por elbaranda | Albariño, Catas, Mencía, Rías Baixas, Ribeira Sacra |
¿Qué hay detrás de Fento Wines?

(Foto Fento Wines)
Fento Wines nace en agosto del 2012 de la mano de Eulogio Pomares en un proyecto personal que combina viticultura natural y nuevas elaboraciones. En la actualidad Eulogio es el enólogo de la bodega familiar de Zárate, en el corazón del valle del Salnés y una de las bodegas pioneras de la zona.
Se otorga gran importancia al conjunto cepa-suelo-clima-viticultor no estando el trabajo en la bodega supeditado a reglas fijas, cada año depende de la cosecha.
La fermentación alcohólica se desarrolla en acero inoxidable y según la añada se realiza la maloláctica y se decide la duración de las crianzas.
Zonas, suelos y viñas

(Foto Fento Wines)
En Galicia, las viñas se encuentran situadas al sur de Pontevedra, en la subzona Condado de Tea y en la Suzona del Valle del Salnés. Suelos de “Xabre”, nombre popular para suelos arenosos de granitos meteorizados.
Las variedades blancas son Albariño, Treixadura, Loureiro, Godello y Torrontés; y tintas Susón, Espadeiro y Pedral.
De Portugal las uvas proceden de la Quinta da Pellada (Dao), propiedad de Álvaro Castro, donde conviven cepas de entre 3 y 70 años.L as variedades autóctonas que usan son Alfrocheiro, Jaen y Baga.
Los vinos.

La Galaxia 2016. Región de Dao. Portugal

Rosado elaborado con Alfrocheiro 50%, Tinta Roriz 30% y Baga 20%. Viñas del Dão que se encuentran dispersas en la zona montañosa de la sierra de Estrela, que las protegen de los vientos atlánticos. 12,5 % vol.
Los viñedos con edades entre los 3 y 65 años se encuentran a una altitud media de 550m y la superficie total es de 60 Ha. Las viñas se encuentran plantadas en suelos con una base granítica y líneas de arena y arcilla.
Las uvas se vendimian manualmente y después del despalillado se prensan directamente. La fermentación y crianza se realiza en depósitos inox a temperatura controlada.
La cata:
Bonito color piel de cebolla con reflejos cobrizos. Aromas de fruta roja, sensaciones anisadas y punta de verdor que refresca, aunque corto de sensaciones. En boca muestra buena acidez y tensión. Fresco y agradable, pero corto en intensidad. Sencillo, pero elegante, sin defectos y para beber sin problemas, aunque te deja con ganas de más. Tal vez al ser la añada 2016 muestra cierta fatiga en sensaciones tanto aromáticas como gustativas y no estría de más probar el 2017 y comparar.
La liebre y la tortuga 2017

La Subzona del Condado de Tea es la más interior, cálida y seca, con una temperatura media de 15 ºC pero que puede alcanzar los 40 ºC en verano.
Uvas de Albariño 100% sobre suelos compuestos de granito y pizarra. 12,5 % vol.
El mosto escurrido se fermenta en frío utilizando levaduras que resaltan los aromas primarios varietales. Vinificacion y crianza: En depósitos de acero inoxidable.
La cata:
Presenta en vista color amarillo con ribeter verdoso. Bonito. En nariz notas de fruta amarilla, flores blancas, ortigas y toques minerales, aunque acompañadas de sensaciones de presencia de excesiva «artificialidad» como las notas de plátano y frutas exóticas un tanto empalagosas. Boca con buena acidez. Fresco, ligero y con retronasal protagonizada por las sensaciones minerales y el recuerdo desbordante de «levaduras» exógenas que, en mi opinión, penalizan claramente a este vino.
Bico de Ran 2017
Elaborado con uvas de los viñedos del Salnés 100% albariño. Es la zona más baja, con una altitud inferior a 300 m, próxima al mar y asociada al tramos inferiores del río Umia y su desembocadura en Cambados. 12,5 % vol.
Edad del viñedo: 15 a 25 años y la vinificación y crianza se realiza en depósitos de acero inoxidable.
La cata:
Amarillo pajizo. Limpio y con lágrima fina y densa. Toques de laurel, apuntes salinos, sensaciones anisadas y recuerdos minerales. Complejo. En boca mantiene una buena acidez y aunque de intensidad media, a lo largo de la cata muestra buena estructura y una retronasal que nos devuleve las senaciones olfativas marcadas por la complejidad, el aporte del terruño y el protagonismo de la variedad. Me ha gustado.
Fento 2016

Su nombre proviene del nombre del helecho común o «fento» (Pteridium Aquilinum), abundante en los viñedos y que «refleja el carácter granítico de nuestros suelos y el verde de nuestro clima».
Elaborado principalmente con Treixadura 35%, Albariño 51%, Loureiro 12%, y Torrontés 2 % de la subzona del Condado sobre suelos de mica-silicatos. Producción de 6.180 botellas. Botella nº 5.897.
Edad del viñedo de 10 a 15 años. Vinificacion y crianza: En depósitos de acero inoxidable.
La cata:
Elegante tonalidad amarilla con menisco verdoso. Lágirma fina. Llamativo, bonito. Nariz con sensaciones de manzana grand smith, flores blancas, puntas cítricas y sensaciones minerales que nos hablan de suelos del paleozoico. En boca muestra una excelente acidez y recorrido con unas sensaciones retronasales complejas en la que se despliega un abanico de nots florales, minerales y de fruta amarilla y manzana. Fresco, amplio y con un ligero amargor final que, a mí personalmente, me encanta.
Fento tinto 2016

Elaborado con las variedades: Sousón (73%), Espadeiro (10%), Pedral (7,1%), Mencía (7%), Caiño tinto (1,5%) y Brancellao (1,4%) sobre suelos de mica-silicatos en el Condado de Tea.
Edad del viñedo de 10 a 15 años y vinificación y crianza en depósitos de acero inoxidable.
Producción limitada a 1.332 botellas. Botella 94.
La cata:
En vista muestra un bonito color picota de intensidad media con menisco cardenalicio y lágrima viva. Brillante. Aromas nítidos de fruta roja silvestre y negra, ahumados y regaliz de intensidad media-alta. Boca marcada por una buena acidez y una tanicidad viva con cierta rugosidad. Se nota el predomino de la sousón. Fresco, ligero, pero muy agradable. Aglunos dirán que muy «atlántico». Tal vez eche en falta más complejidad, pero me gusta su suavidad, su elegancia, su toque final ligeramente terroso y su vivacidad en boca.
Xabre 2015. Ribeira Sacra
Elaborado con uvas cultivadas en la subzona Quiroga-Bibei, en el municipio de Manzaneda con las varietales: Mencía 90% y 10% Sousón, Mouratón y Garnacha. 13,5 % vol.
Viñedos de edades comprendidas entre 15 y 80 años con diferentes tipos de suelo: pizarra, arcilla y granito a una altitud de entre 300 y 700 metros sobre terrazas.
Fermenta durante 20 días en barricas de 500 litros. La crianza es de 10 meses en barrica de roble francés usada y de 6 meses más en fudres. Antes de salir al mercado reposa un año en botella como mínimo.
La cata:
Color picota de capa media. Lágrima fina y densa. Aromas complejos y que rompen esquemas: sensaciones de resina y «dejes» de verdor que no molestan, notas minerales marcadas (esa pizarra y ese granito se dejan sentir), toques de fruta negra y recuerdos florales que se dejan acompañar por aportes de cacao. Boca con excelente ataque y acidez. Elegante. Puro equilibrio, largo, goloso y con cierta rugosidadad. Complejo y para disfrutarlo y dejarse seducir por su persistencia. Largo, largo, …. Excelente.
Más que interesante cata, aunque como indico en el título, dejó cierto sabor agridulce al menos con los dos vinos iniciales por los motivos ya indicados y máxime conociendo las elaboraciones de Eulogio Pomares en Zárate.
Con todo, el resto de los vinos muestran su personalidad marcada por castas, terruño y «mano del hombre» aunque con la mínima intervención. A destacar sin duda sus dos Fentos, excelente el blanco y elegante el tinto y, sobre todo, Xabre en el que se juntan elegancia, equilibrio, complejidad, personalidad y persistencia.
Seguimos aprendiendo. Lo dicho, pónganse cómodos, disfruten y sigan su poropio instinto. ¡Están en su blog!
Fotos de bodega y autor.
por elbaranda | Albariño, blanco, Rías Baixas, Vinos de copa en boca |
Los «padres» de Vimbio
La aventura de Vimbio surge en 1985 cuando Venancio Crusat compra la finca y planta las primeras cepas de un proyecto que han culminado su hijo Martín, biólogo, y su pareja Patricia Elola, licenciada en medioambiente, con el nacimiento en 2012 del primer vino. El proyecto evoluciona y la cosecha del 2015 ya la elaboran en su bodega a pie de viñas.

Se parte de 2,5 hectáreas de un conjunto de tres pequeñas fincas anexas: Casendo, Veque y O Eido. Están situadas en la parroquia de Goian (Tomiño), entre el valle del Miño y la Serra do Argalo, dentro de la subzona Rosal de la Denominación de Origen Rias Baixas.
Las viñas tienen una edad entre 20 y 30 años.
El vino
Vimbio, vime o vimbieira es el término gallego para mimbre, arbusto de largas y flexibles varas utilizado tradicionalmente para atar las vides a las guías. Es la promesa y el compromiso de Martín y Patricia de trabajar de una manera artesana, manual y cercana a la tierra.

Elaborado en Tui para Martín Crusat con un 90% de albariño -que le aporta estructura- y resto de caíño branco -acidez noble- y loureiro -aromas frutales y especiados-. Suelo mixto de aluvión, esquisto y arcillas. Producción. 8.000 botellas.
La cata:
Precioso color amarillo con reflejos ligeramente dorados. Untuoso en agitación. Brillante y atractivo.
Complejo en la fase olfativa muestra un abanico de aromas florales (cala) fruta amarilla (piña y manzana), minerales (granito) y aportes herbáceos y cítricos acompañados de recuerdos de camomila e hinojo.

Boca fresca con una excelente acidez y un paso de boca graso y envolvente. Puro equilibrio y placer. Vino sin aristas que va desgranando una retronasal que nos devuelve una complejidad olfativa mantenida en un paso largo que te hace disfrutar y culmina con un toque ligeramente amargo que embriaga y crea adicción.
Excelente elaboración que sigue demostrando el gran error de consumir los vinos blancos sin darles tiempo en botella y acabar cometiendo infanticidios al impedir que den lo mejor de sí con un poco más de paciencia.

Desde luego lo que no pienso es dejar de perder de vista las siguientes elaboraciones de Martín y Patricia si es que consiguen algunas de sus escasas botellas.
Así que entren en modo «Busca y captura».
¡Salud y buen vino!
Fotografías: Vimbios (http://oscmaroscelestes.blogspot.com.es/), Adega do Vimbio y autor.
por elbaranda | Albariño, blanco, Rías Baixas |
Si lo normal es que el científico, explorador o simple mortal de nombre a un descubrimiento (léase asteroide, especie desconocida, virus,…) en este caso Alberto Nanclares ha realizado lo contrario al tener el honor de poner el nombre de su vino «top» a un pequeño insecto: la Crisopa, gran aliado de los viticultores, por la cantidad de pulgones y otros insectos perjudiciales que comen.

Crisopa
Llamó la atención a Alberto Nanclares cuando en la primera añada del Crisopa vieron por primera vez a esta pequeña «hada» en el viñedo Mananiña, tras tres años sin usar insecticidas.
La uva albariño con la que está elabordo este vino proviene del viñedo antes citado de 30 años de edad y cultivado respetando el medio ambiente, sin usar herbicidas ni insecticidas, ni abonos químicos (sólo abono orgánico).
La vendimia de Crisopa 2011 se realizó el 3 de septiembre de 2011, seleccionando los mejores racimo y con un traslado rápido a la bodega en cajas de 15 kg.
En la bodega se elaboró a la antigua usanza, pisando la uva despalillada con los pies. Fermentó con los hollejos hasta el 17 de septiembre con el posterior descubado y prensado de la pasta.
Realizó una crianza sobre sus lías hasta julio de 2012 realizándose un removido semanal.
En su elaboración no se han utilizado ni levaduras ni ningún otro adictivo, salvo sulfuroso en dósis moderadas.
El embotellado se realizó el 13 de septiembre de 2012 sin clarificar y con un filtrado suave, realizando su crianza en botella hasta mayo de 2013.
De esta añada se embotellaron 502 botellas de 75 cl. y 18 mágnums numeradas.

Crisopa 2011
La cata:
Elaborado con uva albariño 100%. 12,5% vol. Botella nº 208. Bodegas Nanclares. DO Rías Baixas.
Vista:
Amarillo de menisco dorado. Limpio y brillante. Untuoso en agitación. Lágrima densa y fina.
Nariz:
Uraño de inicio y, como bien recomienda Alberto Nanclares, hay que abrirlo al menos un par de horas antes de su disfrute. Necesita tiempo para expresar lo que lleva dentro.
A las notas iniciales de fruta blanca (manzana) aparecen aportes de fruta amarilla y minerales (¿caliza?) junto con sutiles aportes de flores blancas que le dotan de complejidad y elegancia.
Boca:
Excelente acidez y buen ataque. Se muestra fresco, pero no falto de complejidad, al contrario. Es un vino elagante, que te llena la boca, untuoso, con cuerpo y estructura para dar y regalar. Mantiene una retronasal en el que vuelve a predominar la complejidad de aromas armoniosos y sutiles que dan lugar a un recorrido e intensidad muy agradable y duradero.
En mi opinión nos encontramos ante un vino elegante, complejo a la vez armonioso, con cuerpo y estructura, sutil y que puede que ahora esté en un excelente momento de consumo, aunque me encantaría volver a probarlo dentro de un año para observar la evolución de esta primera añada de Crisopa 2011.
¡Salud y buen vino!
Fotografía de Crisopa: www.publispain.com
por elbaranda | Albariño, Rías Baixas, Rioja, tempranillo, Vinos |
Después de conocer la existencia de su vino a través de Víctor de la Serna en una de las catas realizadas en www.elmundovino.com y más tras probarlo durante varios años, tenía en mente el poder realizar una vertical del vino “top” de Gerardo Méndez y como una “hormiga” guardaba varias botellas de las distintas añadas que iba adquiriendo para la carta de vinos del restaurante familiar ya que tenía la intuición de que este vino, Do Ferreiro Cepas Vellas, iba a evolucionar muy bien a lo largo del tiempo.

Había hablado varias veces con Gerardo sobre ello, pero había que buscar la ocasión y cuadrar agendas. Este año hablando con Encarna, su hija, volví a comentar mi interés de probar como habría evoucionado este vino de la D.O. Rias Baixas, 100% alvariño, desde la añada 2004 que era la que yo tenía más antigua y rellenar aquellas que faltaban.
Dicho y hecho. La cata estaba cerrada. Añadas del 2004, 2006, 2007, 2009 y 2011.
Íbamos a poder catar cinco añadas del vino elaborado por el “hijo del herrero” en el valle del Salnés. Vino nacido de cepas centenarias de variedad albariño sobre suelos graníticos, mimadas por tres generaciones al pie de A Armenteira, mirando a lo lejos al mar de Arousa y recibiendo el aporte salino de la niebla marina.

El vino se elabora tras la utilización de pie de cuba para fermentar durante 18 a 20 días. Después se produce un primer descube y se deja con las lías finas en suspensión durante 18 a 20 días para conseguir más volumen en el vino. Luego se deja durante 14 meses en cubas. No hace la maloláctica.
Pero Gerardo tenía guardada una sorpresa que me comunicó poco antes de venir. Se acercaría acompañado de otro crack en el mundo del vino y, como él, gran persona: Florentino Monje Amestoy, teniendo la oportunidad de probar tres de sus vinos.

La verdad es que no me lo podía creer. ¡Se iban a acercar a Salamanca para acompañar a un grupo de enochalados perdidos en el “salvaje oeste” dos de los mejores bodegueros de este país!, y comprendo vuestra ansia, así que paso a comentaros los vinos con los que disfrutamos en una jornada inolvidable tanto por su carácter vinícola como por la parte humana de dos excelentes personas.
1.- Do Ferreiro CV 2011

Precioso color amarillo alimonado. Limpio, brillante y untuoso en agitación.
En nariz notas minerales y apuntes de fruta blanca (manzana Golden) y amarilla de hueso, membrillo, apuntes herbáceos aportados por la piel de la uva y un punto de toques anisados. Limpio y elegante.
En boca mantiene una excelente acidez con toques salinos. Largo, envolvente, untuoso y con una retro marcada por las notas de fruta y mineral.
2.- Do Ferreiro CV 2009

Amarillo pajizo con toques de limón. Lágrima fina y densa.
Nariz con aromas salinos, fruta amarilla, melocotón y ciruela madura.
En boca mantiene una excelente acidez, volumen. Es largo y redondo, con una retro predominada por las notas salinas y la fruta. Adictivo.
3.- Do Ferreiro CV 2007

De tonalidad amarilla más acentuada –el paso inexorable del tiempo-. Lágrima fina y densa.
Notas de fruta amarilla compotada, apuntes tostados, miel, cera y pedernal. Complejo.
En boca muestra una boca salina. Es goloso y a la vez fresco, dotado de excelente acidez. Muestra buen volumen y recorrido. Muy disfrutable.
4.- Do Ferreiro CV 2006

Amarillo con más intensidad y menisco dorado.
En nariz aportes balsámicos, eucalipto, humo –fue el año de los incendios en Galicia entre los meses de agosto y septiembre-, ceniza seca.
En boca se muestra redondo, salino, en el que vuelven a notar las notas ahumadas. Buena acidez, equilibrado, largo. Hace salivar. Excelente.
5.- Do Ferreiro CV 2004

De color amarillo dorado intenso. Limpio.
Notas de frutos secos tostados (almendra), panadería, chocolate, fruta amarilla, pólvora. Complejo. Vivo.
En boca mantiene una excelente acidez y notas de frutos secos. Es largo, untuoso y con un ligero amargor final que lo hace realmente adictivo.

6.- Luberri Biga 2010.
100% tempranillo. Criado en barricas de roble americano y francés durantes 12 meses. 13,5%
Picota de capa media y menisco carmesí. Bonito. Vivo y alegre.
En nariz aromas a frutos negros y rojos, tinta china, tostados, balsámicos, notas lácteas, mentolados y ligeras notas de incienso. Limpio. Muy agradable.
En boca tiene buena acidez, es goloso, con buena estructura y un tanino sedoso que lo hace muy disfrutable y de “trago largo”. Para empezar y acabar la botella disfrutando.
7.- Luberri Monje Amestoy Reserva 2007
Tempranillo con una pequeña aportación de caíño tinto. 16 meses en barrica de roble francés y americano. 14%
Bonito color picota de capa media. Limpio.
En nariz notas de futa negra, ahumados, lácteos y carne cruda. Serio.
En boca tiene una acidez equilibrada, se muestra sedoso y con buena tanicidad que lo hace fresco. Retro marcada por el aporte frutal, las notas lácteas y un aporte de ligero amargor con recuerdos a chocolate negro. Complejo.

8.- Luberri Cepas Viejas 2008
Tempranillo. 18 meses en barrica de roble francés. 14,5%
El top de la bodega. De viñas de entre 60 y 90 años de las parcelas más elevadas y con escaso rendimiento. A penas se elaboran unas 2.000 botellas.
Bonito color picota de capa media alta. Limpio y brillante.
En nariz notas de chocolate, fruta negra, ahumados y mentolados.
En boca muestra una buena acidez. Es goloso y envolvente. Tiene buena estructura, con vida por delante. Largo. Serio. Muy disfrutable.
Conclusiones:
Al final de la cata me llamó la atención de que gran parte de los miembros del grupo desconocían la existencia de los vinos de Gerardo lo que me llevó a reflexionar sobre lo poco valorados que en este país tenemos a los vinos blancos, o mejor dicho, sobre los vinos blancos en una gama de precio media, aunque también hay que aclarar qué es una gama de precio «medio» ya que uno, al menos yo, establezco la relación calidad precio entre lo que invierto y la satisfacción que recibo.
Sorprendente la evolución de los blancos yendo a mejor en el tiempo. Excelentes. Ahora tal vez habría que empezar a romper con la máxima de que el vino blanco ha de beberse en el año, salvo aquellos que tienen pase por madera y nada más lejos de la realidad como a la vista está.
Los vinos de Florentino son la extensión de su personalidad y de su concepción de lo que para él es un buen vino: el que se disfruta bebiendo. No puedo estar más de acuerdo con él y siempre me viene a la memoria la frase de D. Isaac Muga que respondía cuando se le pregutaba por el gusto de sus vinos indicanco que para él el vino es para disfrutarlo y ha de ser de «tiro largo», que no canse, que se disfrute.
Para un amante del vino, sencillo aficionado como el que escribe, el tener a dos excelentes profesionales y mejores personas como Gerardo y Florentino no deja de ser un placer que quedará en la memoria al igual que los matices y sensaciones de sus vinos.
¡Salud y buen vino!
Comentarios del personal