por elbaranda | Catas, Regiones, syrah, V.T. Cádiz |
4ojoswines

Que hace dos años, en época de crisis, se lancen al ruedo vinícola tres mujeres en un mundo dominado por los hombres, con elaboraciones de uva moscatel de Alejandría, pero secos, y en un país en el que el consumo del vino roza lo mínimo permisible, hace de ellas unas auténticas heroínas, o al menos así las considero yo.
Olga Sánchez, Lucía Fuentes y Desirée Rodríguez, tres gaditanas que se conocieron cursando el Grado de Viticultura y que tienen su centro de operaciones en una nave de apenas 90 m2 en el Polígono Las Salinas de El Puerto de Santa María, son las protagonistas del proyecto 4ojoswines -4 porque en un principio había también un chico en el equipo- del que nacen, de momento los cuatro vinos que comentaré en este post.
Tres de sus vinos están elaborados con la variedad moscatel de Alejandría plantada en tierras de albariza del Pago de Balbaína, Finca La Blanquita, pero vinificándola para la obtención de una vino seco. La vendimia es manual realizada a muy temprana hora de la mañana para que la uva sufra lo menos posible. Posteriormente, se prensan en el lagar de la misma viña y se lleva el mosto hacia la bodega situada muy cerca de la viña.

Una vez en la bodega el proceso de elaboración es llevado a cabo de manera artesanal, dejando que se inicie una fermentación espontánea durante 48 horas tras las cuales inoculan levaduras seleccionadas y dirigen la fermentación hasta el agotamiento total de los azúcares con un exhaustivo control de temperatura. De este mosto van a salir tres vinos blancos diferentes: Contratiempo, Molinero y Desvelao. El último vino que han elaborado es A Pulso, un maceración carbónica 100% syrah.
La producción es de unas 5.000 botellas con elaboraciones casi testimoniales, como esas 230 botellas de Molinero o las 75 de Desvelao. Con todo, algunos como Ángel León, jefe de cocina de Aponiente, ya se han quedado prendados por sus vinos y no sólo han incluido una de sus referencia en carta, Contratiempo, sino que este año han elaborado un vino especial que sólo se servirá en el restaurante del «Chef del mar», aunque espero que me guarden un par de botellas para poder probarlo y comentarlo en este mismo blog, si es posible, claro.
Los vinos:
1.- A Pulso 2017

Primer vino elaborado como maceración carbónica de la provincia de Cádiz con uva 100% syrah de viñedos de la Finca Parrilla Alta, situados en San José del Valle. 12% vol.
Llegado el momento del descube se procede a prensar los racimos exclusivamente por pisado. No se ha utilizado ningún tipo de clarificante.
La cata:
Precioso color frambuesa con menisco ligeramente azulado. Aromas a fruta roja y negra con toques lácticos y punta cítrica (sanguina) que se acompañan por aportes florales. Boca con buena acidez. Fresco, ágil, elegante y con buen paso de boca.
Vino con muy buena intensidad y aromática. Frutal, fresco y con un punto de verdor que me encanta. Elegante y adictivo. Buen vino para disfrutar desde ya.
2.- Contratiempo 2016

Vino jóven, seco de uvas moscatel de Alejandría del viñedos de la Finca La Blanquita, plantados en suelos de albariza. 12,5% vol.
Ha permanecido 5 meses en reposo en depósito de acero inoxidable para una estabilización natural del vino. No se ha utilizado ningún tipo de clarificante.
La cata:
Precioso color amarillo verdoso. Limpio y brillante. Nariz marcada por las notas cítricas, membrillo fresco, albariza y toques de lila y florales que se acompañan por aromas de la propia variedad. En boca muestra buena acidez. Es elegante y de buen recorrido con sensaciones cítricas, minerales y florales. Buen retrogusto con un recuerdo ligeramente amargo al final.
Excelente elaboración de un moscatel seco de El Puerto de Santamaría. Buen trabajo. Para beber y disfrutar por cajas. Rico, rico.
3.- Molinero 2017

100% moscatel de Alejandría y 11% vol. Una parte del mosto ya fermentado pasa a madera que ha contenido oloroso para someterlo a una crianza oxidativa en contacto con sus lías durante tres meses, aplicándole dos veces a la semana el método conocido como batonage. De aquí obtenemos el segundo producto de la gama Molinero con una producción limitada a 573 botellas. Vino no sometido a clarificación.
La cata:
Llamativo color amarillo con reflejos verdosos. Limpio. Aromas de la variedad moscatel que acompañan a notas cítricas, rosa fresca, maracuyá, sensaciones terrosas y recuerdos salinos. Entrada fresca, cítrica, elegante, con nervio. Retro con aportes de la variedad, fruta tropical, sin empalagar, y toques florales (rosa, cala) dentro de un buen recorrido en boca.
4.- Desvelao 2017

Tercera vinificación llevada a cabo un tanto inusual, ya que se realiza una crianza biológica en depósito de acero inoxidable, dando lugar a el vino más complejo de los tres blancos debido a los aportes que las levaduras del velo de flor tienen sobre él. La producción de Desvelao es mínima 410 botellas solamente han salido este año. 11% vol.
La cata:
Amarillo ligeramente verdoso. Untuoso en agitación. Aromas de la variedad acompañados por sensaciones tropicales (lichis) y minerales dentro de una sensación más «huraña» en nariz que sus hermanos blancos. En boca mantiene una muy buena acidez. Es fresco, elegante y con buen ataque. Retronasal en la que quedan fijados los aportes de la variedad, las notas frutales y los recuerdos de flores blancas.
Me ha gustado y mucho. Tal vez sea el menos intenso comparándolo con Molinero y Contratiempo aunque se muestra serio y muy agradable de beber con sensaciones «punzantes» que lo diferencian de sus hermanos.

¿Quién dijo qué era fácil?
En resumen, no las pierdan de vista, que para eso 4 ojos ven más que dos. Seguramente seguiremos hablando de ellas porque no han parado y los proyectos surgirán y habrá que estar al tanto de éste como de otros ya lanzados, entre los que encontramos a Bodegas Forlong, también en El Puerto de Santa María.
De momento han elaborado vinos «tranquilos», pero por ahí algo he leído que pueden dar toques a vinos «generosos». Esperaremos de todas formas las novedades que vayan saliendo de estas tres valientes mujeres que han roto con la tradicional la elaboración de vinos dulces con moscatel de Alejandría dentro de el Marco.
Lo dicho, si consiguen alguna botella, es que son buenos rastreadores. Disfruten y pónganse cómodos. Están en su blog.
por elbaranda | Catas, Vinos de copa en boca |
Alex Craighead
Alex nació en Sidney pero ha vivido casi siempre en Nueva Zelanda, en Christchurch, donde empezó a trabajar como cocinero y dónde, cuando por suerte decidió dedicarse a hacer vino, se formó como enólogo en la Lincoln University.
Ha estado trabajando en muchas bodegas con diferentes estilos de elaboración en Nueva Zelanda, Australia y en Europa, muchas, desde que empezó en el 2004 en Felton Road, bodegas como Muddy Water, Peregrine, Laffort, Ceretto, Domaine Fery…
En Europa pudo conocer una forma de entender la elaboración bastante diferente a la rigidez y predeterminación que ofrece la industria con la que él se formó en Nueva Zelanda. Este país tiene uno de los mejores programas vitivinícolas sostenibles del mundo para crear un ecosistema biodiverso y, de hecho, la mayoría de viñedos y bodegas están acreditados por algún tipo de programa de producción sostenible y asociaciones como Sustainable Winegrowers New Zealand (SWNZ), pero, en general, no se potencian los cultivos orgánicos reales si no que se fomenta los rendimientos altos, el cultivo en planicies, el riego monitorizado y se permite el uso de algunos productos químicos sintéticos.
Miksei 2015 (¡¿Y por qué no?!)

Miksei 2015 está elaborado con uvas de garnacha peluda, sumoll y syrah de Falset de Celler Comunica junto con los componentes finlandeses de Three Barrel Proyect. 14 % vol. PVP 16,10 €
Vino sin ninguna adición «externa» y fermentado a partir de una maceración carbónica con las uvas enteras.
Cata:
Precioso e intenso color de cereza picota con una intensidad media-baja y ribete carmesí que anuncia su juventud. Lágrima fina y densa.
Aromas marcados por las notas frescas de fruta roja, sutiles verdores, toques balsámicos acompañados de aportes terrosos y monte bajo. Recuerdos de flores azules.

Boca fresca y carnosa. Pura fruta. Sutiles sensaciones carbónicas que juegan en la boca. Tanino propio de la fruta que le aporta estructura. Buen recorrido. Se aleja de los maceraciones carbóncias de «piruleta» siendo un vino complejo y personal.
Si se cruzan con él, no lo dejen pasar. Me lo van a agradecer, espero.
Biografía de Alex Craighead: www.monvinicstore.com
Fotografia cabecera www.monvinicstore.com. Vino: autor.
por elbaranda | bobal, monastrell, tempranillo, Vinos |
Para terminar con la trilogía que comenzamos con «Y aprovechando que pasaban por aquí (I): Las manzanillas» conoceremos al causante de que en pleno mes de julio se tocara a rebato entre el retén del enolobby charro y se acercaran a compartir sus vinos Pepe Herrero, de Herrero Bodega, y José Augusto -Novena Privincia, para los allegados al FB-: José Alberto Antequera, «alma pater» de Lazo Agroturística.
Pero conozcamos un poco más a José Alberto.

P.- ¿Cómo llega un profesor de geografía a gestionar una bodega como La Zorrera?
R.- Me hice bodeguero porque en casa teníamos una viña de unas seis hectáreas. La uva se vendía a cooperativas de Jumilla cuando tenía algo de precio y cuando no lo tenía, que era casi siempre, nos hacía vino alguien del pueblo. Llamar vino a aquellos brebajes infumables es un acto de bonhomía: se fermentaba a la romana, con la vendimia sin despalillar, en lagares mugrientos… En fin, con todos los inconvenientes de una zona pobre y de escasa tradición vinícola. El resultado era unos vinos claretes y alcohólicos, que se oxidaban con mirarlos, groseros, acéticos, guarrillos. Vino agrete, buen traguete decía la gente por aquí, pa que te te hagas una idea. Aunque hoy, con el cambio de paradigma y tanto tardohippy vinificando igual a eso le llamaban terroir…

Perdón por la digresión, sigo. Al filo de los 30 años, cuando empecé a aficionarme al vino, decidí intervenir, compre pequeños depósitos de inoxidable y una mini prensa y una despalilladora manual y poco más y en el sótano de casa comencé esta andadura de aprendiz de brujo…
En 2007 tomamos (Mª Angeles, mi mujer, y yo) la decisión de construir una bodega y reconstruir nuestra vida en torno a esta pasión. En mi descargo he de decir que la situación actual no la venían venir ni los listos, así que te puedes figurar este que suscribe…
P.- Situémonos ¿dónde está la bodega y variedades que cultivas?
R.- La bodega está en Férez, en la Sierra del Segura Albaceteña. La finca tiene un nombre muy simpático: La Zorrera (de ahí el apócope: Bodegas LAZOrrera…). El paisaje es realmente hermoso: olivos, viña y monte… Un sitio pobretón pero poco machacado. En la comarca queda muy poca uva, pero interesante. Son viñedos de montaña, situados entre los 600 y los 850 metros de altitud y dominados por la monastrell, plantada en pie franco, que aquí recibe un curioso nombre endémico: Alcayato…

Además de monastrell tenemos un poco de bobal, tempranillo y moravia agria, como variedades españolas, y también algunas parcelas de syrah, cabernet sauvignon, cabernet franc, y petit verdot.

P.- ¿De qué producción estamos hablando y clase de vinos elaboras?
R.- La producción de la bodega es muy pequeña, años de 10.000 botellas (2011) y años de 15.000 (2009) y se articula en torno a tres vinos: el Cabeza de Hierro con una base de monastrell y pequeños y variables aportes de otras variedades. El Fianza, años dominado por la syrah y años por la tempranillo. Y el Fianza Selección, un vino que no hacemos todos los años, solo cuando entra en bodega una partida de uva que nos mata (2007, 2010, 2011 pero no 2012). De los 2011 que catamos en Salamanca, hay unas tres mil y poco botellas de cada uno… y un rosado experimental de petit verdot y syrah, Rosa y Oro, (500 botellas, que ha gustado mucho e igual este año repetimos)

En 2012 hemos hecho una monastrell certificada ECO, de nombre Lacerta, seis barricas, que he vendido en premier… (te lo cuento y aún se me pone cara de gusto…)
Aunque no soy ningún fanático de la religión Bío, lo cierto es que nos va muy bien la práctica de una agricultura muy poco agresiva. No utilizamos sistémicos ni abonos inorgánicos ni herbicidas ni fungicidas ni pesticidas ni otros venenos. Eso sí, en bodega, acero inoxidable, máxima higiene, control de temperaturas de fermentación y mínimos aportes de sulfuroso…
Los vinos catados.
1.- Fianza 2010
90% syrah y 10% monstrell. 14,5% vol. Crianza en barrica de roble francés
Cata:
Bonito color picota con menisco rubí. Lágrima fina y capa media-alta.
En nariz necesita aireación ya que muestra notas de reducción, pero que con el tiempo despliega notas de fruta negra compotada, tostados y ahumados, apuntes de regaliz y balsámicos, sutiles notas de flores azules y cacao, y notas especiadas.
En boca muestra una buena acidez aunque resulta un pelín cálido. Tanino secante que habrá que pulir, pero muy disfrutable y con buen recorrido. Retro marcada por las notas frutales y balsámicas.
2.- Fianza Selección 2010
60% tempranillo y 40% syrah. 14,5% vol.
Cata:
Picota de capa media-alta. Atrativo y brillante.
En nariz notas iniciales de yogur de fresa y violetas, fruta negra y petalos de rosa secos, punta cítrica con sutiles minerales y notas de regaliz.
En boca muestra muy buena acidez con un tanino ligeramente secante. Retro con notas de regaliz y balsámicas. Se muestra goloso, fresco y largo. Muy disfrutable.
3.- Cabeza de Hierro 2011
50% monstrell, 17% bobal y el resto otras variedades. 14,5% vol.
Cata:
Picota de capa alta y menisco carmesí. Bonito. Lágrima fina, lenta y tintada.
Nariz marcada por las notas minerales, la fruta negra, los aportes florales, sutiles aromas de regaliz y mermelada de fresa.
En boca mantiene buena acidez y tanino goloso, pelín secante y astringente. Retro en el que predominan las notas minerales.
Vino con cuerpo, estructura y volumen. Largo y con vida. Para recatar y volver a disfrutar.

4.- Fianza Syrah 2011
100% syran. 15,3 % vol.
Cata:
Picota, capa alta, opaco. Brillante. Precioso.
En nariz flores azules, chocolate, minerales. Complejo e intenso. Para disfrutar moviendo la copa.
En boca tiene una excelente acidez que le da frescura en boca. Goloso y pelín tánico. Retro en la que la intensidad y la complejidad que se ha observado en nariz vuelve a dar sensaciones que lo hacen un excelente vino.
5.- Fianza Syrah Selección 2011 (muestra de barrica).
100% syrah. 15,78% vol.
Cata:
Impresionante en vista en la que se muestra con un color picota de capa alta, practicamente opaco. Limpio y brillante. Precioso.
En nariz toques lácteos iniciales que dan paso a notas de fruta negra, notas minerales, balsámicos, regaliz y apuntes de flores azules. Complejo.
En boca con esa graduación se mantiene fresco, lagro, envolvente y con volumen. Intensa retro que lo hacen candidato a ser un muy buen vino dentro de un año.
Conclusiones:
Si estamos en la tendencia de que se empieza a dar importancia al terruño en este país, creo que Bodegas Lazo debe de entrar en esa categoría. Vinos con personalidad, alejados de modas y gustos generalizados, pero en los que marca la tierra, el clima, la casta de unas viñas enclavadas en Sierra del Segura. Y si a eso añadimos una excelente RCP, pues miel sobre hojuelas.
Recuerdo que hace unos días Víctor de la Serna hablaba en www.elmundovino.com de que nos encontramos en un momento en que los nuevos viticultores apuestan más por el terruño:
«Otra vuelta de tuerca al renacer del vino en España –algo en lo que se fijan más fuera de nuestras fronteras que aquí– es la que estamos constatando este año en las catas de elmundovino: no ya los nuevos/viejos viticultores apegados al terruño, a la viña y a los vinos sinceros sin manipulación tecnológica, sino una creciente insistencia en los vinos de un pago o de un majuelo determinado, en la expresión más particularizada del terruño. Y ello, en absolutamente todas las zonas vitícolas del país.«
Ahora sólo falta apostar por ello e invertir la alicaída tendencia del consumo de vino en España disfrutando de las elaboraciones que salpican esta piel de toro de la mando de excelentes viticultores y bodegueros (les recomiendo que lean el artículo de Víctor).
Y como el camino se anda con pan y vino nos reunimos en nuestra sede en la que disfrutamos con un Carpaccio de bola de ibérico y tomate
y con un Cilindro de rabo de toro deshuesado, entre otros platos elaborados por el equipo de cocina del Gastrobar Lilicook.

¡Salud y buen vino!
Comentarios del personal