por elbaranda | Albariño, Catas, garnacha, Regiones, Rías Baixas, syrah, tempranillo |
¿Quién es Norrel Robertson?.

Tuve el placer de conocer personalmente a Norrel hace ya unos años en una visita que hizo a Salamanca con su familia con el fín de conocer al «enochalado» que le había llamado por teléfono unos meses atrás para pedirle unos vinos de su Manga del Brujo para la carta de vinos del restaurante familiar. Persona afable, cercana y comunicativa con la hace que el tiempo se paraliza al hablar sobre el mundo del vino.
Norrel Robertson fundó la empresa El Escocés Volante en el año 2009. En el 2003, fue contratado por International Wine Services para dirigir diferentes proyectos en el Sur de Francia y por toda España; por este motivo escogió Calatayud para establecerse, ya que uno de los proyectos se iba a desarrollar allí y era el lugar más céntrico a la hora de desplazarse de un lado para otro. Una vez allí se enamoró de la zona, la climatología y, sobretodo, de la excelente calidad de los viñedos y decidió hacer sus propios vinos y una consultora enológica.
Puso a su empresa el nombre de El Escocés Volante, no sólo por su origen escocés, sino también por su condición itinerante como consultor de numerosas bodegas españolas. Es uno de los 343 Master of Wine del mundo, licenciado en Políticas y Relaciones Laborales por la Universidad de Aberdeen y cuya introducción al mundo del vino fue como comercial en Oddbins, tienda de vinos en esta ciudad escocesa, aunque posteriormente tuvo su propio negocio en Londres. Así fue su vida antes de sumergirse profundamente en el estudio del duro y prestigioso programa de The Institute of Master of Wine y descubrir que había encontrado finalmente su verdadera vocación, el trabajo en la bodega. Para rematar sus estudios, hay que añadir un Postgrado en Viticultura y Enología, realizado en el New Zealand Lincoln Collage, así como una larga experiencia práctica en bodegas de las principales zonas vitivinícolas del mundo.
¿Por qué Calatayud?

Norrel busca sobre todo aprovechar al máximo el tremendo potencial de una uva Garnacha asentada en terruños de viticultura heróica, que llegan incluso a los 1.100 m.s.m. y que cuenta con un clima y unas condiciones idóneas para la elaboración de vinos marcados por una clara personalidad de casta y terruño.
Los viñedos de Calatayud tienen como singularidad que, además de su antigüedad fomentada por la costumbre de no arrancar la viña hasta que dejara de producir uva, tiene un clima continental extremo al que están sometidos. En el largo ciclo de maduración, entre verano y otoño, las temperaturas pueden variar hasta 20 grados en un día. Estos cambios bruscos combinados con la poca lluvia, las viñas viejísimas de Garnacha situadas a gran altura y un terruño único hacen que las elaboraciones de Norrel sean muy singulares y personales como tuvimos ocasión de descubrir en nuestra cata de la que os hacemos partícipes a través de los comentarios sobre los vinos.
Los Vinos:
The Cup & Rings (La copa y los anillos). D.O. Rias Baixas.

Como homenaje al pueblo celta, la etiqueta representa un antiguo relieve prehistórico tallado en piedra encontrado en zonas de Galicia (pedra do cribo) y tamibén en su Escocia natal probablemente tomado por los antiguos celtas de las islas británicas siglos atrás y que representa algún tipo de culto a los elementos.
Elabordo en un 100% con uva albariño de la zona del Salnés. 12,9% vol. Acidez total : 6,21 gr/l y un PH de 3,37. PVP 14€
La mitad del vino realizó la fermentación maloláctica para añadir complejidad y cremosidad a la mezcla. El vino fue envejecido «sur lie» (sobre lías) con agitación en un tanque por un período de 24 meses antes de la filtración y el embotellado:
Cata:
Amarillo con irisaciones verdosas. Lágrima fina y densa. Untuoso en agitación.
Nariz con aportes de fruta amarilla, toques anisados y sutiles minerales conjuntados con notas cítricas, tomillo, laurel y pétalos de rosa. Elegante y comlejo.
En boca se muestra largo, sabroso, elegante y con una muy buena acidez. Retro compleja en la que las notas olfativas vuelven a retratar ese abanico de aromas con cierto predominio final del laurel.
Un vino con vida por delante y que habrá que recatar, porque prometer, promete.
Manda Huevos 2014. Vino de Parcela Carraminas. 1ª edición.

Manda huevos: Vulgarismo originario de la voz latina mandat opus precursora de la expresión manda oebus. En su forma original significa la necesidad obliga.
Uva 100% macabeo de viñas viejas. Prensado suave y utilización sólo del mosto yema (al estilo del champagne) en huevos y toneles de 900 l. Crianza de 10 meses sobre sus lías antes de embotellar.
Cata:
Bonito color amarillo con toques verdosos. Lágirma fina y densa.
Nariz en el que de inicio aparecen notas calizas (tiza) acompañada de aportes cítricos, flores blancas y cierto toque salino.
En boca muestra una buena acidez con un final ligeramente amargoso que no molesta y una retronasal compleja y elagante que lo hace «aditivo».
Vino en el que sorprende la excelente elaboración de la uva macabeo logrando un vino muy interesante, complejo y muy trabajado.
Manga del Brujo 2013.

Garnacha vieja en un 70% de entre 70 y 100 años situadas en laderas rocosas y arcillosas situadas a 800 m.s.m, Tempranillo en un 10% con 25 años, Syrah en un 15% con más de 10 años, y Mazuelo en un 5% de entre 70 y 100 años. 14,5% vol. Acidez total 5,9 g/l. PH 3,56. D.O. Calatayud. PVP 9,80 €
La Garnacha y la Mazuelo maceraron y fermentaron en depósitos con numerosos pisseages, reposando al final 12 meses en depósitos de cemento. La Syrah no se pisó y fue vinificada con los granos enteros; una parte realizó la fermentación maloláctica en depósito y la otra en barricas de roble francés nuevas y usadas. Por último, la Tempranillo fue prensada y tras una corta maceración, fermentó y reposó en barrica en la que también hizo la fermentación maloláctica.
El coupage definitivo se realiza por cata y una vez conseguido reposa un mínimo de 5 meses en barricas nuevas y éste 2013, 18 meses en botella antes de salir al mercado.
Cata:
Bonito vestido de color picota de capa alta con precioso menisco carmesí. Lágrima fina, lenta y tintada.
Nariz con fruta roja y negra compotada, acompañada de elegantes toques lácteos, cacao y regaliz. Vino que no es muy fragrante en nariz, pero que muestra complejidad olfativa.
En boca muestra buena estructura y acidez muy bien compensada con el alcohol que lo hace fresco aún con esos 14,5% vol. Tanino goloso aunque le falta pulirse en botella para dar todo lo que lleva dentro, que no es poco. ¡Terruño, terroir!
Dos dedos de Frente 2010.

Uvas 95% Syrah y 5% Viognier de antiguos viñedos situados a 950 m.s.m. 15,5% vol. Acidez total: 6 g/l. PH 3,25. PVPV 20,35 €
Tras la maceración y fermentación alcohólica pasan a barricas de roble francés nuevas y de un vino durante 14 meses. D.O. Calatayud.
Cata:
Color picota con ribete carmesí y capa medio-alta. Limpio y lágrima fina y lenta.
Nariz en la que el aporte mineral marca de inicio las notas olfativas, sobresaliendo los toque de pedernal que dan paso fruta negra compotada, cacao, chocolate, tapenade y tinta china. Complejo aunque tal vez le falte intensidad.
Boca con una muy buena acidez y un buen equilibrio con el alcohol. Tanino goloso, largo, persistente, carnoso y una retro fiel reflejo de la complejidad olfativa ya mencionada.
Es lo que hay 2011.

Elaborado con 100% garnacha vieja de viñedos situados entre 1.000 y 1.100 m.s.m sobre suelos de pizarra y cuarcita. Acidez total 6,4. PH 3,45. D.O. Calatayud. PVP 14,90 €
Crianza en barrica con sus propias lías durante 20 meses.
Cata:
Color picota de capa media-alta. Limpio y brillante. Atractivo.
Nariz muy sutil desplegando aromas a fruta negra, regaliz y sutiles toques de eucalipto, notas minerales y lavanda.
En boca tiene buena acidez y se muestra largo, complejo y elegante. Tiene cuerpo y estructura que lo hacen aguantar perferctamente la cata. La retronasal es compleja y devuelve todo el muestario olfativo. Rico, goloso y «adictivo». Muy buen vino. Disfrutable y a seguir.
Manda Huevos 2014. 1ª Edición Caña Andrea.

99% garnacha vieja de parcela y un 1% de aporte de monastrel y bobal, propio de viñedos viejos en los que las variedades se encuentran mezcladas. Uvas tintas del mismo nombre una plantada en 1908 y otra en 1970
Crianza de 10 meses en huevos de 900 l. antes de embotellar.
Cata:
Picota de capa media y ribete carmesí. Bonito.
Nariz huraña en la que la aireación es imprescindible para que vaya abriéndose y se consigan aflorara esos aromas en los que el aporte de las notas calizas se conjuga con la fruta negra y los cacaos.
Boca con buena acidez, complejo y con una retronasal en el que el aporte mineral predomina sobre las notas de frutas y balsámicos. Con todo tiene muy buenas trazas y espero seguir su evolución.
Espero que hayan disfrutado del post, pero me interesaría más que descubrieran y disfrutaran de los vinos y nos lo contaran. ¡Salud y buen vino!. Están en su blog.
Fotos: Norrel Robertson y autor.
por elbaranda | blanco, DO Bierzo, Regiones, Vinos de copa en boca |

El Chuquerio 2013.
José Antonio García forma parte de ese grupo de personas que por una u otra razón vuelve a sus raices, y en este caso el retorno desde su Barcelona natal hasta Valtuille de Abajo tiene como motivo el coger el relevo a la tradición vinícola marcada por su abuelo Santos García. Gracias a ello José Antonio trabaja en las 6 ha. de viña vieja de entre 75 y 110 años, repartidas en 75 parcelas, que con tanto mimo y esmero cuidó su antecesor consiguiendo que hoy en día podamos disfrutar de sus elaboraciones de mencía, garnacha, doña blanca, palomino o malvasía, entre otras castas.
El Chuqueiro 2013 está elaborado con uva 100% godello. 13% vol. Sin crianza y con 4 meses en lías. Producción de 1.855 botellas. Selección de parajes de Valtuille de Abajo.
Bodega José Antonio García Viticultor.
D.O. Bierzo

Cata:
Amarillo con menisco dorado. Brillante y untuosos en agitación. Limpio y atractivo en vista.
Nariz con predominio de notas de fruta amarilla, marcados minerales y elegante aporte de flores blancas. Sutiles notas cítricas y ligeros ahumados. Muestra una nariz delicada y compleja.
Boca con buena acidez, fresco y de buen recorrido. Graso. Predominio de notas minerales conjuntadas con el aporte floral que le dotan de complejidad y estilo. Rico, elegante y con un final ligeramente amargo, pero adictivo. Está en un excelente momento aunque pude guardarse unos meses ya que estoy seguro de que su desarrollo en botella será muy satisfactorio.
Elaborador de tintos de mencía, tendremos ocasión de comentarlos en próximos post, así que acomodense. ¡Salud y buen vino. Están en su blog!.
por elbaranda | Catas, Jerez, Palomino fino, Regiones, Vinos de copa en boca |
Acabamos la Semana de Pasión en este Domingo de Resurrección, pero no termina mi pasión por los vinos y quiero recomendaros un vino amontillado con el que casi se toca el cielo con los dedos. Un excelente ejemplo de vino para disfrutar sorbo a sorbo en momentos de reflexión ya que se ha de disfrutar así, poco a poco, descubriendo todo un conjunto de sensaciones en una elaboración única e irrepetible. Su precio, lo vale.
Historia de la bodega Pedro Romero.
Para poneros en antecedenes en un excelente post del blog Devinos con Alicia sobre las Bodegas Pedro Romero nos hablan de la historia de la bodega en los términos siguientes:
Las Bodegas Pedro Romero fueron fundadas por Vicente Romero Carranza en 1860. Desde sus inicios se adquirieron soleras y vinos viejos para establecer una bodega según la tradición del Marco de Jerez, aunque es en 1820 cuando Don Florencio Romero, procedente de Zalamea la Real, y Doña Águeda Carranza, procedente del valle de la Encartaciones, en el Señorío de Vizcaya, se instalan en Sanlucar de Barrameda y comienzan la historia, y su hijo, cuarenta años después, comienza la aventura en el mundo del vino creando una gran Bodega bajo su propio nombre.

Fotografía de Yolanda Ortiz de Arri
A su fallecimiento en 1890 sus tres hijos, Vicente, Baldomero y Pedro Romero Villarreal, continúan la actividad bajo la razón social “Hijos de Vicente Romero Carranza”.
En 1904 Pedro Romero adquiere de sus hermanos la totalidad de la bodega y pone el nombre de su esposa Aurora a la manzanilla pasada más acreditada de esta Bodega. En 1911, tras la muerte de su esposo, Aurora Ambrosse y Lacave toma la dirección de la Bodega al ser sus hijos todavía menores de edad, la sociedad pasará a llamarse Herederos de Pedro Romero. En un entorno tradicional como el Marco de Jerez, el hecho de que una mujer dirigiera una Bodega otorga una importancia extraordinaria a la evolución de esta compañía familiar.
El 6 de julio de 2014 fallece Pedro Romero Candadu quién se hizo con el control de la bodega en 2006.
Tras el colapso económico y un tortuoso concurso de acreedores una parte de la bodega es recuperada por Fran Asencio (co-propietario de Dominio del Urogallo) y su hermano Fernando con el fin de recuperar el prestigio de una bodega tan emblemática en la historia vinícola española, pasando a denominarse en la actualidad Bodegas Alonso aunque quieren conservar la marca Pedro Romero junto con uno de los cascos de la bodega y los preciados vinos viejos.
La Bota de Amontillado Viejísimo nº 49 A.R.

Uva 100% Palomino fino. botella de 37,50 cl. y 22% vol. Elaborado por el método de criaderas y soleras.
Bodegas Pedro Romero S.A. Sanlucar de Barrameda. D.O. Jerez
Selección realizada por el Equipo Navazos
La Bota de Amontillado 49 «Bota A.R.» pertenece a la serie de single casks de vinos viejísimos procedentes de Gaspar Florido vía Bodegas Pedro Romero.
La horquilla de vejez media estimada de estos vinos se mueve entre los 55 años o más de los más «jóvenes» hasta los más de 80 años del más viejo, condición que a todas luces corresponde a este venerable Amontillado 49.
Hasta su embotellado en 2013-2014, estas botas han reposado en la Sacristía de Bodegas Pedro Romero, situada en el «Barrio» de Sanlúcar, muy cerca la localización original de Gaspar Florido. Las siglas AR corresponden a Ánsar Real, una exótica raza de pato que a su vez da nombre a una de las soleras más exclusivas de todo el Marco jerezano.
Cata:

Precioso color ambarino con menisco yodado. Untuoso en agitación y lágrima fina y densa. Nos va avisando de que lo que nos espera tansciende a todo lo conocido, al menos por mí.
Nariz compleja, explosiva e intensa con múltiples matices, como no podía ser de otro modo: notas de bollería fina, yodadas, crema catalana, café, alhacena, toques de nuez, avellana y brioche. Embriagador.
La boca se muestra plena y seca. Punzante. Una exploxión que te llena y deja sensaciones untuosas, envolventes y de gran recorrido. Retronasal en el que vuelven las notas de pastelería y especiadas, toques salinos, frutos secos, cáscara de naranja y sutiles ahumados. Pura armonía y potencia a la vez.
Excelente y, lamentablemente, irrepetible. Agradecer sin duda al Equipo Navazos el poder disfrutar de estas «rarezas» aún existentes en el Marco jerezano.
Fotos: www.cadizturismo.com, Yolanda O. de Arri y autor.
¡Salud y buen vino!. Están en su blog.
por elbaranda | Catas, Manzanilla, Palomino fino, Regiones, Vinos de copa en boca |
Estamos en el Domingo de Ramos, inicio de la Semana Santa y comienzo de una serie de post sobre vinos del Marco.
Estampida general que llevará a millones de personas a desplazarse a una tierra donde se le dota de todo el sentido y la espiritualidad como es Andalucía. Algunos se llegarán a Sevilla, Granada o Málaga y otros bajarán aún más y llegarán a Cádiz. Con todo si tienen la ocasión no duden de redondear esta semana disfrutando con la pasión que nos une, acerarse a Sanlúcar de Barrameda y dejarse llevar por las sensaciones que les dejará el vino que hoy les recomiendo. Pura espiritualidad.

Manzanilla Pasada Maruja.
Elaborada por Bodegas Piñero bajo el sistema de criaderas y soleras con una vejez estimada entorno a los 15 años. Uva 100% palomino proveniente del viñedo de Pago del Hornillo (Sanlúcar de Barrameda) de suelos de albariza. Solera de 10 criaderas. Se extraen dos sacas al año. Enólogo desde 2013: Ramiro Ibáñez Espinar.
Tamaño 50 cl. PVP sobre 19,50€
No estamos hablando de una manzanilla «en rama» ya que el concepto «pasada» define su envejecimiento, su edad, además de tener cierta crienza «oxidativa» que a algunos la llevan a calificar de «amontilladada».
Cata:
Bonito color amarilo dorado-ambarino con lágirma fina y densa.
Nariz tímida que va creciendo conforme se desarrolla la cata. Comienza con notas de miel, pan tostado, canela, toques cítricos y toffes conjuntados con notas de aldehídos y levaduras una vez que la manzanilla ha descansado en la copa casi al final de la cata.

Boca seca, equlibrada, salina, larga, muy larga y con ese «deje» ligeramente amargo al final que la hace adictiva. Retronasal complejo en el que se aúnan las notas iniciales de miel y cítricas con los toques de aldehídos y «dejes» amontillados.
Manzanilla que juega otra liga. Se hace de rogar, pero una vez que se «completa el círculo» su disfrute es pleno y no acabas de encajar que se termine ese conjunto de sensaciones tan placenteras y tan difíciles de conseguir -y sentir- en un vino. Excelente.
Fotos: http://jerez-xeres-sherry.blogspot.com.es,
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Alma de Protos
La última vez que desembarqué en Peñafiel fue en tiempos en que se estaba construyendo la nueva mega-bodega de Protos, diseñada por Richard Rogers, y por ello fue una gran alegría el que, junto con un grupo de blogueros, fuera invitado por Álvaro Cerrada –Yalocatoyo, S.L.– para realizar una visita que se desarrollaría bajo el lema -ahora hastag- «#AlmadeProtos».

Tal vez muchos pensarán que vista una bodega, vistas todas ya que básicamente vienen a contener prácticamente lo mismo: zona de recepción, depósitos, sala de barricas, embotellado,…, pero algunas se diferencian de las demás porque además tienen alma y ésta es una de ellas.
Adentrándose bajo las entrañas de la loma en la que descansa el castillo de Peñafiel, cual nave varada, se encuentra la vieja bodega nacida en 1927 y que ha ido arañando su interior con una red de galerías horadadas a golpe de sudor a principios del siglo pasado y bajo la potencia de tuneladoras en la parte más moderna a finales del mismo, como bien se diferencia tanto en las paredes como en sus arcos fajones que la sustentan.

Paseando por sus más de dos kilómetros de recorrido te acabas sintiendo cual nibelungo en las profundidades de la tierra buscando el gran tesoro custodiado por las ninfas, y en este caso podríamos decir que nuestro gran tesoro sería el vino de Protos conservado en las 3.500 barricas que a los dos lados de las galerías y en la sala de crianza lo custodian y van desarrollando todas las características que le harán ser los buques insignias de la bodega.
Pero la visita no había hecho más que despertar admiración ante el tamaño y las dimensiones de la bodega, puesto que tras el recorrido, y como mandan los cánones y las buenas costumbres, nos esperaba la agradable sorpresa de una cata vertical de su vino más personal: Finca El Grajo Viejo.
Finca el Grajo Viejo.
Elaborado con la uva tempranillo del pago El Grajo Viejo de cepas de más de 70 años y con una producción de poco más de 9.000 botellas, es un vino que sólo sale al mercado en añadas excepcionales.

Mimado y cuidado desde el terruño es vendimiado en cajas de 20 kg. pasando por una mesa de doble selección. Macera con los hollejos y realiza la fermentación en barrica francesa de 500 l. durante 24 días a 28º C. La fermentación maloláctia la lleva a cabo en barricas de roble francés de 225 l y un envejecimiento de 18 meses en roble francés nuevo.
Álvaro nos propuso el juego de realizar una cata ciega con el fín de ordenar las añadas en las que se ha elaborado este vino de pago y catamos las añadas de Finca el Grajo Viejo 2006, 2009, 2010, 2011 y 2012 (¡y acerté!).

De ellas, sin duda, destacar el primer vino que se elaboró de esa finca y que en sus inicios se denominó Protos Selección 2006. Vino con vida por delante, pero muy disfrutable, con estructura, sedoso, redondo y elegante.
Junto a él Finca El Grajo 2009 muestra aún buen potencial y más nervio. Terruño, mineralidad, fruta y estructura. Largo, envolvente y realmente adictivo. Un buen vino, sin duda.
Los 2010, 2011 y 2012, aún siendo agradables y muy bien elaborados, muestran una necesidad de redondear, conseguir esa sedosidad y elegancia de sus hemanos mayores. Seguramente serán grandes vinos por el potencial, la acidez y la estructura que mantienen junto con un buen aporte frutal que prevalece.
Las combinaciones de Javier Peña.

Tras disfrutar con un juego en el que colocar las añadas de Finca el Grajo Viejo, la bodega nos propuso realizar un maridaje de sus vinos con platos elaborados por el cocinero Javier Peña, participante en la última edición de Top Chef y la verdad resultó una excelente experiencia.
1.- Cebiche de corvina con kikos acompañado de Protos Verdejo 2013.

El vino de color amarillo con menisco alimonado. Nariz con aromas de flores y fruta blancas, aporte tropical y notas anisadas. Boca freso, ligero y con un toque sutil de amargor final que lo hace adictivo, aunque no sea de mis vinos favoritos. Creo que debería marcar más la tipicidad de la verdejo y tienen materia y personal para conseguirlo.
2.- Brocheta en citronela de pollo y emulsioón de frutos rojos con Protos Barrica 2012

Vino color picota de capa media-alta. Lágrima ligeramente tintada. Notas en nariz de fruta negra y mermelada de fresa. Aportes lácteos y tostados. En boca tiene buena acidez, pero se muestra aún duro y con un tanino goloso que lo hace fácil de beber.
3.- Palominta de trucha con curry y salsa de yogur con Protos Crianza 2011

Crianza de color picota y menisco ligeramente rubí. Lágrima fina y densa. Nariz con notas de mermelada de fruta negra, balsámicos, tostados, especiados y sutiles notas de verdor. Boca con buena acidez, taninos golosos y aporte frutal. Buen recorrido y promete buena proyección.
4.- Arroz meloso con setas, manitas de cerdo y leche de coco con Protos reserva 2010

Picota de capa media y menisco rubí. Nariz con buen aporte de mermelada de fruta roja, cacao, mentolados, elegantes lácteos y balsámicos. En boca muestra un buen ataque e intensidad. Ricos taninos. Goloso y con muy buena acidez. Excelene y con vida por delante.
5.- Sandwich de rabo de toro estofado deshuesado con Protos Gran Reserva Especial 1986

Gran reserva con un bonito color rubí y mensico anaranjado. Nariz con notas de buen buquet, carne cruda, apuntes de cáscara de naranja y guindas en licor. Toques animales, cueros. Boca con buena acidez. Equilibrado y con buen recorrido. Un vino muy bien hecho y muy disfrutable. De los que denomino «de trago largo».

El tunel del tiempo.
Después de recorrer galerías, cementerios de botellas, salas de crianza y de disfrutar con vinos y viandas dimos un salto en el tiempo para aparecer dentro de la nueva bodega de Protos, enmarcada en el siglo XXI de la mano de Richard Rogers y pasando de la roca y el ladrillo al cristal y la madera, de la robustez a la ligereza de formas, de la oscuridad a la luz, del pasado al futuro.

La bodega, enmarcada en su entorno y cuyo elemento emblemático es su cubierta, está compuesta por cinco crujías abovedadas que imitan a barricas que nacen de la tierra. Ocupa 20.000 m2 y tiene capacidad para almacenar 3.500.000 botellas y 5.000 barricas contando con la última tecnología de seguimiento analítico para controlar la calidad de la uva en todo momento mediante rayos infrarrojos.

El edificio, que se asienta sobre un zócalo triangular, ocupa la totalidad del solar. Las cinco bóvedas parabólicas entrelazadas que descansan sobre grandes arcos de madera laminada se han revestido de piezas cerámicas de gran formato para crear una estructura articulada ligera y creando una forma modular.

Tal vez faltase el acercarse a ver lo que, para mí, es el alma de todas las bodegas: su viñedo, y en concreto, la viña de la Finca El Grajo Viejo. Conocerla, pisar su suelo, tocar su tierra o acariciar en la viña las arrugas marcadas por el tiempo. Espero volver a Protos y tener la oportunidad y el placer de conocer esa parte tan importante e imprescindible.
La compañía
Siempre se recuerdan las visitas, a parte de por la espectacularidad o la singularidad de lo visto, por la compañía y, en este caso, el poder conocer al staff de Protos, jóven, dinámico, profesional y con futuro y poner nombre a blogueros que sigo y admiro desde hace mucho tiempo, hablar con ellos y compartir la experiencia hace que quede un grato y entrañable recuerdo en la memoria.

Fue realmente un placer: Fernando Villaba, Eduardo y María, Álavaro Cerrada, Juan Burgos, José Luis Martínez Díaz, Rafael Rincón, Paco Becerro, J. Ricardo, Rafa Tobar, Vicente González, Mavi, Lola y David Vázquez
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Los vinos de Ronda:
La verdad es que cuando pensé en realizar esta cata sobre los vinos de Ronda mis conocimientos sobre la zona se circunscribían a aspectos artísticos y taurinos de la ciudad ya que sobre la existencia de los vinos de la zona sólo había tenido noticias través de aquellos elaborados por el príncipe Alfonso de Hohenlohe y que tuve la oportunidad de incluir en las Jornadas «Descubra los vinos de España» en el desaparecido Restaurante El Candil de Salamanca.

Más allá de esta breve, pero interesante incursión no había vuelto a tener contacto con sus vinos, pero tenía curiosidad por ver y probar qué es lo que se hacía en la denominada Subzona Serranía de Ronda dentro de la D.O. Sierras de Málaga.
Conozcamos algo de la historia de esta subzona:
- La tradición vinícola existe desde el s. I a.C. en el que ya acuñaban los romanos monedas de Acinipo (Ronda la Vieja) con imágenes de la vid.

- La viticultura de la zona vivió un largo período de esplendor desde el s. XVII hasta el s. XIX cuando llega la filoxera y arrasa los cultivos.
- A partir de 1990 gracias al impulso de Alfonso de Hohenlohe (Cortijo de las Monjas) se inicia una recuperación contando en la actualidad con 23 bodegas que trabajan unas 250 Ha.
- Algunas de éstas bodegas están gestionadas por viticultores provenientes de Austria y Alemania que han hecho posible la plantación de viñas de variedades inéditas en el panorama español como la zweigelt, lemberger o muskattrollinger.
- La altitud a 900 m y la proximidad al Mediterráneo hacen que la clilmatología de la zona sea muy propicia para el cultivo de la vid y favorecen la lenta maduración de uvas ya que permiten mantener la frescura y la acidez necesarias gracias a una oscilación térmica día-noche.
Gracias a la inestimable colaboración de Pedro Morales, amante y elaborador de vinos de la zona, fue posible la cata de 6 vinos de Ronda, 6, que como si de una corrida de toros goyesca y rondeña se tratara mostraron distintas evoluciones y características que paso a relataros.
Bodegas y vinos catados:

Juan Manuel Vetas, abulense de nacimiento, emigró a Francia con sus padres y despés de trabajar en varios chateaux empezó a finales de los 80 a plantar viñedos junto al Príncipe Hohenlohe siendo los primeros en elaborarlo en Ronda.
Hoy, junto a su esposa María Elena Rodríguez, dirige su bodega con un viñedo de 1 Ha., básicamente compuesto por petit verdot, y situado en un altiplano de 780 m. de altitud con una producción de 4.000 botellas.
Basado en una agricultura sostenible no utiliza ni pesticidas, ni herbicidas ni fungicidas químicos en el tratamiendo de un terruño limo-areno-arcilloso y con un subsuelo calizo.
Vetas 2004:

Petit verdot 100%. 14,5% vol.
Climatológicamente hablando el verano fue seco con lluvias en septiembre, lo que retrasó la madurez normal de la uva. Tardó luego en recuperar su madurez que fue lenta y adecuada para llegar a su punto de equilibrio entre azúcar y acidez. La vendimia se realizó el 23 de octubre de 2004 con un rendimiento de 1.200g/cepa.
Elaboración: fermentación lenta a baja temperatura con una posterior maceración, entre todo 4 semanas aproximadamente.
Crianza: 20 meses en barricas de roble francés nuevas con un posterior redondeo en botella de 54 meses en bodega. PVP 39,50 €
Cata:
Bonita vista de tonos picotas y capa alta con menisco rubí. Naiz huraña en principio aunque gracias a la aireación van surgiendo aromas a fruta negra, balsámicos y cacaos. En boca se muestra potente, tánico, con la fruta muy madura, pelín cálido y algo secante. Mantiene una buena acidez aunque se queda algo corto de recorrido. Da la sensación de que aún le falta redondear en botella y pulir un aporte de la crianza en barrica que sobresale, aunque no está justo de fuerzas.

Descendiente de una familia originaria de Sütdtirol dedicada a la viticultura desde 1641, Friederich Schatz «desembarca» en Ronda en 1982 dedicándose en su Finca Sangüijuela al cultivo de la vid con métodos ecológicos y biodinámicos en un viñedo de 3 Ha. plantados con uvas chardonnay, cabernet sauvignon, syrah, merlot, tempranillo, pinot noir, petit verdot, muskatrollinger -uva emparentada con la trollinget y la moscatel- y lemberger, éstas dos últimas de origen alemán.
Acinipo 2005:

Elaborado con la uva lemberger. 13% vol.
Año de escasas precipitaciones concentradas en otoño y primavera. Llovió más de lo habitual en octubre y nada en noviembre. Primavera lluviosa, seguida de un verano caluroso, seco y muy largo de casi 4 meses.
Crianza de 9 meses sobre lías con batonnage en barricas de roble esloveno y roble francés (Troncais, Allier). Agitación frecuente de las lías finas con un bastón durante un período de 2 a 6 meses. PVP 16 €
Cata:
En vista presenta un color picota con menisco ligeramente atejado. Nariz con notas de reducción iniciales que se van dejando atrás y comienza un verdadero despliegue de aromas: guindas en licor, notas de higuera, sutiles anisados y balsámicos, bombón, aportes florales o cacao. Complejo y evolucionando muy bien a lo largo de la cata.
En boca muestra una buena acidez, tal vez excesiva para las notas a las que estamos acostumbrados, pero que le da frescura, toques golosos y de tanicidad. Elegante. Retro en la que predominan las notas de bombón con guinda y cacaos.

Cuenta con 800 Ha. de las que 18 son de viñedos situados a 900 m de altitud rodeado por la Sierra de Grazalema y Las Nieves. Suelo mayoritariamente arcilloso con abundante presencia de canto rodado que facilita la retención de la humedad.
La finca está plantada con variedades como pinot nori, tempranillo, cabernet sauvignon, petit verdot y syrah. El viñedo del que se elabora el vino Pago del Espino está rodeado por una gran extensión de encinar y monte bajo con abundantes plantas aromáticas.
Pago El Espino 2010:

Elaborado con un 42% de petit verdot, 31% de tempranillo y 27% de merlot. Suelo calizo.
La añada 2010 estuvo marcada por abundantes lluvias en invierno y un verano muy suave.
Crianza de 17 meses en barricas de roble francés. PVP 19 €
Cata:
De bonito color picota con capa media-alta y menisco carmesí. Lágrima fina y densa. Nariz con notas de fruta roja, sutiles anisados, sotobosque, notas balsámicas y elegantes tostados. Sutiles verdores y cítricos que le dan frescura. En boca tiene un buen ataque mostrándose goloso, fresco y elegante con un buen recorrido. Elegante y con una retro en la que vuelve a manifestarse la complejidad de la nariz. Muy disfrutable.

Propiedad del arquitecto Martin Kieninger, originario de Ried (Austria) y residente en Ronda desde 1998. En el año 2000 importa desde su país 4.000 cepas de las que dos son representativas de la viticultura austríaca, la blaufränkisch (la lemberger austríaca) y la zweigelt, que fueron plantadas en su finca situada en la ladera de la Sierra de las Cumbres y que es en la actualidad cultivado con métodos ecológicos.
Vinana 2011:

Elaborado con un coupage de 85% pinot noir y un 15% de merlot. 14% vol.
Crianza de 12 meses en barricas nuevas y seminuevas de roble francés y americano. 1.173 botellas. PVP 17 €.
Cata:
Precioso color picota de capa media-baja con menisco rubí y lágrima fina y densa. Nariz elgante con un abanico de aromas: notas florales, sotobosque, plantas aromáticas, hojarasca, canela y cacao. Boca con buena acidez, resco, pelín cálido, pero con un buen ataque y recorrido. Se muestra fácil de beber. Muy disfrutable y evolucionando muy bien a lo largo de la cata.

Fundada en 1999 y situada a los pies de la Sierra de las Nieves cuenta con una extensión de 27 Ha. de las que se cultivan para viñedos 6,5 Ha. con una densidad de 5.000 plantas/Ha.
Poseen dos tipos de suelo: en la parte más alta se encuentra la zona caliza y pedregosa y en la parte más baja, la zona calizo-arcillosa. Las variedades plantadas on la cabernet sauvignon, cabernet franc, pinot noir, tempranillo y petit verdot, con una producción de 1-1,5 kg/cepa.
Conrad San Lorenzo 2011:

Elaborado con las uvas pinot noir y tempranillo. 13% vol. Crianza de 8 meses en barrica. PVP 15,50 €
Cata:
Lamentablemente la botella no estaba en buenas condiciones y no pudo llevarse a cabo al cata del vino. Espero volver a recatarlo y poder comentar las impresiones de este vino.

Quizás el proyecto más «jóven» de la zona de Ronda en la que Pedro Morales inicia un proyecto en las fincas de Lunares y Altocielo sobre suelos franco-arenosos y ligeramente pedregosos que dio sus primeros frutos en la vendimia del 2008.
Altocielo 2011:

Elaborado con un 80% de syrah, 15% graciano y 5% de cabernet sauvignon. 14,5% vol.
La vendimia 2011 fue seca y de altas temperaturas en verano, pero con la bajada de temperaturas del final del verano y con la gran diferencia entre el día y la noche en Ronda se obtuvo un final de maduración largo en la cepa, pudiéndose vendimiar en la última semana de septiembre y terminando a mediados de octubre.
Cada variedad se vinifica por separado. Crianza en barrica de roble francés durante 12 meses. PVP 13,50 €
Cata:
Bonito color picota de capa alta y menisco carmesí. Lágrima fina y densa. Nariz con iniciales notas de reducción que demandan aireación, dando paso a notas de fruta roja madura, sutiles tostados y apuntes balsámicos y minerales junto con notas de carne. En boca muestra buena acidez, ligeramente cálido, carnoso, con estructura y buen recorrido. Tanino goloso. Tal vez se echa en falta un poco más de frescura en boca, pero con una buena proyección.
Conclusiones:
Obviamente no están todos los que son, pero creo que es un buen exponente de lo que se elabora en la actualidad en la zona de Ronda descubriendo vinos con cepas que parecen bien aclimatadas a esta zona meridional aún proveniendo del centro de europa como la lemberger y, junto a ellos, observar la gran aportación de la pinot noir en los vinos catados, sin dejar atrás la novedad de incluir una uva como la graciano en el coupage del Altocielo.
Estoy de acuerdo con Jordi Melendo al indicar que aún le falta un poco de tiempo para que el consumidor final deje de pensar en que sólo existen en andalucía vinos dulces y generoso para empezar a descubrir los vinos tranquilos que también se elaboran algunos de ellos con uvas inéditas en estas latitudes.
Por último, les recomiendo como lectura, breve pero concisa y sumamente interesante, los artículos que sobre esta zona han escrito Federico Oldenburg en la revista La Luna de Metropoli o los dos excelentes artículos de Jordi Melendo en www.elmundovino.com que han servido como base documental a este post.
Disfruten y descubran, no se encorseten y sean abiertos a la hora de acercarse a nuevas zonas, uvas, elaboraciones. Me lo agradecerán. ¡Pónganse cómodos, están en su blog!.
Fotografías: aportadas por las bodegas, de la web www.turismoderonda.es y del autor.
Comentarios del personal