Vino de copa en boca: Secateurs Red Blend 2012

Vino de copa en boca: Secateurs Red Blend 2012

AA Badenhorst

Los vinos de la familia AA Badenhorst , entre los que se encuentran este Secateurs básico, se cultivan, elaboran y maduran en la granja Kalmoesfontein dentro de la denominación Swartland de Sudáfrica, en las que crecen 28 ha de viñas viejas.

Al frente de la bodega se encuentran Hein y Adi Badenhorst, originarios de Constantia, que han restaurado una bodega abandonada en la granja que se utilizó por última vez en la década de 1930 para hacer vinos naturales de la manera tradicional.

Los viñedos están plantados en las laderas orientadas al norte, este y sur, en su mayoría en las décadas de 1950 y 1960 con las variedades Chenin Blanc, Cinsault y Garnacha bajo un cultivo lo más biológicamente posible.

Los suelos están formados por tres tipos distintos de granitos:  Paardeberg, Lammershoek y Lemoenfontein, junto con diferentes geologías subterráneas que incluyen arcilla, granito degradado y algunas lutitas (roca sedimentaria detrítica, su característica principal es que esta formada por partículas de filosilicatos que van desde el tamaño de la arcilla al limo).

El vino.

Elaborado con un coupage de 56% Shiraz, 27% Cinsault, 3% Tinta Barocca, 6% Garnacha, 2% Pinotage, 1% Carignan y 1% Mourvedre provenientes de pequeñas parcelas. Se embotellaron 14.400 botellas de la añada 2012. 13,5% vol.

Vinificación: las uvas se clasifican meticulosamente en el viñedo y se transportan en pequeñas cajas de recolección a un recipiente refrigerado donde se dejan enfriar durante la noche. Al día siguiente, las uvas se transfieren a recipientes de fermentación de hormigón o madera.

No se machacan ni despalillan las uvas y en esta etapa se agrega un mínimo de azufre. Luego, las uvas son «pisoteadas» para extraer jugo que ayudará al arranque de la fermentación natural. Una vez que la fermentación ha comenzado las uvas permanecerán durante 6 meses en los depósitos cerrados antes de proceder al prensado.
Crianza: permanecerá en grandes fudres usados de 4.000 l. durante un período de maduración de 16 meses.

La cata.

Llamativo color picota de capa media-alta con menisco rubí. Limpio, brillante y atractivo.

Aromas a fruta roja (frambuesa) y negra (cereza picota) que se acompañan por sensaciones minerales (granito), notas especiadas (pimienta) y recuerdos de cueros.

En boca se muestra sedoso, fresco, con un tanino crujiente, con nervio y estructura. Excelente buquet y con una retronasal que es un compendio de las notas de crianza y varietales. Tiene buen recorrido, equilibrio, largo, envolvente y muy agradable.

Sirvanlo a unos 16º y acompañenlo con platos de legumbres, un buen asado o unas chuletillas de cordero al sarmiento.

¡Apúntenlo en su block de compras pendientes porque por unos 14  € merece la pena la inversión!

Fotos: Bodega y autor.

De copa en boca: V Malcorta 2017 de Javier Sanz

De copa en boca: V Malcorta 2017 de Javier Sanz

V Malcorta 2017

Mañana, día 19 de noviembre de 2019, habrá una Jornada sobre Enoturismo en La Seca organizada por Destino Castilla y León -hashtag #DestinoVerdejo- a la que lamentablemente no podré asisitir, pero sí me quiero unir, aunque sea en la distancia, con esta recomendación.

No es la primera vez que nos acercamos a los vinos elaborados por Javier Sanz. Ya lo hicimos con su rufete y con su «básico» verdejo, pero en esta ocasión me gustaría recomendaros un vino que se sale de normas y castas al uso puesto que estamos ante una elaboración con un clon de la uva verdejo, la malcorta.

Como todo tiene su explicación en esta vida, esta uva, casi extinta hace 20 años si no hubiera sido por el interés del viticultor en su reuperación, debe su nombre a que era difícil su vendimia a mano. Y de ahí su nombre «mal» «corta«.

Dejando a un lado esta breve historia, estamos ante un vino que ha pasado 5 meses sobre lías y del que se han elaborado unas 11.000 botellas en un año, el 2017, caracterizado por una baja productividad, pero con un fruto en el que la maduración fenólica fue óptima. 13 % vol.

La cata:

En copa mantiene un preciso color amarillo con reflejos ligeramente dorados y una densidad media.

Aromaticamente encuentras sensaciones de fruta de hueso, cítricos, notas florales y minerales -me encanta la sensación de canto rodado húmedo- y membrillo fresco.

En boca mantiene una excelente acidez consecuencia de ser una uva de maduración tardía. Tacto graso, untuoso, largo, complejo, elegante y muy disfrutable.

Podría evolucionar con más guarda, pero ahora está realmente bueno.

¡Gracias Javier por recuperar esta casta y por tan buen trabajo!

No tengo que decirles «más ná», pero si consiguen hacerse con una botella de las poquitas que hay en el mercado, no lo duden.

Foto de portada de www.de-vinos.es. Foto de la cata: autor.
De copa en boca: El Outsider 2017

De copa en boca: El Outsider 2017

Vinos en Voz Baja

Podríamos decir -y no exageramos- que El Outsider 2017 es un vino de garaje elaborado por Carlos Mazo e Isa en una pequeña bodega situada en Aldanueva del Ebro dentro una zona cálida, seca y llana con suelos aluviales de cantos rodados que forma parte del Valle del Ebro en La Rioja Baja , Vinos en Voz Baja, aunque quizás la mejor definición del vino sea la que utilizan sus «padres»:

No sabemos como definir El Outsider. Quizá sea lo peor que hacemos, lo más astringente y desequilibrado, lo más verde, o sobremaduro…o simple y llanamente sea lo mejor. Queríamos hacer un vino. Lo guardamos en garrafones de cristal porque no encontramos otro sitio mejor, y desde entonces no hemos encontrado sitio mejor. Y cuando lo fuimos a embotellar pensamos que si añadiamos sulfuroso revolveríamos la parte más turbia que ya estaba en el fondo de la damajuana así que no se lo añadimos. Se llama así, como una canción de nuestro cantante favorito Ángel  Stanich, y la etiqueta está inspirada en uno de sus E.P.

El vino.

Damajuana nº 15 y botella nº 17. 14% vol. DOC Rioja.

Elaborado con uvas garnachas de viñas viejas en vaso y «pinceladas» de la uva blanca pasera la fermentación se realiza en barricas destapadas con parte del raspón en las que se pisa la uva  y se realizan dos bazuqueos al día.  Tras unos días el vino es llevado a damajuanas de cristal hasta el embotellado.

La cata.

Precioso color picota brillante con ribete carmesí y una lágrima fina y lenta.

Aromas en los que el protagonista es la fruta negra madura junto con aportes de regaliz y grafito.

Boca carnosa, fresca con muy buena acidez y un carbónico «jugetón», vivo, pero sin molestar. Largo, ligeramente astringente y con sensación tánica. Tiene nervio y tensión, cuerpo y volumen, y un deje final ligeramente amargoso que me devuelve a las sensaciones de regaliz con sutiles aportaciones mentoladas.

Me ha encantado. Si encuentran, no se lo dejen escapar.

¡Salud y buen vino!

Fotos de la bodega y autor.