Abel Mendoza y Maite Fernández: vinos con personalidad

Abel Mendoza y Maite Fernández: vinos con personalidad

La verdad es que hay catas a las que tienes ganas por algo en especial y ésta era una de ellas ya que tenía pendiente el saludar en persona a Abel y Maite después de que recibieran una llamada de teléfono desde Salamanca -de esto hará al menos 9 años- para pedirles unas cajas de su Abel Mendoza Selección Personal 2000, algo que les debió de resultar tan extraño que se acercaron para conocer al enochalado que en aquellos tiempos había apostado por sus vinos en un lugar tan recóndito, vinicolamente hablando.

Lamentablemente me fue imposible saludarlos cuando visitaron el restaurante familiar y no podía dejar pasar esta ocasión en su visita a Salamanca gracias a su nuevo distribuidor Julio González y disfrutar de su compañía y de sus vinos en La Vinoteca. Añadir que aún conservo algunas botellas de ese SP 2000 y añado sus comentarios de cata a este post.

Abel Mendoza 31-01-2013 21-13-01.01

Hombre hecho a sí mismo y teniendo la responsabilidad de dirigir la bodega familiar desde temprana edad no cabe duda de que ha sabido plasmar en sus vinos un carácter personal huyendo de modas e influencias externas marcadas por el mercado o las críticas que hubieran tenido como consecuencia la pérdida de su propia personalidad cayendo en lo que hoy algunos llaman la «homogeneidad» en el mundo del vino, algo que agradecemos los aficionados.

Su máxima es que el terruño «hable», que se expresen las castas y que sus vinos se alejen de todo contacto «extraño» no aportado por la tierra, la vid y el clima. Son vinos, en mi opinión, que necesitan tiempo para expresarse y su tiempo para disfrutarse. Y para muestra, dejemos hablar a sus vinos.

Los vinos.

1.- Tempranillo Blanco 2011.

Tempranillo blanco 2011 31-01-2013 21-31-27.27Copa Tempranillo blanco 2011 31-01-2013 22-38-10.10

Elaborado con la variedad tempranillo blanco y con una crianza de 5 meses en barrica nueva de roble francés. 13% vol.

Cata:

Amarillo con menisco alimonado, reflejos metálicos. Lágrima fina y lenta. Limpio y brillante. En nariz aportes de tostados y vainillas con un punto de hueso de fruta amarilla, notas minerales (tiza), florales. En boca presenta una buena acidez, se muestra goloso, untuoso con una punta ligeramente anisada, y ligeras sensaciones de mantequilla, largo, y con notas ahumadas.

2.- Malvasía 2011.

Malvasía 2011 31-01-2013 21-30-43.43Copa Malvasia 2011 31-01-2013 22-38-35.35

 100% malvasía.

Cata:

Muestra una tonalidad menos intesa que el tempranillo manteniendo las notas amarillas y ribete alimonado. Lágrima fina y lenta. En nariz notas minerales (caliza), fruta amarilla, toques de flores blancas y punta cítrica. Ligeros toques de frutos secos y amielados. Equilibrado en boca, goloso y largo con una retronasal marcada por las notas de fruta amarilla y amieladas.

3.- Jarrarte 2012 Maceración carbónica.

Jarrarte 2012 31-01-2013 21-43-47.47Jarrarte Maceración carbónica

Tempranillo. 13,8%

Cata:

Precioso color picota con menisco violeta que nos indica su juventud. Lárima fina y densa que tinta ligeramente la copa. En nariz notas de violetas, fresa, punto ligeramente vegetal que no molesta y le da frescor. En boca muestra un correcta acidez, ligeramente astringente y pelín secante debido al tanino (sensación de piel de castaña).

4.- Jarrarte Cr. 2008.

Jarrarte Cr.2008 31-01-2013 21-49-39.39Copa Jarrarte Cr 2008 31-01-2013 22-39-10.10

Tempranillo. Crianza de 12 meses en barricas seminuevas. 13,5%

Cata:

Picota de capa media y menisco con tonalidades que van del granate al carmesí. Lágrima fina y lenta. Nariz marcada por el predominio de la fruta negra, apuntes balsámicos y notas minerales, junto con ligeros aportes florales. En boca se muestra redondo, con una retronasal en el que destacan notas de chocolate y con buena acidez.

5.- Selección 2010.

Abel Mendoza SP 2010 31-01-2013 22-23-55.55Copa Seleccion 2010 31-01-2013 22-34-45.45

12 meses en barrica nueva francesa

Cata:

En vista picota de capa media y menisco carmesí. Lágrima fina ligeramente tintada. Limpio. En nariz predominio de la fruta negra, apuntes balsámicos y tostados. En boca muestra buen ataque y acidez con una retronasal marcada por las notas de la fruta negra, balsámicos (chocolate) y punta de mentolados. Equilibrio acidez-alcohol.

6.- Tempranillo Grano a Grano 2010

Los Grano a Grano 31-01-2013 22-49-25.25Copa Tempranillo grano a grano 2010 31-01-2013 22-33-02.02

Cata:

Picota de capa media-alta. Notas lácteas, fruta negra y balsámicos. En boca mantiene la buena acidez de sus hermanos con un tanino goloso, pelín secante, buen ataque y con buen cuerpo y estructura que lo hacen pronosticar una buena proyección.

7.- Graciano Grano a Grano 2010.

Copa Graciano grano a grano 2010 31-01-2013 22-33-27.27

18 meses en barrica nueva.

Cata:

Picota de capa media-alta con menisco violáceo con lágrima fina y densa. Nariz con notas de café, torrefactos, fruta negra, apuntes balsámicos y terrosos, y punta cítricas. Notas ahumadas y ligeras notas de madera nueva. Buena acidez en boca con un tanino «pelín» secante pero goloso. Largo y con buena estructura que nos indican un buena evolución en el tiempo.

8.- Abel Mendoza Selección 2000

Abel Mendoza SP 2000

100% tempranillo. 13,5%.

Cata:

La última vez que lo caté fue el 9-9-2008, dejando ficha en Verema, y la verdad es que con el tiempo que ha pasado aún está vivo y muy disfrutable.

En vista muestra un color guinda con evolución en el borde hacia notas marronáceas y tejas. Lágrima fina y densa. Nariz compleja con notas iniciales de reducción -como no podía ser de otra forma- que dan paso a apuntes de cueros, punta de cáscara de naranja, notas terrosas y minerales, sutiles cacaos y ahumados. Buen buquet.

En boca mantiene una correcta acidez y golosa tanicidad. Sedoso, envolvente y aún con cuerpo y buena estructura. De buen recorrido y largo en el que la retronasal nos devuelve sensaciones terciarias (cuero), notas de cassis, cacaos y ligeros ahumados que terminan en una sensación de ligero amargor que lo hace muy agradable.

Conclusiones:

Vinos con personalidad marcada que van avisando de su potencia desde sus inicios visuales con notas cromáticas brillantes, limpias y muy agradables. Son, como digo, vinos con potencia, pero no agresivos. Necesitan tiempo para expresarnos todo lo que llevan dentro, sobre todo los Grano a Grano y el SP -¡si son 2010!- pero en los que ya se disfruta de su complejidad aromática, de su buena estructura y de una acidez que se encuentra muy bien equilibrada con el alcohol haciéndolos frescos y nada pesados.

Lo que empezó siendo una presentación de vinos no tardó en convertirse en una reunión de amigos en torno a un trabajo bien hecho por Abel y Maite, y sólo espero que no tengan que pasar tantos años para poder echaros unas risas junto a una copa de buen vino.

¡Salud!

Visita de Germán R. Blanco con sus Milús. ¡Siempre un placer!

Visita de Germán R. Blanco con sus Milús. ¡Siempre un placer!

Tuve el placer de estar en la última visita de Germán R. Blanco en Salamanca y poder disfrutar de los vinos que elabora en la Ribera del Duero con su Milú a la cabeza, algo que siempre es un placer.

Germán R. Blanco

Elaborador de 75.000 botellas al año de viñedos con una edad que oscila entre los 35 y los 150 años, vendimiando parcelas por separado y elaborando cada una de ellas también por separado. Realiza la maceración en frío y bazuqueos, con una adición mínima de sulfuroso y no hace ni filtrados, ni clarificados ni estabilizaciones sobre sus vinos.

Los Milús

Pero vamos con los «Milús»

1.- Milú Roble, 2011

100 % tempranillo. Elaborado en barrica de roble francés y americano de 3, 4 y 5 años.

Quinta Milú roble 2011

Cata:

Muestra en vista un color picota de capa alta con menisco carmesí y lágrima ligeramente tintada, fina y lenta que más que lágrima es un «quejío». Precioso.

En nariz, notas de fruta roja y negra. Apuntes de ahumados, blasámicos y cacaos conjutados con minerales y ligeras notas de su paso por roble. Muy agradable.

En boca muestra buena acidez con un ataque secante, pero goloso, tánico y potente, dando muestras de que tiene que redondearse en botella, pero con muy buena proyección.

2.- Quinta Milú La Cometa 2010.

100% tempranillo. El 45% del vino se pisa y no se despalilla. Fermenta durante 16 meses en barricas de roble francés de 225 y 500 l. abiertas y usadas.

Quinta Milú 2010

Cata:

Color picota de capa alta y menisco carmesí. Lágrima fina, tintada y lenta.

En nariz fruta negra, ahumados, notas lácteas (nata y fresa), cerezas y toffe, con una clara evolución aromática en copa a lo largo de la cata.

En boca mantiene una buena acidez. Se muestra tánico, pero no agresivo con cierta sensación secante (piel de castaña). En retronasal notas de chocolate y balsámicos, y ligeramente cálido.

3.- Quinta Milú La Cometa 2011

Milús en copa

Cata:

Mantiene las mismas características cromáticas que La Cometa del 2010: picota, capa alta, lágrima tintada y densa. Limpio.

En nariz necesita aireación para que desaparezcan unas notas de azufradas que dan paso a notas frutales maduras (roja y negra), yogur de fresa. Muy frutal.

En boca se muestra goloso, con buena estructura y acidez, fresco y agradable. Un vino de guarda, pero muy disfrutable en el que no se aprecian notas cálidas ni pesadez.

4.- Quinta Milú El Malo 2009

100% tempranillo. Crianza de 18 meses en barricas de roble francés nuevo de 500 y 225 l.

El Malo 2009

Es un vino de viña de 1 ha. con una edad de 36 años y plantada en espaldera, concretamente de un viñedo de nombre Camino del Calvario plantado sobre una tierra dura y fría de arcilla que dificulta y ralentiza su maduración todos los años. Sólo se han elaborado 900 botellas.

Cata:

Color picota de capa alta. Lágrima fina. Limpio y brillante.

En nariz apuntes iniciales de azufre que desaparece en agitación. Notas de fruta negra y lácteos. Chocolate, ahumados, especias, vainillas. Tiene una nariz elegante, redonda.

En boca se muestra aún astringente y secante, con un taninto potente y buena acidez. Le falta redondear. Le falta tiempo en botella, pero sin duda tiene muy buena proyección.

5. – Viñas Viejas Quinta Milú Pilar 2009

Uvas provenientes de una parcela con 70 años de edad.

De este vino sólo se han elaborado magnums de una barrica de un año de 225 l, tostado medio y tras una crianza de 23 meses.

VV para Pilar 2009

Cata:

Muestra picota de gama alta. Lágrima fina y densa.

En nariz, cerrado de inicio, pero delicadado. Al airearlo  aparecen notas de fruta negra, balsámicas y vainillas.

En boca se muestra fresco, con buena acidez, goloso, sedoso y con buen recorrido.

6.- Quinta Milú El Malo 2010.

Como primicia nos acercó Germán un vino aún por embotellar y claramente por hacer. En vista mantiene la uniformidad de sus hermanos con una gama cromática centrada en los colores picotas de capa alta. En nariz se muestra cerrado en el que predominan aún notas lácteas y apuntes de cacao. Falta ensamblarse y redondear, aunque como muestra de lo que llegará tiene buenos mimbres que habrá que comprobar cuando salta al mercado.

Conclusiones:

Se disfrutó, a parte de con la agradable compañía de Germán, con una batería de vinos  en los que se diferencian dos líneas: una dedicada al consumo, vamos a llamar «fácil» a través de su Quinta Milú y otra más «seria» como son La Cometa y El Malo, vinos con proyección y con visos de evolucionar bien en el tiempo.

Corchos

En cuanto a las características todos mantienen una uniformidad en las notas cromáticas y esa dosis de frescura que los hacen agradables aunque algunos de ellos tengan apuntes de dureza que tienen que pulir, amén de destacar por el buen ensamblaje con la medera que hace que predominen las notas frutales sobre la crianza.

Como simpre, un placer contar con el padre de las «criaturas» y disfrutar con su compañía y explicaciones que espero repita por estas tierras.

¡Salud!

Riojas clásicos para un aniversario.

Riojas clásicos para un aniversario.

La verdad es que cualquier excusa es buena para organziar una cata, pero en esta había una de peso: llevamos un año en el que nos reunimos una vez al mes en La cocina de Toño, tras el cierre de El Candil, y esta continuidad del grupo había que celebrarla. Para ello nada mejor que catar riojas «clásicos» de los años 60, 64 y 70, con adhesiones de un blanco del 68 y un tinto del 89, aunque hubo ciertas decepciones debido a los «cadáveres» que nos fuimos encontrando por el camino.

5 tintos

Los vinos se mantuvieron al menos 72h en posición vertical para que los depósitos se mantuvieran en el fondo de la botella y fueron decantados antes de servirse con el fín de evitar los citados resíduos.

Los vinos:

1.- Ygay Murrieta blanco 1968

MMurrieta R68 bot

Aportado por Juan Antonio.  Según la información de la bodega para los blancos de la época, igual que para los tintos, había un tiempo previo a la crianza en barrica en depósito de aproximadamente un año. Las crianzas en barricas podían ser de aproximadamente 100 meses, mientras que el porcentaje de variedades se situaba en torno al 95% de viura y un 5% de malvasía.

Cata:

MRiscal 68

El vino presenta un bonito color miel, limpio. A pesar de que al inicio en nariz muestra aromas no francos, con la aireación van dando paso a notas  de tabaco de pipa, acacia, saúco y caremlo, puntas de cáscara de naranja, frutos secos, miel, notas sutiles de melocotón y apuntes de panadería. En boca mantiene una buena -y sorprendente- acidez, notas de brandy y azucar quemado (ajerezado).

2.- Marqués de Murrieta Reserva 1960.

MMurrieta R60 bot

Elaborado con un 69% de tempranillo, 13% de garnacha, 13% de mazuelo y un 5% de graciano.

Las uvas de esta vendimia dieron en La Rioja unos vinos muy relevantes a pesar de ser calificada tan sólo como BUENA por el Consejo Regulador de D.O.Ca. Rioja.

La crianza de este vino fue realizada en depósitos en sus 6 primeros meses. Los cuatro años siguientes estuvo en barricas de edad media para pasar después a barricas muy viejas que lo mantuvieron casi 22 años más en lenta evolución de su crianza. El resto del tiempo corresponde a botella.

El aroma, muy desarrollado en la botella, así como su sabor muy variado en matices sumamente atractivos, prestan a este vino, de buen nivel de color y claras tonalidades teja, una conjunción, elegancia y finura de gran puntuación.

Es previsible que en la botella pueda mantenerse seguro de sí mismo durante varios años en curva de lento ascenso. Finca Ygay, Junio de 1990.

Cata:

M_Murrieta 60

De tonalidad rubí con capa media baja y menisco atejado-anaranjado En nariz notas predominantemente terciarias de pelo, cuero, notas terrosas, tabaco de pipa, té e incienso. En boca se muestra «cítrico» con buena acidez, carnoso, con un retrogusto de madera de «sacristía» y dátiles.

3.- Bodegas Bilbaínas Vendimia Especial 1964.

Estado corcho Bilbaínas

Lamentablemente no le debió de sentar nada bien el viaje y, a pesar de no tener fugas en la cápsula y sólo obsevar una ligera merma de líquido, pertenece al mundo de los «muertos». Una vez quitada a cápsula se observa que hubo contacto con el vino. Muestra un color totalmente opaco, marronáceo y aromas a breva madura, «Bobril», no muy agradables. Lástima.

Estado cápsula Bilbaínas

Bilbaínas VS 64

4.- Monte Real Gran Reserva 1964

Elaborado con la técnica de maceración carbónica y después envejecido en barrica.

MReal R64

Cata:

De color guinda con tonalidades rubíes y menisco atejado. A pesar de haber sido decantado un poco antes del servicio mantiene aún notas de reducción que desaparecen y dan paso a notas de almizcle, cuero, tabaco, carne cruda, cáscara de naranja, apuntes balsámicos y guindas en licor. En boca muestra buena acidez con un tanino aún secante, pero con una punta de golosidad. Muestra buena estructura y excelente buquet que lo hacen largo, envolvente y muy agradable.

Aunque fue uno de los vinos que disfrutamos en la cata de Monte Real en septiembre del 2010 sigue estando plenamente disfrutable y aunque se nota que ha perdido parte de las notas frutales que observamos hace casi dos años y medio, sigue manteniendo una punta de notas de fruta roja y naranja sanguina. Realmente excelente.

5.- Glorioso Reserva 1970

Glorioso 70 bot

100% tempranillo.  13% vol.

Elaboración:

Las uvas se despalillaron y maceraron posteriormente en frío. El mosto fermentó a temperatura controlada y se crió en barrica bordelesa de roble francés con un tostado medio de 225 L durante 18 meses. Permaneció en botella durante 18 meses en bodega antes de su comercialización.

Estado cápsula GloriosoEstado corcho Glorioso

Cata:

Lamentablemente fue otra de las bajas de la noche. Corcho práctitamente desecho, con fugas, pero que no se observan en la cápsula y apesar de tener cierta transparencia a contraluz se muestra con un color marrón evolucionado «Quina Santa Catalina», con síntomas de oxidación, notas de carne cruda y en boca totalmente acuoso, sin nervio ni estructura. Se rezó por su alma, y eso de que no hay quinto malo…

Glorioso R70

6.- Monte Real Gran Reserva 1970

Nos esperaba el último vino de los históricos y realmente no defraudó. También formó parte de la cata de los Monte Real del 2010 y hay que descubrirse ante un vino aún vivo, con estructura y  vida por delante.

MReal GR70

Cata:

De color rubí con notas ambarino-yodadas en el menisco. De capa baja. Notas de guindas en licor, carne cruda, teja húmeda, tabaco, cacao, pétalos de rosa seca, aún complejo. En boca muestra una buena acidez, sedoso, sin aristas, largo y envolvente. Excelente para dejar un buen sabor de boca.

7.- Carlos Serres Gran Reserva 1984

Aportado por César fue realmente una grata sorpresa. Con un color rubí con menisco atejado y capa baja. Notas de guindas en licor, cáscara de naranja, tabaco, cueros y apuntes de fruta roja. Boca con buena acidez, tanino golos y redondo. Si a eso le unimos una muy buena RCP, pues no le ponemos ningún pero. Agradable y disfrutable.

Conclusiones:

La verdad es que, como decía al principio, cada botella es un mundo, pero dejando a parte los «finados» y centrándonos en los vinos con los que más se disfrutó y que más juego dieron no cabe duda de que el Marqués de Murrieta 68 sorprendió a propios y extraños, aunque en un inicio hubo dudas de su nitidez olfativa que fue disipándose a lo largo de la cata. Vino con «chicha» y una acidez que aún lo hace fresco.

De entre los tintos brillaron y fueron evolucionando -que no decayendo- de inicio a fin de la cata el Marqués de Murrieta del 60 que fue claramente de menos a más y los dos Monte Real, reserva 64 y gran reserva 70. Si bien se observa que el aporte de la fruta va dejando paso -parece mentira que estemos hablando de esto en un vino de casi 50 años- a notas terciarias, son vinos con un complejo y delicado bouquet que los hacen elegantes, largos y sedosos en boca en el que aún se nota cierto aporte tánico.

Vinos en copas

Y como colofón el equipo de La cocina de Toño -esta vez con Sergio al frente- nos deleitó con un excelente menú del que destacaría una «Deconstrucción de Zurrukutuna» y una Carrillera ibérica estofada al vino tinto con parmentier de patata trufada que realmente quitaba el sentío y de los que os dejo estas muestras para que acabéis salivando:

ZurrukutunaCarrilleras

Y ahora, por favor, no me hablen todos juntos y vayan opinando uno a uno que hay sitio y tiempo para todos 😉