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El Chuquerio 2013.
José Antonio García forma parte de ese grupo de personas que por una u otra razón vuelve a sus raices, y en este caso el retorno desde su Barcelona natal hasta Valtuille de Abajo tiene como motivo el coger el relevo a la tradición vinícola marcada por su abuelo Santos García. Gracias a ello José Antonio trabaja en las 6 ha. de viña vieja de entre 75 y 110 años, repartidas en 75 parcelas, que con tanto mimo y esmero cuidó su antecesor consiguiendo que hoy en día podamos disfrutar de sus elaboraciones de mencía, garnacha, doña blanca, palomino o malvasía, entre otras castas.
El Chuqueiro 2013 está elaborado con uva 100% godello. 13% vol. Sin crianza y con 4 meses en lías. Producción de 1.855 botellas. Selección de parajes de Valtuille de Abajo.
Bodega José Antonio García Viticultor.
D.O. Bierzo

Cata:
Amarillo con menisco dorado. Brillante y untuosos en agitación. Limpio y atractivo en vista.
Nariz con predominio de notas de fruta amarilla, marcados minerales y elegante aporte de flores blancas. Sutiles notas cítricas y ligeros ahumados. Muestra una nariz delicada y compleja.
Boca con buena acidez, fresco y de buen recorrido. Graso. Predominio de notas minerales conjuntadas con el aporte floral que le dotan de complejidad y estilo. Rico, elegante y con un final ligeramente amargo, pero adictivo. Está en un excelente momento aunque pude guardarse unos meses ya que estoy seguro de que su desarrollo en botella será muy satisfactorio.
Elaborador de tintos de mencía, tendremos ocasión de comentarlos en próximos post, así que acomodense. ¡Salud y buen vino. Están en su blog!.
por elbaranda | Catas, Petit Verdot, Vinos de copa en boca |
Como lo prometido es deuda, volvemos a la Sierra de la Sanguijuela límite natural al Parque Natural de Grazalema y seguimos disfrutando con las elaboraciones de F. Schatz . En este caso recomendaros un vino elaborado con una uva foránea y de la que no se encuentran apenas buenos representantes en nuestro país, como es la petit verdot.
Creo que a mitad de la semana hay que cargar pilas para lo que queda y este vino seguramente os va a sorprender por su complejidad y personalidad, algo que es siempre de agradecer.
T Petit Verdot 2008 de Bodegas F. Schatz.
Vino ecológico elaborado con uva 100% petit verdot de un viñedo de 3 ha. en la Serranía de Ronda y con 14% vol.
15 meses de crianza sobre lías con “batonnage” en barricas de roble francés. (Vosges, Allier). Agitación frecuente de las lías finas con un bastón durante un período de 2 a 6 meses.
D.O. Sierras de Málaga
Cata:

De color violáceo con ribete carmesí. Lágrima fina y densa. Ligera turbidez y de capa media-baja.
Nariz inicial con notas de mermelada de fresa, apuntes balsámicos, de cacao y regaliz junto con sutiles aromas de plantas aromáticas (retama, romero). Toques de chocolate negro y canela. Aromático y complejo.
En boca mantiene una buena acidez y se muestra sedoso. Tanino goloso, fresco y con una retronasal en la que predominan las notas de chocolate negro, regaliz y dejando un amargor final que no molesta e incluso incita a seguir disfrutando de este vino tan elegante.
Como Friederich nombró sus vinos con las iniciales de su apellido (SCHATZ), aún nos quedan algunas letras y vinos que comentar, así que ponganse cómodos porque ya saben que están en su blog.
¡Salud y buen vino!
por elbaranda | blanco, Catas, Rioja, Uncategorized, Vinos de copa en boca, viura |
Viña Gravonia 1994. Bodegas López de Heredia.
¿Qué contar de las Bodegas López de Heredia que no se haya escrito ya? Para mí la primera vez que visité la bodega gracias a un encuentro de foreros de Verema -mi casa materna- hace ya unos añitos, supuso el econtrarme con el vino, mejor dicho, con el VINO cara a cara. Nunca hasta encontes había visitado una bodega «histórica», de las que marcan un estilo y además mantienen la calidad de sus elaboraciones bajo criterios personales establecidos a lo largo de varias generaciones en los que todo tiene su por qué.

Tuve el placer de conocer a Mercedes y a Mª José López de Heredia, y la suerte de que Mª José hiciera de «cicerone» para mostrarnos no sólo la bodega, sino sus viñas ¡mon Dieu!. Hasta ese momento las bodegas que había visitado se limitaban a enseñarte las insalaciones y pocas te hacían «patear» por los viñedos. ¡Ah, terroir, terruño! tan repetido, exigido, y muchas veces oculto que hace que el «néctar de dioses» nos hable de la tierra madre, de su origen y del que muchos aún reniegan en pro de la «pipeta bodeguera», laboratorio que a veces intenta crear su propio «ente vinícola».
Pero no sólo descubrí un laberinto de bodegas, la fabricación de las propias barricas in situ o el uso de la madera usada, sino que aprendí que los vinos blancos pueden durar casi eternamente. Allí pude probar su GR blanco de 1964. ¿Se puede levitar?, lo afirmo. Allí lo hice y quedó grabada en mi memoria esas sensaciones que sólo se repiten en vinos «imposibles».

Hoy quiero recomendaros, no su Gran Reserva -que también-, sin una elaboración de otro blanco, más «modesto», vamos a decir, su Gravonia 1994, pero que a más de uno amante de los blancos marcados por la periodicidad «anual» le desconcertará. Lo primero les asombrará que esté vivo con unos cuantos años a sus espaldas y lo segundo su complejidad, su estructura, su abanico de matices.
Elaborado con una 100% viúra, la uva blanca riojana por exelencia y una crianza durante 4 años en barricas de roble viejo.
Cata:

Precioso color amarillo intenso con dejes dorados, vivo, limpio. Llamativo si estamos hablando de un blanco con esos años a la espalda, aunque de esta bodega eso no es nada extraño.
Nariz limpia con notas de membrillo, apuntes cítricos y sutiles aporte de miel. Toques de frutos secos y recuerdos de alacena «fina». Aporte de bollería y sutiles especiados. ¡Qué complejidad y sigue VIVO!
En boca se mantiene fresco con una acidez que sorprende despés de 20 años. Muestra un excelente recorrido y una retro de ensueño. Larga, compleja, para hacernos reflexionar, para beber sin aburrir, sin cansar y sin dejar de sorprender los matices que se pueden encontrar. No cansa, sino que te pide más.
Si tienen pensado hacer un viaje para conocer una bodega, no lo duden y acérquense a Haro al Barrio de la Estación y sucumban al encanto de López de Heredia. Me lo agradecerán.
¡Salud y buen vino!. Están en su blog.
Fotos: Bodega López de Heredia y autor.
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