por elbaranda | Catas, garnacha, Mencía, Regiones, tempranillo |
La D.O. Arlanza es relativamente jóven puesto que se constituyó en el 2007 para amparar las elaboraciones realizadas entre la zona Media y Baja del Arlanza, dentro de las provincias de Burtos y Palencia partiendo de un inicio ciertamente conflictivo con la cercana Ribera del Duero que llegó a que se impusiera por parte de la D.O. de ésta la imposibilidad de utilización del nombre de Ribera para esta jóven denominación. Pero vamos por partes con unos breve apuntes:
1.- Situación e historia.
Como hemos apuntado anteriormente la DO Arlanza está situada en las provincias de Burgos y Palencia (Cerrato) a orillas de un importante afluente del Duero, el Arlanza y está formada por 63 municipios, 50 de la provincia de Burgos y 13 en Palencia.

Su historia comienza con la importancia monástica en la Reconquista de la que quedan constancia la existencia de viñedos en manos de éstas órdenes religiosas, entre las que cabe destacar las posesiones de los siguientes:
Monasterio de Santibáñez del Val (Silos) con viñeos en en Carazo (s.X).
Monasterio de Santa María de Bujedo de Juarros con viñedos en Ribera del Arlanza, Ribera del Duero y Quintanilla del Agua (s. XII).
Junto con los monasterios, las villas y las posesiones nobiliarias también contaban con viñedos y en los fueros de la época se hacía mención al pago de impuestos en «pozales de vino» (RAE: cubo o zaque del que se saca agua de un pozo).
A principios del s. XX al filoxera arrasa y no se llega a completar la replantación de lasa viñas hasta el año 1920 en el que se llegó a contar con 10,000 ha.
El declive y al abodono se produce a partir de los años 50 en los que la emigración, debida a la industrialización de otras regiones de España, provoca el abandono de las tierras y la desaparición de más del 90% del viñedo.
2.- Zonas y suelos.
Los suelos son generalmente profundos con un subsuelo de rocas blandas (margas calizas o calizas desagregadas), y bajos en material orgánico.
El terreno es ondulado, con buen drenaje y pocos problemas de exceso de humedad.
El clima es mediterráneo fresco con una pluviometría de 500 a 600 mm en la zona occidental y hasta 800 mm en el este.
3.- Los vinos catados.
No están todos los que son, pero considero que en esta selección sí muestra un reflejo fiel de los vinos que se elaboran en las tres zonas de producción de la DO Arlanza: Cerrato palentino, Alanza medio y Lerma, y zona de Covarrubias.
Monjío Crianza 2012 de Bodegas Esteban Araujo (Torquemada) Cerrato Palentino

El Monjío Cr. de Bodegas Esteban Araujo (Torquemada) Cerrato Palentino.
Uva: 100% tempranillo. 13% vol.
12 meses de crianza en barrica de roble francés y 12 en botella.
Descorchar 30’ antes del servicio.
La cata:
Bonito color picota de capa media. Brillante. Lágrima fina y densa. Notas de precipitados en copa.
En nariz muestra sensaciones complejas de fruta comptada acompañada de apuntes especiados, cacao y notas tostadas.
El atque en boca es goloso manteniendo buena acidez. Potente y con cierta astringencia muestra de que le falta redondear, aunque está muy bebible. Retronasal de mediana intensidad en la que los aportes de fruta negra y cacao son los protagonistas. Buen recorrido y cierta amargosidad final que a mí, personalmente, no me molesta. Me ha gustado.
Sueños del Duque 2009 de Bodegas Sierra (Villalmanzo). Arlanza Medio.

100% tempranillo. Viñedos de edad media de más de 70 años. 14% vol.
Fermentación alcohólica: 15 días a temperatura controlada.
Fermentación maloláctica durante 10 días y 20ºC.
Permanencia en barrica: 18 meses en barrica de roble americano y francés.
Clarificación: Clara de huevo.
Enólogo: Emmanuel Ivars Encinas
La cata:
Bonito en vista. Limpio e intenso. Color picota con reflejos violáceos y tonalidades púrpuras. Capa alta y lágrima fina y densa.
Huraño en nariz va desplegando aromas a lo largo de la cata destancando las notas de fruta negra, apuntes especiados, tostados y balsámicos.
Ataque potente en boca mostrando un equilibrado armazón. Buena aciez y una retronasal con predominio de los apuntes mentolados y de cacao. Largo y con buenas sensaciones. Muy bueno.
Monte Amán 2009 Vino de Autor de Bod. Monte Aman (Arlanza Medio).

100% Tinta del País, procedente del Pago de Valdeágueda. Viñas viejas. 14,5% vol.
Macera con sus hollejos durante 21 días en depósitos de acero inoxidable con temperatura controlada
12 meses en barricas de roble americano y húngaro y 12 meses en botella
La cata.
Preciosa vista con tonalidaes de cereza pictota de capa alta. Lágrima fina y densa.
Sensaciones olfativas complejas que van de las notas anisadas a finos tostados acompañados de apuntes balsámicos y mentolados junto con toques de ligero verdor que le aportan frescura.
Boca marcada por una muy buena acidez y ataque. Elegante, equilibrado, sedoso y sin aristas. Largo en recorrido y sensaciones. Excelente.
El Temido de Sabinares 2013. Zona de Covarrubias.

El proyecto es de 4 amigos apasionados por el vino: Luis Martin, David Gonzalez, Bequer Prietoy Juan Antonio Leza que se inicia en el 2010 con la recuperación de viñas semiabandonadas.
Pequeñas parcelas de viñas viejas entre 15 y 90 años a más de 1.000 msm
Viñas de tempranillo, garnacha, mencía y otras rodeadas de sabinares.
Crianza de 12 meses en barrica. 14% vol.
Se oxigenó una hora antes de la cata.
La cata:
Brillante, limpio, intenso y con una capa alta. Elegante vista.
Aromas de fruta roja y negra se intercalan con aportes anisados, hinojo y sensaciones balsámicas (regaliz).
En boca se muestra equilibrado, sedoso y con excelente acidez. Largo, con muy buena estructura, cuerpo y ataque. Le falta tiempo y nos sobra ansiedad. Seguramente con un par de años más estará realmente delicioso. Muy bueno.

100% tempranillo. 14,5% vol.
6.500 botellas
Se hace una estabilización durante cinco días en frío y después comienza la fermentación alcohólica a temperatura superior a 27 ºC.
Se prosigue con el proceso natural de segunda fermentación en barrica de roble francés sobre sus propias lías proporcionando un toque muy untuoso y duradero.
Manteniéndolo con sus lías durante 14 meses, el trasiego se realiza sin medios mecánicos y vuelve a barricas para su estabilización natural.
Uso de racimo entero, con raspón o raquis.
24 meses en barrica de roble francés.
Se oxigena hora y media antes de la cata.
La cata:
Impresionante en vista. Brillante, limpio y con tonalidades picota. Capa alta. Elegante
Nariz compleja, pero elegante, sin estridencias en la que recorremos sensaciones de frutas rojas y negras, apuntes tostados y terrosos, recuedos de trufa y cacao.
En boca es redondo, puro equilibrio, elegante, fresco y adictivo. Largo y con una retronasal en la que mantiene el mismo equilibrio expresado en nariz. Excelente y para disfrutar ya o dejarlo unos meses, depende del sacacorchismo que tengamos.
El Cadastro 2014 de Oliviere Riviere. Zona de Covarrubias

Variedades de uva tinta Tempranillo (95%) y Garnacha (5%). 14,5%
Viñedos de entre 50 y 100 años de edad
Suelos de canto rodado, cascajos y sílices en el pueblo de Covarrubias (Burgos) a unos 950 metros de altitud.
Fermentación en depósitos pequeños de acero inoxidable, maceración de 20 a 30 días.
Envejecimiento del vino durante 19 meses en barrica de roble francés (20% nuevas).
Se oxigena dos horas antes de la cata.
La cata.
Impresionante vista con tonalidades púrpuras, cereza y ribetes granates. Capa alta. Serio. Lágrima fina y densa.
El inicio muestra sensaciones volátiles que acaban abandonando la copa para deja paso a un abanico de sensaciones olfativas que recorren apuntes sutiles de frutos rojos, lácteos, mentolados, apuntes minerales y ciertos recuerdos a laruel. Compleja y «deleitable» nariz.
Boca con un excelente ataque, largo, envolvente, sedoso y manteniendo aún cierta astringencia. Retronasal en la que uno acaba seducido. Excelente. La aireación recomendada por Olivier Riviére le ha ido como anillo al dedo. Gran vino que me gustaría volver a probar dentro de unos añitos ya que seguro volveré a caer en sus redes.
En conclusión la cata ha sido más que sorprendente. Muy buenas elaboraciones de una zona apenas conocida y ciertamente arrinconada -no les cuento para poder conseguir los vinos ya que no es fácil encontrarlos en tiendas-, pero que nos ha dejado muy buenas sensaciones.

Vinos que necesitan guarda y que mantienen muy buen desarrollo como los dos reservas del 2009 conservando aún potencia, estructura y frutosidad. Marcan terruño y clima, variedad y carácter. Se mimetizan extraodrinariamente bien con la gastronomía de la zona ya que necesitan platos potentes, guisos, asados, como digo, de los que quitan el frío ya que no en valde algunas de las zonas están a más de 1.000 msm.
No quiero dejar pasar el agradecer a Rafa Tobar su ayuda y sus consejos para seleccionar los vinos aquí catados como buen conocedor de la zona que es y les aconsejo -porque sé que me lo van a agradecer- que sigan su blog Bodega Ateneo
Lo dicho, les animo a descubrirlos -tierras, villas y viñedos-, porque al menos para mí han sido un descubrimiento muy grato. Y si luego tienen a bien comentar sus impresiones ya saben que están en su blog. ¡Pónganse cómodos!
¡Salud y buen vino!.
por elbaranda | Catas, Douro, Vinos de copa en boca |

El año 2008 en el Douro.
Vino: Batuta 2008
Elabrado sólo los mejores años por Niepoort con las uvas Tinta Amarela, Touriga Franca, Tinta Roriz, Rufete y Malvasia Preta de viñas de más de 70 años de edad sobre suelos de xisto. La mayor parte de Batuta proviene de los viñedos orientados al norte de Quinta do Carril y además de algunas vides viejas (100 años) de cerca de la Quinta de Nápoles.
D.O.C. Douro. 13,5% vol. Embotellado en julio de 2010. Producción 15.163 botellas. PVP sobre los 70€.
La vendimia se produjo en septiembre y después de una cuidadosa elección, tanto en la viña como en la bodega, las uvas fueron seleccionadas. La fermentación natural ocurrió en cubas tronco-cónicas de acero inoxidable y fermentadores de madera usada, con una maceración total superior a 50 días. El vino pasó directamente a barricas de roble francés donde se produjo la fermentación maloláctica y donde se extendió por un período de 21 meses.
La cata:

Intenso color picota de capa alta, casi opaco con menisco que va marcando tonalidades rubíes y reflejos azulados. Lágrima densa y fina.
Explosiva y elegante nariza en la que se despliega un abanico de aromas de fruta nengra madura con aportes mentolados, especiados y terrosos. Sensaciones minerales, de caja de puros y ahumados.
Excelente ataque con taninos aterciopelados aún presentes que le dotan de tensión. Equilibrado, sedoso, persistente, largo, muy largo. Fresco y sutil.
Retronasal que vuelve a convertirse en un crisol de sensaciones aportadas por la fruta compotada, la pimienta negra, la mineralidad del terreno y los elegantes toques balsámicos.
Un gran vino. Muy recomendable dejarlo que se exprese en copa ya que su complejidad queda patente disfrutándolo sorbo a sorbo. Excelente y con mucha vida por delante. Quizá su coste le pueda hacérselo pensar, pero ¿tiene precio el placer?.
¡Salud y buen vino!
Fotos: Verema.com (imagen de portada) y autor.
por elbaranda | blanco, Catas, Rueda, verdejo, Vinos de copa en boca |

Muchas veces cuando hablamos de vinos «básicos» tendemos a dar la impresión de que son los vinos para hacer «cash» y que se alejan de todos los parámetros que debe de cumplir una elaboración que debe de reflejar casta y terruño. Pero no todo es blanco ni negro, o blanco y tinto, y Javier Sanz verdejo 2017 es un «básico» con personalidad marcada tanto de uva como de zona y con una excelente RCP (9 € PVP), que todo cuenta, a pesar de que aún hay personal que se escandaliza por pagar este precio por un «blanco». ¡Queda camino por hacer!.

Elaborado con 100% verdejo de viñas de entre 40 y 60 años que desarrollan su actividad en 45 ha. sobre una superficie formada por cantos rodados que marcan su carácter mineral.
La vendimia comenzó el 21 de agosto con Sauvignon Blanc y sobre finales de Agosto, primeros días de Septiembre, ese empezó con la verdejo. La maceración se hace en frío durante 6h, la fermentación controlando la temperatura es durante unos 14 días y por último está 2 meses de maceración con lías finas en el depósito. 13% vol.

Cata:
Precioso color amarillo pajizo con menisco verdoso. Intenso. Lágrima fina y densa. Sensaciones aceradas en agitación. Elegante.
En nariz predominio de las notas de hinojo, anisados y heno recién cortado sobre un fondo mineral de canto rodado que aporta estructura. Limpio y fragrante.
En boca muestra una excelente acidez y una retronasal que nos devuelve, cual «deja vu», a las sensaciones olfativas. Largo en recorrido y con sensaciones finales ligeramente amargas que lo hacen adictivo. Me ha gustado y mucho. Franco, sin artificios y marcado por la sinceridad de la casta.

Excelente ejemplo a seguir con el fin de reivindicar vinos elaborados con verdejo marcados por las notas «puras» de la casta huyendo de los artificios que lamentablemente se han llevado a cabo para «homogeneizar» los gustos de aquellos que se han acercado a estos vinos bajo el hipnotismo de frutas tropicales, empalagosidad y «platanitis». Ahora hay que trabajar en sentido contrario y cambiar los gustos creados artificialmente para volver a disfrutar de elaboraciones en las que hable el terruño y la casta.
Lo dicho, sienténse, descorchen y disfruten. Están en su blog.
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Siempre es un placer contar con un representante de la bodega para que nos cuente o nos aclare los entresijos de los vinos que allí se elaboran, y en esta ocasión se acercó Javier Noval, Director Comercial de Bodegas Alvear, para ilustrar al Enolobby Charro sobre un proyecto del que había oído hablar y que estaba deseando «disfrutar»: el Proyecto 3 Miradas.

Esta mirada atrás se inició con el Equipo Navazos y la aparición de los vinos Navazos-Niepoort hace ya más de diez años, que tenían como finalidad la recuperación de elaboraciones de vinos biológicos sin encabezar que habían nacido en Cádiz en la segunda mitad del s. XVIII y cuya vida se alargó durante todo el siglo XIX. En cierta forma lo «nuevo» hoy es un retorno al pasado.
En esta ocasión la unión de Bodegas Alvear con Bernardo Lucena a la cabeza junto con Alfonso Torrente y Roberto Santana del grupo Envínate marcaba un objetivo: la recuparación de vinos elaborados de forma ancestral a como se hacían en Montilla en el s. XVIII con una serie de condiciones comunes:
- Partir de viñedos recuperados que han sido clasificados como de Calidad Superior en la Sierra de Montilla.
- Viñas de 40 a 60 años de Pedro Ximenez
- Mostos recogidos a 11,5º – 12,5º en perfecta maduración y sin esperara a que alcancen los 15º exigidos para la elaboración de finos.
- Rendimientos bajos.
- Mostos fermentados en tinajas de hormigón de 150 y 300 arrobas en el Lagar de Las Puentes, bajo velo de flor, durante 8 meses, tanto las elaboraciones con pieles como las elaboraciones sin ellas.
- Realización de una ligera crianza en bota.
Esta edición 2016-2107 es la primera compuesta por 3 miradas. Dos son las que comentaré y la tercera se hará esperar ya que está envejeciendo en bota un tiempo no determindado.
Por cierto, les recomiendo la excelente entrevista que le hizo Concha Herrero sobre el Proyecto a Roberto Santana en el blog de Bodeboca.
El año que viene habrá que esperar la sorpresa de nuevos vinos provenientes de otros pagos, distintas elaboraciones y tipologías. ¡Paciencia! Ya sabemos que lo bueno se hará esperar.
Mirada a Mirada, parcela a parcela
Primera Mirada
Vino de aldea, vino del municipio de Montilla y su sierra, mezcla de las diferentes parcelas que se han vinificado con pieles y sin pieles, dando lugar a un ensamblaje definido como «Vino de Pueblo».

Catamos este vino en último lugar ya que al ser el producto de varias parcelas nos pareció buena idea para intentar observar y descubrir el aporte de las distintas parcelas. 12,5% vol.
Cata:
Color amarillo con ligera turbidez. Lágrima viva. Expresiva nariz con aportes minerales (pedernal), punta cítrica, nueces, punto de hinojo, toques de tofe y de manzana verde. Boca marcada con una excelente acidez, cierta golosidad, largo, largo, con una tanicidad de la fruta elegante y sutil.
Segunda Mirada:
Colección limitada que sale al mercado en caja de seis botellas. Viñas viejas y plantadas en vaso de los pagos de La Viña de Antolín, Cerro Macho y El Garrotal. Un mosto es elaborado sin pieles y otro con pieles (skin contact) con unos meses bajo velo de flor.
Parcela La viña de Antoñín:
Situada a 525m de altitud y orientación oeste. Se encuentra situada dentro del paraje de Riofrío Alto. Viñas viejas de Pedro Ximenez y algo de Vidueño, trabajadas por el viticultor Pablo Delgado.
La viña de Antoñín 2016. 12% vol.

Cata:
Brillante, limpio, amarillo intenso. Nariz marcada por las notas minerales (tiza), frutos secos, levadura flor, sutiles hinojo y toques de nata. Boca con muy buena sapidez, largo, fresco, elegante y complejo.
La viña de Antolín Skin 2016. 12% vol

Cata:
El aporte de las pieles marcan un amarillo más intenso que desarrolla en nariz aportes de cáscara de naranja, lavanda, romero tomillo, sutiles minerales, toques de membrillo, tofe. Menos potencia olfativa y menos floral en nariz que el hermano sin pieles.
Boca con excelente acidez, largo, complejo, con más estructura y manteniendo más la intensidad aromática a lo largo de la cata. Excelente.
Parcela El Garrotal
De orientación este y a 570 m de altitud. Se encuentra también en el paraje de Riofrío Alto, pero a mayor altura. Viñas viejas de PX trabajadas por el viticultor José Rosa.
El Garrotal 2016. 12,5% vol.

Cata:
Color amarillo con ribete verdoso, itenso. Aromas minerales (tiza), frutos secos, aportes de hinojo y toques de brioche. Boca con buena acidez y más golosidad que las Miradas anteriores. Sutil tanicidad de la fruta que se nota en las encías. Fresco, sápido, con más peso en boca y largo.
El Garrotal Skin 2016. 12,5% vol.

Cata:
En vista se muestra amarillo más intenso. Bonito. Nariz con toques yodados, minerales, tofe y regaliz. En boca matiene la máxima de sus hermanos con una muy buena acidez, sápido, largo, complejo y una retronasal en la que se mantienen un claro protagonista: la mineralidad. Deje final de tanicidad que me encanta. Pura elegancia.
Parcela Cerro Macho:
Las dos parcelas de Cerro Macho, en el extremo de Riofrío Alto, de orientación SW, son las más altas de las tres, situadas a 610 m. Viñas viejas de PX de los viticultores José Rosa y Juan Antonio Espejo.
Cerro Macho 2016. 11,5% vol.

Cata:
Amarillo brillante, limpio, más denso. Aromas con ligeros toques de verdor que no molestan dejando recuerdos de hinojo, caliza, toques cítricos, notas florales, nueces y membrillo fresco. En boca es puro equilibrio con muy buen acidez, largo, complejo y elegante. Muy interesante.
Cerro Macho Skin 2016. 11,5% vol.

Cata:
Color amarillo más intenso que sus hermanos anteriores mostrando más untuosidad en agitación. Nariz con recuerdos yodados, minerales, frutos secos, nueces. Boca en la que la tanicidad de la uva se deja notar. Excelente acidez, sabroso, más cálido que sus hermanos y con una retronasal en la que las notas olfativas vuelven a dejarse notar y disfrutar.

Conclusiones
Excelente experiencia en la que se realiza un recorrido visual, olfativo y gustativo de seis vinos elaborados con y sin pieles de tres parcelas distintas y un ensamblaje final dentro de un área reducida en las que se pueden observar diferencias claras entre parcelas marcadas por suelo y altitud, además de resaltar su estructura y complejidad marcadas por las elaboraciones con y sin hollejos.
Me parece una intersantísima propuesta. Didáctica, amena y muy disfrutable por parte de Alvar y Envínate. Ahora toca esperar a que salga la Tercera Mirada y que volvamos a encontrarnos con sus «ojos» el próximo año.
Si tiene ocasión de hacerse con el estuche, se lo recomiendo. Además la RCP es excelente. En esta época invernal que nos acontece, sientese, descorche y disfrute… Mirada a Mirada.
Nuestras anfitrionas, Sara y Sofía, del Restaurante Singular nos prepararon unos platos para maridar con los vinos que resutaron francamente atractivos y de los que dejo muestra gráfica de su Ensalada templada de calabaza y remolacha asada con quinoa y un Marmitako de atún de chuparse los dedos.


¡Salud y buen vino!
por elbaranda | blanco, Catas, Ribeiro, Treixadura, Vinos de copa en boca |
Siempre que busco vinos de una zona determinada para organizar una de mis catas suelo contactar con vinotecas que trabajen en la zona, ya que prefiero que me recomienden vinos que no suelen salir del entorno al ser pequeñas elaboraciones realizadas por gente enamorada de la viña, del entorno, del terruño, que buscan evitar que se pierdan variedades abocadas al olvido.
En este caso, Roberto Juncal, propietario de Juncal Alimentación, me envió, junto con los vinos de Xurxo Alba, este L’ombre 2015 del que no tenía noticias ni sobre el elaborador, Jorge Pérez, ni sobre su bodega situada en Lentille (Orense), por lo que entré en modo «busca y captura».
Jorge Pérez, viñador

Creo que nadie mejor que él para contar en primera persona su historia, su filosofía de trabajo y sus proyectos:
Bueno mi proyecto fue una locura ya que las circunstancias me obligaron a tomar una decision de hacer esto, el nacimiento de mi hijo en 2010 provoco todo esto , dejar mi antiguo trabajo , y emprender y emprender , primero alquilando una bodega en la que estuve 5 años , hasta que el dueño me quiso subir el alquiler al doble y obligandome a dejarlo ya que el hijo queria seguir el con mi esfuerzo y retomar el la bodega.
Y el año pasado a seguir emprendiendo ya que mi contrato se acaba en diciembre de 2016 y encontre una bodega derruida completamente con 400 años de antiguedad, y restaurandola al 100 por cien , en pocos meses , sin ayudas economicas , hipoteca y para adelante , y aqui estoy con mi ilusion y sin parar.

Los viñedos los recupere de gente que los abandona y que cuentan con edades de mas de 60 años de antiguedad y alquilando esos terrenos y trabajandolos yo .
Tengo poca produccion sobre una hectarea de viñedo y sobre 8.000 botellas anuales.
Elaboro un treixadura monovarietal (6500 botellas mas o menos ) , un caiño blanco monovarietal (unas 800 botellas ), y este año he sacado un tinto caiño tambien 100 % (400 botellas ). junto con otros pequeños proyectos que he comenzado también este año.
Los suelos son graniticos y de poco rendimiento organico .
Mis vinos se elaboran sin levaduras , fermentacion expontanea y sin añadidos quimicos , estoy en niveles de sulfuroso muy muy bajos un 5 % total.
En viña no utilizo productos quimicos ni herbicidas , lo mas organico que puedo, y los vinos se embotellan en el mes de junio, se dejan descansar bajo tierra hasta que salen a la venta 7 o 8 meses despues , salvo el caiño que sale al cabo de 2 años.

L´ombre del francés «sombra» refleja el trabajo que hago y se representa en mi sombra, que es mi hijo, por ello la etiqueta del vino lleva las huellas de su mano, parte fundamental de mi vida.
L’ombre 2017.
Elaborado con 100% uva treixadura en la zona de Lentille-Cenlle (Orense) bajo DO Ribeiro. 12% vol. P.VP. 10,50 €

La Cata:
Preciosa vista de color amarillo verdoso intenso y limpio con ligera untuosidad en agitación.
Nariz marcada por notas de fruta blanca muy bien conjuntada con sutiles toques de laurel, puntas minerales y aromas anisados.
En boca muestra una excelente acidez. Fresco y a la vez con sensaciones grasas. Largo, elegante y con un toque de amargor final que lo hace aún más adictivo.
Excelente trabajo con la treixadura a la par que se va recuperando casta, terruño y bodega.
Espero seguir el desarrollo de este interesante proyecto en el que Jorge Pérez ha puesto tanto esfuerzo, dedicación y sacrificios para ir en busca de su sueño.
¡Y no duden de que lo contaré aquí, en su blog!
¡Salud y buen vino!
por elbaranda | blanco, Catas, Uncategorized, Vinos de copa en boca |
Vater & Sohn (padre e hijo en alemán) nace de la pasión de dos mundos: por un lado la experiencia del padre de Michael al frente de una bodega que ha estado en manos de la familia desde 1843 en Kitzingen, pequeña ciudad situada en la Baja Franconia y mayor productor vinícola del estado de Baviera, Alemania, y del otro la pasión de Melanie y Michael por elaborar un vino siguiendo la máxima de Alice Feiring: «Un vino natural se elabora con la intención de que no se agregue o retire nada».

De ahí partió la idea de trabajar la viña de forma sostenible (6 ha) y hacer vinos de buena calidad sin aditivos, sin clarificación, sin filtración:
Lo que siempre nos ha estado impulsando es la simplicidad, la autenticidad, la honestidad, la sostenibilidad y la belleza. Entonces, ¿qué hace que un vino sencillo se convierta en auténtico, honesto, sostenible y hermoso? Creemos profundamente que es la intención de no «hacer» el vino, sino preocuparse por el ecosistema, en los viñedos y en las bodegas, permitiendo que el mosto se convierta en algo hermoso por sí mismo.
Vater and Sohn 2016 Müller-Thurgau

Es un vino básico monovarietal cuyas uvas se cultivan en orgánico. Fermentación maloláctica espontánea seguida de una estanci en depósito durante cuatro meses. Sólo se realiza un ligero filtrado y en el embotellado se añade un contenido mínimo de azufre de unos 30 mg/l.
La cata:
Presenta un bonito color amarillo con ribete dorado. Atractivo.
Aromas iniciales de flores blancas con toques tropicales (lichies) y cítricos (lima) que se conjuntan con el aporte de sensaciones minerales dotándole de complejidad, algo que sorprende para una uva cuya gama aromática no suele ser amplia.
Untuoso en boca, con paso elegante, sin aristas y con muy buena acidez. Recorrido medio y con sensaciones en retronasal que vuelven a recordar los aromas florales, cítricos y minerales que lo hacen muy disfrutable.

Perfecto para un aperitivo. Si le entra la curiosidad yo lo compré en www.monvinicstore.com. Disfrutenlo y luego me cuentan. Si coincidimos, miel sobre hojuelas y si no, ¡para gustos, los colores!.
Ah, se me olvidaba. Para aquellos que no se sienten seguros con el sacacorchos con este vino no tienen excusa: ¿tiene tapón de rosca!.
Fotografías de Vater & Sohn bajo licencia Reconocida-No comercial 3.0 de Creative Commons. Resto del autor.
Comentarios del personal