Norrel Robertson: el Escocés Volante

Norrel Robertson: el Escocés Volante

¿Quién es Norrel Robertson?.

Norrel Robertson

Tuve el placer de conocer personalmente a Norrel hace ya unos años en una visita que hizo a Salamanca con su familia con el fín de conocer al «enochalado» que le había llamado por teléfono unos meses atrás para pedirle unos vinos de su Manga del Brujo para la carta de vinos del restaurante familiar. Persona afable, cercana y comunicativa con la hace que el tiempo se paraliza al hablar sobre el mundo del vino.

Norrel Robertson fundó la empresa El Escocés Volante en el año 2009. En el 2003, fue contratado por International Wine Services para dirigir diferentes proyectos en el Sur de Francia y por toda España; por este motivo escogió Calatayud para establecerse, ya que uno de los proyectos se iba a desarrollar allí y era el lugar más céntrico a la hora de desplazarse de un lado para otro. Una vez allí se enamoró de la zona, la climatología y, sobretodo, de la excelente calidad de los viñedos y decidió hacer sus propios vinos y una consultora enológica.

Puso a su empresa el nombre de El Escocés Volante, no sólo por su origen escocés, sino también por su condición itinerante como consultor de numerosas bodegas españolas. Es uno de los 343 Master of Wine del mundo, licenciado en Políticas y Relaciones Laborales por la Universidad de Aberdeen y cuya introducción al mundo del vino fue como comercial en Oddbins, tienda de vinos en esta ciudad escocesa, aunque posteriormente tuvo su propio negocio en Londres. Así fue su vida antes de sumergirse profundamente en el estudio del duro y prestigioso programa de The Institute of Master of Wine y descubrir que había encontrado finalmente su verdadera vocación, el trabajo en la bodega. Para rematar sus estudios, hay que añadir un Postgrado en Viticultura y Enología, realizado en el New Zealand Lincoln Collage, así como una larga experiencia práctica en bodegas de las principales zonas vitivinícolas del mundo.

¿Por qué Calatayud?

Viñas viejas en Calatayud

Norrel busca sobre todo aprovechar al máximo el tremendo potencial de una uva Garnacha asentada en terruños de viticultura heróica, que llegan incluso a los 1.100 m.s.m. y que cuenta con un clima y unas condiciones idóneas para la elaboración de vinos marcados por una clara personalidad de casta y terruño.

Los viñedos de Calatayud tienen como singularidad que, además de su antigüedad fomentada por la costumbre de no arrancar la viña hasta que dejara de producir uva, tiene un clima continental extremo al que están sometidos. En el largo ciclo de maduración, entre verano y otoño, las temperaturas pueden variar hasta 20 grados en un día. Estos cambios bruscos combinados con la poca lluvia, las viñas viejísimas de Garnacha situadas a gran altura y un terruño único hacen que las elaboraciones de Norrel sean muy singulares y personales como tuvimos ocasión de descubrir en nuestra cata de la que os hacemos partícipes a través de los comentarios sobre los vinos.

Los Vinos:

The Cup & Rings (La copa y los anillos). D.O. Rias Baixas.

The cup & Rings 2013

Como homenaje al pueblo celta, la etiqueta representa un antiguo relieve prehistórico tallado en piedra encontrado en zonas de Galicia (pedra do cribo) y tamibén en su Escocia natal probablemente tomado por los antiguos celtas de las islas británicas siglos atrás y que representa algún tipo de culto a los elementos.

Elabordo en un 100% con uva albariño de la zona del Salnés. 12,9% vol. Acidez total : 6,21 gr/l y un PH de 3,37. PVP 14€

La mitad del vino realizó la fermentación maloláctica para añadir complejidad y cremosidad a la mezcla. El vino fue envejecido «sur lie» (sobre lías) con agitación en un tanque por un período de 24 meses antes de la filtración y el embotellado:

Cata:

Amarillo con irisaciones verdosas. Lágrima fina y densa. Untuoso en agitación.

Nariz con aportes de fruta amarilla, toques anisados y sutiles minerales conjuntados con notas cítricas, tomillo, laurel y pétalos de rosa. Elegante y comlejo.

En boca se muestra largo, sabroso, elegante y con una muy buena acidez. Retro compleja en la que las notas olfativas vuelven a retratar ese abanico de aromas con cierto predominio final del laurel.

Un vino con vida por delante y que habrá que recatar, porque prometer, promete.

Manda Huevos 2014. Vino de Parcela Carraminas. 1ª edición.

Manda Huevos

Manda huevos: Vulgarismo originario de la voz latina mandat opus precursora de la expresión manda oebus. En su forma original significa la necesidad obliga.

Uva 100% macabeo de viñas viejas. Prensado suave y utilización sólo del mosto yema (al estilo del champagne) en huevos y toneles de 900 l. Crianza de 10 meses sobre sus lías antes de embotellar.

Cata:

Bonito color amarillo con toques verdosos. Lágirma fina y densa.

Nariz en el que de inicio aparecen notas calizas (tiza) acompañada de aportes cítricos, flores blancas y cierto toque salino.

En boca muestra una buena acidez con un final ligeramente amargoso que no molesta y una retronasal compleja y elagante que lo hace «aditivo».

Vino en el que sorprende la excelente elaboración de la uva macabeo logrando un vino muy interesante, complejo y muy trabajado.

Manga del Brujo 2013.

Manga del Brujo 2013

Garnacha vieja en un 70% de entre 70 y 100 años situadas en laderas rocosas y arcillosas situadas a 800 m.s.m, Tempranillo en un 10% con 25 años, Syrah en un 15% con más de 10 años, y Mazuelo en un 5% de entre 70 y 100 años. 14,5% vol. Acidez total 5,9 g/l. PH 3,56. D.O. Calatayud. PVP 9,80 €

La Garnacha y la Mazuelo maceraron y fermentaron en depósitos con numerosos pisseages, reposando al final 12 meses en depósitos de cemento. La Syrah no se pisó y fue vinificada con los granos enteros; una parte realizó la fermentación maloláctica en depósito y la otra en barricas de roble francés nuevas y usadas. Por último, la Tempranillo fue prensada y tras una corta maceración, fermentó y reposó en barrica en la que también hizo la fermentación maloláctica.

El coupage definitivo se realiza por cata y una vez conseguido reposa un mínimo de 5 meses en barricas nuevas y éste 2013, 18 meses en botella antes de salir al mercado.

Cata:

Bonito vestido de color picota de capa alta con precioso menisco carmesí. Lágrima fina, lenta y tintada.

Nariz con fruta roja y negra compotada, acompañada de elegantes toques lácteos, cacao y regaliz. Vino que no es muy fragrante en nariz, pero que muestra complejidad olfativa.

En boca muestra buena estructura y acidez muy bien compensada con el alcohol que lo hace fresco aún con esos 14,5% vol. Tanino goloso aunque le falta pulirse en botella para dar todo lo que lleva dentro, que no es poco. ¡Terruño, terroir!

Dos dedos de Frente 2010.

Dos dedos de frente 2010

Uvas 95% Syrah y 5% Viognier de antiguos viñedos situados a 950 m.s.m. 15,5% vol. Acidez total: 6 g/l. PH 3,25. PVPV 20,35 €

Tras la maceración y fermentación alcohólica pasan a barricas de roble francés nuevas y de un vino durante 14 meses. D.O. Calatayud.

Cata:

Color picota con ribete carmesí y capa medio-alta. Limpio y lágrima fina y lenta.

Nariz en la que el aporte mineral marca de inicio las notas olfativas, sobresaliendo los toque de pedernal que dan paso fruta negra compotada, cacao, chocolate, tapenade y tinta china. Complejo aunque tal vez le falte intensidad.

Boca con una muy buena acidez y un buen equilibrio con el alcohol. Tanino goloso, largo, persistente, carnoso y una retro fiel reflejo de la complejidad olfativa ya mencionada.

Es lo que hay 2011.

Es lo que hay 2011

Elaborado con 100% garnacha vieja de viñedos situados entre 1.000 y 1.100 m.s.m sobre suelos de pizarra y cuarcita. Acidez total 6,4. PH 3,45. D.O. Calatayud. PVP 14,90 €

Crianza en barrica con sus propias lías durante 20 meses.

Cata:

Color picota de capa media-alta. Limpio y brillante. Atractivo.

Nariz muy sutil desplegando aromas a fruta negra, regaliz y sutiles toques de eucalipto, notas minerales y lavanda.

En boca tiene buena acidez y se muestra largo, complejo y elegante. Tiene cuerpo y estructura que lo hacen aguantar perferctamente la cata. La retronasal es compleja y devuelve todo el muestario olfativo. Rico, goloso y «adictivo». Muy buen vino. Disfrutable y a seguir.

Manda Huevos 2014. 1ª Edición Caña Andrea.

Manda Huevos Caña Andrea

99% garnacha vieja de parcela y un 1% de aporte de monastrel y bobal, propio de viñedos viejos en los que las variedades se encuentran mezcladas. Uvas tintas del mismo nombre una plantada en 1908 y otra en 1970

Crianza de 10 meses en huevos de 900 l. antes de embotellar.

Cata:

Picota de capa media y ribete carmesí. Bonito.

Nariz huraña en la que la aireación es imprescindible para que vaya abriéndose y se consigan aflorara esos aromas en los que el aporte de las notas calizas se conjuga con la fruta negra y los cacaos.

Boca con buena acidez, complejo y con una retronasal en el que el aporte mineral predomina sobre las notas de frutas y balsámicos. Con todo tiene muy buenas trazas y espero seguir su evolución.

Espero que hayan disfrutado del post, pero me interesaría más que descubrieran y disfrutaran de los vinos y nos lo contaran. ¡Salud y buen vino!. Están en su blog.

Fotos: Norrel Robertson y autor.

Crisopa 2011: el vino que homenajea a la naturaleza.

Crisopa 2011: el vino que homenajea a la naturaleza.

Si lo normal es que el científico, explorador o simple mortal de nombre a un descubrimiento (léase asteroide, especie desconocida, virus,…) en este caso Alberto Nanclares ha realizado lo contrario al tener el honor de poner el nombre de su vino «top» a un pequeño insecto: la Crisopa, gran aliado de los viticultores, por la cantidad de pulgones y otros insectos perjudiciales que comen.

Beneficiosos para los viticultores

Crisopa

Llamó la atención a Alberto Nanclares cuando en la primera añada del Crisopa vieron por primera vez a esta pequeña «hada» en el viñedo Mananiña, tras tres años sin usar insecticidas.

La uva albariño con la que está elabordo este vino proviene del viñedo antes citado de 30 años de edad y cultivado respetando el medio ambiente, sin usar herbicidas ni insecticidas, ni abonos químicos (sólo abono orgánico).

La vendimia de Crisopa 2011 se realizó el 3 de septiembre de 2011, seleccionando los mejores racimo y con un traslado rápido a la bodega en cajas de 15 kg.

En la bodega se elaboró a la antigua usanza, pisando la uva despalillada con los pies. Fermentó con los hollejos hasta el 17 de septiembre con el posterior descubado y prensado de la pasta.

Realizó una crianza sobre sus lías hasta julio de 2012 realizándose un removido semanal.

En su elaboración no se han utilizado ni levaduras ni ningún otro adictivo, salvo sulfuroso en dósis moderadas.

El embotellado se realizó el 13 de septiembre de 2012 sin clarificar y con un filtrado suave, realizando su crianza en botella hasta mayo de 2013.

De esta añada se embotellaron 502 botellas de 75 cl. y 18 mágnums numeradas.

Crisopa 2011

Crisopa 2011

La cata:

Elaborado con uva albariño 100%. 12,5% vol. Botella nº 208. Bodegas Nanclares. DO Rías Baixas.

Vista:

Amarillo de menisco dorado. Limpio y brillante. Untuoso en agitación. Lágrima densa y fina.

Nariz:

Uraño de inicio y, como bien recomienda Alberto Nanclares, hay que abrirlo al menos un par de horas antes de su disfrute. Necesita tiempo para expresar lo que lleva dentro.

A las notas iniciales de fruta blanca (manzana) aparecen aportes de fruta amarilla y minerales (¿caliza?) junto con sutiles aportes de flores blancas que le dotan de complejidad y elegancia.

Boca:

Excelente acidez y buen ataque. Se muestra fresco, pero no falto de complejidad, al contrario. Es un vino elagante, que te llena la boca, untuoso, con cuerpo y estructura para dar y regalar. Mantiene una retronasal en el que vuelve a predominar la complejidad de aromas armoniosos y sutiles que dan lugar a un recorrido e intensidad muy agradable y duradero.

En mi opinión nos encontramos ante un vino elegante, complejo a la vez armonioso, con cuerpo y estructura, sutil y que puede que ahora esté en un excelente momento de consumo, aunque me encantaría volver a probarlo dentro de un año para observar la evolución de esta primera añada de Crisopa 2011.

¡Salud y buen vino!

Fotografía de Crisopa: www.publispain.com

Totum revolutum. Septiembre (II): entre petunias, lavandas y balsámicos.

No cabe duda de que junto a la primavera, el otoño es una de mis estaciones favoritas. Quizás porque en ella se producen los marcados aromas de hojarasca o de barruja (hoja de pino), los apuntes florales tardíos de petunias que en septiembre aún envuelven el ambiente o porque también la flor de la lavanda se intercala con las notas balsámicas que enhalan de los abetos, pinos piñoneros y otras pináceas que junto a la lluvia resaltan el carácter balsámico en el ambiente.

Metidos en harina, el mes ha sido anárquico, sin normas, de un «acá para allá», y así he ido deshojando la margarita comenzando por un vino de Ribeira Sacra al que tenía pendiente de recatar -y ha sido un acierto la espera- como Régoa 2008, elaborado con mencía y alvarello con una crianza de 6 meses en barrica de roble allier, que se mostró huraño en nariz, pero que se fue viniendo arriba con el tiempo desarrollando aromas de fruta negra y roja, apuntes minerales y notas de sutiles tostados, jugando al gato y al ratón con unas notas mentoladas que aparecían escondidas al final.

Regoa TN 2008 25-11-2012 12-10-16

Se muestra bien conjuntado, no hay notas disonantes y desarrolla un paso de boca serio, potente, pero no agresivo, con carácter, pero no secante y manteniendo una buena acidez.

En retronasal el buen recorrido hace que sea aún más disfrutable y que las notas de fruta y terruño predominen en un conjunto fresco, sedoso y elegante.

De Ribeira Sacra nos acercamos a la zona de Rias Baixas con un Tempus Vivendi 2012 de la casa de Alberto Nanclares y elaborado con un 100% alvariño y 12,5% de vol. que se mostró bonito en vista: amarillo con menisco dorado, limpio y brillante, pero desarrollando su potencial en una nariz fresca y muy agradable en la que las notas de fruta amarilla, su punta cítrica, los apuntes salinos, la aportación mineral, los sutiles anisados y las elegantes notas florales (jaras) realmente te embriagan.

Tempus Vivendi

En boca aporta una excelente acidez, mostrándose fresco, pero no ligero de equipage, marcando su peso con un buen ataque y una retro en la que las notas de fruta y mineralidad, aún sobresaliendo sobre el aporte salino, definen un buen recorrido y un agradable disfrute que lo hacen adictivo.

Sin dejar la copa tomamos dirección al Priorato con un vino serio, bonito hasta en la etiqueta y que no te deja indiferente, sobre todo para aquellos con un concepto «clásico» de los vinos de la zona: Les Cousins 2011. L’Inconscient de Marc y Adriá.

Les Cousins

Elaborado con 35% cariñena, 25% garncha, 15% cabernet sauvignon, 15% merlot y 10%syrah. El mosto fermentó a temperatura controlada en tinas de madera de roble francés de 7.000 L durante 12 meses y se crió en depósitos de acero inoxidable durante 2-3 meses.

Si tiene que hacer un regalo, no hace falta ni que lo envuelva porque la etiqueta, curiosa, ya le hace de «papel de regalo» y el interior…

Tiene un precioso vestido de color picota con menisco carmesí. Lágrima fina y densa.

A copa parada notas de flor de manzanilla, abriéndose hacia fruta negra y balsámicos, monte bajo y minerales. Es un vino complejo y variado de matices  que le harán escudriñar y obligarán a trabajar a sus papilas olfativas para buscar y enlazar los aromas desplegados con sus recuerdos. Prueben y luego me cuentan.

En boca se muestra equilibrado, con una acidez que hace olvidar que estamos ante un vino de 14,5%, redondo y largo como una revolera.

Se muestra goloso, amplio, con buena armadura, largo, con taninos sedosos y marcando en boca una media verónica que te deja pensativo y ensimismado, pero con ganas de seguir disfrutando.

Buen vino, o mejor dicho, muy buen vino que no te dejará indiferente. Es más, te hará repetir «encelado» en su disfrute.

Obssidiana

Por último acabamos en La Rioja con Obssidiana cr. 2010 de Bodegas Íñiquez de Mendoza, elaborado con uva 100% tempranillo y con una ciranza en barrica de 12 meses. 13% vol.

Preciosa puesta en escena de etiqueta y botella. Muy «Stendhal» ¿adivináis por qué?. … ¡Exacto!

En vista presenta un bonito color picota de capa media con menisco carmesí, limpio y de lágriam fina.

En agitación se muestra un pelín huraño auque acaba desplegando notas de fruta roja conjuntada con sutiles tostados y apuntes de regaliz. Ligeros ahumados y notas de vanilla que se acompañan con apuntes minerales.

Es un vino para darle un tiempo o decantarlo antes, aunque como bien sabéis no soy nada partidario de estas prácticas y prefiero que el vino me vaya hablando según establecemos nuestra relación, algunas de amor y otras de odio.

En boca mantiene un tanino sedoso, equilibrado y con buena acidez. En retro el predomino de la fruta y las notas de crianza es notorio, manteniendo un mediana intensidad en el recorrido, pero sin defectos.

Seguimos disfrutando de los aromas otoñales, escarbando en la memoria e intentando reconocer las notas olfativas inconexas que se nos cruzan al atravesar un jardín, al pasear por un bosque o al perderse por un sendero.

¡Salud!

Gerardo Méndez y Florentino Monje: Dos grandes del vino en Salamanca.

Después de conocer la existencia de su vino a través de Víctor de la Serna en una de las catas realizadas en www.elmundovino.com y más tras probarlo durante varios años, tenía en mente el poder realizar una vertical del vino “top” de Gerardo Méndez y como una “hormiga” guardaba varias botellas de las distintas añadas que iba adquiriendo para la carta de vinos del restaurante familiar ya que tenía la intuición de que este vino, Do Ferreiro Cepas Vellas, iba a evolucionar muy bien a lo largo del tiempo.

Los vinos DF CV

Había hablado varias veces con Gerardo sobre ello, pero había que buscar la ocasión y cuadrar agendas. Este año hablando con Encarna, su hija, volví a comentar mi interés de probar como habría evoucionado este vino de la D.O. Rias Baixas, 100% alvariño, desde la añada 2004 que era la que yo tenía más antigua y rellenar aquellas que faltaban.

Dicho y hecho. La cata estaba cerrada. Añadas del 2004, 2006, 2007, 2009 y 2011.

Íbamos a poder catar cinco añadas del vino elaborado por el “hijo del herrero” en el valle del Salnés. Vino nacido de cepas centenarias de variedad albariño sobre suelos graníticos, mimadas por tres generaciones al pie de A Armenteira,  mirando a lo lejos al mar de Arousa y recibiendo el aporte salino de la niebla marina.

Batería de DF CVs

El vino se elabora tras la utilización de pie de cuba para fermentar durante 18 a 20 días. Después se produce un primer descube y se deja con las lías finas en suspensión durante 18 a 20 días para conseguir más volumen en el vino. Luego se deja durante 14 meses en cubas. No hace la maloláctica.

Pero Gerardo tenía guardada una sorpresa que me comunicó poco antes de venir. Se acercaría acompañado de otro crack en el mundo del vino y, como él, gran persona: Florentino Monje Amestoy, teniendo la oportunidad de probar tres de sus vinos.

Gerardo, Mario y Florentino 20-06-2013 19-46-02

La verdad es que no me lo podía creer. ¡Se iban a acercar a Salamanca para acompañar a un grupo de enochalados perdidos en el “salvaje oeste” dos de los mejores bodegueros de este país!, y comprendo vuestra ansia, así que paso a comentaros los vinos con los que disfrutamos en una jornada inolvidable tanto por su carácter vinícola como por la parte humana de dos excelentes personas.

1.- Do Ferreiro CV 2011

DF CV 2011

Precioso color amarillo alimonado. Limpio, brillante y untuoso en agitación.

En nariz notas minerales y apuntes de fruta blanca (manzana Golden) y amarilla de hueso, membrillo, apuntes herbáceos aportados por la piel de la uva y un punto  de toques anisados. Limpio y elegante.

En boca mantiene una excelente acidez con toques salinos. Largo, envolvente, untuoso y con una retro marcada por las notas de fruta y mineral.

2.- Do Ferreiro CV 2009

DF CV 2009

Amarillo pajizo con toques de limón. Lágrima fina y densa.

Nariz con aromas salinos, fruta amarilla, melocotón y ciruela madura.

En boca mantiene una excelente acidez, volumen. Es largo y redondo, con una retro predominada por las notas salinas y la fruta. Adictivo.

3.- Do Ferreiro CV 2007

DF CV 2007

De tonalidad amarilla más acentuada –el paso inexorable del tiempo-. Lágrima fina y densa.

Notas de fruta amarilla compotada, apuntes tostados, miel, cera y pedernal. Complejo.

En boca muestra una boca salina. Es goloso y a la vez fresco, dotado de excelente acidez. Muestra buen volumen y recorrido. Muy disfrutable.

4.- Do Ferreiro CV 2006

DF CV 2006

Amarillo con más intensidad y menisco dorado.

En nariz aportes balsámicos, eucalipto, humo –fue el año de los incendios en Galicia entre los meses de agosto y septiembre-, ceniza seca.

En boca se muestra redondo, salino, en el que vuelven a notar las notas ahumadas. Buena acidez, equilibrado, largo. Hace salivar. Excelente.

5.- Do Ferreiro CV 2004

DF CV 2004

De color amarillo dorado intenso. Limpio.

Notas de frutos secos tostados (almendra), panadería, chocolate, fruta amarilla, pólvora. Complejo. Vivo.

En boca mantiene una excelente acidez y notas de frutos secos. Es largo, untuoso y con un ligero amargor final que lo hace realmente adictivo.

Vinos Luberri

6.- Luberri Biga 2010.

100% tempranillo. Criado en barricas de roble americano y francés durantes 12 meses. 13,5%

Picota de capa media y menisco carmesí. Bonito. Vivo y alegre.

En nariz aromas a frutos negros y rojos, tinta china, tostados, balsámicos, notas lácteas, mentolados y ligeras notas de incienso. Limpio. Muy agradable.

En boca tiene buena acidez, es goloso, con buena estructura y un tanino sedoso que lo hace muy disfrutable y de “trago largo”. Para empezar y acabar la botella disfrutando.

7.- Luberri Monje Amestoy Reserva 2007

Tempranillo con una pequeña aportación de caíño tinto. 16 meses en barrica de roble francés y americano. 14%

Bonito color picota de capa media. Limpio.

En nariz notas de futa negra, ahumados, lácteos y carne cruda. Serio.

En boca tiene una acidez equilibrada, se muestra sedoso y con buena tanicidad que lo hace fresco. Retro marcada por el aporte frutal, las notas lácteas y un aporte de ligero amargor con recuerdos a chocolate negro. Complejo.

Los tintos

8.- Luberri Cepas Viejas 2008

Tempranillo. 18 meses en barrica de roble francés. 14,5%

El top de la bodega. De viñas de entre 60 y 90 años de las parcelas más elevadas y con escaso rendimiento. A penas se elaboran unas 2.000 botellas.

Bonito color picota de capa media alta. Limpio y brillante.

En nariz notas de chocolate, fruta negra, ahumados y mentolados.

En boca muestra una buena acidez. Es goloso y envolvente. Tiene buena estructura, con vida por delante. Largo. Serio. Muy disfrutable.

Conclusiones:

Al final de la cata me llamó la atención de que gran parte de los miembros del grupo desconocían la existencia de los vinos de Gerardo lo que me llevó a reflexionar sobre lo poco valorados que en este país tenemos a los vinos blancos, o mejor dicho, sobre los vinos blancos en una gama de precio media, aunque también hay que aclarar qué es una gama de precio «medio» ya que uno, al menos yo, establezco la relación calidad precio entre lo que invierto y la satisfacción que recibo.

Sorprendente la evolución de los blancos yendo a mejor en el tiempo. Excelentes. Ahora tal vez habría que empezar a romper con la máxima de que el vino blanco ha de beberse en el año, salvo aquellos que tienen pase por madera y nada más lejos de la realidad como a la vista está.

Los vinos de Florentino son la extensión de su personalidad y de su concepción de lo que para él es un buen vino: el que se disfruta bebiendo. No puedo estar más de acuerdo con él y siempre me viene a la memoria la frase de D. Isaac Muga que respondía cuando se le pregutaba por el gusto de sus vinos indicanco que para él el vino es para disfrutarlo y ha de ser de «tiro largo», que no canse, que se disfrute.

Para un amante del vino, sencillo aficionado como el que escribe, el tener a dos excelentes profesionales y mejores personas como Gerardo y Florentino no deja de ser un placer que quedará en la memoria al igual que los matices y sensaciones de sus vinos.

¡Salud y buen vino!