión del descanso.

Me gusta en estos días organizar comidas de hermandad. En ocasiones, hasta la gran mesa maciza de la bodega se queda pequeña. Un buen menú para reponer fuerzas es imprescindible.

Ya a mediodía hay grandes anécdotas de la jornada por contar y nadie deja aflorar el más leve síntoma de malestar o cansancio en este clima de concordia.

La bodega se llena por unas horas de un bullicio que le es ajeno y sin embargo, le colma de vida.

Queda la tarde de intenso trabajo, pero ya en este momento, siento la certeza de que nadie cerrará su día sin una amplia sonrisa y la satisfacción del trabajo bien hecho.

Este año será una vendimia más especial si cabe, pues en Campos Góticos cumplimos 20 años.

A veces, me parece mentira que los sueños se hayan hecho realidad. Un proyecto que comenzó con el mismo objetivo que continúa, el de crear vinos auténticos para que tú puedas vivir nuevas experiencias y disfrutar de momentos intensos.

Si has llegado hasta el final de mi artículo y has compartido conmigo mi pasión por la vendimia y por el vino, tengo un regalo para ti.

Me gustaría invitarte a participar en el sorteo de 3 botellas de vino Campos Góticos Reserva que hemos organizado para celebrar nuestro 20 aniversario.

Espero que tras leer mi historia, puedas disfrutar aún más de cada copa de vino.

Pedro.

Vinos de copa en boca: Valtravieso Cr. 2015

Vinos de copa en boca: Valtravieso Cr. 2015

La viña de Valtravieso

 

Valtravieso crianza 2015.

Valtravieso CR. 2015

Valtravieso cr. 2015 se elabora en la bodega con mayor altitud de la D.O. Ribera del Duero (950 msm) con un 89% de Tinta Fina, un 8% de Cabernet Sauvignon y un 3% de Merlot provenientes de las zonas de Roa, Moradillo y La Aguilera.

Terruño protagonizado por suelos pedregosos y con oscilaciones térmicas en verano de 18º entre el día y la nocha que son soportadas sin el alivio que pudiera aportar el «artificial» del riego por goteo realizado por otras bodegas.  14,5% vol. Crianza en barrica de roble francés durante 14 meses. PVP sobre los 14€.

La cata:

Precioso color picota de capa media-alta. Lágrima fina, densa y ligeramente tintada. Limpio y brillante. Aromas algo huraños en principio, pero que en agitación va desplegando unos inicios marcados por la fruta negra que se ve acompañada por sensaciones tostadas y de cacao, notas lácteas, toques especiados y sutiles florales. Complejo.

En boca muestra buena acidez y un buen ataque protagonizado por un tanino fino y goloso aportado por la crianza en barrica, aún con poderío que se ve acompañado por el tanino de la fruta. Largo, fresco, sedoso y con muy buen equilibrio en el que las notas secundarias no anulan al aporte primario. Retronasal compleja y elegante, muy disfrutable y con un alcohol muy bien integrado dejando al final sensaciones muy agradables con un ligero amargor que te marca recuerdos de regaliz, cacao y elegantes mentolados.

Valtravieso Cr. 2015 en copa

En resumen, me ha parecido un muy buen vino con vida por delante y alejado de las marcas de «maderitis» que pueden observarse en las elaboraciones de la zona. Refleja fruta y terruño muy bien conjuntados con una crianza equilibrada. Algunos lo pueden definir de comercial, yo lo dejaría en «elaborado para disfrutar».

Quizás la añada 2015, calificada como excelente, sea comparable a la excelepcional 2005 y por ello habrá que estar atento a los vinos de ese año marcados por una buena intensidad colorante, el predominio de los aromas frutales y el potencial aportado por los taninos dulces que muestran la buena maduración fenólica de la uva. Ya saben, ponganse en modo «busca y captura».

Vera Vides 2015, el «hermano pequeño» de Magna Vides

Vera Vides 2015, el «hermano pequeño» de Magna Vides

Podemos decir que Vera Vides 2015 es el pequeño de la familia de los vinos tintos elaborados por Andrea Sanz y Pablo Arranz, un proyecto vinícola, Magna Vides, que desde 2005 desarrollan en La Aguilera, en la Ribera del Duero Burgalesa, centrando el protagonismo en el terruño y en la recuperación de castas de más de 80 años, y un tanto olvidadas, como la garnacha blanca y tintorera, albillo mayor, bobal, pirulesa o alarije, entre otras, bajo una agricultura sostenible y ecológica.

Vera Vides 2015

Vera Vides 2015 está elaborado en un 95% con tempranillo y un 5% de garnacha. La crianza la realiza en barricas de roble durante 9 meses.

La cata:

En vista muestra un precioso y llamativo color picota madura con un ribete cardenalicio. Lágrima fina y lenta que tintan ligeramente la copa. Muy atractivo.

Nariz marcada por el claro predominio de la fruta negra y roja, y notas florales muy bien conjuntadas con el aporte de la crianza apenas perceptible, pero juganto su papel en un segundo plano. Sutiles toques balsámicos y terruño muy matizados acompañados por sensaciones vegetales que le aportan frescura. Elegante.

Boca con perfecto equilibrio entre acidez y alcohol. Tanino goloso, sedoso y pelín secante -no en vano acaba de salir y necesita pulirse con el tiempo en botella-. Muy buen paso de boca, largo, envolvente, con cuerpo y estructura y a la vez fresco.

Retronasal rica en matices (fruta, regaliz, flores, toques vegetales y de terruño). Largo y con un claro protagonista que se hace notar: su equilibrio.

Me ha gustado. Lo temía más duro, pero es pura seda con una acidez propia de la uva y del año. No le pidamos a la naturaleza lo que no puede dar. Un vino en la que la viña habla y en el que destacaría su equilibrio, la sedosidad y el excelente trato de la crianza, apenas perceptible. Hecho para disfrutar desde ya, aunque habrá que recatar con cierto tiempo porque estoy seguro que dará lo mejo de sí con un poco de descanso.

Fotos del autor y la de cabecera de http://concdecasa.blogspot.com.es